Hola! Hay alguien por aqui? Que les puedo decir, chicas? Se que prometi no abandonar esta historia pero, las desgracias de la vida suceden cuando menos las esperas, hace un par de meses sufri un accidente automovilistico que me dejo en cama por mas de un mes, y cuando crei que todo ya estaba mejorando, sufro un accidnete casero, me cai de las escaleras junto con mi hija, he perdido mi trabajo, y pues ahora sigo en cama, hasta que hace una semana que se compadecieron de mi, y me han regalado una pequeña laptop de 10", mis historias y capitulos los perdi en el accidente, pues los llevaba en una memoria Usb, asi que la verdad aunque tengo claro la continuación, no me sentia con ganas de escribir... Asi que solo me queda decir que este es una pequeñisima parte del capitulo que era en realidad, lamento si tiene faltas ortograficas, o si hay algo que cuadra pero no checa, me lo hacen saber, espero seguir contando con ustedes, y si hay alguien que desee ayudarme a corregir mucho se lo agradecere... No he dejado de leer historias pues mi celular sigue conmigo y de el me valgo para todo, menos para escribir... Gracias por seguir pasandose por aqui, y he visto que hay algunas chicas que han puesto la historia en favoritos y alertas, para ustedes este capitulo, Mil gracias por seguir aqui...


Capitulo III

El rechazo en un pequeño lo deja marcado para el resto de su vida y la falta de amor deja una huella muy profunda en su frágil corazón, aunque los padres muy pocas veces se den cuenta de ello a la larga cuando llega el arrepentimiento ya es demasiado tarde.

La vida era difícil para una pequeña niña rubia de 8 años, la cual era arrancada de la que ella llamaba Hogar, ella solo pedía atención y un poquito de compañía, siempre estaba sola, su papá trabajando y su Tía con las amigas o de compras, su única compañía era la soledad, esa soledad que la hacía tan solo tener pensamientos negativos del porque nadie la quería, porque hasta su propia madre había muerto al nacer ella, eso es lo que le habían dicho. Y por lo tanto creía que no se merecía el cariño de nadie, aunque ella lo exigía a gritos.

Ahora ya no tan solo, estaba sola, si no que la habían abandonado en otro país, con gente desconocida. Lloraba y lloraba, porque su travesura de cortar el cabello a la pequeña Alice, tuvo consecuencias que no esperaba, ella solo quería ser la más linda para su papá, no quería que la mudita le quitara la atención que ella demandaba. Y que por consecuencia ya no tendría. Por primera vez en su vida, sintió odio, odio hacia su padre que la abandonaba, odio hacia su tía que no la defendió, odio hacia Alice y toda su familia, odio hacia la vida misma. ¿Cómo era posible que un pequeño corazón guardara tanto resentimiento?

Vanessa Swan ya era una alumna más del prestigioso colegio Francés Saint-Joseph, pero también era la alumna más renuente a querer socializar, las pequeñas niñas querían hacer amistad con ella, pero ella les rehuía o simplemente las alejaba. Todo lo contrario con Bella, a quien simplemente no soportaban a pesar de querer ser amiga de ellas.

La hermana Angélica trataba de brindarle un poquito más atención a Vanessa, sabía que sería difícil la adaptación de la pequeña a un nuevo ambiente, tanto cultural como social, pero deseaba ayudarla, presentía que lo único que Vanessa necesitaba era sentirse querida. Aunque la pequeña rehuyera también de su protección. Sin embargo con el paso del tiempo lo logro. La hermana Angélica había logrado obtener un poco la confianza de Vanessa Swan, sabía que tenía que darle un trato especial hasta que se sintiera cómoda y más en confianza, pero tampoco quería suplir la ausencia de cariño con su presencia. No quería ser el objeto de su afecto. Pues para ella su corazón ya lo había ganado Bella, la cual aceptaba compartir el cariño de la hermana Angélica que hasta hacia algún tiempo era exclusivo de ella.

Bella al ver que Vanessa rechazaba la amistad de las demás niñas, sobre todo de las más populares, pensó por algún momento que ella podría ser su amiga, y quizás podría hasta aceptar jugar por las tardes con ella y Emily, pero que equivocada estaba la pequeña castaña, Vanessa pese a recluirse ella misma en su habitación, su mente no dejaba de trabajar, quería irse, regresar a casa, tal vez si se comportaba como la aburrida de Lefevre, tal vez su padre la dejara volver a casa, no quería hacerse amiga de nadie, pero la compañía de Le Souverain no era la que le ayudaría a regresar, había notado que Isabella siempre estaba sola, tal vez ella estuviera pasando lo mismo que ella, además la hermana Angélica se la había recomendado como amiga. Pero tampoco quería llegar hacer tan aburrida.

Las sonrisas de Bella y Emily parecían alegrar a la pequeña colina que se ubicaba en la parte Norte del colegio, en lo más alto de la pequeña población, allí donde Bella corría y disfrutaba de las pequeñas florecillas silvestres, allí donde se refugiaba cuando las niñas más populares se burlaban de ella por no tener papás, esa colina que era su refugio y su seguridad, donde ella por única ocasión sentía que algo le pertenecía pues nadie podía ser más mundana que ella, para correr y arrastrarse en el suelo junto a la vegetación, no, eso no era propio de una señorita, pero ella no quería ser una señorita, ella quería jugar y reír, sentirse libre como Emily. Tenía muchas preguntas pero sabía que no podía hacerlas, no era propio de una señorita, Emily era su mejor amiga y era sus ojos fuera de ese colegio, ella le contaba cómo era vivir fuera de esos muros que la tenían encerrada. Como Emily iba a una escuela pública le hablaba de los amigos y amigas que tenía, de lo que sentía caminar por la calle saludando a los vecinos que ya conocían por años a su familia. Eso le inquietaba, ella quería vivirlo pero sabía que no podía.

-Francia 2003-

Cuando Vanessa cumplió 15 años era toda una jovencita de hermosura exuberante, su piel blanca, ojos verdes y cabello rubio, levantaba la envidia de todas sus compañera, de todas menos de Bella, y claro eso a ella le molestaba, pues le gustaba llamar la atención. El grupo de las populares se había desintegrado, aunque aun se juntaban las chicas que lo conformaban, ya no eran a las que todos temían, no, ahora ese temor era sin duda a la Belleza andante de Vanessa. Vanessa se había ganado a pulso ese temor, la conocían como Black Panther, pues su belleza sin duda atraía, pero era muy peligrosa y solitaria, ella misma se enfrento al grupo de las populares cuando en una ocasión estaban humillando a Bella, Vanessa la defendió y las humillo a todas, aunque ganas no les faltaron a Le souverain por reportarla, ella les había amenazado en hacer su estadía de lo más caótica posible. Desde ese momento Bella y Vanessa llevaban una rara amistad. Rara en el sentido de que se hablaban pero a la vez Vanessa la odiaba, pero le convenía ser amiga de la Santurrona de Lefevre, pues era la consentida de las monjas.

Bella hacia los deberes de Vanessa, y hasta en ocasiones le ayudo a saltarse la Barda del internado, nadie sabía, solo Bella, Vanessa y Emily quien siempre reprochaba a Bella que fuera tan dejada, pero Bella hasta cierto modo se sentía agradecida con Vanessa pues ella fue la que alejo todas las burlas y humillaciones de su persona, Bella no le importaba hacer tareas al doble pues tenía que aplicarse en sus materias y en las de Vanessa, a quien no se le daba para nada el estudio, claro solo los de idiomas, Vanessa hablaba perfectamente el Ingles e Italiano, Bella también pero con la peculiaridad que Bella lo hablaba con mucha más fluidez, sobre todo el Francés Idioma que Emily le había dicho que era del amor…. Oh cuanto soñaba Bella con ello, con el Amor, y no el amor de un hombre, no, con el amor en general, el amor de familia de amigos, que si bien es cierto que lo compartía con la hermana Angélica y Emily no existían más personas a su alrededor que se lo demostraran, claro solo las monjitas que para ella sentía que era un cariño por haber permanecido en el internado desde pequeña.

Vanessa no volvió a su casa de Londres ni en vacaciones, Bella no entendía la relación que tenia con su familia, ella deseaba tener una familia y Vanessa procuraba estar lo más lejos posible de ella, sin embargo tampoco la familia de Vanessa hacían el intento de acercarse, nunca recibía visitas, la limosina de su padre siempre estaba en la entrada del internado para recogerla los fines de semana, pero como llegaba así se iba, vacía, solo con el chofer, porque ni su padre ni su madre iban por ella. Bella no sabía que Vanessa no tenia mamá, pero ella creía que si, pues en una ocasión Victoria fue a visitar a Vanessa al Colegio.

Victoria iba a toda prisa enojada porque Charlie Swan no la acompaño, iban a darle la noticia a Vanessa que se casaban, por fin, Victoria creía que al fin disfrutaría de todo lo que se merecía, sus manos estarían llenas de todo lo que quisiera, sabía que no tenía el amor de Charlie pero no le importaba, con Vanessa creía tener el terreno ya trabajado pues la consideraba como su madre, o al menos eso creía hasta ese día, lo que no sabía es que Vanessa le guardaba un profundo rencor por no haberla defendido cuando ocurrió el incidente de Alice Cullen, Vanessa odiaba a su tía, la odiaba por no haber abogado por ella. Victoria iba sumergida en sus pensamientos sobre como tomaría Vanessa la noticia, no era algo que le quitara el sueño, pero si la escuincla se opone que se quede en este horrible internado pensaba Victoria mientras caminaba a toda prisa doblando en una esquina rumbo a Dirección. Bella iba distraída, llevaba la lista de compras que debían realizarse ese día por la tarde, y tenía que llevarla a la hermana Sue , sin embargo no se percato que alguien venia a toda prisa al frente de ella, el choque fue inminente.

–*Oh mon dieu,Excusez-moi,mais jesuis bête.- Exclamo Bella levantandose después de la caída por el golpe.

-**Mais ... fille que vous êtes aveugle? Reprendió Victoria a Bella, quien seguia disculpándose, sin embargo, mientras Bella recogía sus cosas y seguia inclinada, Victoria la observo y en un instante vio a su prima Renée. Su piel si de por si ya era blanca, se convirtió en transparente, Bella la miro después de recoger todo lo que había tirado con el choque que tuvo con Victoria y se percato que algo andaba mal.

-Se siente usted bien ?... Le pasa algo, Señora ?.- Victoria seguian sin reaccionar, en su mente recapitulaba las palabras de su complice 15 años atras donde vez tras vez le confirmaba que la bebé de Renee Swan habia muerto junto con ella, estaba segura que asi era o no ?

Victoria prosiguio su camino hacia la direccion, dejando a una Bella totalmente sorprendida por su falta de modales y eso que se veia que era una señora de Alta sociedad. Sin embargo victoria detuvo su camino un momento para llamarle auna persona en particular, pues habia terminado el contacto con él y esperaba encontrarlo todavia en su domicilio.

-Monamour ! Cual es el trabajo en esta ocasion ? La voz profunda del hombre que contestaba el telefono, hizo que la piel de Victoria se estremeciera, sin duda seguia teniendo el mismo efecto en ella. Habia dejado de saber de él, y ahora ella nuevamente lo buscaba, queria respuestas y las queria ya.


Si es muy corto lo se, prometo compensarlas en el siguiente, cuando? No lo se, escribo por ratos, por ratos juego con mi muñe, y por ratos recibo visitas, asi que en un tiempito libre, espero actualizar, mientras les dejo un One-Shot sobre navidad, ahorita que esta de moda, espero les agrade, c Las leo pronto chicas... Besos

*Oh Dios moi, disculpeme, pero que tonta soy »

** Pero niña, acaso estas ciega ?