Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto.
Habían pasado más de tres meses desde que Hinata se fuera con Kiba. Sasuke aun estaba reacio a aceptar la realidad. Muchas veces creyó que se trataba de una pesadilla y nada más, pero ni siquiera había indicios de que fuera así.
Recordó los acontecimientos de hacía apenas seis meses, la perdida de sus hijos no natos, la muerte de su amante y entre otras cosas, su divorcio.
La vida era difícil de continuar sin su esposa ni sus pequeños. Estaba más que arrepentido, pero ella no quiso escucharle. Pensó que después de la desaparición de Suzuki, todo volvería a la normalidad. ¡Cuan equivocado estaba!
Trato de reconquistar a la ojiperla, pero ella le rechazaba apenas le proponía una solución a su tan deteriorado matrimonio. Todos sus esfuerzos fueron en vano y ya no había nada más que hacer.
Ahora él estaba en su habitación, recostado en la cama, tratando de reacomodar sus ideas. A pesar del dolor que sentía, tenia que estar al día en su trabajo. Casi siempre su mente estaba distante, firmaba documentos casi mecánicamente, como si alguien más lo hiciera por él.
Miro el reloj, eran las cuatro en punto. Se levanto y tomo una ducha, tenía que recoger a sus hijos. Ese fin de semana serian suyos, puesto que el fallo del juez fue a favor de Hinata. El Uzumaki sí que era un excelente abogado. Lo más triste es que ella nunca estaba presente cuando él iba por los niños, siempre estaba Hiashi o Neji, aunque nunca le decían más de lo que quería saber a petición de su ex esposa. Solo Makoto le daba alguna información, no muy precisa, ya que Hinata era muy buena para ocultar sus sentimientos enfrente de los niños.
Salió y se vistió presuroso, ya era tarde. Aun no le habían confirmado quien era el que le llevaría a los pequeños, pero eso no era importante, lo importante era que él quería ver a sus retoños.
Al llegar al restaurante, vio a Makoto e Itachi que correteaban en el área de juegos. Su corazón pálpito esperanzado al ver a dos jóvenes que los acompañaban, seguro era Hinata y aunque sintió cierta desazón, el otro acompañante debía ser Kiba.
Conforme se acercaba, Sasuke cayó en la cuenta de que no se trataba de su tan anhelada ex mujer ni del abogado, sino de la hermana de ésta, Hanabi y también estaba presente su hermano Itachi.
-¿Itachi? ¿Hanabi?- Pregunto incrédulo, viendo a cada uno de ellos y estos a su vez le dirigieron sonrisas de bienvenida.
-¡Hola, hermano menor! Te tardaste… Karin me está llamando y francamente, tengo que regresar antes de las seis para la cena- Dijo el pelinegro mayor cruzándose de brazos.
-Hubo algunos problemillas… ¿Como han estado?- Tranquilamente se sentó.
-¡Eso no importa, tonto! Le pedí a Itachi que me acompañara, necesito hablar contigo…- Le dijo la jovencita.
-¿Tu, Hanabi? ¿No me odias? Me lo dijiste en el Juzgado, ¿lo recuerdas?- Sasuke la miro fijamente.
-¡Ah! Si… Te odio, en fin… Pero amo a mi hermana y sé que ella llora mucho por ti.- Suspiro Hanabi resignada.
-¡Hmp! ¿Por mi? ¿No vive con Kiba? Seguro es feliz con él, con el santo Inuzuka…- Le dijo en tono irónico.
-No, estas equivocado… Ella no vive con Kiba, imagínate, su esposa lo mataría.- Hanabi sonaba seria y Sasuke volteo a ver a Itachi, quien al parecer lo sabía.
-Pero ella… ¡Hinata me dijo que amaba a ese hombre!- El Uchiha menor alzo la voz y varias personas voltearon a verlo, al parecer no le importo.
-Te explicare, no me interrumpas, por favor… Kiba se caso después de que Hinata se divorciara de ti y ella le pidió ayuda, para que tú no la molestaras. Así que fingió algo que no sentía y tú caíste, después de eso se fue de viaje, mientras que mi papá y yo cuidábamos de los pequeños. Si le dolió perder a sus bebés, al igual que a todos nosotros, pero si bien es cierto, esta agradecida con Dios de que al menos sus hijos mayores estén con vida. Es triste ver que su matrimonio se haya destruido y mas por causa de una psicópata… Sasuke…- Él se sorprendió, bien sabía que ella lo llamaba imbécil o idiota pero de ninguna manera utilizaría el llamarlo de una forma así de cariñosa. Ella lo vio y comenzó a llorar. Después de secarse las lágrimas se levanto y abrazo al joven.
-Sasuke, te pido disculpas… Claro que te quiero, eres mi cuñado favorito y lo que más deseo es que vuelvan a ser una familia. Te ayudare, veras, Hinata llega hoy a las seis de la tarde. Tu vas a ir por ella…- Iba a continuar pero el joven la interrumpió.
-¡Espera! Estas diciéndome que ella llora por mí, pero te has olvidado de un detalle…- Sasuke respiro pesadamente.-Ella dejo de amarme y no la culpo, lamentablemente soy el peor de todos los hombres.- El acepto que no fue un buen esposo y eso le dolía, él había prometido serle fiel a su amada cuando contrajeron matrimonio.
-Sasuke, no tienes por qué tomar las cosas de esa manera. No somos perfectos, muchas veces cometemos errores, pero como te dije anteriormente: No te has esforzado al máximo y eso me sorprende, ¡tú no eres así! ¿Recuerdas todo lo que hiciste para que Hiashi aceptara su noviazgo? - Itachi lo miro fijamente, mientras le decía estas cosas el recordaba como batallo en contra del ojiperla.-Además, no estas seguro de que ella realmente no siente nada por ti, ¿o si?- Le dijo conciliadoramente.
-Mira, tontito... Si dejas que se te vaya, ¡te romperé los dientes! ¿Como es posible que te des por vencido? ¡Ay! Cuñadito, de verdad, ¿porque careces de cerebro?… ¡Así son todos! Unos le-e-e-entos…- Hanabi hizo este comentario y Sasuke sonrió, no así Itachi, quien recordó que cuando conoció a Karin, ella ya estaba perdidamente enamorada de él y no capto el mensaje hasta que se quedaron encerrados en el vestidor de la Universidad y bueno, pasaron mas allá de los besos y de los abrazos. La chica tenía razón. Momentos después de estar platicando y tratando de hacer que Sasuke entendiera que Hinata aun lo amaba, la Hyuuga se levanto y se fue por los niños, mientras que Itachi se quedo con el joven.
-Entonces hermanito, me tengo que ir… Por cierto, te deseo suerte… ¡Ah! Despídeme de Hanabi-chan y de mis sobrinos…- Se alejó de allí, mientras que de nueva cuenta sonaba su celular. Sasuke lo vio desaparecer por la puerta, sí que Karin era una fastidiosa.
-¡Suske!- Grito Itachi, mientras se levantaba inmediatamente para ver a su pequeño quien lo abrazo efusivamente, mientras que Makoto venia tomada de la mano de su tía.
-¡Hola! Papi, te extrañe mucho…- Dijo la niña mientras corría hacia donde estaba él.
-¡Hola! Pequeños… ¿Como se han portado?-Pregunto Sasuke, mientras correspondía a las muestras de afecto de Itachi y Makoto.
-Bien… Papá, ¿cuando vamos a regresar la casa?-Ella se cerco a su oído y hablo en voz baja.- ¿Sabes? Itachi llora mucho por ti y yo… Yo también, es decir…- El Uchiha le dirigió una tierna mirada, pues en ese momento Makoto se había sonrojado hasta las pestañas.
-Tal vez, hoy…- Dijo al fin mientras le revolvía los cabellos.
-¿De verdad, papá? ¡Ja! No lo creo, ves Itachi… ¡Vamos a casa!- Ella cogió de las manos a su hermanito y comenzaron a dar brinquitos por todo el lugar. Él se incorporo sonriendo dulcemente y vio a Hanabi recoger su bolso.
-¿Donde está tu hermano?- Pregunto ella mientras lo buscaba con la mirada.
-Ya se fue, me pidió que lo despidiera de ti…- Se encogió de hombros.
-Entonces, llévate a los niños al aeropuerto para que reciban a su mamá… Sasuke, es ahora o nunca, de esto depende que ustedes se reconcilien. ¿Queda claro? Hinata llegara en aproximadamente media hora, viene en el vuelo de Inglaterra… Entonces, nos vemos luego.- Ella se despidió de él y de los niños, yéndose por donde anteriormente se había ido el Uchiha mayor.
Sasuke llevo en brazos a Itachi y llevo de la mano a Makoto, para subirlos a su auto. Después de unos instantes se dirigieron rumbo al aeropuerto.
Sus blancos orbes, se posaron en su reloj. Eran las cinco y veinte minutos. Faltaba poco para llegar a Konoha. En sus pensamientos giraba el deseo de ver sus niños y de ser posible a Sasuke… Lo había extrañado muchísimo. El viaje que hiciera fue solo para darse cuenta de que era imposible dejar de amarlo. Habían pasado tantas cosas desde entonces. Fue increíble para ella enterarse de que Naruto Uzumaki se había vuelto a casar con su ex esposa, Sakura. Y honestamente se alegraba por ellos. Sus pensamientos se vieron interrumpidos por la azafata para avisarle que el viaje había concluido, ella dio un respingo y le agradeció. Que bochornoso, había estado pensando en muchas cosas y el tiempo se le había ido como el agua entre las manos. Ya la mayoría de pasajeros había descendido del avión, aunque no había prisa. Nadie vendría por ella, así que se tardaría más de lo normal. Tomo su abrigo del asiento contiguo. Vestía unos jeans y una blusa de cuello de tortuga café que hacia juego con sus botas. Si que el invierno había llegado antes de lo esperado, Noviembre había sido un mes muy frio.
Pronto seria Navidad y después de unos días su cumpleaños. Como había pasado el tiempo, bueno, no… Solo seis meses, sin Sasuke, sin sus besos ni sus abrazos. Estaba segura de que si en ese momento lo viera, no sabría qué hacer. De seguro lo perdonaría. Sí, lo perdonaría. Hizo una promesa solemnemente sin medir consecuencias. Algo le decía que él no iba estar de todos modos, aunque lo desease. Cogió su bolso y se lo ajusto al hombro, para después bajar de la aeronave.
-Disculpe, Señorita… ¿El avión que viene de Londres?- Pregunto a una joven vendedora de boletos. Sasuke se veía muy nervioso, que le diría a su ex esposa.
Aun recordaba todo el mal que se había cernido sobre su familia a causa de su infidelidad.
-Si, acaba de aterrizar…- Le respondió para después coger la bocina y anunciar la llegada del vuelo proveniente de Inglaterra. El agradeció con una leve inclinación de cabeza y se alejó.
Sonrió al ver a sus hijos jugar. Ellos no sabían lo del divorcio, no aun, tal vez no habría necesidad de que se enteraran nunca de ese acontecimiento. Pero no estaba seguro, en fin, solo quedaba esperar.
Momentos después Hinata camino por el largo pasillo que conducía al anden, en donde, sin ni siquiera imaginarlo la esperaba una grata sorpresa.
-¡Mama!- Grito Makoto, corriendo a los brazos de la joven quien la saludo efusivamente.
-¡Hija! ¿Como? ¿Quien te trajo?- Pregunto ella un tanto sorprendida.
-¡Allá! Mi papá y viene también Itachi…- Le respondió la pequeña. Dicho esto Itachi se acercó a su mamá y la joven puso las maletas sobre el suelo, para abrazar y besar a los niños con más libertad.
La ojiperla se quedo estupefacta al ver a aquel hombre de pie frente a ella. Parecía que habían sido años desde que lo dejo de ver. Lo observo fijamente.
El negro de sus ojos chocaba con el blanco de ella.
Dudo unos instantes y sus mejillas adquirieron una tonalidad rojiza, haciéndola ver encantadora. El corazón del Uchiha se conmociono al ver ese pequeño detalle que mas amaba de ella, con parsimonia se acercó a ella pero lo que hizo a continuación le tomo por sorpresa. Hinata se había prácticamente arrojado a sus brazos, correspondiendo casi de inmediato. El deposito un beso en la frente de ella y después en sus labios.
-Te amo, Hinata…- Dijo en un suspiro.
-Yo… También… Te amo Sasuke…- El sonrió, mientras que ella comenzaba a llorar una vez mas, pero esta vez no era de tristeza, si no de alegría.
La boda se realizo el primero de Enero. En la casa estaban reunidas todas las personas importantes para ellos, entre familiares y amigos. Muy pocos supieron de lo acontecido a Sasuke y Hinata, a excepción del divorcio de la pareja. Quienes esa noche volvieron a unir sus vidas de nueva cuenta.
Kiba se acercó a Sasuke y le hablo aparte.
-La vida no te dará otra oportunidad como esta…- Menciono y el moreno se le quedo viendo.
-Lo se… He aprendido la lección…- Dijo observando a su hermosa mujer.
-No necesito decirte nada, confió en ti...- Exclamo el Inuzuka.
-Estuve a punto de perder a lo que mas amaba, mis hijos y mi esposa… No se repetirá, Kiba…- Le hizo saber con decisión. El extendió su mano y el Uchiha lo entendió de inmediato, era un símbolo de amistad entre los dos varones. Al poco rato llego Ino y se llevo a su esposo del brazo. El vio a su compañera y le hizo una seña de que lo siguiera, mientras que sus hijos Itachi y Makoto jugaban con aquel pequeño rubio hijo de Sakura y Naruto Uzumaki.
A pesar de que hacia frio, se quedaron en silencio unos instantes y observaron la pálida luna tomados de la mano.
-¿Ocurre algo?- Pregunto la morena a su esposo.
-¿Invitaste a la familia Uzumaki?- Le contesto con otra interrogación.
-Si… Ella es encantadora y él muy agradable… Sasuke, ella no tiene la culpa…- Soltó a modo de disculpa. -¿Estas molesto?- Cuestiono viéndolo por el rabillo del ojo.
-No… Admiro tu temple, me has perdonado a mi y no tienes rencor para con ella, a pesar de que…- Hinata giro y puso su dedo índice sobre los labios cerrados del moreno, invitándolo a callar y no seguir.
-Eso esta olvidado…- Le dijo sosteniendo su mejilla conciliadoramente. Sasuke tomo la mano de la ojiperla y la beso, sin quitarle la vista de encima.
-Todo volvió a ser como antes…- Expresó Sasuke, ella sonrió y replico con su melodiosa voz.
-No, no es como antes… Este es un nuevo comienzo…- Ambos se fundieron en un beso apasionado, mientras que dentro de la casa la fiesta seguía en todo su apogeo. Felices regresaron a la mansión, declarando que vendrían tiempos que prometían ser mejores para ellos y su familia.
Fin
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Vaya, hasta que termine esta historia. Lamento mucho el retraso, es que deje de ver novelas… Jejeje y por eso no me inspiraba… Les agradezco mucho por seguir este fic, fue el primero que publique en Fanfiction y por supuesto el primero de Naruto. Antes que nada el Itachi x Karin, bueno no sé que me paso por la mente… La verdad, no sabía mucho del anime… En algunas partes en vez de Shikamaru, puse Shikatema… ¡Bendito! O sea… Pero ya lo arregle, espero que no les haya decepcionado el final…
¡Muchas gracias por su paciencia! Cuídense y les mando muchos besos.
HinataUchiha82