Los personajes no me pertenecen, son propiedad de JG Quintel
El viento soplaba tiernamente sobre sus plumas, sintiendo que estaba vivo de nuevo. Los ojos estaban clavados en un hermoso atardecer sentado sobre el tejado…sólo. Sonrió al ver los arboles danzar al ritmo del viento, sentía como su corazón se llenaba de gozo al saber que estaba a salvo, que no estaba en riesgo de morir.
Para él, las angustias desaparecieron, como si alguien arrancara una hoja y comenzara a escribir de nuevo…era casi parecido como volver a nacer, aunque lógicamente, eso fuese casi imposible. Cerró los ojos por un momento, recordando aquellas palabras de su ángel guardián: Nunca te rindas. Recuerdos pasaron por su mente, recuerdos que aunque quería simplemente olvidarse de ellos, estos aparecían sin que él pueda impedirlo…y ese fue, el día en que por fin salía de ese hospital. La alegría era muy contagiosa, sonreía de par en par al ver los otros miembros felices de su recuperación; aunque tanta atención, le parecía francamente incómodo, pero sabía que por ser miembro del parque, todos se preocupan por todos, así como una familia; su mirada estaba en busca de algo o de alguien…y ese era su jefe, Benson. Se preguntaba por qué no estaba junto a los demás, pero lo dejó pasar, podía hablar con él después.
El camino hasta el parque parecía lento ante sus ojos, viendo a las personas caminar por las aceras, los arbustos, el pasto, todo lo veía como en una especie de cámara lenta sin comprender por qué su mente le hacía eso
-Nos alegra que estés de vuelta, Mordecai, nos has puesto muy nerviosos-decía con claridad la enorme paleta y como respuesta, el arrendajo sólo sonrió tocándose la parte trasera de su cabeza asintiendo a la vez-Así es! Me alegra que tenga a mi compañero de videojuegos en casa, de nuevo-habló el mapache dirigiéndole una mirada con una pequeña sonrisa.
La noche cayó dejando en un firmamento con una luna de plata rodeada de estrellas. El plumífero azul estaba en su cama viendo el techo y de vez en cuando miraba de reojo a su compañero de cuarto. Suspiró dejando notar una sonrisa, pero de inmediato un pensamiento cruzó borrándola de su rostro: ¿Dónde diablos estaba Benson? Giró su cabeza mirando la pared, ya había pasado 2 días desde que salió del hospital y nada sabe nada de él, algo así como si la tierra se lo tragara…quería hablar con él.
Abrió los ojos de golpe al escuchar unos pasos, sabía que no estaba sólo en el tejado, volteó su mirada encontrándose con la de Benson; éste se le acercó sentándose a un costado acompañándolo sin nada más que decir. El arrendajo seguía contemplando el sol que ya estaba por adentrarse en el horizonte
-Mordecai…-el mencionado apartó la mirada del cielo anaranjado posándose en el rostro de su jefe-Sé que lo que hice estuvo mal y me arrepiento haberte herido casi llegando a la muerte-suspiró-Me siento como un completo cobarde haber desaparecido durante días, hasta solo aparecer ahora…pero, necesitaba despejar mi mente, entender lo que realmente había pasado; pasé angustia hasta temor de pensar de que…ibas a morir, pero mírate ahora, ya estas a salvo y vivo! Y eso es lo que importa ahora. La verdad, lo que quiero decirte es que, lo lamento, en serio, perdóname por lo que te he hecho, Mordecai-apartando su mirada a la del ave-Lo sé, Benson…ya me lo habías dicho desde días después del incidente y a pesar de todo, lo tomé con calma y sin acusarte de haberme atropellado…los accidentes pasan, pero ese libro ya se ha cerrado y quemado, ya no quiero vivir en el pasado, lo que importa es que no me rendí y sigo vivo…vivo! Eso vale por mucho, Benson, no te angusties y hagamos de nuestros días como si nada hubiese pasado; ya lo malo pasó-les sonrió dándole un pequeño golpe en el brazo a la máquina de chicles-Gracias, Mordecai…-decía mientras se incorporaba alejándose de allí.
La noche calló y el plumífero azul se encontraba profundamente dormido, un nuevo y mejor amanecer estaba esperando por él
-Sabía que no te ibas a rendir-le decía su ángel guardián mientras lo abrazaba-Nunca debiste dudar de ti, Mordecai-la cardenal tomó de su mano-Bienvenido de nuevo a la vida-El ángel le sonrió ampliamente seguido por éste.
~FIN
;w; Y aquí terminó…decidí ya acabar con el fanfic ya que no tengo ideas para capítulos futuros UnU
Espero que les haya gustado, me esforcé un poco por alargarlo o no dejar un final tan chueco…aunque siempre soy mala para los finales.
Muchas gracias ante todo a aquellos que han seguido y leído esto, me siento muy agradecida de verdad
Bueno, dejen sus Reviews ;)
Hasta entonces 3