La historia es mia, los personajes de la gran Meyer, simplemente Edward entra cada noche a cuidarme mientras les escribo

Capitulo 1: El fin de todo

BPOV

Miré por la ventana lo verde que era Forks, no entendía como mis padres pudieron elegir un lugar tan… como decirlo… ¡verde!, en realidad, siempre hemos vivido aquí, pero no lo sé, nunca me ha gustado demasiado la vegetación en demasía del pueblo, eso sin contar que el sol nos regalaba su presencia con suerte 3 veces al año, en realidad estaba resignada a vivir aquí, al fin y al cabo, tenía todo lo que necesitaba para ser feliz, el amor de mis padres y mi hermano, el cariño de mis amigos, pero sobre todo, lo tenía a él… a mi hermoso novio, Edward Cullen, él chico más apuesto de todo el pueblo y era completamente mío hace 3 años

- ¿Crees que a Rose le guste?- dijo mi hermano sacándome de mis ensoñaciones, me giré con el ceño fruncido y lo miré

- ¿Qué cosa?- él bufó y meneó la cabeza

- Nada Bella, olvídalo, de seguro pensando en Eddie… como siempre- dijo soltando un suspiro cansado

- Ay Emmett, anda dime ¿si?, lo siento, venía distraída- pero él negó mientras seguía mirando al frente- ¿Seguro que no le quieres contar a tu pequeña hermanita que pasa?- dije batiendo mis pestañas y haciendo un puchero "al estilo Alice", él se carcajeó pero desordenó mi cabello-¡Hey!

- Ay hermanita, nunca podrás superar a la enana, pero en serio estas mejorando- le saqué la lengua mientras terminaba de ordenar mi cabello- Solo te estaba preguntando si ¿crees que el suéter que le compre a Rose por nuestro cumple mes le guste?- puse un dedo en mi barbilla mientras suspiraba

- Pues… ¡Obviamente que le va a gustar!, a demás sabes que ella ama cada cosa que le regalas - dije sonriéndole

- Si, pero estoy seguro que más le gustara el regalo de esta noche cuando…- me tapé los oídos, su sonora carcajada vibro dentro del jeep

- No quiero saberlo, ¡Dios! mis oídos- dije teatralmente mientras luchaba por no sonreír, pero al final terminé riendo con Emmett- Te adoro con mi alma oso, pero en serio no quiero saber detalles, guárdatelos para ti… y para ella- dije haciendo una mueca de asco, él se encogió de hombros

- No es muy diferente a lo que haces con Edward- dijo distraídamente

- No quieres saber- dije juguetonamente suspirando, apretó el volante del auto ¡bingo!

- No… si ese imbécil te ha puesto una mano encima, le daré una patada tan fuerte, que tendrá que poner a Eddie dentro de un tarro en conserva para que lo pueda mirar- me estremecí teatralmente- así que dile que mantenga sus manos lejos de ti- sonrió angelicalmente- si no, conocerá la fuerza de Super Emmett- dijo moviendo sus cejas, nos reímos mientras volvíamos a mirar, el por el parabrisas y yo por la ventana del copiloto.

Mi nombre es Isabella Swan, soy hija de Charlie y Renne Swan, quienes llevan casados feliz y activamente 17 años, melliza del tarado que va manejando, Emmett Swan, alias "el oso", quien es novio de una de mis mejores amigas, Rosalie Hale, la cual es gemela con Jasper Hale, quien es el novio de mi otra mejor amiga Alice Cullen, quien a su vez es la hermana melliza de mi super- apuesto-varonil novio Edward Cullen, hijos de mis padrinos, Esme y Carlisle Cullen, ya que son los mejores amigos de mis padres, he de ahí el porque somos todos tan unidos, las familias han sido amigas desde que tenemos uso de razón, y nosotros amigos desde que usábamos pañales, con el tiempo se fueron dando las relaciones, comenzando por Edward y yo, llevábamos 3 años de noviazgo, nos seguían mi hermano y Rose, tenían 2 años de noviazgo y por ultimo mi pequeña duende con Jazz, ellos llevaban alrededor de 8 meses de novios, somos todos de la misma edad, 17 años, por lo que asistimos todos al Instituto de Forks, este año es el ultimo y estamos a principio del mismo, por lo que aún faltaba un poco para comenzar a preocuparse de la Universidad y esas cosas, este ultimo año simplemente había que disfrutarlo.

- ¿Te bajas o que?- dijo mi hermano sacándome de mis pensamientos, sacudí la cabeza y abrí la puerta para bajarme del jeep, no noté que ya estábamos en el aparcamiento del instituto, caminamos saludando a todos a nuestro paso, ser hija del jefe de policía del pueblo no te hacia pasar desapercibida, llegamos al pasillo de los casilleros, y ahí mi día se iluminó, mi novio conversaba distraídamente con los demás, cuando Alice se percató de mi presencia, literalmente corrió a abrazarme

- Bella, buenos días, ¿Cómo estás?- dijo dándome un beso en la mejilla, se lo respondí y puse un mechón tras mi oreja

- Bien Alice, como día Lunes, tengo sueño- dije a la vez que bostezaba para reafirmar mis palabras, ella sonrió y me arrastró con los demás, salude a Jazz y a Rose, dejando el rostro más hermoso para el final

- Hola precioso- dije mientras lo abrazaba, sus brazos me rodearon- te extrañe el fin de semana- dije contra su pecho, él besó mi frente antes de suspirar

- Estuve ocupado, eso es todo- dijo mientras me miraba, me puse en puntillas para besarlo, pero sus labios a penas rozaron los míos, fruncí el ceño

- ¿Pasa algo?- dije mirándolo seriamente, la verdad hace unos días estaba un poco extraño, pero lo asocie a que nos estaban dando millones de trabajos, su mirada se oscureció un poco

- Um… ¿Vamos?, tenemos el primer periodo libre, la maestra Thompson está enferma- dijo tomando mi mano y tirando de mi, me di la vuelta y juro que un destello de tristeza cruzó por los ojos de Alice, pero cuando miré de nuevo, Jasper la tenía abrazada, caminamos hasta unas bancas, había más chicos de mis clase que también disfrutaban del tiempo libre que teníamos, nos sentamos en la más alejada, frente a frente, pasó la mano por su cabello bronce, antes de mirarme con esas esmeraldas verdes de las que me enamoré a penas vi, con 5 años, cuando aun éramos unos niñatos, su simple gesto hizo que mi estómago se contrajera

- Edward… ¿Qué pasa?- dije tomando sus manos entre las mías mientras sonreía, él desvió su vista y suspiró de nuevo

- Yo… Bella, conocí a alguien más y… la quiero- solté sus manos y la sonrisa abandonó mis rostro, bufé

- Es una broma ¿verdad?- dije tratando de sonreír, mi novio era demasiado gracioso y solía hacerme estas cosas, pero nunca había jugado con lo nuestro, él no me miró- ¡Maldición!, mírame- dije tomando su cara entre mis manos

- No Bella, no es broma- dijo y dejé caer mis manos- Yo no quería hacerte daño pero… la conocí y me gustó, no puedo seguir con lo nuestro, yo ya no siento lo mismo por ti y- lo interrumpí

- ¿Desde cuando?- dije completamente tensa, estaba usando todas mis fuerzas para no llorar, el cobarde no me miraba si quiera

- Desde hace un tiempo, yo comencé a hablar con ella en la clase de español, nos hicimos amigos y cada momento con ella era especial, traté de decirme que lo que sentía era solo cariño, pero…- respiró y aclaró su garganta

- ¿Pero qué?- dije con los dientes apretados

- El viernes me pidió que la acompañara a Port Ángeles, habíamos quedado con los demás, por lo que me negué, ella me dijo que si podía el sábado, y le dije que si- me miró con sus ojos totalmente fríos- pasé el fin de semana con ella y… nos besamos- lo ultimo aunque lo dijo casi en un murmullo fue lo que golpeó más fuerte mi corazón, ahogué un sollozo con mi mano- Yo te prometo que no quise que nada de esto pasara, pero tampoco puedo seguir contigo, nos dañaría a los dos y te quiero demasiado para- me reí interrumpiéndolo, él me miró como si me hubiera vuelto loca

- ¿Me quieres?, ¡Me quieres!- bufé- Muchas gracias por tomar en cuenta ese cariño, no sabes lo halagada que me siento de que me tomes en cuenta- dije haciendo una reverencia

- Bella, por favor- dijo en tono suplicante

- No, por favor tú Edward, ¿Por qué?, siempre, toda mi vida te he entregado todo de mi, ¡todo!, y tu ¿qué haces?, lo tiras, lo tiras como si fuera un envoltorio de golosina, lo pisas como si fuera una colilla de cigarro, lo arrugas como un papel, siempre salieron promesas de tu boca, y ahora… ahora ¿Qué debo suponer?, ¿Qué nunca me quisiste?- me puse de pie y apunté mi pecho- ¿Qué hago con esto?, dímelo por favor- dije con lagrimas en los ojos, él se levantó y cuando vi que se disponía a abrazarme, levanté mis manos- No me toques, no quiero tu lastima, simplemente no quiero nada de ti- tomé mi mochila del suelo y la colgué de mi hombro, él tomó mi brazo y su tacto me quemaba, cerré los ojos y no me moví

- No sabes como lo siento- dijo en un murmullo, me giré lentamente y vi dolor en sus ojos, pero no como el que sentía yo, si no el de alguien que perdió un amigo, sonreí tristemente

- No, no lo sé, pero ¿sabes que es lo peor?- enarqué una ceja hasta que él negó- que nadie, escúchame muy bien Edward, nunca nadie, te va a querer de la misma forma que yo- me solté de su brazo y simplemente camine en dirección a la salida, no me importaba nada ni nadie, no me quedaría a soportar las miradas de lastima que los demás me darían al saber de mi ruptura, algo de dignidad me quedaba, salí del instituto y eche a correr hasta que las piernas me dolieron, luego me detuve para mirar donde estaba, iba de camino a mi casa, el cielo estaba nublado y de pronto comenzó a llover, pero no me importó, comencé a caminar y cruce mis brazos sobre mi pecho para darme calor, las gotas heladas golpeaban mi rostro y acompañaban a mis lagrimas, ¿Por qué?, ¿Qué hice mal?, eran las preguntas que se repetía mi mente una y otra vez, sinceramente no lo entendía, siempre, tal y como se lo dije, di todo de mi, le entregué todo lo que soy, compartimos tanto, nuestro primer beso, nuestra primera vez, nuestros sueños y metas, todo, y ahora él de pronto necesitaba algo más, claramente algo que yo no podía darle, ¿pero que?, me había esforzado para ser siempre digna de su belleza, a pesar de ser baja y de pelo castaño, básica con mis aburridos ojos chocolates y mi cuerpo sin las curvas de Rose, siempre trataba de ser digna de su persona, él, con su metro ochenta y cinco, sus ojos verdes y su desordenado cabello del color de cobre, con su mandíbula cuadrada y su cuerpo atlético y bien formado, con su estilo de vestir, siempre a la moda gracias a la intromisión de Alice, pero cuando estábamos juntos, simplemente éramos el complemento perfecto, éramos tan distintos y tan iguales a la vez, congeniábamos en todo, y compartíamos los mismos gustos, entonces ¿Qué nos pasó?.

Tratando de encontrar alguna razón llegué a mi casa, pero en vez de entrar al calor de mi hogar, pasé alrededor y me fui a sentar a la banca que mi padre había instalado cuando yo era una niña en el patio trasero, mis ropas estaban empapadas pero no me importó, mi mamá estaba en el jardín de infantes donde era maestra así que no me preocupé de que alguien me encontrara, subí mis piernas, tiré mi mochila a mis pies y enterré mi cabeza entre mis rodillas, lloré con todas las fuerzas, con toda la rabia y el dolor que sentía, lloré por cada pedazo de mi corazón que se caía, por no poder ser alguien digna del amor de una persona como Edward, por perder lo que más quería, por el fin de mis sueños y por todo lo que conllevaba, dejé que la lluvia limpiara mis lagrimas, desee que pudiera llevarse mi roto corazón, y rogué que todo fuera una pesadilla, pero no, aquí estaba, sola, en el patio de mi casa, aceptando y llorando por mi patética vida, no sé cuanto tiempo lloré, pero de pronto me di cuenta de que ya no quedaban lagrimas ni sollozos, sentía arder mi garganta y me dolía la cabeza, me quise poner de pie, pero el frio me agarrotó los músculos, quería entrar al calor de mi hogar y cerrar los ojos sobre mi almohada, de pronto sentí un auto detenerse y pasos corriendo apresuradamente, reconocí el aroma de inmediato y me aferré a la cazadora de mi hermano

- Bella, estas temblando, ven- dijo mientras me tomaba en brazos y entraba conmigo en la casa, subimos las escaleras y me sostuvo con un brazo mientras con el otro ponía una toalla en mi cama, me dejó sentada y fue por otra- ¡Dios!, estas morada, ¿Bella?- dijo mirándome, pero un sollozo ahogado volvió a salir de mis labios antes de caer en la oscuridad fría de la nada.-

La verdad a mi también me dio tristeza… pobre Bella…

¿Y bien, tomatazos o aplausos?... Sinceramente espero les guste, se ira poniendo mejor, lo prometo…

Les dejo besos tipo Emmett… Edward ahora mismo no me agrada mucho =S

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Ahora sip, me voy… besitos niñas lindas

**/Xapyta Cullen/**