Hola chicos, bienvenidos al epílogo de esta historia tan extraña!
Tomó años llegar al final, y honestamente, tenía planeado dejar morir a Min Sun, pero después pensé: "Nah… Eso sería demasiado cruel, sufrió mucho" Con el tiempo, pensé que lo mejor era que tuviese una última oportunidad. Lamento si alguna parte de la historia no tiene mucho sentido, no estaba muy informada en ese entonces, pues era un poquito ignorante jejeje
En fin, terminemos con esto de una buena vez!
DISCLAIMER: Kkotboda Namja, también conocido como Boys Before Flowers no me pertenece.
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Epílogo: El Grupo Goo.
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Tragó saliva y contuvo el aliento al tapar su boca con sus pequeñas manos.
No podía dejar que la encontraran, de lo contrario estaría muerta.
Sintió la puerta abrirse y casi pegó un brinco del susto, mas no lo hizo.
Escuchó suaves pasos recorrer la habitación. Parecía un depredador buscando a su presa. Podía jurar que hasta podía olerlo. Rezó internamente a que se fuera, que la dejara sola de una buena vez.
La puerta se abrió y seguidamente, volvió a cerrarse.
La pequeña Goo Hee Sun de 3 años, se quitó sus manitos de su rostro y salió debajo del escritorio para escanear si el perímetro era seguro…-
—¡YAH!
—¡AAAAAAAHHH! —Chilló cuando su madre la agarró del hombro y la giró bruscamente.
Geum Jan Di hizo una mueca y tiró suavemente del cabello rizado y castaño de su hija.
—¿Por qué te comiste los pastelillos, Hee Sun? —Le regañó—. ¿Sabes cuánto me costó hacerlos sin ayuda de los cocineros?
—¡Aish, mamaaaaá! —Infló los cachetes—. ¿Para qué eshperaaaaaaaaaar? ¡Eshtaban calientitos!
—Si te los comes así —La cargó en sus brazos—… Te dolerá el estómago. Eres peor que tu padre —Negó con la cabeza.
Jan Di suspiró y salió de la habitación para bañar a su hija. Tenía que verse bonita para recibir a su abuelo.
—¡Mami, mami! ¡Papá eshtá en la televishón!
—Como siempre —Rodó de ojos, sin darle mucha importancia.
—¡Vaaamoooosh! ¡Déjame vedlo! Plometo que despuésh te obedeceré en todo.
La castaña miró los suplicantes ojos de su hija, para finalmente resoplar, derrotada.
—Bien.
Caminaron a la sala de estar y se sentaron en el sillón más grande.
—Hoy tenemos como invitado al director del Grupo Goo, el cual, en corto tiempo, ha tenido un rotundo éxito con su estrategia de mercado, la cual está remasterizando el mercado de la computación. Ha tenido gran reconocimiento internacional, no por sus antecedentes, sino por llevar a Corea a la cima. Con ustedes, el señor Goo Joon Pyo —La mujer en la pantalla sonrió—. Gracias por aceptar nuestra invitación.
Jan Di no pudo evitar sonreír.
Después de mucho esfuerzo, la familia Goo había logrado limpiar su nombre. No se habían dejado pisotear tan fácilmente por las calumnias y las mentiras de la prensa, ni mucho menos los antecedentes de Kang Hee Soo. Joon Pyo y Joon Hui habían trabajado juntos para abrir otra empresa, pero una que ellos manejaran de la forma que ellos deseasen, sin mentiras ni negocios turbios. Haber llegado a tal punto no fue sencillo, los estereotipos y el rencor que le tenían al antiguo Grupo no tardó en dejarse ver, muchos habían quedado en la calle por haber arruinado al grupo Shin Hwa.
—Debió ser muy duro el inicio de esta empresa —La voz de la entrevistadora sacó a Jan Di de sus pensamientos—. Pero eso no pareció afectarle ni a su hermana. ¿A qué se debió el gran optimismo y perseverancia de cada proyecto que tenían?
—… Pues…—La castaña ensanchó la curva de sus labios al ver la melancólica sonrisa en el rostro de su marido—. Le prometí a una persona muy importante para mí que tomaría el camino correcto y recuperaríamos nuestro honor como familia.
—Por lo que veo, debe tenerle mucho aprecio a esa persona. ¿De quién se trata?
—Es un secreto.
—¿De quén eshtá hablando papá? ¿De ti? —Cuestionó la menor.
Jan Di sonrió y posó sus labios en la frente de su hija.
—No. Está hablando de otra persona.
—¿Quén? —Insistió.
—… Hey, hoy recibimos a tu abuelo, ¿recuerdas?
—¡Shí! ¡Hoy! —Se entusiasmó.
—Pero tienes que verte presentable, mírate. Estás muy sucia —Le revolvió el cabello al ver su vestido embarrado de dulce.
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—¿Crees que se enoje con nosotros?
—Lo dudo. Yo diría que se pondrá feliz. Pero de lo que no estará feliz, es de saber que estoy saliendo con su hermana —Woo Bin se rio.
—¿Le dirás antes o después? —Interrogó con una divertida sonrisa Ji Hoo.
—Yo creo que antes, porque cuando le demos la sorpresa se le olvidarán las ganas de matarme.
—En algún momento tendrá que volver a acordarse —Yi Jeong sonrió con malicia—. Y estaremos dispuestos a disfrutar del show.
—¡Ustedes son increíbles! Los he apoyado en todo, ¿y así me pagan?
—Oye, todos pagamos una recompensa muy grande. Te toca a ti.
—Ugh, supongo. Como dicen por ahí… El amor duele.
Joon Hui se acercó a ellos con una linda sonrisa.
—Llegarán dentro de una hora.
—Entendido —El ceramista le dio un codazo a Woo Bin—. Es tu oportunidad de ir.
—¿Ir adónde? —Cuestionó la mayor de los Goo con curiosidad.
—Woo Bin finalmente revelará la verdad —Comentó con cierto humor Ji Hoo. La hermana de Joon Pyo parpadeó, sorprendida, después se rio.
—Te matará.
—Yo también te quiero —Murmuró Woo Bin en un aire sarcástico.
—¿Dijiste algo? —Alzó una ceja, desafiante.
—No, para nada —dijo rápidamente.
El resto se rio. Sabían que Joon Hui sabía imponer respeto. Yi Jeong se burlaría cada segundo de su amigo. Aun le resultaba increíble que terminara al lado de una mujer como Joon Hui.
—Yo te acompaño —Se ofreció—. De todos modos tengo que ir por Ga Eul.
Woo Bin asintió, buscando una forma de ser lo más amable y suave posible con Joon Pyo y no provocar la tercera guerra mundial al contarle.
Además, había algo que Joon Hui ignoraba por completo. Solo los F3 sabían, y pronto lo revelarían.
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—Estoy saliendo con tu hermana. Llevamos dos años y nunca te lo dije. Lo siento.
Pero pensándolo bien, lo mejor era ser directo y preciso.
Joon Pyo y Jan Di estaban boquiabiertos con las palabras de su amigo. Bueno, la castaña siempre fue despistada para muchas cosas, especialmente en el amor, sin embargo jamás pensó que Joon Hui estaría con uno de los amigos de su hermano menor. Se preguntaba mentalmente cómo había logrado Woo Bin conquistarla. No lograba comprenderlo.
Woo Bin tensó la mandíbula al notar que el líder de los F4 seguía tan mudo como en el inicio de la charla.
—¿He…-?
Un puño se estrelló en su rostro, provocando que perdiera el equilibrio y cayera sentado al suelo.
—¡AGH!
—¡Goo Joon Pyo! —Le regañó su esposa.
—¿Qué? ¿Acaso no se lo merecía? —Gruñó al cruzarse de brazos con el ceño fruncido. Inclinó la cabeza para ver a su amigo—. Después de dos años, ¿aún tienes cara para decírmelo?
—… Bueno, sabía que no te lo tomarías bien y… Un momento, ¿lo sabías?
—Mi hermana normalmente opera en Estados Unidos, pero curiosamente comenzó a estar más seguido aquí. No soy tan ignorante como tú piensas —Lo señaló con el dedo—. Si tú le haces algo, aunque sea insignificante, no importa que seas mi amigo, TE MATO. ¿Entendido?
—… Esperaba que contrataras un sicario para matarme —Bromeó.
Joon Pyo finalmente sonrió y lo ayudó a colocarse de pie.
—¿Dónde están los otros de todos modos? Creí que venían contigo.
—Tranquilo…—Se escuchó la voz de Ji Hoo al otro lado de la puerta.
—Agh, aquí estamos. Qué escandaloso eres…—Soltó Yi Jeong al abrir la puerta, seguido de Ga Eul, quien cargaba un bebé de un año y medio.
—¡Buenas!
—¡Ga Eul! —Jan Di sonrió y corrió hacia ella para abrazarla junto con el niño. Se separó para pellizcar suavemente la mejilla del pequeño—. Hola, Hyun Joong. ¿Cómo estás?
El niño solo balbuceó, causando una sonrisa en los presentes.
—Con permiso…
Joon Hui entró con una gran sonrisa.
—Me sorprendes, hermanito. Se te han agudizado los reflejos —Mencionó al abrazarlo.
—Eres terrible. No puedo creer que no me hayas contado aunque ya lo supiese.
—Tú nunca me contabas nada —Tironeó de su cabello.
—¡AHH! ¡Bien, lo siento!
—Sí, eso pensé.
—Vaya, verlos pelear es muy nostálgico.
Joon Pyo se giró enseguida al oír esa voz. Su padre le sonreía con gran alegría, detrás de él, se encontraba el señor Jung.
—Ha pasado mucho tiempo, joven.
—Estoy muy orgulloso de ustedes. Limpiaron el nombre de la familia y construiste con tus propias manos una de las mejores empresas de Corea. Sin mencionar, que finalmente estamos en casa.
Joon Pyo no pudo evitar sonreír y abrazó a su progenitor con fuerza. Jan Di suavizó la curva de sus labios, contemplando con dulzura la escena. Después de tanto papeleo, de tantos abogados, de trámites y más vueltas que sacaban las autoridades, habían logrado reducir lo suficiente las sentencias del padre de su marido y su fiel trabajador.
—Bienvenido, señor Jung —Le saludó con una inclinación.
El hombre lo sonrió con afecto.
—Es bueno verla nuevamente, señorita. Aunque por lo que he oído, ahora es la señora de esta casa.
—Huh…—Se ruborizó un poco.
—Es cierto —Murmuró su suegro al separarse de su hijo para mirarla—. Mi querida nuera, oí que tengo una preciosa nieta.
Joon Pyo y Jan Di intercambiaron miradas.
—¿Dónde está Hee Sun?
—¡Papiiiiii!
Al pie de las escaleras, vieron a la revoltosa castaña correr hacia su padre con una gran sonrisa. Joon Pyo se arrodilló y extendió los brazos, esperando envolver a su pequeña.
—¡Benvenido a casha! —Soltó con una gran sonrisa.
—Aish, ¿cuándo aprenderás a hablar bien? —La regañó suavemente. Hee Sun hizo un puchero.
—Malo.
—¡Hey, preciosa! —Saludó Joon Hui!
—¡Hola! —Su sonrisa se ensanchó al notar la presencia de los amigos de sus padres y otros dos desconocidos—. ¿Eh?
—… Hee Sun —La llamó su padre.
La menor apretó los labios. Cuando sonaba así, tan serio, sabía que debía portarse bien.
—Él es tu abuelo, y quien lo acompaña es un gran amigo de la familia, el señor Jung.
Hee Sun abrió más sus ojos castaños y miró a los hombres mayores. Ellos le sonrieron.
—… Hola —Repitió el saludo con más timidez esta vez.
—Vaya —Soltó su abuelo al enredar uno de sus dedos en el rizado cabello de la menor—... Me recuerda un poco a ti, Joon Pyo.
—¿Estás bromeando? Es escandalosa, como su madre —Rodó de ojos, señalando a su esposa.
—¡OYE! —Soltaron tanto Jan Di como Hee Sun.
—¿Dónde está tu familia, Jan Di? —Preguntó curioso el padre de los Goo.
—Oh, hoy mi hermano tenía una ceremonia, y no quería hacerlo sentir mal, así que mis padres lo animarán. Ellos vendrán después.
—Ya veo, así podremos estar todos en familia.
La castaña asintió. Le agradaba mucho el padre de Joon Pyo. Tenía un gran corazón, le parecía increíble que hubiese estado casado con Kang Hee Soo.
Recordar a esa mujer causo estragos en el estómago de Jan Di.
—¿Mami?
—¿Estás bien? —Preguntó Ji Hoo, notando la palidez de la castaña.
—¿Geum Jan Di? —La llamó Joon Pyo, frunciendo el ceño.
—… Estoy bien.
—Quizás es el otro hermano que viene en camino —Bromeó Yi Jeong.
Woo Bin soltó una sonora carcajada.
—¡¿QUÉ?! ¡CLARO QUE NO! —Soltó Jan Di, sintiendo sus mejillas arreboladas.
—¿Un hedmano? —Se preguntó a sí misma la menor, confundida.
Ji Hoo sintió su teléfono vibrar y vio sutilmente el mensaje que le había llegado. Sonrió y le dirigió una sutil mirada a Woo Bin y a Yi Jeong, quienes asintieron. El violinista se alejó sutilmente para abrir con sumo cuidado la puerta.
—Vaaamos, están casados, no hay nada de qué avergonzarse —Siguió el ahora novio oficial de Joon Hui.
—¿Quieres morir, Woo Bin? —Gruñó entre dientes el empresario.
—No hasta que me case con tu hermana y tener al menos tres hijos.
—¡AHORA SÍ! ¡TE LO REPITO! —Explotó, pero Yi Jeon lo sujetó antes de que se abalanzara sobre su amigo
—¡Goo Joon Pyo! —Le regañó Jan Di.
—¡DE VERDAD QUIERES UN TICKET AL OTRO MUNDO, IMBÉCIL!
—¿Quieres callarte un segundo? No todos son incivilizados como tú, animal.
—¡¿A QUIÉN LE DICES ANIMAL, HARUTO?! —Le gritó al recién llegado, pero quedó congelado al darse cuenta de su presencia—… ¿Ah?
Jan Di miró la entraba y vio a un hombre joven cruzado de brazos, dirigiéndoles una sonrisa burlona a los presentes. Había crecido mucho después de cuatro años sin verlo. Miró a los F3, quienes sonrieron y asintieron.
Hee Sun inclinó la cabeza.
¿Quién…?
—… Haruto…—Soltó, aún desencajada la lavandera.
El aludido rodó de ojos.
—Deja de gastar mi nombre y dame un saludo apropiado.
La castaña no pudo evitar sonreír y corrió a abrazarlo, quien correspondió el gesto.
—¡Shepáralos, papi! —La voz de la niña hizo que Haruto se alejara de la castaña para mirar al infante.
—¿Quién es la mocosa?
—¡HEY! —Le gruñó Joon Pyo, aun sorprendido de verlo—. No le llames así.
—Es que es tan celosa y escandalosa como tú y ella —Señaló a Jan Di, quien hizo una mueca y le golpeó suavemente el brazo, provocando una sonrisa en el menor.
—… ¿Qué haces aquí…? —Se preguntó Joon Pyo—. Creí que te quedarías en Estados Unidos…
—¿Y perderme esta conmovedora reunión? —Se burló—… Tal vez, pero no pude hacerlo.
—Ve sin rodeos y dime qué quieres antes de que salgas cojeando de aquí —Joon Pyo entrecerró los ojos, molesto.
—¡Eres increíble! —Soltó una voz femenina en la entrada.
Todos se giraron al oír esa voz.
—Tus mejores amigos se tomaron la amabilidad de organizarles esta sorpresa, pero veo que no lo valoras ni un poco. Debimos habernos quedado allá.
En la entrada, estaba apoyada una joven mujer de largos cabellos castaños.
Joon Pyo sintió la garganta seca.
Jan Di se cubrió la boca con ambas manos.
Joon Hui sintió sus ojos llenarse de lágrimas.
—Yo prometí verlos cuando estuviese completamente recuperada —Sentenció Goo Min Sun, sin dejar de sonreír—. Y bueno, aquí estoy.
La mayor de los Goo fue la primera en reaccionar y corrió a abrazar a su hermana menor, llorando de alegría de poder verla sana nuevamente. Min Sun correspondió el gesto, apoyando su mejilla en el hombro de su hermana mayor.
Joon Hui se separó de ella para acariciar su rostro y besar su frente. Después miró a Woo Bin.
—¡No puedo creerlo! —Soltó al golpearle el pecho con una sonrisa cansada.
—Era una sorpresa —Se encogió de hombros con una inocente sonrisa.
—¿C-Cómo…? N-No…
—Los chicos organizaron todo —Dijo Ga Eul sin dejar de sonreír—. Era una sorpresa. ¿Te gustó?
Jan Di vio a su mejor amiga, para finalmente sonreír. Se acercó a su nueva cuñada para envolverla en sus brazos.
—¡Estás aquí! ¡Finalmente aquí!
—También es bueno verte, cuñada —Se mofó, causando un leve sonrojo en las pálidas mejillas de la castaña—. Veo que lo has hecho feliz…—Murmuró la castaña al ver a la pequeña Hee Sun.
—¡Oh, claro! ¡Hee Sun, ven acá! —Tomó su mano para guiarla a Min Sun y a Haruto—. Ellos son otros tíos. Son Min Sun y Haruto. Ella es hermana de tu papá.
—Hola, Hee Sun —Le saludó la joven.
—… Hola…—Sonrió.
—Es hermosa —Comentó Min Sun al jugar con el cabello de ella, causando suaves risitas por parte de Hee Sun.
Jan Di solo sonrió, tratando de tragarse el llanto.
—¿Edes tú? —Cuestionó Hee Sun, llamando la atención de Min Sun—. Mi papi pometió sed bueno en las emplesas pod ti, ¿ciedto?
La castaña no pudo evitar sonreír y alzar la vista para encarar a su hermano, quien aún estaba en shock al verla.
No podían culparlo. La última vez que Goo Joon Pyo había visto a su hermanita, había sido una fría tarde donde la menor estaba inconsciente, postrada en una cama. Nunca lo mostró, pero siempre se había angustiado por su condición. Había decidido respetar la privacidad de Haruto y de su hermana para que se recuperara todo el tiempo que necesitase, pero la ansiedad lo habían estado carcomiendo durante cuatro largos años.
—Sí…—Contestó Min Sun a su sobrina—. Así que el grupo Goo. No es muy original, pero es de la familia.
Joon Hui se rio y asintió.
Jan Di dejó de sonreír al notar que su marido seguía mudo.
—… ¿Goo Joon Pyo?
—¿Hijo? —Le llamó su padre.
El empresario finalmente reaccionó.
—¡TÚ! ¡PEQUEÑO INSECTO! —La insultó para abrazarla con fuerza, sorprendiéndola un poco.
—¡¿C-Cómo que insecto?! ¡Sigues siendo un idiota!
—¡Y tú…! —No pudo evitar reírse sin dejar de abrazarla—. Sigues… Haciendo las cosas a tu manera, estúpida.
Jan Di y Haruto sonrieron.
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Jan Di acariciaba el durmiente rostro de Hee Sun con sus dedos. Era más de medianoche y todos seguían charlando abajo como si no hubiese un mañana. La castaña se rio y cogió su diario para seguir escribiendo.
Sigo sin creer que esté aquí, con nosotros… Con todos nosotros.
¡Y para colmo casada!
Joder, Min Sun y Haruro apenas eran mayores de edad y no habían perdido el tiempo. No lo habían dicho, pero había notado los fugaces anillos que ambos tenían.
Ugh, Joon Pyo estaría furioso…
Pero no podría quejarse.
Haruto y su padre se habían encargado de criar a Min Sun. Su amigo al protegió de todo y todos, y aunque hubo muchos altos y bajos, seguían allí…
Vivos.
Tal y como ellos, Joon Pyo y Jan Di.
Por su madre.
La castaña frunció el ceño.
Sin embargo…
Continuó escribiendo.
Se podría decir… Que no fuimos a Estados Unidos por su madre, mucho menos por negocios.
Fuimos… Porque él lo quiso así. Fue su decisión.
Porque quería valerse por sí mismo, quería saber a qué se estaba enfrentando una vez que tuviera a su hermana de frente.
Min Sun nos cambió a todos con su historia.
Esperamos cuatro largos años.
—¡HIJO DE PUTA!
Jan Di pegó un brinco al oír la furiosa voz de su esposo escaleras abajo. Joon Pyo nunca usaba ese vocabulario en la casa, a menos que...
Suspiró.
De seguro ya se había enterado del matrimonio de su querida hermanita.
Terminó de escribir.
Dejó reposar su diario en la mesita y fue a asegurarse que Joon Pyo no matara a Haruto.
Y valió la pena.
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Fin
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OMG!
IT'S FINALLY DONE! Ok, no perdón jejeje
Espero que les haya gustado y me hayan tenido paciencia ughhh… Pero en fin, así son algunos fics
Ojalá nos leamos en otro fic de BBF, quien sabe…
Nos leemos!
Rossana's Mind.
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