Universo Alternativo
No, no podía. Le era completamente imposible concebir un mundo donde Perry, su Perry no existiese. Como hombre de ciencia sabía que, en realidad, no sólo era posible, sino que existían infinitos universos y en donde en un número igualmente infinito Perry podía o no existir. Por ejemplo, en uno podría no ser un hombre australiano radicado en Danville sino un pobre agricultor en Malí; en otro haber nacido hace quinientos años atrás o en un futuro muy distante; incluso hasta podría existir un universo en donde sería un ornitorrinco, azul y hasta agente secreto.
Las posibilidades eran infinitas.
Y tal vez en alguno de ellos serían amigos, enemigos, conocidos o simples extraños. Le resultaba tan raro imaginar una vida ajena a la propia. Hasta le asustaba imaginar que en esas remotas posibilidades ellos no se hubiesen conocido en la universidad, que no se hubiesen peleado por ese proyecto de ciencias ni que terminasen dando en el hospital todo el mes a causa de la explosión en el laboratorio. Sin ninguno de esos factores su historia sería otra y cada una de ellas sería una extraña línea del tiempo donde cada pequeña variable de lo que no fue y lo que pudo ser constituía su propio universo.
Doofenshmirtz sabía que todas y cada una de sus acciones contaban, incluso las miles de millones de cosas que tuvieron que pasar antes de nacer fueron fundamentales para construir la línea de su presente. Por ejemplo, algo como haber perdido un mísero tren de juguete lo hubiese vuelto un terrible dictador y, con ello, se encontraría viviendo en un Danville diferente con un Perry diferente. O sin él.
Un mundo sin su mirada pizpireta al despertar.
Un mundo sin sus caricias cada mañana y antes caer en un profundo sueño.
Un mundo sin sus besos, sin el calor de su piel…
Quizás también sería un mundo donde no hubiesen tenido que pelear cielo, mar y tierra; contra mortales e ideas… un mundo más fácil y feliz sin el sufrimiento que tuvieron que enfrentar para poder hacer valer lo suyo. Seguro que había cuando menos una línea donde aquello fue o sería así como también otras donde las adversidades se antepusieron al amor.
Una línea donde los hombres como Perry no fuesen de su interés, tal vez hasta donde estuviese casado y con un hijo o hija. Otra donde el saberlo le hubiese costado su matrimonio… ¿por él? Difícil saberlo. Una todavía más abstracta donde su único amor jamás hubiese dejado de ser los libros viejos, los matraces y tubos de ensayo. Otra donde podría presumir un cuerpo atlético como capitán de futbol americano.
Otra donde sería un científico malvado tratando de conquistar el Área Limítrofe.
Y así como le resultaba extraño pensar en todas aquellas singularidades, todos sus yo presentes, del pasado y por haber, tampoco podrían concebir una vida más allá de su realidad inmediata; fantaseando ociosamente con remotas posibilidades de lo que podía o podría llegar a ser, que fue o nunca serían.
Aunque fuese matemáticamente imposible, en su corazón le gustaba guardar la esperanza de que cada dimensión tuviese un Doof y un Perry con una historia para contar.
