Cap. 5

Los dos niños corrían mientras el enorme animal les perseguía. Sus pequeños corazones bombeaban tan rápido como podían, el cansancio pronto se presentó pero eso no fue suficiente para que ellos dejaran de correr.

El animal, que podía verse como un lobo enorme y monstruoso parecía jugar con ellos, cerrándoles continuamente el paso haciendo que regresaran sus pasos en múltiples ocasiones.

-¡MAMI!-gritaron los dos jóvenes Cullen, la enorme criatura alcanzo a tomar la capa de Daniela haciendo que esta callera al suelo, Severus se paralizo al ver a su hermana ser pronto aperitivo de lobo. Un aullido menos feroz se escuchó y juro ver como un cachorro le hacía frente al enorme animal. Daniela logro levantarse, le dolía el tobillo y tenía un par de raspones en el rostro, Severus se acercó y ayudo a su hermana a levantarse, ambos pudieron apreciar como las dos bestias gruñían y se mordían, uno queriendo ir con su presa, el otro queriendo protegerlos.

El lobo adulto golpeo fuertemente al pequeño haciendo que se estampara contra un frondoso árbol.

-NO-exclamaron los infantes, su pequeño salvado apenas y se podía mantener en pie y parecía haberse lastimado la pata derecha trasera. El lobo adulto empezó a hacercarse al lobezno con sus comillos preparados para atacarlo. Los niños Cullen tomaron un par de piedras tratando inútilmente de lastimar al animal, lo único que lograron fue llamar su atención.

El lobo tomo impulso, Severus empujo a un lado a su hermana y el lobo cayo encima de el. La bestia rugio haciendo que el niño llorara y gritara. Dan no podía moverse por el tobillo y deseaba con todos sus fuerzas que alguien los ayudara.

Edward llego justo a tiempo para golpear con todo el peso de su cuerpo al lobo que amenazaba la vida de su hermano. Un gran estruendo fue lo que se escucharía a lo lejos de no ser por la música tan fuerte.

-¡¿Están bien?!-pregunto Esme mientras los revisaba, el olor a sangre llego a su nariz, miro con furia a la bestia. Severus se incorporó con obvio miedo en su rostro, y abrazo a su madre mientras dejaba caer lágrimas. Daniela apretó sus puños tratando de contenerse.

Jasper y Edward lograron arrinconar al animal, o lo que asumían era un hombre lobo. Este parecía más molesto por haber perdido su cena, para sorpresa de tonos este se transformó dejando ver la figura de un hombre muy corpulento y con facciones salvajes. Antes de que pudieran detenerlo este saco un medallón y con un susurro desapareció en un vórtice.

El gemido de un cachorro llamo la atención de la familia, Jasper se acerco con cuidado y vio al animal, tratando de ponerse de pie solo para caer bruscamente al suelo.

-Ahí que ayudarlo. Mami, el nos ayudo, no podemos dejarlo asi-pedia Daniela meintras rogaba por piedad por el pobre e indefenso animal.

Edward parecía tener otras ideas, pero dejo de lado ese pensamiento. Tomo a la criatura la cual también parecía tener miedo e intentaba morderlo.

-Jasper, ayúdame-el nombrado acaricio al animal y con un par de palabras lograron tranquilizarlo. Esme levanto en brazos a Daniela, mientras que Severus se aferraba a su pierna, afortunadamente la bestia no había logrado moderlo, y solo tenia un par de rasguños.

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La familia Cullen llego a su casa antes de que la fiesta terminara, Daniela ya había sido tratada y por un tiempo estaría en cama. Severus estaba agotado y termino quedándose dormido en brazos de su madre.

Carlisle revisaba a la extraña criatura hasta tarde, le sorprendía ver una criatura como aquella, sin estar seguro de si era un hombre lobo o no.

Ya cuando el amanecer se presentaba, un aullido lleno de dolor y agonía despertó a los dos jóvenes, duro así un par de minutos hasta que Carlisle salió de su despacho con cara de consternación.

Alice se acercó y ambos hablaron en susurro, los restantes miembros de la familia se sorprendieron por la información que habían escuchado, Dan y Severus miraron a los adultos sin ser conscientes que sus vidas cambiarían aún más.

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-Cullen-hablo un hombre de piel cobriza, vestido únicamente con una capa y tapa rabo, su cabello negro hasta la espalda; ese sujeto era Ephraim Black, líder de la tribu Quleutes.

Había pasado solo 1 semana desde que encontraron a la criatura. Una semana donde se descubrió que ese cachorro era un niño, Remus Lupin. Un niño de apenas por cumplir sus 5 años. Mordido por un hombre lobo, siendo observador de la muerte de sus padres y obligado a matar a inocentes.

-Black, me alegra volver a verte. Por favor pasa, los hemos esperado.- el líder de la tribu asintió y entro a la residencia, siendo seguido por dos miembros de su manada. Edward les miro con desconfianza.

Los tres niños jugaban las canicas, se podía ver como se adaptaba rápidamente a esa nueva convivencia. Por las noches tenia pesadillas, pero Daniela y Severus se recostaban con él y eso tranquilizaba al chico.

-Niños, quiero presentarles a alguien-Carlisle entro a la sala con Ephraim a su lado.

-¡LOBO!-grito Daniela al ver el extraño sombrero en forma de lobo que poseía el líder de la manada. El infante se acercó con entusiasmo, el hombre sonrió y se colocó a su altura, puso una mano sobre la cabeza de la niña

-tienes un espíritu aventurero, un alma de guerrero, te gusta proteger a tu familia y darías todo por ellos, cualidades únicas para un lobo fiel a su manada.-la niña no comprendía del todo, pero el sujeto le agradaba, con sus dos mano toco el sombrero en forma de lobo.

Severus igual se acercó, queriendo ver más detenidamente el collar que llevaba el hombre. Ephraim retiro la mano de la cabeza de la niña y la coloco encima del niño.

-un hambre inmenso de saber, miedo, pero con valor y determinación dentro de tu corazón- el niño agradeció sin entender.

-¡ven Rem!-dijo la niña, el licántropo se acercó temeroso, se aferró a la ropa de Daniela como temiendo que estos extraños hombres se lo llevaran. Una sacudía le hizo retroceder, su lobo gruñia, no tenía confianza en ellos. Les miro de forma feroz, no quería irse con ellos. Sentía su sangre arder en rabia. – ¿Remus?

Daniela le miro y entendiendo el miedo en sus ojos le sonrió. El lobo se tranquilizó, esa niña le transmitía paz y tranquilidad. Quería jugar con Sev y Dani, quería seguir durmiendo con ellos por las noches, quería comer con ellos y con esas personas que lo cuidaban. Rose le enseño a leer, bueno él ya sabía desde antes pero le ayudo a mejorar su lectura, le gustaba ayudar a Esme a cocina, pasar tiempo en la biblioteca con Jasper, jugar futbol con Emmett y Edward, le gustaba leer el periódico como Carlisle y sobre todo le gustaba los mimos que Alice le hacía.

Dio un paso así atrás, su mirada se volvió fiera nuevamente, ellos eran su familia. Corrió directo a los brazos de Esme la cual reacciono rápido y lo abrazo.

Los metamorfos se sorprendieron por eso, Ephraim no tuvo analizarlo mucho, el chico había elegido a su manada, miro momentáneamente a Daniela… también había elegido a su Alfa.

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-el chico quedara bajo su cuidado, no nos opondremos a los deseos de un niño mágico. Como vieron el a diferencia de notros puede convertirse en lobo a causa de una maldición llamada licantropía. Esta maldición es originaria de hace muchos años, un miembro de clan Kurisa en vez de preservar la paz decidió usar su metarmorfia para lastimar a gente inocente. Se le fue desterrado, pero este regreso para vengarse de la manada.

-el líder de dicho clan lo maldijo, haciendo que cada que él se convirtiera en lobo, su transformación fuera dolorosa y agonizante. Lo que no esperaban es que el ahora llamado licántropo mordiera a más gente traspasando dicha maldición.

-¿no pudieron revertirlo?-pregunto Carlisle, completamente serio y atento a lo que escuchaba

-lo intentaron, pero nunca lo lograron. La maldición se cobró muchas vidas inocentes.-el líder termino su narración. La familia no dijo ni una palabra, los niños seguían en la sala jugando.

-¿qué cuidados debemos tener? ¿Qué hacer cuando él se trasforme?-pregunto Esme, no renunciaría al niño solo por una maldición, había sentido las emociones de Remus y el deseaba quedarse.

-cada luna llena él se trasformara, por lo que ustedes me comentaron, la maldición no afecto por completo sus emociones, y protegió a sus hijos. Talvez podamos ayudar para que el niño empiece a tener control sobre el lobo y que en algún momento el decida cuando transformarse y cuando no, la luna ya no sería un problema. Cuando sea noche de luna, deberán llevarlo a nuestra tribu, de preferencia solo ustedes dos-dijo mirando detenidamente a los padres- eso hará que el niño este más tranquilo, lo colocaremos en medio de un circulo con runas donde el podrá transformarse y no podrá salir de ahí hasta el amanecer, así evitamos que se lastime y lastime a otros.

Ambos padres asintieron con determinación, unas semanas después, Remus Jonh Lupin fue adoptado, y a petición del niño su nombre cambio a Remus Hoall Cullen, el segundo nombre en honor a sus dos padres biologicos.