"抱きしめて"
Da ki shi me te
Permítanme unas palabras antes de comenzar ya que se trata ni más ni menos que mi primer fic… si, el primero, pero qué puedo decir…
Sólo espero que guste, sin más les dejo la opinión a ustedes.
NINGUNO de los personajes de VOCALOID me pertenece a mí, es un software desarrollado por Yamaha Corporation.
Capítulo 1: "Disc'o'Dance"
Luka
-¡Rayos!- estaba llegando realmente tarde, había pasado ya casi media hora de la acordada y aun le quedaban quince
minutos de viaje, alcanzó a tomar su mesa de mezclas, un par más de sus discos de vinilo preferidos, siendo éstos uno de sus formatos preferidos al trabajar, y un brazalete de dijes infaltable en cada una de sus actuaciones, su madre se lo había dado al nacer, "vaya imagen que voy a dar" piensa segundos antes de cruzar la puerta de su departamento, la habían tomado como disc jockey en Disc'o'Dance y ya lo estaba arruinando, el personal debía presentarse dos horas antes de la apertura para la instalación de los equipos, realmente lo necesitaba.
-Donde demonios se encuentra esta chica- regaña entre dientes una castaña de mirada desafiante, quien resultaba ser la administradora de tal evento y dueña del lugar, en eso ve pasar delante suyo la larga y descontrolada cabellera rosada de su nueva miembro, quien olímpicamente ignora su presencia, no hace más que dejar soltar un suspiro -Tan despistada y tan talentosa, si no fuera por lo segundo ya estarías despedida…- a este comentario la joven reacciona.
-¡Sakine! Esto… le ofrezco mis más sinceras disculpas… yo… yo…-
-Menos charla y más acción, estamos a una hora de abrir las puertas y estos equipos no se arman solos-
-¡Ah! Disculpe… con su permiso- toma su sistema de sonido y se dispone a conectarlos en la cabina ubicada al centro del salón.
Miku
La primera salida, definitivamente importante para una joven de 16 años, aún más tratándose de ella, nunca se había interesado por este tipo de concurrencias incluso encontrándose en su círculo de amistades a quienes la noche les había cautivado hacía ya un año. El lugar era nuevo, ya no recordaba su nombre pero los rumores le habían hecho fama, y ese mismo día a medianoche sería la gran apertura.
La joven se dispone a vestirse luego de haberse dado una exhaustiva ducha, toma sus mejores jeans teniendo en cuenta que de otra forma no estaría más cómoda, se calza un par de sandalias negras, una remera de igual color con bolados y detalles delicados en plateado recorriendo el cuello de la misma, y ata su cabello, particularmente turquesa, a modo de dos colitas. Realiza un último chequeo y, ya pasados un par de minutos, toma su abrigo y parte.
Ya estando en fila no puede evitar sentirse nerviosa al ver tanta gente, no era conocida por su basta vida social ni por su fluidez al dialogar, pero parte de esos nervios se diluyen al ver llegar a sus amigos y vecinos de la infancia, los jóvenes Kagamine Rin y Len, dos adolescentes de 14 años de edad de cabellos dorados y ojos celestes siempre dispuestos a acompañarla, y su más estimado amigo Shion Kaito, el único entre ellos que había cumplido ya la mayoría de edad, alto y de ojos y pelo azul, siempre mostrándose serio y responsable, aunque extrañamente lo notaba nervioso por alguna razón, ya llevaban años de conocerse y si había alguien que supiera interpretarlo era ella, antes que pudiera preguntarle nada llega la hora, se ve a los guardias del lugar retirar las cintas para habilitar el paso al público, atentos a esto se dirigen a la entrada, pasando por ella se ve un pasillo cubierto con telas que caían del techo iluminadas por faros en tonos azules y verdes que terminaban en un arco al final, atravesándolas se encuentran con un gran salón, se continuaba con el juego de telas pero delicadamente decorando las paredes del lugar, en el centro se encontraba un escalón donde estaba ubicada la cabina del DJ, en una esquina, el bar, que contaba con mesas y sillas, por otro lado sillones en los que varios de los ingresantes ya se habían tomado la molestia de ocupar, de fondo se oía música como si se estuviera esperando a que todos entraran y se acomodaran tan sólo para subir el volumen. El brillo en sus aquamarinos ojos eran indisimulables.
Luka
*nervios* ¿qué le ocurría? Había estado esperando tanto tiempo para estar donde estaba, pero era inevitable esa sensación que le recorría el cuerpo al ver a aquellos adolescentes cruzar las cortinas "contrólate" esa palabra recorría su mente de forma intermitente, había decidido comenzar con una mezcla suave como introducción mientras los jóvenes se acomodaban y se mimetizaban con el sitio. No pudo evitar notarlo, frente a ella una joven de cabello turquesa se abría paso robándole toda la atención, su pelo brillaba bajo el efecto de la luz negra haciendo que resaltara aun más, un color… particular. De repente se siente observada, si, la administradora le hacía señas "a empezar".
Ni bien cambia de música y comienza con el beat juggling empieza el movimiento dentro del lugar, todos comienzan a buscarse un lugar cerca de ella para hacer sus pedidos.
Miku
La música comienza a tomar forma y la mirada de la joven es llamada por el centro de la pista, a lo que los gemelos responden con un tironeo de brazos acudido por el joven de pelo azul. Siendo arrastrada a la pista y sin idea de cómo actuar sus ojos se posan sobre la DJ a quién en un principio no había notado, verla ahí en el centro, con aquellos auriculares encintados, con aquella mirada que parecía perdida entre el vinilo y las luces, le producían cierta sensación de admiración, parecía no notar su entorno pero definitivamente sabía lo que hacía allá arriba. De repente lo ve, los celestes ojos de la peli-rosa se posan sobre los de ella, no puede evitar sentirse observada y al mismo tiempo avergonzada por estar observándola, sus mejillas le queman y rápidamente desvía su mirada al suelo.
-Baila conmigo- Kaito le extiende su mano, ella no la toma pero lo sigue, realmente no sabía cómo moverse pero se vuelve fácil al imitar a su compañero -Miku… tengo que decirte algo- dice a su oído.
-¿De qué se trata?- Miku nota en la cara de su mejor amigo cierto rubor.
-Es más bien… tengo que contarte algo… algo que me está pasando… no se si es el mejor momento…-
-No te escucho… DILO MÁS FUERTE-
-NECESITO DECIRTE ALGO- en eso Rin y Len se les unen, a lo que la cara de Kaito se transforma… -No te preocupes, hablamos más tarde- el joven deja esconder sus ojos debajo de su pelo y asiente levemente con la cabeza hacia uno de los lados.
Luka
"¿Qué fue eso? No puedo ni mirarla, que incómodo, pretender indiferencia a este punto. Debo concentrarme en mis mezclas o me echarán la bronca, o peor, del trabajo…" pero, ¿por qué se sentía de ese modo? Luka no puede evitar quitar la vista de su teclado para pasarlo por los de aquella joven que con tanta inquietud en su mirada insistía en observarla, un escalofrío recorrió su cuerpo seguido de una leve sensación de inquietud. Al mismo tiempo podía imaginarse el saltarse e irse de pistas además del terrible reproche que haría Meiko por tal falta de modo que no tarda en volver al ecualizador, siempre que se comprometía con un trabajo se proponía dar lo mejor sin intervenciones, y esa chica estaba pidiéndole a gritos que la mirara.
Lo esperado, el turno de Luka acaba para darle unos minutos de descanso antes de continuar y su compañero sube al centro. Abriéndose paso entre los jóvenes no puede evitar chocar con uno de ellos -¡ah, disculpa!- el joven rubio se da vuelta para ayudarla a incorporarse con una pequeña y despreocupada sonrisa. Sin más continúa hacia un pequeño salón de descanso escondido detrás del bar bajo un manto de telas disponible a los empleados.
Miku
-Yo sólo te digo - Rin observa a Miku de forma inquisidora. Ésta no deja de reír nerviosamente.
-Es imposible lo que me estás tratando de hacer entender - dice entre que toma un sorbo de su agua.
-Es que no hay nada que entender, él te quiere -
-Claro que me quiere, y yo a él, pero no en el sentido que lo expones, nos conocemos desde antes de aprender a caminar, es mi hermano -
-Aham… - dice la joven dando un rodeo con los ojos.
En ese mismo momento Miku nota algo brillante en el suelo hasta que las luces lo apuntan a lo lejos dejando en claro que se trataba de algo metálico, o al menos ésa fue la sensación que le había dado -Fin de la charla, ya vuelvo- sin demorarse un segundo más va en su búsqueda, dejando atrás a su amiga. Pasa por medio de unos chicos ignorando lo que éstos le decían y se dispone a arrodillarse para tomar lo que resultó ser una pequeña mariposa de plata, se da media vuelta para volver a su lugar cuando nota que aquellos chicos a los que había pasado por alto continuaban allí y le seguían hablando, no lograba escuchar nada hasta que uno de ellos la toma por un brazo, quedó totalmente atónita, no se movía, no hablaba, no reaccionaba…
Luka
"No puedo ser más despistada" Luka había olvidado de pasarle los nuevos discos prometidos a su compañero de mezclas -Gakupo me va a matar- los toma y sale apurada nuevamente por detrás de la barra. Es ése el momento en que vuelve a fijarse inevitablemente en aquella mesa donde anteriormente había visto a aquella chica acompañada por la de rostro extrañamente familiar. Para su desilusión no estaba, "quizás se volvió temprano" idea que es derrumbada con la imagen de aquella joven siendo llevada casi a rastras hacia la parte trasera del local por dos chicos a quienes reconoce inmediatamente, no era la primera vez que Luka se encontraba frente a ellos y se habían hecho de mala fama. Sabiendo de lo que a continuación ocurriría y sin querer imaginarlo comienza a avanzar a paso apresurado, ya casi corriendo comienza a abrirse paso sin mirar a quien apartaba, ¿por qué tanta la desesperación? No podía dejar que algo así ocurriese frente a ella, pero mucho menos tratándose de aquella persona, es verdad, no la conocía pero sentía que debía asistirla, debía ayudarla, protegerla.
-¡Alto ahí!- se apresura a salir, a continuación ahí se encontraba, sola frente a esos dos bastardos, la joven en el suelo, sin habla, su blusa levantada y pecho descubierto, lágrimas en los ojos, aún no había ocurrido nada grave pero ¿cómo evitarlo?¿qué se le ocurrió al salir a enfrentarlos sola? La mirada de aquel par de desgraciados se fija en ella.
-Cada vez se pone mejor, no esperaba nada realmente- se apresura a decir uno de ellos, su aspecto era fácilmente confundible con el que podría haber sido el de un chico en algún momento respetable, pero que en ese entonces era realmente desagradable, sus castaños ojos pasan por los de su compañero y se vuelven a los de Luka, a la cual le hace un chequeo visual, su mirada la hacía enfurecer, estaba fuera de su naturaleza aquella reacción violenta, pero antes que hiciera nada un resplandor y un sonido fácilmente reconocible le interrumpen -la policía, ¡mierda!-
-Gakupo…- los vándalos escapan y Luka se apresura a tomar a la joven de la mano para poder levantarla, ésta inesperadamente reacciona con una bofetada directa a la cara de la que había acudido a su rescate -¡qué rayos te pasa! Si fuera por esto te habrías defendido bien sola- el rostro de la joven estaba extrañamente tan sorprendido como el de ella. -Bueno, importa que estás bien, ¿no te hicieron nada, verdad?- dice apartándose de ella, la chica se reserva a sólo negar levemente con su cabeza. No puede evitar notar que su otra mano seguía cerrada, como aferrándose a algo. -¿Puedo preguntar qué llevas en aquella mano?- antes que ella le respondiese es interrumpida por un oficial y su compañero, la joven rápidamente se cubre notando que aún seguía con la blusa sobre su pecho.
-¿Ambas se encuentran bien?- Aquel alto de pelo morado fija sus ojos en su compañera horrorizado por aquella situación -ya los han ido a buscar, espero no tarden en encontrarlos, supuse que algo así ocurría cuando te vi salir de ese modo, más cuando dejaste caer los discos- la mira con una sonrisa sabiendo que ya había pasado. Logra sacarle una sonrisa pero no duró mucho al ver a la joven que rescató levantarse del suelo de manera lastimosa, sus ojos perdidos, sin saber qué hacer.
-Las alcanzaré hasta sus casas si me lo permiten, aún no sabemos qué ocurrió con aquellos chicos, así que sería más seguro- insiste el oficial.
-Si, muchas gracias- no podía creer lo que había sucedido ni lo que había hecho, podría haber ocurrido de cualquier otra forma, y aun peor, si bien era distraída, era alguien que piensa antes de actuar.
Miku
Definitivamente una noche distinta, quizás no la que ella habría esperado ni mucho menos deseado, quiero decir, era su primera salida al mundo de la noche y ya estaba volviendo a casa en una patrulla, ya se podía imaginar la cara de su madre. Algo más había sucedido, no podía dejar de pensar en la reacción que había sacado el contacto de aquella peli-rosa chica con su mano, nunca se habría atrevido a tal acto, más sabiendo que ella…
- Luka- una voz grave a su derecha interrumpe su monólogo con sí misma.
-¿Eh?-
-Megurine Luka, mi nombre- sus ojos se dirigen a los de ella.
-Ha-Hatsune Miku, es un gusto, y… esto… te pido disculpas, por lo de antes… realmente yo… no quería… - hace una pausa y sus ojos comienzan a cristalizarse.
-Por favor, no llores, no es nada importante, aunque debo admitir que me has sorprendido con tu fuerza, de lejos no parecías alguien tan...-
-¿No parecía?- no puede evitar notarlo, eso significaba que…
-¡No es que te estuviera siguiendo ni nada! Ah, quiero decir, tu pelo... el color… es algo llamativo, y la luz…-
-Entiendo…-
-No me malinterpretes, me gusta… y también me gustaría tenerlo tan cuidado, la verdad es que soy un desastre con esos temas- podía notar el intento desesperado por cubrir el silencio, no quería incomodarla pero las relaciones con otras personas no eran su fuerte y tenía la sensación de que un mínimo descuido en el uso de sus palabras podía llegar a arruinar… ¿arruinar? Su mente reproduce el flashback de su mano chocando contra el rostro de la señorita Megurine, sin embargo, le seguía hablando como si nada de eso hubiera ocurrido.
-¿Por qué? ¿Por qué me ayudaste? Aparte de todo, te arriesgaste a ti misma por mi culpa, ¿realmente valía la pena? Después de todo, insistes en hablar conmigo ¿por qué?- ya no tenía nada que perder con aquella conversación, el tiempo dentro del vehículo parecía detenerse, el rostro de la señorita Megurine lucía sorprendido por la inesperada ola de preguntas que acababa de lanzarle. A continuación el silencio vuelve a tomar protagonismo. - No tienes que…-
-¿Por qué? Eso mismo he estado intentando de responderme- sus ojos se giran hacia un punto indefinido del asiento delantero -sinceramente no sabría cómo explicarlo, fue impulsivo, o como quieras llamarlo, un acto reflejo. Es verdad que me arriesgué, las cosas podrían haber salido de la peor forma posible y sin embargo aquí estamos, me disculpo por no haber tomado medidas más precavidas antes, aunque igualmente ¿no habría terminado peor para ti o para mi? Habría llegado tarde… yo… no me lo habría perdonado, tenía que intentarlo, si, valía la pena, por al menos una vez en mi vida hice algo por alguien más que no fuera por mi.- realiza una pausa a lo que vuelve a mirarla, esta vez con una sonrisa -insisto en hablarte, el viaje es largo, que aburrida eres.-
-No me conoces, no hagas ese tipo de acusaciones, no te corresponden- de repente las cejas de la peli-rosa dan un giro hacia el centro.
-¡Bien! Es verdad, no me corresponden.- termina diciendo, dando medio giro y mirando a través de su ventana. Miku suelta una leve risa. -¿a qué estás jugando?- pregunta al tiempo que se da vuelta para mirarla con desconcierto.
-¿No era éste el tipo de conversaciones "no aburridas" que buscabas? Solo quería agregarle emoción-
-No si me provoca devolverte el favor por aquella palmada de agradecimiento- vuelve a mirarla esta vez con un toque de sarcasmo y otro de malicia. -Ah… ya llegamos a mi departamento, una cuadra más adelante- su tono de voz se oye desanimado, parece que realmente la pasaba bien después de todo.
-Uhm, gracias por todo, de verdad. Me salvaste.- una extraña sensación recorría su cuerpo, desconocía ese tipo de presión que sentía sobre su pecho, no quería que el auto se detuviera, que aquel ambiente que en un principio había sido tan distante se terminara por cortar, no tenía miedo al expresarse al estar junto a ella pero sentía que habían cosas que aun no tenía el derecho de reclamar… Es entonces cuando el oficial se detiene, sale de su auto para así poder acompañar a Luka a la entrada de su casa, rápidamente ésta se detiene y se gira sobre su hombro izquierdo.
-Escucha- saca del bolsillo de su saco lo que parece ser un pequeño pedazo de papel rectangular -si alguna vez necesitas de mis servicios puedes contactarme, no hago descuentos pero podemos llegar a un acuerdo- lanza una tarjeta sobre el asiento -no te metas en líos, me costaría un par más de mis vinilos- ver aquel gesto, esa mirada, lograban transmitirle aquello que en su vida faltaba, seguridad. No quería perderlo, definitivamente, debía llamar.
Luka
La noche había estado más movida de lo que hubiese imaginado, más allá de todo lo malo de aquel encuentro, había tenido la oportunidad de hablar con aquella chica.
-Miku Hatsune…- cierra los ojos y la comisura de sus labios forman una pequeña sonrisa. De pronto siente una vibración… su celular estaba sonando. -¿hola?- escucha respuesta de una voz conocida.
-Luka, habla Meiko, Kamui me contó todo, recién acaba de irse la policía.-
-Sakine, perdone, yo no quería…-
-Sólo quería saber si estabas bien.-
-¿Eh? Si, bueno, estoy bien, no me pasó nada.-
-Genial, entonces estarás aquí para la presentación de mañana ¿verdad?-
-Uhm, supongo.-
-Bien, no quiero perder nada porque estés jugando al héroe por ahí, más te vale llegar en hora.-
-Si, disculpe.-
-No te disculpes más, desesperas. Y Luka…-
-¿Si?-
-Dime Meiko, llevamos años de conocernos. Nos vemos mañana.- antes de que pudiera decir adiós ya se oía el tono del teléfono. Es verdad, Meiko llevaba años de conocer a su familia, los Sakine y los Megurine siempre estuvieron unidos tanto en familia como en las relaciones de negocios que tenía con su padre. Siempre se había mostrado distante pero para Luka siempre fue una de las personas más cercanas a ella…
-Aún te sigues preocupando por mi…- dice al tiempo que deja su celular sobre la mesa del recibidor. No tarda en dirigirse a su cuarto, ya estaba por amanecer y su cabeza no dejaba de dar vueltas.
Miku
Con la tarjeta en mano, la joven Hatsune se dirige hacia sus padres, de no muy buena cara vale añadir, quienes la esperaban de brazos cruzados en la puerta de su casa, sus pasos le pesaban pero debía avanzar.
-¿¡Cómo se te ocurre separarte así de tus amigos! Sabes muy bien las reglas, espero que tengas una buena explicación por haber desobedecido nuestras indicaciones y entiendas del riesgo al cual te expusiste- aquella mujer estaba realmente enfurecida, y razones tenía. Por otro lado, el hombre a su lado parecía estar más preocupado por lo que le ocurría ahora a su hija.
-Tranquila Saki (1) estoy seguro que le ha quedado en claro, y que no se volverá a repetir.- posa sus ojos sobre los de su hija, como esperando a que ésta responda a su afirmación.
-Si padre.- baja su mirada a modo de disculpa.
-Miku, quiero que entiendas mi preocupación por ti.- hace una pausa -por lo que sientes y por lo que pueda ocurrirte a cambio.-
-Disculpa madre, no quería causar inconvenientes, no se repetirá y si me permites me iré a mi cuarto, estoy cansada.- a continuación su padre abre la puerta de entrada dejando a su hija ingresar.
-Kei (1)…- dice en voz baja aquella mujer, escondiendo sus ojos bajo aquel cabello verde.
-Dale tiempo, sé que no haría nada por que sí, esto le servirá de experiencia, no hay que limitarla ahora, llevamos años haciéndolo. No puede seguir encerrada, quizás le ayude a superarse.-
Ya en su habitación se deja caer sobre su cama, extiende la tarjeta por sobre su cabeza.
-Megurine… Luka.- otra vez aquella sensación, ¿cómo evitarla? Realmente quería volver a verla.
(1). Saki, por Saki Fujita, actriz de doblaje quien otorga su voz al programa Miku Hatsune.
Kei, por el artista que da a Miku la dulce apariencia de la cual se que muchos nos fanatizamos.
Así concluye este primer capítulo, bueno, como todos es más o menos introductorio, espero hacer de este fic algo más extenso como gran fan del drama y el romance *risa* espero poder mejorar paso a paso con mi redacción, no tengo a nadie que me edite más que yo así que los comentarios serán más que bienvenidos (los buenos ).