Título: Perseus
Pareja/personajes: Miragen + Kuroko
Warnings: Sin betear. SHONEN AI/BROMANCE y quizás YAOI en capítulos posteriores.
Género: Amistad/Humor/Batallas
Clasificación: PG-13
Disclaimer: 黒子のバスケ Kuroko no Basuke es propiedad de Tadatoshi Fujimaki, Shueisha, Weekly Shonen Jump, Production I.G. y sus asociados. No gano nada con este escrito.

Autora: Sui (sui_tan)


Perseus
Capítulo 3

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"¡Bienvenidos al Gimnasio Aida de la región dos de la Ciudad de Tokio!

Se les recuerda a todos los visitantes que deben mantenerse alejados de las zonas de combate. ¡Las barreras de protección están ahí por una razón!

Las zonas de combate están divididas de acuerdo a la especie de cada Pokémon. La zona ICE está cerrada por mantenimiento así que les sugerimos trasladarse a las otras. La zona STREET está disponible para combates mixtos y grupales.

A los entrenadores se les recuerda que, por su seguridad y la de sus Pokémon, deben someterse a un examen médico antes y después de cada batalla para medir sus niveles de Rukh y así poder asegurarnos de que están en optimas condiciones para los duelos.

¡Si su nivel de Rukh está por debajo del cuarenta y cinco por ciento se les negará la entrada a la arena y perderán por default! ¡Recuerden que los Pokémon se alimentan de nuestro Rukh por lo que sería peligroso que llegasen al diez por ciento! Cuando esto llegase a suceder, la batalla será suspendida y el vencedor será aquel cuyo nivel de Rukh sea mayor.

Según las reglas internacionales de combate, está terminantemente prohibida la convocación de más de dos criaturas a la vez. Si están combatiendo cuatro entrenadores al mismo tiempo, eso significa que sólo pueden participar cuatro Pokémons en el campo de batalla. ¡Ni uno más!

¡Cualquier violación a las reglas será penalizada y se guardará registro en los Centinelas correspondientes!"

Taiga frunció el ceño ante la voz chillona que salía por los altoparlantes. ¿Es que era el único que sentía que sus oídos estaban a punto de estallar debido a esa molesta e irritante voz?

Inaudito.

El pelirrojo se cruzó de brazos y, recargado contra una pared, esperó. Pasaron diez, quince, y veinte minutos viendo pasar a la multitud de personas y Pokémons que se aglomeraban en las zonas de combate.

Entrenadores iban y venían pero nunca encontró rastro alguno de la persona a la que esperaba con ansias.

―Ese... ese chiquillo... ¡¿Me va a dejar colgado?! ―gruñó Taiga en voz baja, irradiando olas de frustración e irritabilidad que espantaban a los pobres incautos que se atrevían a pasar cerca de él.

―¿Kagami-kun? ―preguntó una voz femenina a su lado.

―¡¿Ah?! ¡¿Qué es lo que quieren?! ―gruñó Taiga con expresión molesta mientras giraba el rostro.

Riko sonrió dulcemente y, sin pensárselo siquiera, alzó la mano y golpeó al pelirrojo con fuerza con los documentos que llevaba consigo, luego lo tomó por la solapa de su camisa escolar y lo acercó a ella con violencia.

―Parece ser que este pequeño kouhai aún no ha aprendido a respetar a sus superiores... quizás sea hora de programarte un entrenamiento especial, Kagami-kun. Después de todo, uno nunca tiene suficiente nivel de Rukh, ¿cierto? ―dijo Riko con voz tenebrosa mientras una perversa y retorcida sonrisa comenzaba a dibujarse en su rostro.

Taiga tragó en seco, olvidando su enojo por un momento.

―Ya fue suficiente, entrenadora. Vas a romperlo antes de siquiera poder medir su capacidad. Recuerda que hemos venido aquí por otros motivos―dijo Hyuuga a su lado con una expresión aburrida en el rostro, como quien está acostumbrado a lidiar con aquella clase de situaciones.

―Es cierto, tengo que pedirle a papá que nos ayude a crear barreras protectoras en nuestro gimnasio ―Riko parpadeó entonces y, como si nada, soltó al pelirrojo de inmediato, dejándolo caer al suelo con un golpe seco.

Hyuuga suspiró, cansado, luego miró a Kagami mientras éste se ponía de pie.

―Tienes que aprender a controlar tu genio, Kagami...

―Mira quién lo dice ―murmuró Riko por lo bajo.

El pelinegro la ignoró y continuó.

―Recuerda que nuestros Pokémon son capaces de sentir nuestras emociones y, por lo tanto, cualquier sentimiento negativo es perjudicial para ellos ―dijo Hyuuga.

Taiga frunció el ceño y desvió ligeramente la mirada.

―Eso ya lo sé... superior... No es como si fuera un novato, ¿sabe?

―Entonces deja de comportarte como tal. Estás inaguantable desde que escuchaste hablar de la Generación de los Milagros ―reprendió el moreno.

―¡Es cierto! ―Riko se acercó al pelirrojo una vez más, quien por instinto dio un paso hacia atrás, y preguntó―. ¿Pudiste encontrar a Kuroko Tetsuya, Kagami-kun? ¿Cómo es? ¿Hablaste con él? ¿Qué fue lo que te dijo?

―Primero deja que conteste a una pregunta antes de hacer la siguiente, entrenadora ―comentó Hyuuga sin impresionarse.

―¿Kuroko Tetsuya? ¿Es así como se llama? ―Kagami frunció el ceño y se cruzó de brazos, sintiéndose irritado una vez más.

―¿Entonces si lo viste? ―preguntó Riko.

Taiga escupió un insulto por lo bajo y asintió, aún mas enojado que antes.

―El muy imbécil ni siquiera me dijo cómo se llamaba, rechazó enfrentarse a mí e incluso se ha atrevido a dejarme colgado. No puedo creerlo ―gruñó.

―¿Colgado? ¿Es que lo invitaste a una cita? ―preguntó Riko mientras parpadeaba.

―¡Por supuesto que no! ¡Lo rete a un duelo! ¡Un duelo! ―exclamó el ruborizado pelirrojo.

―Eso explicaría el por qué te encuentras en este lugar... ―murmuró Hyuuga para sí mismo, luego se dirigió al menor una vez más―. De todas maneras, ¿te presentaste a retarlo así sin más? Te dije que no te precipitaras, Kagami.

―Es que no puedo evitarlo, no he tenido un duelo decente desde hace meses y ustedes se niegan a dejarme practicar en el gimnasio de la escuela... ―murmuró Taiga.

―La primera vez que te dejamos hacerlo terminaste por romper las barreras y desde entonces hemos estado intentando levantarlas sin éxito, es por eso que hemos venido a pedirle ayuda al padre de la entrenadora... ―comentó el moreno con el ceño ligeramente fruncido.

―No puedo participar en duelos oficiales porque mi Centinela aún no ha sido activado para esta zona... ―Taiga se llevó una mano a la frente y suspiró―. Si lo que ustedes dicen es cierto, La Generación de los Milagros es "tan" especial que tienen el permiso de batirse con cualquiera y crear sus propias barreras sin importar en dónde estén.

―Eso es verdad, tú mejor que nadie debería de saberlo porque tenías los mismos privilegios en América, ¿me equivocó? ―preguntó Hyuuga.

―Si lo que quieres es luchar, debiste haber hablado conmigo, Kagami ―dijo Riko mientras colocaba las manos en sus caderas.

Los ojos de Taiga se iluminaron al instante y exclamó:

―¡¿De verdad?! ¡¿Puedes hacerlo?!

―¡Confía más en tu entrenadora, Bakagami! ―reprendió la chica.

Hyuuga suspiró y acomodó sus lentes.

―El padre de Riko es el dueño de este gimnasio. Si hubieras preguntado antes, podríamos haberle pedido un permiso especial para que participaras en los duelos.

Riko frunció el ceño al ver que Kagami no decía nada.

―¿No será que lo único que buscabas era enfrentarte a él? ―preguntó la chica, notando la tensión que comenzaba a apoderarse del cuerpo del pelirrojo―. No tengo intenciones de prohibirte que lo hagas, pero date cuenta de que hay cosas que deben hacerse primero. Si hubieras esperado como te lo dijimos, te habrías enterado de que Kuroko Tetsuya se ha registrado en nuestro club.

Taiga abrió mucho los ojos ante ese último comentario, sin embargo, su mirada no cambió y su determinación tampoco.

―Ese chico es extraño... ―murmuró más para sí mismo que para sus superiores―. Por lo general soy capaz de adivinar el nivel de Rukh de mi oponente, pero con el chiquillo de Teiko no puedo hacerlo. Es como si él no emitiera ninguna cantidad de Rukh, como si ni siquiera lo tuviera en su interior.

Riko frunció el ceño. Sabía perfectamente que algunos entrenadores poderosos eran capaces de leer los niveles de Rukh de los demás, eso no era novedad. Lo otro, sin embargo, sí que era extraño.

―¿No sería que sus niveles están bajos por el momento? Quizás esa sea la razón por la que no aceptó enfrentarse a ti ―dijo Hyuuga con calma.

―No se veía como si estuviera a punto de colapsar, así que no creo que fuera por eso. Él tiene algo diferente y no sé qué es ―el semblante de Taiga se tornó más serio―. Quiero luchar contra él. Quiero comprobar por mí mismo si todo lo que se dice acerca de La Generación de los Milagros es verdad.

―Como quieras ―Riko se encogió de hombros y agregó―. Ven con nosotros, le diré a mi padre que te deje competir en un combate, será bueno para ti y así podrás calmarte de una buena vez.

Taiga suspiró resignado y siguió a sus superiores sin decir nada más. Si debía ser honesto, la perspectiva de enfrentarse a alguien después de tanto tiempo le parecía interesante.

En aquel momento, cierto chico de cabello azul entró al edificio con una sonrisa en el rostro.

o.o.o.o.o.o

―¡Ursaring, utiliza Terremoto! ―ordenó un joven de cabello rubio a su Pokémon, quien saltó en su lugar y procedió a sacudir el suelo de la arena.

―¡Infernape, salta y utiliza Doble Equipo! ―exclamó Taiga de inmediato. La criatura obedeció al instante y se movió a rápida velocidad, rodeando a Ursaring con varias copias de sí mismo.

Riko miró fijamente al tablero y frunció el ceño.

ZONA STREET: COMBATE MIXTO
Z. YAMASAKI: URSARING (R78)
K. TAIGA: INFERNAPE (R89)*

―¿Qué es ese signo al final del conteo Rukh de Kagami-kun? ―preguntó Riko con los ojos entrecerrados.

Su padre, quien estaba al lado de ella, rascó perezosamente la parte trasera de su cabeza y suspiró.

―Este no es un combate oficial, por tanto, se debe marcar que cualquier victoria o derrota contra Kagami Taiga no será contada en los Centinelas ya que la gran mayoría de las reglas quedan abolidas.

―¿Kagami-kun aceptó sin más? ―preguntó ella una vez más, cruzada de brazos.

―No podías esperar otra cosa de él, ¿no? Mira lo energético que es... ―comentó Hyuuga.

Nadie dijo nada más por el momento y continuaron observando el duelo.

―¡Ursaring, ahuyéntalo con Rugido y luego utiliza Embestida! ―ordenó Yamazaki.

El oso se colocó en cuatro patas y abrió la boca, soltando un poderoso rugido que impactó incluso a los espectadores, quienes se encontraban fuera de la barrera color gris que rodeaba la arena.

Taiga e Infernape apretaron los dientes y cubrieron sus oídos con las manos, dándole la oportunidad al otro Pokémon de atacar y arrojarse sobre el primate con violencia.

ZONA STREET: COMBATE MIXTO
Z. YAMASAKI: URSARING (R68) / -5 attack (ataque)
K. TAIGA: INFERNAPE (R74)* /-15 damage (daño)

―Justo lo que esperaba de Rouei... ―comentó el padre de Riko con aburrimiento.

La chica giró el rostro hacia el mayor y frunció el ceño.

―Que yo sepa, Rouei no es TAN bueno, papá.

―Es una escuela conocida aunque no tanto como Los Tres Reyes de Tokio, desde luego. Aunque no me estaba refiriendo a eso ―contestó el señor.

―¿Entonces de qué hablas? ―preguntó Riko con curiosidad.

―Quién sabe...

Riko no preguntó nada más. Su padre no solía decirle demasiado sobre los combates o sus técnicas ya que deseaba que ella se abriera camino por su propia cuenta. Eso era muestra de que la respetaba.

―¡Infernape, utiliza Llamarada! ―exclamó Taiga esta vez.

Infernape tomó una enorme bocanada de aire y después de unos segundos expulsó una enorme llamarada, misma que tomó la forma de una estrella y se dirigió a toda velocidad hacia Ursaring.

―¡Wartortle, bloquea con Hidrocañón y luego ataca con Megapuño! ―ordenó Yamazaki con una sonrisa cruel.

Una tortuga color azul salió de la tierra y se colocó justo delante de Ursaring, protegiéndolo con el poderoso chorro de agua que comenzaba a salir de su boca.

Taiga alzó una mano y apareció una esfera carmesí en su mano, pero justo antes de que pudiera arrojarla para invocar a una nueva criatura, Infernape fue golpeado con el poderoso ataque de Wartortle.

ZONA STREET: COMBATE MIXTO
Z. YAMASAKI: URSARING & WARTORTLE (R63) / -5 attack
K. TAIGA: INFERNAPE (R49)* /-15 damage

―¡Su Rukh ha disminuido por debajo del cincuenta por ciento! ―exclamó Hyuuga al ver que el nombre de Taiga había pasado a iluminarse de color amarillo.

―¡¿Pero de dónde ha salido ese otro Pokémon?! ¡¿En qué momento ha hecho la invocación?! ¡Eso es injusto! ―gritó Riko con indignación.

Su padre, por otro lado, mantuvo la compostura.

―No creo que muchos se hayan dado cuenta, pero Yamazaki invocó a Wartortle durante el ataque Rugido de Ursaring. Recuerda que las invocaciones no son necesariamente reglamentarias, sólo se trata de un aviso para el otro entrenador en una muestra de Juego Limpio ―el hombre suspiró―. Además, este es un combate que no cuenta en los Centinelas y no está sujeto a las reglas normales de los Duelos, por lo que no es ilegal.

Taiga apretó los dientes y soltó una maldición mientras miraba con impotencia la esfera que se encontraba en su mano. Si invocaba a una nueva criatura su nivel de Rukh disminuiría en un cinco por ciento, pero si no lo hacía Infernape tendría que enfrentarse solo a los dos Pokémons de su contrincante.

Se había confiado y ahora estaba pagando las consecuencias.

Justo estaba por arrojar su esfera y realizar una invocación cuando sintió un cambio extraño en las barreras de protección que los rodeaban.

―No esperaba que llegaras a tal punto, Kagami-kun ―dijo una voz detrás de él.

Taiga giró el rostro y vio que Kuroko Tetsuya caminaba hacia él.

―Tú... ¿Cómo…?

―Antes de invocar a una nueva criatura, piensa en la que tienes delante de ti. ¿Te parece que Infernape está en condiciones de continuar, incluso si se trata de una batalla dos contra dos? ―preguntó el de cabello azul sin ninguna expresión en el rostro.

Taiga desvió la mirada y miró con aprehensión que su criatura luchaba por mantenerse en pie, pues había recibido dos poderosos ataques consecutivos.

―Tu nivel de Rukh aún no ha llegado a ser crítico, pero tampoco te falta mucho ―comentó el de Teiko mientras se ponía al lado del pelirrojo―. Debes retirarte, Kagami-kun.

―¡Me niego a hacerlo! ¡En ese caso prefiero regresar a Infernape y luchar con otro de mis Pokémons!

Tetsuya lo miró directo a los ojos.

―¿Puedes hacerlo? Mira a tu oponente y piensa antes de decir las cosas sólo porque sí.

Del otro lado de la arena, Yamazaki lo miraba todo con diversión mientras sus dos criaturas se mantenían perfectamente en pie y con apenas señales de cansancio.

―No voy a retirarme. Nunca lo he hecho y no pienso hacerlo ahora. No cuando sé que aún tengo oportunidad ― dijo Taiga con decisión.

Tetsuya lo miró por unos instantes más y luego sonrió, aunque de manera casi imperceptible.

―Retírate, Kagami-kun ―sugirió él una vez más, y antes de que el pelirrojo pudiera volver a negarse, agregó―: Recupera tus energías para que puedas enfrentarte a mí más tarde ―Taiga abrió los ojos sorprendido antes aquella declaración y sintió como el aire a su alrededor había comenzado a bajar de temperatura, entonces notó que el de Teiko sostenía una esfera de cristal en su mano y que justo sobre su hombro había comenzado a aparecer una criatura ―. Yo voy a reemplazarte, Kagami Taiga.

Justo después de eso, una pequeño y adorable Pokémon en forma de cucurucho lo saludó.

―¡Vanillite!

TBC...


¡Actualización!

No sé cuántas semanas o días han pasado, pero al fin puedo colocar esto xDDD

Espero que no les resulte demasiado confuso… traté de ponerlo todo lo más claramente posible .

¡Muchas gracias a todos aquellos que me han dejado sus comentarios! No saben lo feliz que me hacen y lo mucho que lloro cuando los estoy leyendo TTATT

Eso es todo por ahora.

MIL GRACIAS POR LEER! O(≧∇≦)O

~Sui~

PD: Les sugiero que busquen una imagen de Vanillite, lo van a amar :D