Atención:
-agradecimientos especiales a MimiJBF,Brenda,goanago ,Ana B Wolphe,maisfeliu,k2008sempai ,Audrey Holmes,Cierushield,Deneb Alpha Cygni, .pollo,Silent Miut por comentar y a todos quienes simplemente leen o agregan a favoritos la historia.
-la respuesta de los review sin cuenta esta al final del capitulo.
-Sherlock Holmes no me pertenece, es propiedad intelectual de ACD Y BBC
-Como ya saben el siguiente escrito contiene temáticas de femicidios y escenas que pueden ser un poco crudas para alguno de los lectores, pero que están justificadas bajo la trama de la historia.
-Inspiración musical, Lucybell…
Como siempre gracias por leer y por su tiempo, por los review, favoritos y seguidores. Nunca me cansaré de dar las gracias.
Ah Este capítulo contiene escenas de sexo, asi que si no te gusta, favor no lo leas.
Y ahora el Fanfic:
Más allá del infierno
Capitulo XII
El amor es un misterio.
Mucho me temo que ya no podré hablar seriamente de nada.
Mi alma cree en algo que mi razón se ve obligada a negar.
"Yo otro, Imre Kértéz"
Cuando miró abajo, no tuvo más opción que creer lo que estaba viendo. Hasta ese entonces, y aunque él no quisiera admitirlo, aún pensaba que todo había sido nada más que una partícula delirante de locura que se había filtrado en su cerebro.
Pero entonces había pestañado y con ello callo en la cuenta de que no era así. El hombre que tenía en frente, ese que el definía con la misma adversión que se le tiene al enemigo natural, no había podido sustentar su peso y de rodillas ahora, suplicaba por la vida de su compañera.
El detective le miró de reojo. Sus facciones talladas en marfil no hacían más que mantener una máscara estoica con la que había aprendido a vivir a través de los años. No le importaba, era cierto, sin embargo ¿si fuera el quien estuviera pidiendo por su ser querido? ¿Si el que estuviera en peligro no fuera Sally sino John?, no quería ni pensarlo, porque la idea lo atemorizaba. Si, miedo, algo que pensó que no le afectaría a él, ahora le hacía temblar de solo pensar un supuesto.
Se hizo a un lado haciendo un gesto con la cabeza para que Anderson pasara, el hombre se limpió las lágrimas con el antebrazo antes de entrar a paso resuelto.
-Espérame aquí- le ordeno Sherlock mientras subía corriendo a buscar el maletín de John. Una vez había entregado la valija al médico y que este hubiese dado un par de miradas desconcertadas al detective y a su inusual acompañante, Holmes hizo subir al forense al salón principal de su piso.
-¿Té?- ofreció un tanto incomodo por hacer algo que no acostumbraba
-Si… por favor…- contesto con igual perplejidad a su anfitrión.
Sherlock sirvió las tazas, le tendió una a Anderson, quien estaba sentado en el sofá de John y tomo asiento en su sillón de siempre. Junto las puntas de los dedos de ambas manos haciendo un triángulo antes de volver a hablar:
-¿puedes explicar que paso con Donovan?-
El hombre pareció tensarse, la mano que sostenía la taza le comenzó a temblar pero no tanto como para hacer que el líquido salpicara. Suspiró y se sobo los ojos con cansancio, sin saber cómo empezar.
-John, no te quedes ahí pasa-dijo Sherlock de repente interrumpiendo la conversación, mientras hacía un espacio a su lado. Hasta entonces, Watson quien estaba parado en el umbral de la puerta no se había atrevido a entrar por miedo a interrumpir la inusual visita.
Rápidamente el medico se situó junto a su compañero, ambos centraron su atención en el otro individuo, quién tomo aire y empezó a hablar:
-Sally y yo estábamos en su casa, nos habíamos ido allí después del trabajo… al llegar ella y yo tuvimos una discusión, ella me dijo unas cosas y yo a ella otras cuantas, ya saben lo que se dicen las parejas cuando discuten-
John y Sherlock intercambiaron un par de miradas rápidas antes de que el hombre continuara.
- Yo me enfade más de lo usual, pero no quería seguir discutiendo, en el fondo sabía que ella tenía razón… pero no quise admitirlo… -explico devastado- entonces decidí salir y dejarla sola, les prometo que no quería que le pasara nada pero entonces, cuando volví… la puerta estaba abierta, y el departamento era un desastre-confesó con amargura- corrí llamándola por los pasillos, pero no me contestó… fue ahí, cuando entre al baño… y lo vi…
Anderson extendió su teléfono mostrándoles la fotografía que había sacado del lugar.
Sherlock cogió el aparato, evitando la mirada alternada de pena y angustia que se asomaba en el rostro del otro hombre, entonces hecho un vistazo a la nota que había dejado el supuesto captor:
"Dile al jefe que la eh tomado prestada… ojalá esta vez sí puedan rescatarla"
-¿Hace cuánto encontraste el mensaje?
-eh venido en cuanto lo eh visto, hace 30 minutos- explico con nerviosismo
-¿Avisaste a Lestrade?- preguntó el detective.
El otro hombre negó con la cabeza- no podía, se supone que yo debía estar con mi mujer y no con ella.
Watson arqueo las cejas frente a la sorpresa, no podía salir de su admiración ante la desfachatez de ese hombre, y no es que no lo supusiera, simplemente era la honesta desnudez con la que esparcía sus palabras. En las que se sentía el verdadero malestar.
-Llama a Lestrade, avísale que el asesino ha vuelto a atacar- dijo Sherlock- por ahora es lo único que podemos hacer-
-¡No, no es verdad!- Grito pegando un salto desde su asiento- ¡Tú siempre te las arreglas para saber más en las escenas del crimen¡ ¿Cómo es posible que ahora no sepas nada? – espetó jalándolo de la parte delantera de la camisa e impulsándolo a ponerse de pie-
John reacciono de inmediato interponiéndose entre medio de los dos hombres, sin embargo, Sherlock con un gesto le hizo retroceder.
-Anderson- le llamo tomando su atención- no hay más que pueda hacer por el momento. Es evidente que el asesino quiere nuestra atención por eso será el mismo quién se pondrá en contacto con nosotros.
El forense volvió a su estoicismo. Cerro los ojos tratando inútilmente de contener las lágrimas. John puso una mano en el antebrazo del hombre haciéndole el gesto para que liberara a su amigo, y este finalmente cedió.
-Es mejor que intentes descansar, debes estar bien, para cuando Jack hable con nosotros- explico el médico-
Entonces, finalmente el forense se marchó, no sin antes hacer prometer al detective que encontraría a tiempo a su mujer.
-Sherlock, no debiste prometerle eso- reprocho agotado
El aludido se encogió de hombros -No había otra opción John, si no lo hacía, aún lo tendríamos aquí...
-Es verdad- suspiró el médico- valla día…-
-¿Cómo esta Joseph?- preguntó de repente- ¿es decir ya sabes… esta mejor de "eso" que vimos?- dijo elevando sus cejas en signo de pregunta
-Les eh administrado a él y a la señora Hudson un sedante, y ahora ambos están durmiendo como angelitos, solo espero que les dure- respondió John medio bostezando
-Si, eso espero también- se dijo para sí el moreno- Eso, eso que paso antes ha sido…
-¿Aterrador?- completó Watson antes que el detective-¡Diablos Sherlock! por supuesto que ha sido lo peor que haya vivido después de la guerra y ese horrendo experimento que me hiciste en Baskerville-exclamo
-Lo sé…- reflexiono Holmes- sin embargo, por más que pienso como o que le hizo hacer tal cosa, no puedo entenderlo-
-Te dije que ya era hora de dejar de entender las cosas – sonrió el medico acariciando su palma con su pulgar- hay cosas que…
-¿Cosas que, qué…?- preguntó el detective cerrando sus largos dedos en la muñeca del blogger, disparando la corriente entre ambos
-es como algo…- susurro lamiéndose el labio inferior mientras esos ojos lo atravesaban- que no podemos controlar...-finalizó dándole un apretón al antebrazo de su amigo antes de soltarlo.
Entonces, en un movimiento rápido, una mano retuvo su brazo y la otra se fijo en su cintura, y el corazón de Watson se agazapó en su pecho, cuando sintió el aliento de Sherlock en su mejilla.
John intentó alejarlo, empujando al otro hombre, sin embargo, este no lo soltó. El medico podría perfectamente haberse escapado haciendo uso de su poderío militar, no obstante había algo que hacía que sus miembros perdieran fuerza ante la presencia del otro, su cuerpo se volvía gelatina entre los brazos del más alto, su voluntad se hacía endeble, y aquello, fue lo que sucedió entonces cuando le besó.
Comenzó como una caricia puritana, como el beso de una madre a su hijo, la piel tersa y suave tocándose con devoción, delineando el monte de venus descendiendo por el labio regordete y volviendo a atacarlos con ansias. Le siguió la presión, un par de manos afirmándose de su silueta, enganchando los dedos en la carne, marcando a fuego su paso como propio, realzando la soberanía en esas tierras.
Otro beso, este más profundo, una mano clavada en los rizos azabaches; una pequeña mordida e en la boca, y los labios se separan, las puertas del cielo que se abren. Ya no hay inocencia, cuando Sherlock lo arrima sobre la mesa de la cocina empujando con sus caderas reclamando el espacio entre las piernas del doctor. Empujan, aún vestidos, acalorados y extasiados, nada hay más que la mezcla de la lucidez del sueño, con el dolor evidente de la espera de los años. Ese beso necesitado, real, la única verdad entre todas las mentiras que los rodean.
-Sherlock…- suspira John deshaciendo los botones de la camisa del moreno, la lengua que se adentra en el otro, la falta de aire, el olor dulzón y salado del sexo…
-John, por favor… - susurra el detective con tanta necesidad que parece que a John el corazón se le hará tripas –por favor… todos estos años, todo lo hice por ti…-suplica mientras su camisa se pierde en un vaivén
¡Y que el diablo se lo lleve si en ese momento él no lo quiere, porque no habría mentira más falsa que esa!
-Sher…lock, Joseph y la señora Hudson están…-
-¡Ignóralos!- gruño el moreno alzándose sobre su cuello, lamiendo, clavando sus dientes en la piel lechosa, desgarrándola, violándola.
-¡Oh Dios!, ¡Oh demonios!- chillo John con un hilillo de voz, apretando sus manos en la nívea espalda de su compañero- ¡Ah!- grito esta vez arqueándose, intentando contener el fuego que se acumulaba en sus entrañas.
-Por favor John…- susurro- quiero tenerte, no sabes cuánto…- pronuncio con una voz de seda que casi lo hizo llegar al éxtasis.
Una embestida, y John ya sentía su entrepierna crecida, apretujada entre las telas de su pantalón y el cierre, otro empuje, y estaba seguro de lo que significaba la otra dureza frotándose contra sus testículos. ¡Oh dios, oh dios! ¡Esto estaba saliéndose de control!- gritaba una pequeña parte de su cerebro, mientras se afirmaba con ambas manos de los bordes de la mesa.
¡¿Era su idea o Sherlock lo estaba follando aún con los pantalones puestos?¡ No; no podía ser mentira, no cuando esa boca infernal, y esos labios maduros se arrastraban sobre sus pectorales, delineando sus formas, succionando sus pezones, no con esos dedos perfectos y largos hurgando en su húmeda cremallera …
No cuando los escalofríos de su desnudez le hicieron darse cuenta del otro cuerpo caliente que acariciaba sus piernas.
-¡Sherlock, Sherlock!- gemía sin control como si fuera un mantra- el moreno levanto sus piernas haciéndolas caer sobre sus hombros, separó sus labios de la apetitosa piel, y con la sonrisa de un felino se hundió entre sus muslos.
Su lengua traviesa comenzó a jugar con la rubia pelvis mientras las manos de John tiraban los rizos de su amante, empujándolos por más, mucho más abajo. Sherlock obedeció, deslizando su nariz por sus ingles hasta el inicio de su erguido y rojizo miembro, el que lamio antes de envolver con su boca el duro falo de su pareja.
-¡Más! –suspiró John arqueando la espalda, abriendo más sus piernas, cediendo ante el torbellino de emociones que lo atacaban, Sherlock tomo el incentivo y comenzó chupar con los labios su sexo, dándole pequeñas mordidas, paseando por su glande y a ratos lamiendo un poco más debajo de los testículos, donde ese lugar palpitante se escondía.
-¿Puedo? - preguntó repentinamente el detective inclinándose a la altura de su cara, su mirada era salvaje, sus ojos que a menudo se asimilaban a profundos pozos cristalinos, ahora parecían los de un niño suplicando por afecto. Su labio inferior levemente hinchado tembló cuando dijo esta vez- ¿Me quieres John? – Y entonces Watson ya no pudo reprimirse más-
-¡Oh por dios Sí!- exclamo John tomando con ambas manos su rostro, acunándolo y juntando sus labios en un beso alocado, donde sus dientes y lenguas chocaron sin sentido.- ¡Dios Si, sí, sí, maldito idiota, Si!-exclamo en el momento en que Sherlock adentro uno de esos dedos virtuosos embetunados para prepararlo. Porque ya no había miedo, el volcán en su interior había erupcionado llevándolos lejos. Otro dedo; y el respiraba entre los suspiros de su amante; el hombre joven irguiéndose mientras terminaba de abrirse paso en su interior con pequeños círculos.
Extasiado, John sintió el ardor que sus novias decían tener en sus genitales cuando ya estaban listas, su cuerpo serpenteo sobre la superficie dura de la mesa conociendo muy bien el siguiente paso a seguir. Sherlock alineo sus caderas y se inclinó con suavidad besando la cicatriz de guerra que descansaba en uno de los hombros del ex militar, la piel ardiente parecía derretirse, y pensó que podría habitar ahí para siempre; Y entonces el hombre alto guío su ardiente miembro a aquel lugar que especialmente había preparado. Con un par de miradas John le dio a entender que estaba listo, el detective tomo esto como incentivo y habiendo preparado su propia erección con sus líquidos, empujo despacio abriéndose paso en el interior del doctor.
Watson contuvo la respiración cerrando los ojos con fuerza, la sensación de ser dividido en dos era además de nueva, abrumadora y tremendamente intensa, podía sentir como sus músculos se apegaban al intruso, adaptándose a él como si fuera una parte más de su cuerpo, y permitiendo su paso hasta quedar completamente unidos.
Sherlock no se movió mientras John se adaptaba, el detective, sujeto sus caderas con ambas manos ahogando un gemido, cuando John tímidamente comenzó a moverse, lento, sin prisas. El moreno aguardo un poco más, bebiendo de un beso robado a su amante, delineando su cuello, para luego embestirlo y comenzar a hundirse cada vez más profundo y con mayor rapidez. El rubio echo su cabeza hacia atrás sosteniéndose de los antebrazos de su pareja, aún estaba un poco adolorido, pero a medida el miembro erecto de su amante crecía con mayor avidez entre sus muslos, y que su mismo falo se frotaba erguido contra el vientre de su pareja, fue desapareciendo, dejando solo una leve sensación de escozor, que desapareció mezclados entre gritos y gemidos de ambos cuando el orgasmo les golpeo sus sentidos con su deslumbrante presencia, primero con el tibio liquido del rubio derramado entre sus vientres y luego con la semilla de Sherlock sembrada en lo más profundo de las entrañas de John.
-¿Que ha sido todo eso?- se preguntó Watson perplejo, mientras cabalgaba las últimas olas de su orgasmo. ¿De verdad lo habían hecho, sin siquiera aclarar sus sentimientos? El medico sintió venir el dolor de cabeza en sus cienes. Miro abajo en su pecho, donde aún yacía Sherlock tendido tranquilamente, y el medico se encontró sonriendo, sin poder controlar si quiera a su corazón quien latía rebosante de afecto por el hombre.
-Deja de pensar John…- murmuro Sherlock ahogando un gemido- hablaremos después…
John se limitó a sonreír. Estirándose, se atrevió a abrazar con fuerza al hombre que tenía encima, dejando que sus manos juguetearan con los largos cabellos ébano.
Sí. Tal vez lo mejor era dejar pasar el momento…
Continuara…
Notas:
Holaaaa ¿Que les pareció? Me ha costado horrores terminar esa escena, estuve todo el domingo encerrada en la biblioteca, trabajando en esto y en otras cosas…Sinceramente no suelo hacer lemon pero, ¡que va! Se lo merecen, este capítulo es cortito porque es un alto a la angustia y todo lo que los rodea, decidí hacer este capítulo diferente porque si no, me tardaría una semana más en publicar el otro, y los otros sí que se vienen más densos. Como siempre responderé los comentarios a más tardar el miércoles y bueno ya saben, mil gracias chicos por leer comentar y estar ahí con su infinita paciencia.
Nos estamos leyendo!
CoD.
Respuestas de los review:
Brenda : Gracias, es un alago en serio que te guste tanto la historia como para no dormir :)espero poder seguir cumpliendo tus expectativas :) y ojala este capitulo te halla gustado también, ojala nos leamos pronto, mil gracias por comentar la historia! CoD.
Ana B Wolphe: Valla todo lo que dices es tan halagador, de veras me sorprendes :) sobre Joseph , has dado en el clavo, el nombre del niño es por Joseph bell house y su participación en el caso de Jack el destripador junto a Artur Conan Doyle, como les eh dicho este fic en su totalidad constituye un puzzle pero ya veras pronto cual es el motivo por el que Jack llego a este tiempo. Ajaja y sí , sobre Sherlock creo que todos hemos querido golpearlo alguna vez incluso la pobre Mr Hudson. Ana, muchas gracias por tu reviw espero leerte en este nuevo capitulo, nos vemos!