¡Hola!

Aquí me tenéis de nuevo, pero esta vez no os presento un fic escrito por mí. Éste es un fic en inglés escrito por Lkay09, y el título original es "That's what you think".

Es un Rose/Scorpius y está genial. Yo me he leído los capítulos que va publicando la autora y son geniales. Son tan sumamente geniales que hablé con ella y le pregunté si quería que lo tradujese para que todos los que no entiendan inglés puedan disfrutar de él.

Así que aquí estoy, con el primer capítulo de una increíble historia.

Espero que os guste, así que ya sabéis: REVIEEEEEEEEEEEWS. LKay09 y yo los esperamos, porque a ella le motivan para escribir y a mí para traducir.

PD. Subiré un capítulo cada semana o dos semanas como mucho.

PD2. Sí, está pendiente el epílogo de En busca de la felicidad. No he empezado a escribirlo pero tengo ya una idea de cómo se desarrollará. Pero ya sabéis que estoy de exámenes y no puedo dar más de mí.

PD3. También está pendiente el capítulo 17 de Mar, sol y luna. Éste sí que he empezado a escribirlo y llevo más o menos la mitad. Pero conociéndome, lo que tengo escrito hasta ahora será completamente diferente a lo que publique.

PD4. No sé cuándo publicaré En busca de la felicidad y Mar, sol y luna. Lo único que tengo claro es que será cuando acabe los exámenes. Pero entendedme, llevo dos meses sin salir de casa estudiando. Aún no he ido a la playa y eso que la tengo a veinte minutos en bus desde mi casa. Sí, estoy subiéndome ya por las paredes. No sabéis las ganas que tengo de EMPEZAR mi verano.

PD5. A los que se pregunten por qué voy a actualizar esta historia antes que las mías os lo digo ahora: para publicar esto simplemente tengo que traducir lo que Lkay09 ha escrito, pero para publicar lo mío tiene que venirme la inspiración y tengo que ponerme a redactarlo entero, revisarlo, cambiar cosas, volverlas a revisar, leérmelo entero, volverlo a revisar... Siempre hay algo que quiero poner y al final se me olvida. Siempre hay algo que puedo perfeccionar.

PD6. Publiqué hace una semana o así un oneshoot sobre Harry. Son sus pensamientos en los minutos antes de enfrentarse por última vez a Voldemort. Es la primera vez que escribía algo sobre él pero me vino a la cabeza y en cinco minutos lo tenía hecho. Es cortito, cortito y... NO HA TENIDO NI UN SOLO REVIEW. ¿Por qué? ¿No me queréis? Siempre lo digo, pero vuestros reviews son la fuerza motora que me empuja a seguir escribiendo y publicando. Si no me demostráis que estáis apoyándome a mí se me van las ganas de seguir con esto. Y no va en broma, ¿eh? No es ningún chantaje emocional. Es la pura verdad.

PD7. Acabo de reeditar el capítulo porque he visto que al traducirlo había algunas cosillas sin sentido.

PD8. Ya acabo con las PD's y os dejo leer :)

Muchos besos, nos leemos abajo.

Pabel Moonlight.


Un grito ensordecedor sonó en el tren, y antes de que Scorpius pudiera mirar alrededor para ver qué era, fue prácticamente lanzado hacia atrás por algo que exprimía todo el aire de sus pulmones.

Lo que fuera que le estaba agarrando lo dejó libre de repente, haciendo que él tosiera y tragase grandes cantidades de aire.

-¡Scorpius!

Él miró hacia abajo, masajeando suavemente su pecho, y se encontró cara a cara con su mejor amiga Rose, a quien no había visto hacía más de un año.

Gritando de la alegría, él la cogió y dio vueltas con ella en el pasillo. Dándose cuenta de las miradas que les dirigían, él cogió su mano y entró con ella en el compartimento más cercano, que afortunadamente estaba vacío.

Él la abrazó con fuerza, casi estrangulándola.

-Scorpius… necesito… oxígeno… rompes… pulmones.

Scorpius la liberó y dio un par de pasos hacia atrás, incapaz de dejar de sonreír de forma bobalicona; sabiendo que lo estaba haciendo. Era idéntica a la sonrisa de Rose.

-¡Mírate! –Exclamó él.- ¡Estás completamente diferente!

Y realmente lo estaba. La última vez que la había visto, su rojizo cabello era un rizado y encrespado lío que ella solía recoger en una coleta. Su piel era pálida, y su figura era curvilínea. Ahora su pelo fluía en largas olas hasta más debajo de sus hombros, y estaba más morena de lo que él la había visto jamás; estaba más delgada también. Ella dio una rápida vuelta sobre sí misma.

-¿Qué piensas?

-Creo que tu familia y yo vamos a pasar un mal trago defendiéndote de tíos a los que se les caerá la baba por ti.

-Pero Scorp, los únicos miembros de mi familia que siguen aquí son Al, Lily, Hugo, Molly, Lucy, Louis y los gemelos.

-Oh, es cierto. –Contestó él asintiendo.- Esa es una pequeña cantidad de Weasleys y Potters.

Ella le apartó de un empujón, riendo, y se sentaron uno enfrente del otro. Scorpius miró a su alrededor y sus cejas se juntaron, mostrando confusión.

-¿Dónde está tu baúl?

Rose miró a su alrededor también y sonrió.

-Bueno, eso es por lo que vine a buscarte. ¿No sabrás por casualidad quién va a ser el Premio Anual este año?

Sonriendo con suficiencia, él cruzó un tobillo sobre su rodilla y se echó hacia atrás.

-Estás mirándole.

-¡Gracias a Merlín! –Rose chilló y se lanzó por el compartimento hasta él, abrazándole con fuerza y sentándose después a su lado, con las piernas en su regazo.- Estaba esperando que fueses tú, porque no sabía con quién iba a acabar trabajando, así que estaba rezando para que fueses tú o Al; pero ya conoces a Al, no creo que McGonagall hubiese…

-Rose, -le cortó él- ¿eres Premio Anual?

-¡Sí! –Gritó ella. Estremeciéndose, Scorpius cubrió sus orejas y Rose le empujó juguetonamente.- Y fue una gran sorpresa porque ya sabes, he estado en Grecia un año entero, pero parece que McGonagall pensó que yo podría con ello, y…

Scorpius dejó de escucharla en el momento en que ella empezó a divagar, ya que sabía que eso sólo lo hacía cuando estaba nerviosa, y mientras la estudió.

Ella se comportaba de manera diferente a la última vez que la vio, hace un año y aproximadamente tres meses. Él supuso que tener una apariencia física tan sexy como la de ahora le había dado la confianza en sí misma que antes no tenía.

Scorpius reexaminó ese último pensamiento, especialmente la parte de Rose siendo sexy. Él no podía negar que lo era, pero era ligeramente extraño pensar eso de una chica que había sido su mejor amiga durante los seis años anteriores y por la que jamás se había sentido atraído, ni siquiera un poquito. Avergonzado de tener que reconocérselo a ella, él había tenido esa clase de pensamiento sobre Rose casi como "un chico más" con él y Albus.

-…¿no crees que es una buena idea? ¿Scorpius? ¿Hola? ¿Hay alguien ahí?

Él dio un pequeño respingo, dándose cuenta que ella estaba moviendo su mano enfrente de su cara, con una sonrisita apareciendo en su rostro cuando se dio cuenta que él acababa de volver a la realidad.

-Vaya, Scorp, una chica podría sentirse herida. ¿Siempre desconectas cuando te hablan? –Rose echó su peló por detrás de su hombro y se levantó, sentándose después en el asiento enfrente de él, cruzando sus piernas.- Supongo que estabas pensando en tu novia. Caroline Nott, ¿cierto? – Al ver su expresión sorprendida, ella sonrió.- Vamos, ¿en serio pensabas que Al no me lo contaría? Siendo sincera, estoy ofendida de que no fueses tú quien me lo dijera. Sabiendo que ella es tu novia, y yo soy tu mejor amiga en el mundo entero vamos a tener que conocernos y llevarnos bien en algún momento.

Antes de poder acabar su pequeño discurso, alguien llamó a la puerta del compartimento. Sin esperar una respuesta, la puerta se abrió para dejar pasar a una chica llamativa de pelo largo, rizado y negro.

-¡Scorpius! –Gritó ella, prácticamente lanzándose a él y besándole firmemente en la boca, y haciendo que Rose se alegrase de haberse cambiado de asiento.- ¡He estado buscándote por todas partes! –Ella se situó al lado de él, tan cerca que no había espacio entre ellos, y Rose notó que la chica entrelazó su mano con la de él. Rose no lo pudo evitar y soltó una risotada. Claramente, ella no conocía a Scorpius, o al menos no era consciente de su preferencia por algún tipo de espacio personal. La chica dirigió su afilada y oscura mirada hacia ella, haciendo desaparecer su sonrisa rápidamente.

-¿Y quién eres tú? –Preguntó ella fríamente.- No importa. –Ella siguió hablando, sin dejar a Rose responder.- Puedes irte. –Al ver que Rose no se movía, la expresión de la chica se hizo más dura.- He dicho que puedes irte. Refiriéndome a que te levantes y salgas por la puerta. Tu presencia ya no se necesita aquí.

Los ojos de Rose se estrecharon y descruzó sus piernas, estirando su rodilla y volviéndolas a cruzar de nuevo. Cruzó también los brazos sobre su pecho y se reclinó en el asiento, como desafiando a la chica a que fuera a por ella.

Scorpius miró la escena con sorpresa. Un año atrás, Rose se habría levantado y habría salido, enfrentándole a él después, o hubiese echado un maleficio a la chica, convirtiéndola en un revoltijo burbujeante y cubierto de pus. Ahora, simplemente era dura, fría y cortante. No estaba seguro de si le gustaba o no.

-Caroline, -dijo él mientras apretaba su mano, recordándole que él seguía ahí.- esta es mi mejor amiga, Rose. Rose, mi novia Caroline. –La presentación no fue menos tensa que la atmósfera; de hecho, la intensificó.

Rose y Caroline se miraron la una a la otra durante otro minuto antes de que Rose se levantase y se dirigiese a la puerta.

-No olvides que tenemos la reunión de los Premios Anuales con McGonagall después de la cena. –Dijo con altivez, apoyando su mano en la puerta.- Y honestamente, Scorpius, -añadió mirando a Caroline con desagrado- Esperaba que tu gusto en las tías que te tirabas hubiese mejorado durante el año pasado. Parece ser que cuando no estoy a tu alrededor no tienes ningún tipo de gusto. –Antes de que alguien pudiese decir algo más, ella se había ido.

Caroline resopló, llamando la atención de Scorpius otra vez.

-Había olvidado lo esnob que es. Es una lástima que no pase este año fuera también.

-Rose no es esnob. –Dijo él defendiéndola.- Fuiste grosera con ella, y ella lo fue contigo por eso. Vosotras dos vais a tener que llevaros bien, ¿de acuerdo?

Caroline no respondió; al menos no verbalmente, prefiriendo sentarse a horcajadas sobre el regazo de Scorpius y darle el lote hasta dejarle sin aire.

XXX

Rose se estiró en el asiento del compartimento de los Premios Anuales, apoyando su cabeza en la pared y cerrando los ojos. Ver a Scorpius otra vez después de tanto tiempo había supuesto cosas graciosas en su interior. ¿Cómo era posible en el nombre de Merlín que él se hubiese vuelto más guapo? Por supuesto que tenía novia. Scorpius Malfoy siempre tenía novia. Si él estaba soltero durante más de tres semanas, toda la población femenina de Hogwarts caía en picado sobre él.

Ella abrió los ojos, medio esperando que Scorp hubiese dejado plantada a su novia y se uniese a ella, pero sabía que no iba a suceder. Ellos posiblemente estaban liándose en el compartimento en ese momento. El pensamiento hizo que Rose quisiese lanzar algo.

Estar enamorada de su mejor amigo también podía hacer cosas graciosas en su interior, aunque si Rose pudiese elegir, no sentiría nada por Scorpius más allá de amistad. Tener sentimientos por él había complicado su vida y, aunque él no lo sabía, parte de la razón por la que se marchó el año pasado fue para alejarse de él durante un tiempo, esperando que sus sentimientos desaparecieran por arte de magia.

Pero no desaparecieron.

Rose gruñó, dejando caer su cabeza entre sus manos. Decidiendo hacer algo productivo, alcanzó su baúl y lo abrió, sacando su uniforme. Se cambió rápidamente, esperando que Scorpius entrase en algún momento, la empotrase contra la pared y…

Ella suspiró y meneó su cabeza, cortando de raíz ese pensamiento e intentando desesperadamente deshacerse de la imagen mental que vino acompañada de él.

-¿Rose? –Scorpius asomó la cabeza por la puerta, mirándola y entrando en el compartimento, cerrando la puerta tras él. Tenía la ropa arrugada; ella se dio cuenta, dándole la espalda rápidamente y alcanzando el baúl para dejar la ropa que se había quitado. Su lacio y brillante cabello platinado parecía despeinado por el viento (o como si alguien le hubiese pasado las manos por el pelo, pensó Rose con celos), y su cara estaba sonrojada, su camisa parcialmente desabotonada.

Scorpius se descubrió a sí mismo distraído por la franja de piel morena que se había hecho visible cuando Rose alcanzó su baúl. Él apenas notó cuando ella se dio la vuelta de nuevo, y cuando lo hizo se forzó a sí mismo a mirarla a los ojos. La ceja de ella se arqueó y sus brazos se cruzaron, no era una buena señal.

-¿Sí? –Dijo ella secamente- ¿Has acabado de follarte a tu novia? Espero que usaseis el hechizo anticonceptivo.

Scorpius se sorprendió. Rose podía ser muchas cosas, pero ella jamás había sido tan ordinaria o brusca con él. Al ver la cara de sorpresa de él, ella suspiró y descruzó sus brazos.

-Lo siento. No debería haber dicho eso, y no es tu culpa estar saliendo con esa zorra. –Scorpius arqueó una ceja y ella puso los ojos en blanco.- Como sea, sé que dije que intentaría llevarme bien con ella, pero si sigue tratándome así, yo lo haré también.

Hubo un silencio mientras Scorpius intentaba asimilar los acontecimientos de los últimos veinte minutos.

-Estás diferente. –Dijo finalmente.- Y no sólo por tu aspecto físico. Antes no solías decir palabrotas ni hablar en mal tono. ¿Qué hiciste en Grecia, Rosie?

Ella se encogió de hombros y movió la mano restándole importancia.

-Fui al colegio. Todo salió bien. Me divertí. –Un chico moreno, con cara sonriente y pelo castaño apareció ante sus ojos, pero una vez hubo pestañeado volvió a estar mirando a su asombrado mejor amigo otra vez.

Decidiendo dejar la conversación por el momento, Scorpius preguntó:

-¿Seguimos siendo compañeros de estudio?

Poniendo los ojos en blanco aunque son una sonrisa esta vez, ella contestó:

-¿Seguimos siendo amigos? –Cuando él asintió, ella rió para verse envuelta entre los brazos de su mejor amigo. Mientras la soltaba, el conductor anunció que llegarían a la Estación de Hogsmade en diez minutos.

-Creo que es mejor que me cambie. –Dijo Scorpius sonriendo, andando hasta llegar a su propio baúl, que, junto al de Rose habían sido llevados al compartimento en cuanto subieron al tren. Rose anduvo hasta la puerta y se dio la vuelta para decirle algo.

Lo que fuera que iba a decir voló de su mente cuando le vio. Él ya se había quitado la camisa y estaba buscando el uniforme en su baúl. Rose pudo sentir su mandíbula desencajarse al ver los músculos de la espalda y los hombros de Scorpius. Él no era enormemente musculoso como Marco Thomas lo estaba en su séptimo año, pero no era un chico escuálido.

Scorpius se giró y la encontró mirándole. Ella cerró la boca y se sonrojó.

-Veo que no soy la única que ha cambiado. –Antes de que él pudiese pensar una respuesta, la puerta se cerró detrás de Rose.

Fuera del compartimento, Rose llevó su mano a su pecho, deseando que su corazón se relajase. Decidiendo que era mejor que se moviese antes de que su amigo reapareciese, se puso a deambular por el tren, buscando un compartimento lleno de cabezas pelirrojas.

No los encontró a todos, pero Albus, Lily y Hugo estaban sentados en un compartimento en la parte trasera del tren. Cuando ella entró, Lily saltó dando un grito y abrazó a Rose con fuerza.

-¡Felicidades! –Dijo excitada antes de que Rose pudiese saludarles.- ¡Hemos oído que has conseguido ser la Premio Anual! ¡Y que Scorpius es el Premio Anual! No esperábamos otra cosa de él, pero debo admitir que me sorprendió que tú lo consiguieses porque has estado fuera un año, ¡pero sigo estando igual de contenta! ¡Cuéntame todo sobre Grecia! –Antes de que Rose tuviese tiempo de pensar una respuesta, el tren se zarandeó hasta detenerse y la atención de Lily se desvió. Suspirando mientras daba las gracias al implacable tiempo, Rose rápidamente abrazó a Albus y movió ligeramente su mano despidiéndose de Hugo mientras salía del compartimento.

Ayudar a todos los estudiantes a descargar sus cosas y decirles dónde debían ir era el mismo fastidio de siempre. Una parte de ella echaba de menos ser tan sólo una estudiante y no tener que preocuparse por estar a cargo de todos. Al mismo tiempo, no cambiaría su papel de Premio Anual por nada en el mundo.

Frunciendo el ceño cuando vio a Scorpius y Caroline, se subió en el carruaje más cercano y esperó ansiosamente a que empezase su marcha hacia el castillo. Desafortunadamente, antes de que pudiese, dos personas más subieron y, sin la delicadeza de asegurarse de estar solos, empezaron a besarse como si no hubiese mañana.

Ellos se separaron cuando Rose carraspeó mientras bajaba del carruaje. Prefería andar hasta la escuela antes que tener que lidiar con Caroline Nott sobre Scorpius.

Él la miró irse con un poco de arrepentimiento. Los dos siempre habían ido juntos hasta la escuela en el carruaje, tan sólo separándose cuando el festín empezaba. Scorpius suspiró, no le gustaba el principio de este año, a pesar de la vuelta de Rose.

Scorpius no pudo pensar sobre ello mucho más, ya que Caroline tenía otras cosas en mente que no requerían pensar demasiado.

XXX

El trayecto hasta la escuela parecía interminable para Rose, cuya mente no podía evitar pensar lo que estaría ocurriendo en el carruaje de Scorpius y Caroline. Intenó en vano pensar en otras cosas (cómo iban a ser las clases ese año, cuántas travesuras harían los gemelos, si sus compañeras de habitación seguirían odiándola o no…) pero las imágenes de Scorpius y Caroline aparecían y hacían que Rose desease poder hechizarse a sí misma mediante un Obliviate.

Finalmente, los carruajes llegaron y Rose se bajó del suyo con gracia, subiendo la colina y dando los últimos pasos hasta Hogwarts. Al entrar en el Gran Comedor, ella levantó su mirada hacia el techo y sonrió.

Sentaba bien estar de vuelta.


¡Hola de nuevo!

¿Qué os ha parecido? ¿A que está genial? ¿Veis? ¡Ya os lo había dicho!

A mí este fic me cautivó desde el primer capítulo. ¡Y puedo aseguraros que los siguientes son mejores aún!

Ya sabéis, Lkay09 y yo queremos reviews, ¡MUCHOS REVIEWS!

Miles de besos.