Hola! ¿Cómo se encuentran? Bueno, este pequeño proyecto estaba en un rincon oscuro de mi viejo disco, el cual decidi revisar por alguna razon. Entre y me pregunte porque no lo habia publicado. Asi que decidi hacerlo, tarde pero seguro. Espero una buena bienvenida, a este proyecto y muchas gracias a quien lo lean.

Disclaimer: Naruto no me pertenece.


Capitulo Unico

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Celos

Minato gruño. Existían pocas cosas que en verdad le hicieran perder su buen temple y tranquilidad, de verdad que sí, existían muy pocas cosas que lo hicieran rabiar de verdad. Él era conocido por estar siempre tranquilo, por tener una amable sonrisa y siempre palabras tranquilizadoras, pero en aquel momento en que estaba subido a una rama de un árbol frondoso usando sus hojas verdes como camuflaje tenía que hacer un esfuerzo muy grande para no bajar y sacar a punta de golpes a aquel idiota que osaba acercarse a su Kushina. Ella era suya, sólo suya y nadie, absolutamente nadie, debería acercársele. Mucho menos alguien que quería una cita y que le estaba ofreciendo unas violetas. ¿Por qué Kushina no lo despachaba cruelmente como siempre hacia? ¿Acaso el idiota no veía el gran y muy notorio anillo de compromiso?

Apretó los dientes al verla reírse; deseando acercarse más para poder oír lo que decían.

Kushina por su parte se rió, pero por motivos muy diferentes a los que su amado rubio pensaba. Ella rió al ver el brillo de posesión y de ira en sus normalmente tranquilos ojos azules, en realidad era condenadamente divertido verlo molesto y en especial, celoso. Es decir, ¿Quién hubiera imaginado que el apacible Minato Namikaze era tan, pero tan, celoso? Él sabia que solo lo quería a él, que planeaba casarse con él y compartir el resto de su vida —Por muy cursi y mariquita que eso sonase—. De todos modos, verlo olesto era realmente divertido.

Miro al tembloroso ninja en frente de ella con un brillo travieso en los ojos y de mala manera lo despacho, como usualmente hacia a los pocos valientes que le pedían una cita. Tal vez no era muy femenina pero eso no significaba que no tuviera uno que otro pretendiente que esperaba sacar a Minato de su corazón. Ilusos.

— ¿Minato? ¿Celoso, eh?

Las mejillas del aludido se sonrojaron.

— ¡No estoy celoso, solo cuido lo que es mío! —Le dijo, lo suficientemente alto para que escuchara.

— ¿Y por eso gruñías como perro rabioso? —Pregunto socarrona y con una brillante sonrisa.

—Yo no estaba...

—Sí, como digas, aunque yo jure oírte gruñir. ¿Por qué no bajas tu celoso trasero hasta acá?

—No estoy celoso.

Ella lo ignoro.

— ¿Qué tal si vamos a Ichiraku y discutimos esto? tu hijo y yo tenemos mucha hambre...

Discutir con ella era así, nunca ganaba. Ella siempre tenía la razón en todo, y era lo más razonable para su salud dejar aquello de esa manera…


Espero que les haya gustado. Debo agradecer los reviews que esto pueda tener.

¿Merece un review?

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