N/A: Este fic va dedicado a una de mis mejores amigas, ella siempre ha estado conmigo, me ha apoyado, me ha ayudado en los momentos difíciles, siempre ha estado junto a mí, a pesar de que no la conozco físicamente, no importa, ella a pesar de la distancia sabe cómo hacerme sentir mejor, la quiero mucho y hoy le deseo un muy feliz cumpleaños, KokoroNat, Nat feliz cumpleaños, que la pases excelente, se que publiqué este fic antes de tu cumpleaños pero espero que este 24 de septiembre sea un día muy feliz para ti, espero que te guste este fic, ya que es dedicado única y exclusivamente para ti ^^.
¡Feliz Cumpleaños!
Pensamiento de los personajes
Cuando un personaje habla
(Mis comentarios que por supuesto no faltaran xD)
Los personajes no son míos... son de Rumiko Takahashi
Capítulo 1: Prólogo
-¿Qué es esto? ¿Por qué no puedo ver nada? ¿Dónde estoy? Y más importante…. ¿Quién soy yo?-
Una luz blanca apareció en el lugar cegándola completamente, abrió lentamente un ojo, para poder ver, pero no era posible, la luz resplandecía demasiado.
-Regresa- Escuchó
-¿Regresar a dónde?-
-Despierta-
No comprendía nada, ¿Quién la llamaba? ¿De quién era esa voz que le resultaba extremadamente familiar?
-Regresa- Volvió a escuchar
-Pero ¿Quién eres?-
-Regresa conmigo-
Decidió que no podía quedarse parada, así que como pudo, caminó en dirección de donde provenía aquella extraña luz.
Abrió los ojos pesadamente y descubrió que aquella luz provenía de una lámpara fluorescente en el techo de la habitación, una señora de mediana edad se encontraba al lado de ella sentada en una silla, tenía los ojos llorosos y aparentemente no había dormido lo suficiente por las ojeras debajo de sus ojos chocolates. Ella se encontraba recostada boca arriba viendo el techo, se incorporó en la camilla del hospital y la señora dijo mientras la abrazaba.
-Kagome, Kagome, no puedo creerlo, reaccionaste hija-
Kagome no correspondió al abrazo, pero se sentía a gusto en los brazos de aquella señora. Se alejó un poco de ella.
-¿Quién es Kagome?- Preguntó-¿Quién…quién eres tú?
La señora no podía creer lo que pasaba delante de sus ojos, su hija, su propia hija no la recordaba, todo debía ser una mentira, una ilusión de su cruel imaginación.
-Tú eres Kagome y…-Las lágrimas resbalaban por sus mejillas- Yo soy tu madre-
Volvió a abrazar a su hija, mas esta, todavía no la recordaba, pero sin saber el porqué se dejó llevar y le devolvió el abrazo. A pesar de no reconocerla, era alguien en quien sentía una gran confianza.
El doctor entró en la habitación, revisó el expediente de Kagome, luego los resultados de los rayos X y por último, revisó el pulso, los oídos, el latir de su corazón, como se encontraban sus pulmones y el resto de los procedimientos.
-Al parecer la señorita Higurashi está sufriendo de Amnesia, pero tranquilícese no será permanente, calculo que dentro de aproximadamente 2 meses o más habrá recuperado su memoria- Explicó con una amable sonrisa
La señora Higurashi asintió levemente
-Al parecer su cuerpo se encuentra en perfecto estado, exceptuando su memoria, dígame señorita Higurashi, ¿qué es lo que recuerda?-
Kagome cerró los ojos intentando recordar:
Se encontraba corriendo por alguna razón, pero no entendía el porqué, corría sin un rumbo fijo, se encontraba en medio de la calle cuando alguien grito:-"KAGOME"- y enseguida todo se puso oscuro.
-Lo siento, pero lo único que puedo recordar es a alguien gritando:"Kagome" y enseguida todo se puso oscuro-
-Recuerdas ¿Cómo era esa persona?- Kagome negó con la cabeza- Probablemente fuera la misma persona que llamo a los paramédicos para que te fueran a auxiliar, esa persona te salvó la vida-
Kagome intentaba analizar toda la información, e intentar recordar a ese misterioso sujeto que probablemente le haya salvado la vida, pero ¿Quién era? ¿Cómo se llamara? ¿Cómo era?, a pesar de no recordar nada, estaba segura de que esa información se encontraba dormida dentro de su subconsciente y que algún día lo recordaría, como dice el dicho:" más vale tarde que nunca" ¿o no?
-Ya puede regresar a su casa, necesitará estar rodeada de sus cosas un tiempo para recordar su antigua vida- Dijo el médico dándole un último vistazo a el expediente de Kagome
La señora Higurashi fue a arreglar los papeles de Kagome para que le dieran de alta mientras ella se cambiaba la bata del hospital por un vestido hasta la rodilla.
Algo llamó su atención, había una flores que adornaban su habitación en el hospital, ¿Pero quién se la llevo? ¿Habrá sido aquella señora que dice ser su madre? O ¿Acaso alguien más? Se acercó a las flores y encontró una pequeña nota en medio de ellas que decía:" Cuando acaba el día, no puedo esperar, para que comience otro nuevo, y volverte a mirar. Por favor, recupérate pronto… yo…te necesito"
-¿Quién me lo habrá enviado? ¿Acaso tendré novio? Y si es así ¿Por qué no vino hoy? Debe ser ilusiones mías- Pensó Kagome pero un sentimiento cálido apareció en su corazón, sea quien fuera esa persona la quería en verdad, ¿Pero quién será?
Terminado los trámites con todos los papeles, la señora Higurashi procedió a llevarse a su amnésica hija a su casa, ella tan solo rezaba para que recuperara la memoria pronto, lo único que podía hacer ahora es darle su apoyo y confiar en que Dios le devolvería la memoria.
A medida que se acercaban a su casa Kagome no dejaba de ver por la ventana, viendo fríamente todo el paisaje, no se sentía a gusto en ese lugar y dudaba seriamente si en verdad ese fuera su hogar, dudaba de que aquella señora fuera su madre, dudaba de todo lo que veía y quien no lo haría en su lugar, se sentía perdida en un mundo que no conocía, en un lugar extraño para ella, no conocía a nadie y lo único que podía hacer por el momento es creerle a aquella señora cuando le decía que era su madre, pero en el fondo Kagome reservaba sus dudas.
-Listo, Kagome, esta es tu casa, nuestra casa, aquí vivimos con tu hermano, Buyo, nuestro gato, tú y yo- Dijo la señora Higurashi observando con preocupación a su hija, quien tenía una mirada seria y fría, como si le hiciera falta un alma dentro del cuerpo, sus ojos estaban vacios y sin vida, era imposible saber lo que pasaba por su cabeza.
Entraron a la casa, donde le indicó a Kagome donde era su habitación y le dijo que descansara que mañana tendría que ir al colegio. Lo único que podía hacer la señora Higurashi era rezar, rezar porque su hija de 16 años de edad recobrara la memoria, se encontraba sumamente preocupada por su hija, tenía un sentimiento de protección, la veía tan indefensa, quería protegerla a toda costa pero en este momento se sentía impotente, no podía hacer nada para que ella recobrara la memoria, solo podía rezar y brindarle su apoyo.
Subió a la habitación de su hija y le indicó donde quedaban todas las cosas.
-¿Recuerdas algo? ¿O se te hace familiar algo que hay aquí?-
-No recuerdo nada, pero tengo un extraño sentimiento de que ya he estado en este lugar antes-
A la señora Higurashi se le iluminó el rostro, a pesar de que no recordara nada, era un avance. Kagome se puso un pijama y se acostó en su cama.
-Lamento todos los problemas que le he causado- Dijo Kagome
-No tienes porque disculparte, soy tu madre- Dijo la señora Higurashi dándole un beso en la frente – Que tengas dulces sueños- Y salió del cuarto
N/A: Se y estoy consciente de que es un poco corto pero espero que les haya gustado y gracias por haberlo leído, espero que me apoyen en este nuevo fic.
Creo que los reviews son gratis… ya que he dejado muchos y todavía no me llega la cuenta xDD así que por favor déjenme uno =D
Nat… Feliz cumpleaños te quiero mucho y espero la pases bien este 24 de septiembre ^^
Sin más que decir, solo:-Nos vemos en el siguiente capítulo ^^