SEPTIMO CAPITULO [Travesuras memorables]

-Feliz Halloween- murmuro la mayor al oído de la pelirroja. Esta se estremeció y la siguió… sobre el pasto la Etoile tenia puesto un amplio mantel, la ocasión parecía un día de campo, pero nocturno. Las lámparas que colocaron brindaban una luz muy tenue casi melancólica, inundando el entorno de un color casi como el de una pintura a técnica "claroscuro". Sobre el mantel, había un par de cestas. Las cuales contenían comida, postres y algo para beber también. Le gustaría haber llevado a cabo todo aquello sola pero muy a su pesar había recibido ayuda de cierto príncipe de Spica quien de esa manera saldaba su deuda.

-Yo… amm gracias- menciono avergonzada Nagisa.

-Pensé que te gustaría celebrar esta ocasión de una manera más... "privada"- concluyo la Etoile haciendo que la pelirroja se pusiera nerviosa. –Además ya teníamos una cita agendada para hoy. ¿Recuerdas?- Se apoyo en Nagisa para sentarse y luego lo hizo ella, pero la Etoile en lugar de clavar su intensa mirada en la pelirroja, miraba vagamente al lago que estaba al lado.

-No lo olvide- dijo jugando con sus dedos la menor. –Perdona que no pude visitarte, era difícil poder acercarme a ti- murmuraba viendo hacia el suelo y hacia sus manos.

-No te preocupes, esta bien, ahora para compensarlo estarás conmigo toda la noche- No parecía una invitación, sino una orden, pero Nagisa no se sintió presionada por sus palabras, todo lo que en verdad quería era pasar tiempo a su lado, no le importaría que fuera toda la vida de ser necesario, era tan joven, sus sentimientos eran tan intensos como verdaderos, sin malicia.

Shizuma entrelazo los dedos con los de Nagisa. Ella asintió –Gracias por todo, me quedare- sonrió con su típico rubor. Y la Etoile se inclino a darle un suave beso en la mejilla.

-Bien, empecemos con el banquete- dijo la mayor y abriendo una de las cestas, saco de su interior varios elementos, a pesar que sus movimientos eran pausados por la obviedad de solo disponer de un brazo, sus movimientos seguían teniendo su típica gracia habitual. Le sirvió primero a Nagisa, comida hecha a base de carnes frías, y pasta. Todo se veía bastante apetitoso y aunque era algo sencillo de día de campo, lucia con un toque de elegancia.

Saco dos copas de cristal y las lleno de vino tinto, pero no era como cualquier vino común, que a su parecer a cualquiera que no estuviera acostumbrado le parecería repulsivo o simplemente insípido, este era dulce. –Prueba un poco y me dices si la rechazaras- le extendió la copa a Nagisa, aguardando con una sonrisa, sabiendo de antemano su triunfo.

Tímidamente la pelirroja paso un sorbo, saboreando con lentitud, sintiendo apenas un leve grado de alcohol y lo demás… -Es dulce, me gusta- bebió terminando el contenido de la copa ante la mirada atónita de Shizuma.

-Sabia que iba a gustarte- quitando esa expresión de estupefacción le sirvió nuevamente llenándole la copa a mas de la mitad. Y ambas empezaron a disfrutar de la comida y el vino entre charlas casuales.


Mientras tanto en la fiesta:

Amane cruzo la entrada a la fiesta, y hasta pareciera que la música se detuvo y todas voltearon a verla. Algunas criticando y otras en verdad atraídas por su cautivante personalidad. Ese atuendo resaltaba su lado andrógino de una manera muy sexy. Se veía como un autentico príncipe, salido de cualquier historia fantasiosa de la infancia de muchas. Y como cualquier apuesto caballero se abrió camino hacia su princesa. Por poco a Hikari se le atora el pastelillo que comía cuando la vio acercarse a ella. Le extendió la mano y ambas se mezclaron con la multitud bailando al principio melodías muy lentas, y después música moderna mas desenfadada. Que hizo incluso a Amane quitarse el saco y bailar de forma algo alocada con Hikari, no es que por ello llamaran la atención, todas bailaban de igual manera en parejas o en grupos de amigas.

-¿Y si hacemos algo en verdad loco?- le dijo Amane a Hikari, mientras la chica de cabellos azules comía un postre con la figura de una parte de la sien de Frankenstein que tenia hasta el tornillo dibujado y tomaba un poco de ponche. Hikari hizo ademan de no estar segura.

Chiyo estaba con algunas compañeras de su clase comiendo postres y bailando animadamente, también intercambiando comentarios sobre los atuendos que usaban. Chiyo mostraba orgullosa los colmillos que usaba a juego con su disfraz, y otra chica reía mostrándole a su vez una espada hecha de plástico que ella portaba de "peleador de esgrima siniestro", y es que no todos los disfraces eran tan elaborados, algunos eran sencillos y otros realmente hacían soltar a mas de una, una carcajada inocente.

Miyuki platicaba con otras chicas que pertenecían al consejo, pero la incertidumbre por saber porque no estaba la Etoile estaba acabando con su paciencia. No quería que se metiera en ningún problema. Y esperaba que no fuera comentada la mas que notoria ausencia de Shizuma. Tamao disfrutaba de la fiesta y su grupo de amigas no la habían dejado estar en paz ni un minuto, además que ayudaba también a traer algunas cosas que faltaban.

Chikaru fue a buscar a Tamao en cierto momento. –Se acabo el ponche, ¿Te importaría acompañarme a traer más?-

-No hay problema, vamos- busco con la mirada a Nagisa pero Chikaru tiró de su brazo hacia afuera de la fiesta y no tuvo mas remedio que seguirla para ayudarle a traer mas bebida.


-Te digo que todo estará bien confía en mi- decía Amane tirando del brazo de Hikari hacia afuera de la fiesta

-No se, nunca he hecho algo loco- respondió Hikari encogiéndose de hombros

-No te preocupes yo te protegeré- Seguía tirando de su brazo, bajando los pocos escalones hacia el jardín y al caminar un poco hacia el lado izquierdo un imponente caballo blanco los esperaba impaciente.

Soltando a Star Bride del amarre, cargó a Hikari subiéndola sobre dicho equino, y luego trepando con maestría subió Amane tras Hikari tomando las riendas y apegando su cuerpo a la pequeña chica rubia para protegerla de todos modos.

Star Bride relincho alzándose sobre las patas traseras, pero Amane lo contuvo haciendo que bajara suavemente y empezara el trote. Hikari veía hacia el frente y los lados asombrándose con el paisaje nocturno a su alrededor. -¿A dónde vamos?- pregunto entre nerviosa y ligeramente asustada.

-No lo se- sonrió Amane e hizo al caballo ir más a prisa pasaron todas las instituciones y los establos. –Hace poco descubrí algo- la chica de cabello azul guiaba con singular maestría al equino –Tomaremos un atajo- Hikari vio lugares de la institución donde no había estado jamás, le pareció que se internaron en una zona boscosa –Aquí es cuando hacemos algo loco y vamos más allá de los limites- menciono aquello en un tono entre desafío y cierto atrevimiento, la pequeña rubia no entendió muy bien a lo que se refería solo se sujeto bien del equino mientras emprendían una nueva vereda y no supo como pero en un par de minutos estaban en la ciudad

-¿Pero como?- se escuchaba la voz temblorosa de Hikari mientras Amane la abrazaba efusivamente en un gesto de victoria. -Lo descubrí cuando llegue del ultimo campeonato mientras hacia un entrenamiento de prueba. No más prohibiciones, podremos ir y venir cuando queramos, pero será nuestro pequeño secreto, princesa- susurro la ultima palabra a su oído y la pequeña chica se estremeció sonrojándose

Las calles lucían tenebrosas, había adornos de halloween y hasta la iluminación pública parecía algo tétrica. Lo único que daba algo de tranquilidad eran los niños que iban de casa en casa pidiendo dulces, algunos en grupos de amigos y otros acompañados de sus padres. Star Bride iba a paso lento al pasar por vecindarios, ya que niños pequeños transitaban las calles y las aceras sin mucho cuidado, solo se concentraban en obtener caramelos.

-Conozco un lugar, pero no se… hace frio- susurro Amane y aquello no hizo mas que aumentar la curiosidad de la chica rubia frente a ella

–Hoy hemos hecho muchas locuras, hagamos una más, no importa que sea la más grande de todas- dijo con ojos brillosos y con las mejillas sonrojadas Hikari y la chica de cabellos azules se inclino y deposito unos cuantos besos suaves en su cuello y la pequeña chica soltó una mano del agarre de las riendas y la llevo a su propio boca para cubrir un sonido que amenazaba con salir –Amane… espera… n-no-

La mayor solo sonrió de lado y la abrazo con una mano mientras con el pie le hizo saber a Star Bride que irían más rápido, y la verdad es que en ese momento y a pesar de su ingenuidad paso el mas horrible escenario por la mente de Hikari, pensó que el príncipe de Spica la llevaría directo a esos lugares de los que habla la gente mayor, esos donde chicos hacen cosas con chicas, y no sabia si estaba lista para eso, no quería cometer tan grande locura.

Y con un relincho el caballo se detuvo –Espera aquí, ahora vuelvo- Amane bajo y dejo a Hikari sobre Star Bride justo a un costado de un local, la rubia solo asintió y la mayor entro en aquel lugar, Hikari volteo tratando de averiguar que era ese lugar… pudo leer con letras titilantes y con una decoración burdamente halloweenesca que se leía "Hotel" primero se sonrojo pero luego se puso por demás nerviosa y hasta pálida no podría creer que era verdad lo que había imaginado, siguió esperando a Amane presa del pánico.


En el bosque Shizuma y Nagisa ya habían terminado de cenar, el clima fresco hacia temblar a la pelirroja que en su atuendo de bruja no llevaba ningún abrigo. Shizuma le dio otra fugaz mirada al lago frente a ellas y se pusieron de pie, esta vez Nagisa le ayudo a incorporarse a la Etoile. Shizuma la guio por el bosque con una sonrisa cálida hasta una casa que se encontraba allí apartada de todo y pertenecía a la mayor. –Eres bienvenida aquí cuando lo desees-

-Gracias- tímidamente respondió la menor.

Ya una vez dentro encendió la chimenea. Y la invito a sentarse junto a ella en un sofá, mientras le invitaba unos pastelillos y algo de jugo. –Hace tanto tiempo que no me sentía de esta manera- se notaba cierta nostalgia en la voz de Etoile… -Bien- sacudió la cabeza librándose de memorias que amenazaban con hacer el momento triste y mejor se dispuso a hacer la propuesta una vez mas. -¿Quieres ser mi novia?-

-Yo…- vio hacia al suelo dudando… La Etoile sujeto su mentón y la beso. Un beso suave y tierno que hizo darle ese color carmín a las mejillas de la pelirroja, ese color que tanto le gustaba ver a la chica de cabello color plata.

Ambas cerraron los ojos, mientras el beso se iba tornando mas profundo, un suspiro tímido broto de Nagisa, al separarse para tomar aire.

Y una duda oscura paso por su mente. -¿Qué pasa? Inquirió la mayor –Vamos sabes que puedes confiar en mi-

Sonrojada a más no poder empezó a hablar –Es solo que, he escuchado rumores, que hablan muy mal de ti, yo no quiero creerlos- una rebelde lagrima de rabia recorría su rostro en aquel momento. –Dime que no es verdad- suplicaba limpiándose las lagrimas, mientras la Etoile estudiaba su rostro y lo que acaba de decir, no era ningún secreto para ella las habladurías a sus espaldas, sabia que no se había comportado de manera honorable en el pasado, no después de perder a la única persona que había amado.

-Es verdad, lo siento- Nagisa se levanto rápidamente y casi sale corriendo de no ser porque Shizuma sujeto su brazo y no se lo permitió. –Pero eso ha cambiado, desde que perdí a alguien muy especial para mi no he amado a nadie… - hizo una pausa clavando esa mirada que hacia perder la razón a Nagisa en ella. –Hasta ahora que te conocí, y de ahora en adelante no habrá nadie mas que tu en mi corazón- sonrió traviesamente agregando –ni en mi cama por supuesto-

La pelirroja muy sonrojada dejo de ver a Shizuma, y se inclino sobre la mesita tomando un sorbo del vaso de jugo. Y hasta sintió que temblaba solo de escuchar que aquellas palabras le habían sido dirigidas a ella. -Si quiero- menciono muy bajito Nagisa. La mayor sonriendo sello aquella propuesta con otro beso pero este se fue haciendo de nuevo profundo hasta dejar a la menor recostada en el sofá. Vio el reloj en la pared de repente. –No hace falta volver ahora- y sin decir mas se puso de pie guiando a Nagisa hacia una recamara de aquella casa. A tropezones la siguió sin soltar su mano aunque seguía muriendo de vergüenza.


En algún punto de la ciudad Amane salió por fin de aquel hotel, con algunas cosas, era algo como una maleta pequeña de la cual no era posible ver el contenido. Y cargo con ello a Star Bride. –Ahora que ya tengo las indicaciones de cómo llegar vámonos- Subió rápidamente y se pusieron en camino.

-¿Para que nos detuvimos aquí?- menciono titubeante Hikari

-Tenia que pedir indicaciones y conseguir algunas cosas, ya verás- le guiño un ojo y emprendieron camino por aproximadamente media hora llegando a otra área boscosa de la ciudad.

Hikari estaba asombrada de lo que veía. Habían llegado a una zona de aguas termales bastante escondida, totalmente desierta, y más a esa hora de la noche, pero en efecto hacia mucho frio, aunque el humo salía de aquellas termas denotando que tenía una temperatura por demás agradable dentro. Ambas bajaron de Star Bride y Amane lo amarro a un grueso árbol. -¿Qué hay en la maleta?- pregunto con curiosidad la chica rubia.

-Un par de toallas- sonrió Amane –se que hace frio, pero dentro la temperatura se sentirá bastante bien- se acerco y la abrazo de manera confortante ya que presentía algo de temor en la pequeña chica.

Hikari asintió y Amane cerró los ojos tomando su rostro con ambas manos dándole un suave beso corto, al cual correspondió tímidamente. La chica rubia estaba a punto de meterse las aguas termales, cuando Amane la detuvo.

-No veo porque meterse con ropa- dijo ella misma ruborizada pero sin mas empezó a despojarse de su ropa ante la mirada incrédula y a la vez algo traviesa de Hikari, quien ruborizada la veía por momentos. Amane se quito el saco, la corbata, desabotono la camisa y sin saber del todo porque acorralo a Hikari contra un árbol besándola, puso la pequeña mano de la rubia en la presilla del pantalón que traía justo sobre el cinto. Hikari no sabia que hacer –Vamos ayúdame a desvestirme princesa- susurro a su oído, en ese tono que siempre la hacia estremecer y se adueño de su cuello.

No lo pensó más, desabrocho el cinto y los pantalones de Amane, los cuales cayeron hasta sus rodillas. Ambos brazos a los lados acorralaban a la menor, Amane presa del frenesí que estaba sintiendo le desabrocho de manera algo rápida el vestido, quitándoselo con rapidez pero teniendo cuidado de no rasgarlo, sabia que podía perder el control, pero no quería comportarse como un animal, quería hacer las cosas suaves y tiernas para su princesa. Por lo que trataba de ir despacio, pero por momentos la pasión que recorría su cuerpo la rebasaba.

Ahora la chica rubia estaba allí frente a ella solo en ropa interior, Amane disfruto unos instantes de la vista, y se despojo de su camisa, liberando también sus pechos al momento, y haciendo a un lado sus pantalones, quedándose solo con un sexy bóxer color azul cobalto. Hikari rio viendo hacia otro lado. Bajándole un poco la intensidad al momento -¿Qué pasa, hay algo mal conmigo?- pregunto curiosa Amane cruzándose de brazos para tapar un poco sus pechos. Hikari negó con la cabeza.

Respondiendo tímidamente –Es solo que… no se porque en mi mente te imagine con ropa interior de "My Little pony"- Amane se recargo en el árbol y no pudo contener la risa a pesar de su forma de ser tan seria estaba riendo como hace mucho tiempo que no lo hacia.

-Eres una boba, princesa- apenas y lograba dejar de reír cuando se percato que Hikari observaba su abdomen y con curiosidad lo palpaba.

-Me g-gusta- admitía con un rubor evidente

-Y a mi me gustas tu- sintiéndose mas que halagada Amane abrazo a Hikari, quien temblaba por el frio y entre besos y caricias se despojaron de las ultimas prendas que quedaban y se metieron a las aguas termales.


Tamao regresaba a la fiesta con Chikaru ambas cargaban garrafas de ponche, al llegar lo vaciaron al gran tazón que estaba al centro de la fiesta del cual todas se servían. Terminando de ayudar a Chikaru, la peliazul busco a Nagisa por todo el lugar evitando que alguien mas la detuviera solo se excusaba y seguía buscando sin éxito, estaba empezando a desesperarse pensando en que algo estaba muy mal, en ningun momento vio salir a Nagisa, y si hubiera salido lo mas probable es que se la hubiera topado en el camino y no fue así por lo que sin pensarlo se dirigió a pedir ayuda a las chicas del consejo pero antes que llegara a hacer alboroto Miyuki llamó su atención.

-Srita. Suzumi Tamao cualquier duda la puede tratar conmigo ahora las demás representantes se encuentran ocupadas- Tamao dio una fugaz vista a las chicas del consejo que no hacían mas que bailar y platicar animadas como olvidando que debían vigilar que todo estuviera en orden incluso la representante de Spica se veía algo mareada como si hubiera estado bebiendo y a su lado estaba Kaname y Momomi invitándole bebidas y susurrándole cosas al oído -¿Acaso la representante Shion esta ebri…? – pregunto Tamao y ni siquiera termino la frase cuando Miyuki tiraba del antebrazo de la peliazul alejándola de allí mezclándose con la fiesta. Miyuki tampoco salía de su asombro pero no podía permitir que alumnas difamaran al consejo por muy cierto que fuera lo que pasaba.

-No lo esta, solo esta conversando- menciono algo preocupada y aclaro su garganta -¿Y bien que es lo que pasa?- Tamao la miro un momento y casi gritando para que la escuchara con la música tan fuerte le dijo

-Nagisa no esta en ningún lado y ahora me doy cuenta que Shizuma tampoco, ¿Tienes una idea de donde puede estar? Después de todo Shizuma es tu amiga ¿No?- se dirigió a ella se podría decir que sin ningún respeto pero la situación la hacia enojar demasiado.

-Hay mucha gente deben estar por aquí, trata de tranquilizarte- trato de sonar convincente y amable pero eso solo lograba obtener aun mas desconfianza por parte de Tamao

-No lo creo, iré a notificar a las hermanas de ser necesario- dijo bastante enojada

Miyuki la tomo por los hombros hablándole muy de cerca –Con eso solo lograras que expulsen a Nagisa, hazlo si te parece bien- odiaba tener que encubrir a Shizuma, pero después de todo estaba diciendo la verdad, los castigos podían ser severos para ambas. La expresión de Tamao se relajo ligeramente sintiéndose ahora frustrada

Miyuki le dedico una mirada llena de confusión y se alejo, trataría de buscar una manera de comunicarse con Shizuma aunque sabia que si lo había planeado con anterioridad todo seria inútil.

Una conocida voz le hablo y tomo la mano de Tamao. -¿De nuevo se te perdió alguien?- Tamao asentía cabizbaja.

-Tanta coincidencia- su voz denotaba pesar. -¿Qué te parece si te ayudo a buscar a esa persona y tu me ayudas con mi búsqueda personal, a mi también se me escapo alguien que prometió bailar conmigo toda la fiesta-

-Trato- vio que sus compañeras no notaran su ausencia y se dirigió a la salida de la fiesta acompañada por Yaya, de todos modos sus amigas no notarían su ausencia, al menos no en ese momento ya que empezaba el concurso de disfraces y todas estaban absortas aplaudiendo y dandole ánimos a las demás.

-Vamos al "dormitorio"- - Al "Establo"- hablaron a la vez Tamao y Yaya y luego rieron decidiendo ir a revisar primero al dormitorio de Miatre.


Perdón por la desaparición (y es que siempre desaparezco y me vivo disculpando, no tengo vergüenza soy telible T_T) … en fin he visto que andan por ahí chicos y chicas (lo se porque me llegan notificaciones de sus Follows, de sus Favs, de sus alertas, de cuando dan favoritos a esta historia muajajaj -sonido del infierno- ) así que no sean tímidos y díganme que opinan, no importa que haya escrito esto hoy y uds lo lean una o dos semanas después de todos modos leeré sus reviews, así me posteen sus reviews en el año 3000 yo los leeré :3 Ok divague mucho xD .

Chat' de' Lune! Gracias por leer :3 … Lo se, me paso de veras! Eso de desaparecer se me da mejor que a Haudini … ¿o eso era escapar? En fin es igual(¿?)… si me he propuesto seguir la historia hasta acabarla así que no te preocupes xD tu sigue sintonizándome por el mismo canal, digo pag xD A Shizuma ni su brazo roto la detiene ella es re perver digo muy romántica… amm jajaj me has hecho reir, y de alguna manera me halaga no parecer mexicana wey, que la neta no hubiera estado chido parecerlo, aunque no hay pedo les hubiera aclarado de que va el rollo(¿?) xD y bueno ahi me cuentas que te pareció este nuevo cap asi bien recargado xD hasta lueguito –se sube a un unicornio y se desliza por arcoíris hasta descender de nuevo en mexicolandia- :3