Summary: Dib esta en Irk y ha sido confundido con un Irken. Su destino es ahora, ser un miembro de su sociedad y cumplir el rol que le corresponde. Aun si ese no es su deseo.

Disclaimer: Copyright © Jhonen Vázquez.

Notas autor: supongo que no hay mucho que decir.

El Terrible Más Alto Negro

Cuando Dib cayó en el tubo de teletransportación (tras una no muy victoriosa intromisión en la base de Zim) supo que eso había sido un grave error. Porque vio la sonrisa de ziper del alíen.

Oh, no.

Estaba jodido.

Zim se acercó a su teclado para dar enter a las coordenadas a donde deseaba enviar a su acérrimo enemigo (posiblemente un hoyo negro). Cuando, sin previo aviso, G.I.R. salto sobre su amo quien estrelló su cabeza entre las teclas. Lo último que Dib recuerda, es a la unidad S.I.R. sonriendo antes de vomitar un par de cucarachas.

Si esa fue su última visión de su mundo, fue asquerosa.

Dib sintió una sensación de ser jalado desde el ombligo y súbitamente calló sobre algo duro. Apenas abrió los ojos notó un laboratorio definitivamente Irken. ¿El de Zim acaso?

Abrió la cápsula y con cuidado observó a su alrededor. Había dos tableros centrales con un monitor cada uno. Dos sillas, un emparedado a medias y ¡Aja! Una salida. Una compuerta sin mayor requerimiento que un código. Dib sonrió. No sabía dónde estaba, pero no se iba a quedar con los brazos cruzados a esperar a Zim.

Pero la compuerta se abrió. No hubo tiempo para nada.

—Te dije que ¡AAH!—

—¡AAAH!— gritó Dib. Y con un reflejo natural tacleó a los dos Irken que en su sorpresa no reaccionaron a tiempo. Dib hecho a correr con su vida dependiendo de ello. Una sirena estridente acompañada de una voz imperiosa gritando ¡Maten al alíen! le dijo a Dib que debía esconderse. Subió hasta el ducto de ventilación y colocó la escotilla a tiempo cuando una patrulla corría en su búsqueda.

Dib observó frenético a su alrededor, el ducto era lo bastante grande como para permanecer de pie, pero no sería seguro por mucho tiempo. Sabía que ese lugar estaría lleno de cámaras y que no tardarían en encontrarlo, sino hacía algo pronto.

Aunque ya sabía algo. No estaba en la base de Zim.

Dib revisó su armamento, agotado y dañado por su pelea infructuosa en contra de su enemigo número uno... sólo quedaba una cosa por hacer. Tomó de su abrigo un brazalete plateado y se lo colocó en la muñeca.

Holo-dermograma-nano-sensible, más vale que funciones— chilló presionando el botón de encendido. Escuchó un PIFFF, parpadeó un poco y nada —Creo que no funcionó— tragó el aliento y sudó frío. Ahora todo iba a ser a la antigua.

Iba a tener que salir huyendo con la cola entre las patas.

Corrió despavorido, sin saber por dónde iba conforme giraba entre los ductos que se abrían a su camino. Tampoco es que importara, no sabía ni tenía idea de a donde ir o cual camino sería más acertado. Súbitamente pisó una escotilla la cual cedió a su peso y cayó estrepitosamente contra lo que fuera que estuviera en su camino, pero era duro, frío, metálico y lo hizo ver estrellas entre destellos de luz revolotéantes. Por un momento vio a Júpiter diminuto volando sobre su nariz.

Dib no supo si caminaba o volaba. Sentía que podía tocar la música y saborear los colores. Los destellos de luz seguían con las estrellas bailando en un remolino de entumecimiento total de sus cinco sentidos.

Repentinamente sintió que volaba, alguien hablaba y decía algo de PAK. ¿PAK? que gracioso PAK, PAK, PAK, PAK, pac, pac, pac, cuac, cuac, cuac, guauf, guauf, guauf, miau, miau, miau... cuac, cuac, cuac —¡AAAAAAH!—

Dib sintió una punzada que le cruzo todos los nervios, destrozándolos como si una espada invisible se clavara en sus músculos haciendo surcos de forma violenta. Las estrellas desaparecieron, su conciencia despertó y se apagó con estruendos rechinidos como si un auto estuviera derrapando por un freno inesperado.

Y la oscuridad lo envolvió. Se llevó los sonidos, el dolor, los espasmos punzantes y la agonía de morir ahí mismo.

—¡Nos van a dar nuestra primera asignación!—

—Repites mucho las cosas—

¿Eh? ¿Quién es?

—¡Asignación, asignación!—

—Estoy listo para mi tarea—

¿Quién anda ahí? ¿Gaz? ¿Papá?

—Quiero nachos artificiales con aderezo sintético de queso—

Dib entre abrió los ojos, sintiéndose ligeramente mareado. Lo primero que vio fue una especie de rampa automática y unos pies de dos dedos color verde. Parpadeo y levanto la mirada sin comprender muy bien. Vio algo verde con ojos azules mirándolo. Todo estaba borroso.

—No te quedes dormido— le demando esa mancha verde —Ya casi nos toca. Soy Ka-rl. ¿Cuál es tu código de asignación?—

Dib vaciló un poco —... Dibbbbuuuughh— se cubrió la boca, sintió nauseas.

—Ah, Di-bug— meditó la mancha —No pareces muy listo. Serás un head-drone si tienes suerte—

—Ya déjalo en paz Karl— Dib se giró aun atontado y vio una mancha regordeta de ojos verdes.

—¡Ka-rl, no Karl!—

—Yo soy Pep, hola Dibug—

—¡Di-bug, no Dibug!—

—¡Y tú te sigues metiendo en lo que no te importa!—

—¡Tú también serás un head-drone!—

—¡Te recuerdo que tú también estas en la fila de Purga!—

—¡Cállense los dos!— intervino una voz femenina. Dib notó una mancha borrosa con dos cosas violeta en su cara —¡Serviremos al Imperio, no hay más honor que ese! ¡Y sino se callan los mato ahora mismo!— la mancha les dio la espalda —Peste inmunda, cuando sea Invasora no me cansaré de patearles el trasero—

—Tú también estás en la fila de Purga— murmuro la mancha de ojos verdes, pero en un tono que sólo Dib escuchó.

Nadie volvió a hablar. La rampa seguía moviéndose, mientras apenas murmullos de excitación flotaban en el aire. Dib alcanzo a ver como se acercaban a algo brillante. Parecía un sol. Era hermoso.

—Quiero ser invasor, invasor, invasor— murmuraba la mancha de ojos verdes.

—No un heade-drone, no un head-drone, no un head-drone— murmuraba la mancha de ojos azules.

La mancha de ojos violeta no decía nada.

Dib entendió que la cosa brillante concedía deseos. Sí, iba a pedirle uno. ¿Pero que le pediría a la cosa brillante? Una hamburguesa con queso y doble carne pensó. Si, no era mala idea. Empezaba a tener hambre.

—Larva Irken, código de asignación Kes, división XX, ciento diecisiete unidades... conserje de limpieza, planeta Wewer—

—¡Si, señor!— Dib reconoció la voz de la mancha de ojos violeta.

La rampa eléctrica se movió un lugar.

—Larva Irken, código de asignación Ka-rl, división XY, ciento quince unidades... conserje de limpieza, planeta Foodcortia—

—¡¿QUÉ? ¡NO, FOODCORTÍA NO! ¡NOOOOO!— Dib escuchó un golpe y la mancha llamada Karl dejo de gritar.

La rampa se movió un lugar.

Dib sintió como si algo se pegará a su espalda. Sintió algo extraño como flotar en agua.

—Larva Irken, código de asignación... er ¿Di-bug?, división XY, ochenta y tres unidades... conserje de limpieza, planeta Foodcortia—

—Doble con queso— balbuceó Dib con los brazos abiertos esperando su hamburguesa.

—Mmmmm… corrección de expediente. Actualización. Aplicando. Continuar. Larva Irken, código de asignación Di-bug, división XY, 83 unidades, conserje de limpieza planeta Foodcortia. Catalogado: DEFECTO. Propósito: Disponer a voluntad con una muerte dolorosa y letal. Aplicación de Propósito: INMEDIATA. Guardar. Aplicación aceptada—

Dib sintió que lo jalaron por la espalda. Sus pies se desprendieron de la rampa mecánica y lo arrojaron sin tacto contra algo duro. Vio de nuevo estrellas antes de ver todo negro.

Hola de nuevo.

Este es un nuevo Fic que voy a estar subiendo. Ya tiene final, como prometí, nada de subir algo sin final. Me encanta IZ, especialmente Zim, pero como el es tan perfecto como es, me dedico a corromper a Dib. Me divierto haciéndolo en verdad. Quiero hacer más Fics donde vemos a nuestro pequeño humano en situaciones raras. Ustedes saben como me gusta escribir de COSAS RARAS ¿Verdad?

El segundo capi viene gratis.