Hola! No, no estaba muerta, andaba de parranda XD, hablando enserio, las tareas me tiene al límite, bueno, dejando de la do mis traumas, aquí les dejo este nuevo capítulo de enséñame lo que es un corazón
El desastroso primer día…
A lo lejos se oyeron los insultos del ex–espada contra el pelinegro, que esbozo una ligera sonrisa, después de todo, la venganza era mejor de lo que había leído en libros, mientras que Orihime, solo suspiro con cansancio, a partir de ese día, la escuela no sería la misma…
Regresaron a la casa de la chica, pues debían cambiar sus ropas por el uniforme de la escuela, ver a Inoue con su típico uniforme no fue cosa del otro mundo, pues la primera vez que la vio, llevaba la misma vestimenta, sin embargo, para Orihime las cosas fueron un tanto distintas, nunca creyó verlo en Karakura, y menos usando el uniforme de su escuela, una pequeña sonrisa se formo en sus labios, al tiempo de que un sonrojo aparecía en sus mejillas, si se veía bien con ropa común, verlo con el uniforme escolar era infartarte… no podía apartar su vista de él, que trataba de hacer el nudo de su corbata, se acerco a Ulquiorra y tomando el objeto entre sus manos, hizo el nudo, y lo acomodo correctamente, regalándole poco después una sonrisa…
-Te ves bien con el uniforme –dijo la peli naranja mientras le sonreía- va bien con tu estilo
-Si tu lo dices –respondió mientras aflojaba un poco el nudo de la corbata- es molesto…
-Ya te acostumbraras –dijo mientras tocaba una de sus mejillas- además es solo por un tiempo, la escuela terminara en unos meses
-Eso espero –respondió con una ligera sonrisa que provoco el sonrojo de la muchacha que aun no se acostumbraba a verlo así- Te sientes bien?
-S-si… -contesto con dificultad, pues los nervios la traicionaban y tener a Ulquiorra tan cerca no ayudaba en nada-
-Nerviosa? –cuestiono mientras acercaba su rostro al suyo, provocando que las mejillas de la chica se encendieran mas, si eso era posible-
-N-no…. Co-como crees –respondió con los nervios a flor de piel-
-Deberías acostumbrarte… -susurró antes de cerrar la distancia entre ambos, envolviéndola entre sus brazos, pegándola más contra su cuerpo, mientras que ella rodeaba su cuello con sus brazos-
Orihime estaba en las nubes, por así decirlo, pues no encontraba frase o palabra adecuada para describir lo que sentía cuando Ulquiorra la besaba, es hormigueo en su estomago, las descargas que sentía cuando el pelinegro rozaba su piel, todo era perfecto… entreabrió sus labios ligeramente, enviando una invitación que el muchacho no dudo en aceptar, la intensidad, junto a la temperatura del lugar fue subiendo, el beso se torno salvaje, Orihime nunca pensó descubrir ese lado de Ulquiorra y mucho menos pensó que ella se perdería así por alguien, no había más dolor, ni amor no correspondido, solo estaba él, y esos beso que la hacían perder la cabeza, para cuando se dio cuenta, estaban sobre el sillón, el sobre ella, besando sus labios para luego empezar a descender por su cuello, dejando marcas rojizas a su paso, Orihime solo podía aferrarse a la espalda del ex-espada, susurrando un "no dejes marcas", pues de lo contrario, sus compañeros empezarían a hacer preguntas muy vergonzosas, el aludido detuvo por un momento su labor, llevándose una mirada cargada de confusión por parte de la chica, acaso había dicho algo malo?
-Perdón… -susurró sorprendiendo por completo a la peli naranja que lo veía con total desconcierto- no… no sé lo que estoy haciendo –agrego desviando la mirada, para luego darle la espalda, pues no quería que notase el ligero rubor que aparecía en sus mejillas-
-He? –Cuestiono confundida la muchacha, acaso Ulquiorra nunca…- estás diciendo que…
-Solo he leído sobre esto –respondió sin atreverse a mirarla, causando la risa de Orihime- no es gracioso… el imbécil de Grimmjow siempre hablaba de esto, pero nunca le tome importancia…
-Yo tampoco lo he hecho antes… -susurró a su oído mientras lo abrazaba por la espalda- así que… no te preocupes…
-Pero… -trato de decir girando a verla, sin embargo, los labios de Orihime lo callaron al instante, ahora el sorprendido era él-
-Aprenderemos juntos… -dijo totalmente sonrojada por sus propias palabras una vez el beso hubo acabado, para luego enterrar su rostro en el pecho de el- te parece bien?
-Perfecto… -susurró haciendo que lo mirase, para luego volver a besarla-
Poco a poco la fue recostando en el mueble, sin dejar de besarla, perdiéndose en su mirada, sintiendo un sinfín de emociones nuevas, emociones, que nunca creyó sentiría, pero ahí estaba, besando a la mujer que le había enseñado tanto, la única que logro comprenderlo, estaba con ella, la mujer que amaba…
Empezó a abrir la camisa de la peli naranja, besando cada milímetro de piel que era expuesta, arrancando suspiros de parte de la chica, que no podía pensar en otra cosa más que él, Ulquiorra volvió a centrarse en sus labios, besándola con deseo marcado en cada movimiento que hacía, hasta que un ligero brinco por pare de la chica lo detuvo.
-Perdón… -se disculpo la peli naranja- es mi celular… otra vez…
-Contesta… -respondió el pelinegro incorporándose en el sofá, para ese entonces, tenía la camisa totalmente abierta, y quien sabe donde había quedado la corbata- tal vez sea importante
-… -Orihime no dijo nada, solo asintió y contesto la molesta llamada que había interrumpido su momento especial-
-Se puede saber donde rayos estas! –Se oyó la voz de Tatsuki al otro lado del teléfono- las clases empiezan en diez minutos!
-Es verdad! Exclamo la muchacha, pues había olvidado por completo la escuela- las clases!
-Si te das prisa llegara a tiempo –informo Tatsuki- pero ven ahora!
-Si señora! –respondió la muchacha como si de un milita se tratase, para luego colgar-
-Ulquiorra… -lo llamo, sorprendiéndose de que el muchacho estuviera casi listo, ajustando el nudo de su corbata, que había terminado cerca del televisor- ah! Debo darme prisa!
Ulquiorra esbozo algo parecido a una sonrisa al ver como la chica corría de un lado a otro buscando sus cosas, tropezando con cuanto objeto estuviese en el piso, al cabo de unos minutos, estuvo lista para la escuela.
-Nos vamos? –Cuestiono la muchacha mientras tomaba su maleta- si corremos llegaremos a tiempo…
-Deberías usar esto –sugirió mientras envolvía el cuello de la muchacha con una bufanda, llevándose una mirada de confusión de parte de ella- a no ser… que quieras que la gente vea las marcas de tu cuello –agregó mientras empezaba a caminar a la salida-
-Marcas? –cuestiono la muchacha mientras se dirigía a un espejo antes de salir, percatándose de las pequeñas marcas rojizas bajo la bufanda- Ulquiorra Cifer vuelve aquí inmediatamente! –Exclamo la muchacha, percatándose de que ya no estaba en la habitación-
El aludido sonrió ligeramente al oír los reclamos de Orihime, de pronto, hacerla enfadar, se volvió divertido…
Llegaron a la escuela, encontrándose en el camino con Grimmjow, que enviaba miradas asesinas al pelinegro que se limitaba a ignorarlo, ambos se separaron de Orihime que entro a su salón creyendo que la seguían, pero no vio a Ulquiorra por ningún lado, cosa que la preocupo, iba a salir en su busca, pero la maestra hizo acto de presencia impidiéndole la salida.
-Muy bien jóvenes, atención por favor –pidió la mujer- sé que es raro en esta época del año, pero hoy se integran dos alumnos nuevos a nuestra clase
-Nuevos? –Cuestiono Tatsuki a Inoue- eso es raro no crees?
-S-si… -respondió con una sonrisa nerviosa, pues ella creía saber quiénes eran-
-Raro es poco, por cierto Orihime, por que traes una bufanda? Hace frio pero no tanto
-He?... pues… tengo una gripe muy fuerte –respondió mientras fingía un tos inexistente, anotando mentalmente que Ulquiorra se las pagaría después-
-Arisawa podría guardar silencio? –Reclamo la profesora-
-Perdón -se disculpo la aludida- no volverá a pasar
-En fin –dijo la maestra dirigiendo su mirada hacia la puerta- pasen, preséntense a la clase por favor
-Grimmjow Jaegerjaques –dijo de mala gana, pero con su acento relajado de siempre, ganándose varias fans en el salón-
-Ulquiorra Cifer –afirmo con su típica seriedad ganándose, al igual que Grimmjow, los suspiros de la mayoría de chicas presentes-
-Ambos vienen de Alemania –informo la mujer- su tutor, por motivos de trabajo, vino a Japón, así que sean amables con ellos
-Si- se oyó por parte de todos, especialmente de las chicas, que no dejaban de suspirar por los recién llegados-
-A ver… -hablo la maestra recorriendo el salón con la mirada- Cifer-san, hay un asiento vacío junto a la señorita Inoue, puede ocupar ese lugar, y usted Jaegerjaques… al lado de Kuchiki –agrego l mujer- tomen asiento por favor
Ambos asintieron, mientras se dirigirán a sus lugares, Ulquiorra en el más absoluto silencio, y Grimmjow quejándose de su suerte, llevándose miradas de odio de parte de Ichigo, que poco le falto para caerse de la silla al verlos entrar por la puerta del salón.
-Hola enana –saludo Grimmjow a su "compañera"- cuanto tiempo
-A quien llamas enana gatito –reto la pelinegra-
-Muy graciosa –respondió el aludido-
-Lo mismo digo –contesto con mirada retadora-
-Eres más interesante de lo que pensé –afirmo el peli azul- parece que nos levaremos bien…
-No sé si decir lo mismo –respondió con una ligera sonrisa, causando los… ¿celos? De Ichigo-
-Mira halla esta la parejita –afirmo Grimmjow señalando a Ulquiorra y Orihime- apuesto a que esa bufanda no es solo por el frio
-Tú crees? –Cuestiono la pelinegra, que empezaba a sentir simpatía por el peli azul, ignorando los reclamos de Ichigo-
-Por supuesto –respondió con tal seguridad, que Rukia empezó a creerle- es solo cuestión de averiguar…
Una sonrisa diabólica apareció en el rostro de Grimmjow, seguido de la ligera sonrisa de Rukia, que no se percataba de la molestia de cierto Shinigami sustituto. Mientras tanto, la "parejita" como los había bautizado Grimmjow permanecían en silencio, pues las miradas de la mayoría de las chicas del salón, estaban posadas sobre el pelinegro.
-Esas chicas me ven raro –susurró Ulquiorra lo suficientemente fuerte para que solo Inoue lo escuchara-
-Parece que serás muy popular aquí –respondió con una ligera sonrisa, guardando la molestia que le causo imaginar a Ulquiorra siendo acechado por las adolecente con hormonas alborotadas que tenía como compañeras-
-Eso no me interesa –respondió el aludido como leyendo la mente de la muchacha- solo me importa mi entrenamiento, y la persona que tengo a mi lado –agrego mirando a Orihime, que sintió como los colores subían a sus mejillas por enésima vez desde que el llego-
-N-no creas que se me ha olvidado lo de esta mañana –respondió desviando la mirada hacia la ventana- te dije que no lo hicieras y ahora tengo que usar bufanda
-Perdón… -se excuso mientras esbozaba una ligera sonrisa, que paralizo el corazón de más de una en el salón- no volverá a pasar…
-B-bueno… -respondió mirándolo nuevamente- no exageres –agrego con las mejillas totalmente sonrojadas, olvidando que estaba en el salón de clases-
-Muy bien señores! –Exclamo la maestra- la clase va a comenzar…
Todos asintieron y la mujer empezó su clase, que para aburrimiento de Grimmjow era en un idioma que no conocía, ingles… no era su culpa, después de todo, no era un come libros como Ulquiorra, ni era el favorito de Aizen, al que se le permitía el acceso a su biblioteca, bueno… aunque lo fuera no se habría molestado en leer un libro, pero igual!, era tremendamente aburrido estar en esa clase, por lo menos para él, y a la parecer para la "enana" también.
Oyó a la profesora decir algo de una prueba oral, ni idea tenia de lo que fuera eso, le daba igual, siempre y cuando no le afectara.
-Cifer-san –llamo la maestra, mientras el se ponía de pie y Orihime estaba lista para ayudarlo de ser necesario- traduzca el párrafo de la pagina veintiséis
-Pagina veintiséis… -susurró Orihime buscando la bendita pagina-
-Tanabata –empezó Ulquiorra sorprendiendo a más de uno del grupo de Ichigo, excepto a Grimmjow, que susurro un "sabelotodo"- leyenda basada en el famoso cuento de "La princesa y un demonio", Isayohi era la hija del Rey Celestial, ella tejía telas espléndidas a orillas de la Vía Láctea. A su padre le encantaban sus telas, y ella trabajaba duro día tras día para tenerlas listas. Pero algo afligía a la princesa, pues a causa de su trabajo no pudo conocer a alguien de quien enamorarse. Preocupado por su hija, concertó un encuentro entre ella y Nihongo Menomaru un guerrero que ganó una importante guerra contra un ejército chino. Menomaru resultó ser un demonio cuya existencia solo conocía Isayohi. Vivía al otro lado del río Shinano. Cuando los dos se conocieron, se enamoraron al instante el uno del otro, y poco después se casaron. Sin embargo, una vez estuvieron casados Isayohi descuidó sus tareas y dejó de tejer para su padre, al tiempo que Menomaru descuidó las guerras y su entrenamiento como guerrero dejando que las estrellas se desperdigaran por el Cielo. Furioso, el Rey Celestial separó a los amantes, uno a cada lado del Shinano, prohibiendo que se vieran. Isayohi sintió la pérdida de su marido, y le pidió a su padre el poder verse una vez más. Conmovido por las lágrimas de su hija, permitió que los amantes se vieran el séptimo día del séptimo mes, siempre que Isayohi tuviera terminado su trabajo. Sin embargo, la primera vez que intentaron verse se dieron cuenta de que no podían cruzar el río, dado que no había puente alguno. Isayohi lloró tanto que una bandada de urracas vino en su ayuda y le prometieron que harían un puente con sus alas para que pudiera cruzar el río. Si un año ese día está lloviendo, las urracas no pueden venir y los dos amantes tienen que esperar hasta el año siguiente. –Culmino el relato para luego sentarse, dejando sorprendida hasta a la maestra, que no esperaba que tradujera todo el cuento-
-M-muy bien Cifer-san –felicito la profesora- Jaegerjaques, traduzca el siguiente párrafo por favor
-He? -cuestiono Grimmjow despertando después de casi haberse dormido- por que yo?
-Por que se lo estoy ordenando-respondió la mujer con cierta molestia-
-Que fastidio –contesto mientras estiraba los brazos, tratando de espabilarse- oye Ulquiorra, tradúcelo si?
-La tarea es para usted, no para Cifer! –Exclamo la mujer exaltada por el comportamiento del peli azul-
-No pida imposibles –hablo Ichigo con clara intención de vengarse del ex-espada- un imbécil como él nunca ha tocado un libro
-A quien llamas imbécil!–exclamo el aludido saltando de su asiento dirigiéndose al lugar de Ichigo-
-A ti, imbécil –respondió de forma retadora, olvidando que estaban en el salón, últimamente todos olvidan eso…-
-Te lo buscaste –afirmo Grimmjow alistando los puños, siendo detenido por Ulquiorra, que de la nada aprecio en medio de ambos-
-Clámate Grimmjow –ordeno con vos lo suficientemente mente amenazante para que el peli azul retrocediera, ganándose mas fans entre las féminas- y tu, Kurosaki Ichigo –agrego mirándolo fijamente- no tientes tu suerte, la próxima vez no lo detendré
-No le tengo miedo –respondió igual de altanero, llevándose un buen golpe en la cabeza por pare de Rukia- que te pasa enana!
-Oye! –Exclamo el peli azul- mas respeto con la enana
-Aquí el único que puede llamarla enana soy yo! –Exclamo Ichigo- un imbécil como tú no tiene derecho a hablarle con esa confianza
-Que dijiste! –Exclamo el peli azul un tanto alterado dispuesto a armar una pelea-
Se enfrento cara acara con Ichigo, que no retrocedió en ningún memento, una pelea estaba a punto de comenzar, hasta la maestra estaba un tanto asustada, pues conocía la reputación de Kurosaki, y Grimmjow daba la impresión de ser igual, el grupo completo retrocedió, excluyendo claro, a Rukia y Orihime, que trataban de detenerlos, pues parecía que el asunto se pondría violento. El primer golpe fue lanzado por Ichigo, que se lanzo al ataque sin prever que Grimmjow lo esquivaría, quedando Orihime como blanco del golpe, sin embargo el impacto no llego, puesto que para cuando se dieron cuenta, ambos, tanto Grimmjow como Ichigo, estaban cayendo al suelo, sosteniendo su abdomen, Ulquiorra los había golpeado…
-No vuelvas a hacer una estupidez como esa! –Amenazo el pelinegro, mostrando por primera vez una emoción en su rostro, estaba furioso, por lo que su reiatsu empezó a descontrolarse, a pesar de estar en el gigai, sujeto a Ichigo del cuello de su camisa y lo levanto del suelo, como si de cualquier cosa se tratase- estuviste apunto de…
-Calma Ulquiorra… -pidió Orihime mientras sujetaba su hombro- por favor, detente…
-Este idiota… estuvo a punto de… –dijo mientras ejercía más presión en Ichigo, para luego ver a Orihime, quien tenía una expresión suplicante en los ojos, cosa que pareció calmarlo, pues aflojo su agarre y al poco tiempo lo soltó- Perdón… -susurro mientras se giraba hacia la salida, dispuesto a irse del lugar, siendo detenido por la misma Inoue-
-Ulquiorra… -lo llamo mientras sujetaba sus mejillas entre sus manos, obligándolo a mirarla-
-Perdí el control… -susurró el muchacho desviando la mirada- de no ser por ti…
-Ya paso… -dijo como si de un niño pequeño se tratase, esbozando una ligera sonrisa, para luego abrazarlo-
El sonido que hizo Grimmjow al levantarse, los devolvió a la realidad, percatándose en ese entonces de que todo el salón los estaba viendo, incluida la maestra, que solo le faltaban palomitas de maíz en las manos, pues parecía estar viendo la novela matutina, los colores subieron a las mejillas de Inoue, que avergonzada solo atino a esconder el rostro en el pecho de Ulquiorra, aquella mañana, sería muy larga…
-Esa chica es especial –afirmo alguien que observaba todo desde afuera del salón- para él, lo es
-Quien diría que el cuarto espada podría tener sentimientos –afirmo una segunda voz- eso es inesperado
-Eso es lo de menos -intervino una tercera voz, esta vez femenina- lo importante, es que todo va de acuerdo a al plan, pronto, el será uno de nosotros…
Notas de la autora
Y así llegamos al final de este episodio, como verán es un poco más largo que los otros, razón: mi conciencia se hizo presente y me obligo a compensarlos por mi tardanza XD, en fin, espero sus comentarios, para saber que les pareció el capitulo, agradeciendo como siempre a quienes dejan sus opiniones fielmente durante cada episodio, sin más que decir, me despido, no estamos leyendo en el futuro capitulo de este fic. SAYONARA! ^_^