EPÍLOGO

Habían pasado cinco meses desde el rencuentro de Ranma y Akane, después de haber estado una semana en Hokkaido las cosas marcharon de maravilla entre ellos, un mes después se enteraron del escándalo de los Okura, ya que los habían metido presos por evasión de impuestos y ni con todo su dinero se libraron de ir a una prisión de máxima seguridad, tanto padre como e hijo fueron sentenciados. Después Akane y Ranma habían comunicado a la familia de su noviazgo y sus padres querían casarlos inmediatamente para unir las escuelas, pero se negaron debido a que necesitaban vivir una vida de pareja para poder casarse después, pero la que si iba casar era la hermana soltera de Akane; Nabiki. Meses antes había comunicado que iba a contraer nupcias con el joven Tatewaki, y aquel día había llegado.

-No sé por qué no contratamos a gente para que hicieran esto-… decía la castaña quien era ayudada por sus hermanas, Nodoka y Ukyo a colocarle aquel vestido de novia.

-Descuida hermana… deja de moverte quieres-… decía con molestia Akane.

-Si Nabiki, además quien mejor que tu familia para ayudarte en estas situaciones-… respondía Kasumi.

-Así es Nabiki, es más nosotras no te cobramos nada por arreglarte, deberías de estar agradecida-… bufaba Ukyo.

-Bueno en eso tienen razón… espero todo salga perfecto-… volvía a hablar la mediana de las Tendo.

-Ya verás que, si… bueno ahora vamos a peinarte-… mencionaba Nodoka.

En la residencia Tatewaki, Ranma, Ryoga, Genma, Soun y Tofú se encontraban esperando al futuro marido de Nabiki, en todo este tiempo el relámpago azul había madurado, ya no era aquel gigoló de preparatoria, ahora era un hombre serio, profesional y enamorado, quién diría que terminaría con una Tendo.

-Vaya no sé por qué las chicas no nos dejaron acercarnos a la casa-… mencionaba Genma.

-Pues tu qué crees viejo… acaso querías ayudar a la novia-… reía el joven Saotome, al igual que todos los demás.

-Vaya jamás pensé que Kuno terminaría con Nabiki, creo que al fin se olvido de su pelirroja ¿cierto Ranma?-… bromeaba el chico perdidizo mientras que Ranma fruncía el ceño.

-Si verdad… sabes que mal que pe-chan ya no está, creo que hubiera sido el platillo perfecto para el banquete de Ukyo-… respondía irónico el chico de la trenza, y nuevamente todos volvieron a reír, no cabía duda que se la estaban pasando muy bien, en ese momento el oji azul salió para dirigirse a una joyería que se encontraba cercana.

-Buenos días, disculpe vengo por mi pedido-… decía el artista marcial al joyero.

-Joven Saotome, que cree, su pedido ya llegó pero lo mandaron a nuestra otra joyería que se encuentra al otro lado de la ciudad-… respondía muy nervioso aquel joyero rascándose la cabeza.

-No puede ser, ustedes me aseguraron que ya me lo tendrían hoy mismo!-… exclamaba molesto el joven Saotome. Dicho pedido consistía en las sortijas de los novios, ya que él junto con Akane, fueron elegidos para ser padrinos de argollas y habían encargado un par de anillos muy bonitos, pero el oji azul se confió ya que le aseguraron que ese mismo día se los entregarían y no había visto otras opciones

-Así es joven Ranma, pero al parecer hubo un problema y los enviaron allá, discúlpenos-… decía muy apenado aquel señor.

"No puede ser y falta menos de media hora para la boda"… pensaba un poco temeroso el chico de la trenza.

Volviendo a la residencia Tendo;

-Listo hermanita, termínanos-… hablaba la mayor de las Tendo con una hermosa sonrisa.

-Bueno qué tal me veo-… decía Nabiki levantándose de su silla, en realidad si le asentaba muy bien aquel vestido de novia, en su peinado le quitaron el cabello lacio para colocarle caireles, no cabía duda que todas las Tendo eran muy hermosas, y esa vez Nabiki se pasó de hermosa.

-Muy bella, hermana-… sonreía Akane.

-Santo cielo, en 20 minutos empieza la ceremonia-… mencionaba Nodoka muy preocupada.

-Rápido que el chofer espera-… decía Ukyo saliendo con todas las mujeres de la casa para adentrarse en una muy bonita limosina, todas las damas vestían vestidos de noche, muy lindos.

En la iglesia ya todos los invitados y amigos de ambas familias se en encontraban reunidas, incluyendo el novio con todos sus amigos, y que por cierto todos iban de etiqueta, su hermana no le acompañó debido a que se encontraba muy enamorada de un francés y no podía alejarse ni un segundo de él.

-Kuno… ¿acaso estás nervioso?-… decía el joven Hibiki al ver que Kuno caminaba para uno y otro lado enfrente del altar.

-Claro que no Ryoga… bueno si estoy nervioso, acaso tú no te pusiste así en tu boda con Ukyo-… respondía el joven Tatewaki.

-¿Eh?-... bueno creo que si jeje, pero tranquilo, es más creo que ya llegó tu futura esposa-… decía con picardía el chico perdidizo.

En ese momento el novio volteo por instinto y vio a Nabiki, se encontraba hermosa, estaba seguro de que no se había equivocado al elegir a la castaña como su esposa, ambos compartían muchísimas cosas juntos, por esa razón olvidó a sus amores platónicos y se embarcó con Nabiki, cosa que no le resultó sencillo al principio pero lo logró.

La ceremonia había empezado y ambos novios se encontraban en el altar escuchando al sacerdote.

Akane se encontraba muy extrañada al ver que su novio no se encontraba por ningún lugar, y a la vez empezó a preocuparse, en ese momento su celular empezó a vibrar, abrió su pequeño bolso y contesto muy silenciosamente la llamada.

-Hola, preciosa, necesito hablar contigo afuera, es de suma urgencia-… mencionaba la voz de un chico.

-Está bien, en un momento salgo-… respondía la peli azul abriéndose paso a través de la gente para llegar al atrio de aquella iglesia.

-Hola linda eh…que crees hubo un pequeño problemita-… decía tímidamente el joven.

-Qué sucede Ranma, ya empezó la boda y tú aquí afuera-… replicaba la peli azul.

-Bueno es que los anillos…-

-Qué hay con los anillos, por cierto ¿Dónde están?-…

-Bueno es que el problema es que no los tengo-…

-Quuueeeé… cómo que no los tienes Ranma, tú me aseguraste que los tendrías antes de la boda-… mencionaba la peli azul frunciendo un poco el ceño.

-Es que no fue mi culpa de verdad… bueno si un poco por confiado, pero el punto es que están del otro lado de la ciudad-… decía de manera seria el artista marcial, explicándole todo lo que pasó en la joyería.

-No puede ser, Nabiki se va a enojar, y aparte le arruinaremos su boda-… decía de manera preocupada la chica de ojos chocolate.

-Mmmm veamos se supone que eso de la entrega de argollas empezará como en 30 minutos, tal vez si vamos en mi vehículo lleguemos a tiempo, ya que nos haremos quince minutos de ida y quince de venida-… sugería el joven Saotome.

-Pues que esperamos, vámonos!-… respondía la peli azul agarrando la mano de su novio para caminar rápidamente hacía su auto, instantes después el oji azul se puso en marcha junto con Akane, mientras que la ceremonia transcurría normalmente.

-Oye cariño, y tu hermana?-… murmuraba Tofú a su esposa.

-No lo sé, tampoco veo a Ranma… ay dios ellos tienen los anillos-… musitaba Kasumi angustiándose un poco.

-Ojalá no tarden-… respondía preocupado el doctor Tofú.

Los quince minutos pasaron de manera rápida y en tiempo record Ranma junto con Akane salían de aquella joyería con una pequeña caja que contenía las argollas.

-Bueno, llegaremos a tiempo no te preocupes-… decía el artista marcial depositando un tierno beso en los labios de su chica.

-Tuvimos suerte jeje, mira que hermosas están, espero que así sean las nuestras cuando nos casemos-… decía con una gran sonrisa la menor de las Tendo admirando aquellas joyas.

-No Akane, las de nosotros serán mucho más hermosas-… decía el artista marcial arrancando su auto mientras que Akane le depositaba un lindo beso en el cachete, pero a los cinco minutos aquel transporte empezó a humear por el motor.

-Rayos no puede ser, ahora no-… decía de manera desesperada el chico de la trenza pegando con ambos puños al volante.

-Ranma que vamos a hacer, faltan menos de diez minutos para que ese momento de la ceremonia llegue-… decía alarmada la peli azul.

-Salgamos del auto… y ahora corre-… respondía el artista marcial sujetando la mano de Akane pero sintió que ella no empezaba a correr.

-Qué pasa Akane, date prisa-…

-Eh, Ranma, no es por nada, pero creo que no será nada fácil correr con tacones y menos con este vestido ajustado-… contestaba la chica de manera irónica.

-Perdón jeje es que por andar ocupado me olvide por un momento lo bella que luces hoy-… decía el joven Saotome a lo que Akane solo se sonrojo y sonrió de manera algo boba.

-Bueno señorita Tendo, sujétese bien que viajara en aerolíneas Saotome-… bufaba el joven para de manera inmediata colocar a Akane en sus brazos y correr sino es que volar de una manera descomunal por las calles de Nerima y que incluso por donde pasaba dejaba una especie de ráfaga de polvo.

En la ceremonia los novios ya se habían dado el sí, y el momento de entregarse los anillos había llegado.

-Ahora los padrinos de argollas pueden pasar a entregarlas-… en ese momento todos los invitados se quedaban mirando entre sí un poco confundidos ya que dichos padrinos no aparecían.

"No puede ser que no estén aquí"-… pensaba un poco molesta la mediana de las Tendo para que en ese instante Ranma llegará corriendo de manera agitada, mientras que Akane iba en sus brazos.

-Aquí están-… respondía Akane con una sonrisa abriendo la cajita para que los novios los tomaran y se los entregaran el uno al otro, pero aún se encontraba en aquella posición con su novio.

-Gracias Akane, que manera tan original de darlos-… bufaba el joven Tatewaki.

-¿Manera tan original?-… decía al unísono la pareja conformada por la peli azul y el artista marcial, en ese momento Ranma se dio cuenta que llevaba a Akane en sus brazos, lo había olvidado completamente por las prisas y al instante la bajo muy suavemente al piso poniéndose muy colorado por que todos los presentes los vieron, Akane por su parte también parecía un tomate, pero por dentro le había gustado enormemente viajar en los brazos del amor de su vida.

La ceremonia transcurrió de manera exitosa después de ese percance con los anillos, la recepción de igual manera ocurrió de manera muy grata, el banquete que organizó Ukyo fue un manjar para los novios e invitados, mucha alegría se desbordó en la boda. La noche llegó y los recién casados partirían a su noche de bodas.

-Bueno ya me tengo que ir, Akane, Ranma están seguros que no necesitaran de mi ayuda para las finanzas del dojo durante el mes que me iré?-… cuestionaba la castaña a su hermana y a su cuñado.

-Descuida hermana, diviértete en estos días-… contestaba la pequeña Tendo con una sonrisa.

-Así es Nabiki, disfruta de tus vacaciones ya que después no te daré más-… bromeaba Ranma para después sentir un pequeño codazo de Akane.

-Jeje, bueno siendo así me voy tranquila cuídense mucho, hasta pronto-… decía feliz la castaña para subir a la limosina junto con su marido y marcharse de Nerima.

Más tarde en el tejado de la casa Tendo una pareja de enamorados se demostraba su cariño con muchas caricias, besos y abrazos.

-Sí que fue un día algo fuera de lo normal no Akane-… decía el artista marcial poniendo su mentón sobre el cabello de su prometida.

-Vaya que si lo fue, casi dejamos a Nabiki y a Kuno sin anillos-… contestaba la peli azul muy a gusto en el pecho de su chico.

-Pero al menos todo salió bien, me alegró mucho por Nabiki, ya que a ella de cierta manera le debemos que tu y yo estemos aquí-… agregaba el joven Saotome.

-Si le debemos mucho, será muy feliz con Kuno-… respondía sonriente la menor de las Tendo.

-Por cierto casi lo olvido, esto es para ti… lo aceptas?-… decía muy seguro el oji azul separando a su novia de él para verla profundamente a los ojos, y entregándole un muy precioso anillo bañado en oro con la inscripción "Te amo".

-Ranma eso quiere decir que quieres que nos casemos?-… decía con pequeñas lágrimas de felicidad la peli azul.

-Si Akane, quiero que seamos marido y mujer, te lo iba a dar hace meses, pero se nos adelantó Nabiki con su boda-…

-Oh Ranma, claro que acepto, me haces tan feliz mi amor-… respondía la pequeña Tendo para después besar con sumo cariño a su ahora prometido.

-Y tu a mi cariño… Te amo-… agregaba el joven Saotome poniendo aquel anillo en el dedo anular de su prometida.

-Y yo te amo mucho más, nunca lo olvides… al fin seré la señora Saotome-… mencionaba Akane con muchísima alegría, y nuevamente abrazaba al dueño de su corazón.

-Y mi regalo por portarme de manera tan linda contigo?-… bufaba el joven Saotome.

-Jajaja ven aquí guapo-… bufaba Akane para besar de manera tierna pero a la vez intensa a su futuro esposo, la noche transcurría y aquella pareja seguía demostrándose su amor, y de esa manera hacer que sus corazones se unieran por toda la eternidad, y donde ambos sabían que después de haber pasado una dura tormenta su amor triunfó a toda costa.

FIN

AHORA SÍ, HASTA AQUÍ LA HISTORIA DE VIDAS EQUIVOCADAS… AL FIN NUESTROS PROTAGONISTAS ESTÁN JUNTOS Y APARTE ESTÁN COMPROMETIDOS, PERO YA NO POR UN COMPROMISO SINO POR AMOR… GRACIAS POR SUS COMENTARIOS: maxhika, ni-chan Tendo, znta, ces, jose, Guest, barby, Pame-Chan Neko, stmag, mechitas123, alnose102 y vanessaq. EN VERDAD LES AGRADESCO POR COMENTAR, Y A LOS QUE NO TAMBIÉN AGRADESCO SUS LECTURAS…. Y BUENO HA SIDO TODO EN ESTE FIC, YA ESTOY PENSANDO UNA NUEVA HISTORIA, IGUALMENTE SERÁ DE RANMA Y AKANE Y CREO QUE LA EMPEZARÉ A SUBIR EN ESTÁ SEMANA QUE ESTA A PUNTO DE EMPEZAR… AHORA SI ME DESPIDO, GRACIAS A TODOS, SALUDOS.