Hola, bueno esta historia surgió gracias a Karen Marie Moning y su libro Mas allá de la niebla de las Highlands, es un libro fantástico. Y me encanto tanto que decidí adaptar la historia.
Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son de Masashi Kishimoto y la trama está adaptada en la obra de la genial Karen Marie Moning.
Más allá de un simple deseo
Capítulo I
.
.
.
Halla a lo lejos donde una frondosa tierra se extendía perdiéndose en el horizonte, tapizada por un gran campo de hermosas de flores, tan únicas en belleza como en esplendor, se encontraban dos jóvenes corriendo y jugando.
Un hombre alto de tez tan blanca como la misma nieve, con cabellos y ojos negros cual ala de cuervo, de gran porte y elegancia como ningún otro que se haya visto jamás, sobre todo de una belleza y masculinidad inigualable que ponía llegar a encantar a una mujer tan solo una mirada. O ese es lo que se decía de este hombre.
Iba persiguiendo a una muy juguetona y muy bella mujer de largos, finos y rubios cabellos que asemejaban la belleza del sol, los cuales solo servían para resaltar sus muy hermosos ojos cual zafiro, de tez tan dulce y blanca como la leche y de voz tan suave y cantarina cual ruiseñor.
La chica corría, evadía y volteada a ver a sus espaldas para ver a su perseguidor con una sonrisa adornando son labios carmín.
—Vamos Sai, así nunca vas a alcanzarme—dijo burlonamente.
— ¿Ah, sí?— preguntaba divertido, mientras con un rápido movimiento tomo a la chica entre sus brazos, haciéndolos perder el equilibrio y caer. Dejando así a la chica debajo de él.
Él la miró con dulzura mientras acariciaba su mejilla.
—Lo vez Ino, te dije que te atraparía. Siempre lo hago.
—Sí, lo dijiste
—Entonces acéptame In…— no pudo completar la frase, pues Ino coloco su mano sobre su boca impidiéndole continuar —No puedo, Sai es que yo…
Las palabras de Ino se perdieron con el viento. No pudo terminar la frase, simplemente no podía.
— Es por él verdad — lo dijo como una afirmación molesta, no como una pregunta pero aún así Ino le respondió.
—Sí, no he podido olvidado —decía con un deje de tristeza un su voz —. Sé que se va a casar próximamente y que nunca tuve oportunidad con él, pero…
Sai ya no podía escuchar más, le dolían mucho esas palabras.
Solo se levanto y de dirigió a Ino una mirada inexpresiva, sin vida mientras comenzaba a hablar con tranquilidad.
—Bien, ya no te molestare mas —en eso se dio la vuelta bruscamente —Adiós, Ino
La chica se quedo en el suelo recostada, cubriendo su rostro con su mano. Mientras lloraba en silencio.
. . .
Sasuke Uchiha, señor feudal de las tierras de la hoja del norte, se deslizo silenciosamente sobre el suelo abandonando la cama y a la mujer en ella. Dejándola en el olvido, para poner toda su atención en vestirse.
—Sasuke
—Hm
—Vuelve a la cama —reclamó la mujer a sus espaldas con voz chillona.
—Me tengo que ir Karin —respondió fríamente, sin dirigirle ni siquiera una mirada.
Karin estaba siendo ignorada nuevamente y eso, no le gusto ni un poco.
"Demasiado bueno para mí" pensó Karin. Después de todo lo que hizo para tenerlo y ahora la dejaba. No, claro que no, haría lo que fuera para consérvalo.
Lo odiaba por eso, se odiaba a si misma por ello. Pero no podía evitarlo, tenía que tenerlo solo para ella.
"Tiene que ser mío" pensaba la mujer con desesperación. Lo miró mientras se vestía, con su gran porte de noble y arrogante mirada. Lo amo y lo odio más en ese instante. Sonrío a sus espaldas con desprecio.
"Dios, ese hombre es una droga".
Sasuke ya terminaba de vestirse. Karin supo que esa era su última oportunidad, estaba cansada pero era lo único que ponía intentar
—Sasu, estás seguro que te quieres ir, yo un puedo continuar amor —dijo con voz aterciopelada y sensual. La voz que usaba cuando quería hacer caer a los hombres, nunca le había fallado. Bueno hasta ahora.
Sasuke volteo y la vio sin duda Karin era una mujer hermosa. Era como fuego liquido entre sus brazos, pero tenía que irse. Además la chica ciertamente ya no ponía continuar, por mucho que lo deseara.
—Hm, Karin me tengo que ir, además estás agotada —dijo con un tomo indiferente.
"Maldito arrogante. ¡¿A cuántas mujeres tenía que poseer para saciarse? ¡¿Qué yo no soy suficiente?" pensaba con amargura. Esto sin duda hería su orgullo.
—Es por otra, verdad —reclamaba la mujer con enojo — ¿Es mejor que yo, acaso?
Él moreno sonrío levemente.
—Claro que no Karin —respondió —. Además no debes compararte, eso es estúpido y lo sabes —afirmo.
— ¿Cómo no hacerlo, cuando has tenido a cientos?—reclamó con el ceño fruncido.
— ¿Y a cuantos comparas, tú conmigo?—respondió mientras sonría con sorna — ¿Eh, Karin?
La pelirroja estaba furiosa. Así tomo lo primero que encontró a la mano.
Un cojín de plumas fue el afortunado objeto y lo lanzo con todo lo que tenía.
Él Uchiha lo evadió con facilidad levantado la mano, advirtiéndola.
—Detente ahora—ordenó.
No pudo, estaba demasiado furiosa. Le había herido el orgullo, la había insultado y estaba a punto de dejarla votada como basura olvidad en un rincón. No podía permitirlo, estaba muy dolida.
Sasuke solo guardo silencio.
Karin supo que ese silencio era su despedida. Y entonces herida por el rechazo y la humillación supo en ese instante que podía llegar a matar por él.
Tomo un kunai que se encontraba en la mesa junto a la cama y se abalanzo contra él Uchiha. Karin juro en ese momento, que se vengaría.
Sasuke, no se mostro sorprendió o si quiera alarmado. Solo la esquivo y la desarmo con unos cuantos movimientos rápidos y simples. Actuó con total frialdad, no mostro ninguna emoción en sus actos.
Karin lo maldijo a él, y toda su futura descendencia.
Él sonrío con arrogancia y el beso saliendo del lugar tranquilamente. Como si nada hubiera pasado.
La pelirroja estaba destrozada. No podía dejar de amarlo y odiarlo al mismo tiempo.
—Serás mío o de nadie, Sasuke Uchiha. —Se dijo a sí misma.
. . .
—Caray, teme. Qué cosas me cuentas, dattebayo —manifestó Naruto.
—Si dobe, Karin trato de matarme. Apenas lo entiendo —respondió el Uchiha —pensé que encontraría placer conmigo.
— ¿Pues qué les haces a las mujeres en la cama?
Sasuke arqueo una ceja altaneramente.
—Pues les doy placer, cumplo sus fantasías. Les doy mi cuerpo para servil cada uno de sus antojos.
—Y tú, como sabes lo que piensan o quieren las mujeres.
— Ahí dobe, pues leo sus cuerpos, las expresiones de sus rostros, así se que es lo que desean. Si a un hombre dulce y gentil o a una bestia lujuriosa y bruta. Interpreto cada una de sus fascinantes curvas. Si quieren ser besadas en sus labios o chupes sus pe...
—Ok, teme ya entendí —reclamo su amigo —No es necesario ser tan descripticos, dattebayo ¿Y Karin? —Pregunto —entendiste sus fantasías.
—Sí, demasiado bien para mi gusto —dijo seriamente— Una de ellas incluía ser la señora Uchiha.
—Oh, eso es fuerte.
—Hm
— Ella tenía que saber eso no puede ser. Ya que casi eres hombre casado —dijo él rubio con seriedad y con un tinte de tristeza en la voz —Todos lo sabemos, desde que el señor del fuego Nagato decreto que te desposaras.
— ¿Casi casado? Dirás casi muerto. No quiero hablar de ello.
—Sasuke —llamó Naruto con una seriedad poco habitual en él —ya casi se cumple el plazo, tenemos que hablar de ello.
—Hm —fue lo único que respondió el moreno. Así que Naruto continuo.
—Tendrás que hacer algo al respecto…como recoger a tú novia. El tiempo corre ¿Oh que, no te preocupa? —Sasuke le dirigió una mira de odio al rubio —. De acuerdo dattebayo, solo me aseguraba eso es todo. Queda escasamente una quincena para que el plazo se cumpla ¿Recuerdas?
—Cállate, dobe. Ni me lo recuerdes— contesto molesto.
— ¿Crees que Nagato cumpla sus amenazas si no te casas con la chica del sonido?
—Absolutamente —afirmó
—En definitiva, no lo entiendo porque te odia tanto.
Una sonrisa llena de resignación se asomo por su rostro, pues lo sabía perfectamente. Hacía algunos años que Itachi su querido hermano mayor había humillado al señor del fuego Nagato, mejor conocido como Pein y como Itachi había muerto antes de que Pein se pudiera vengar ahora descargaba toda su ira con él.
Si, Pein había hecho de su vida un infierno los últimos ocho años. Obligándolo a servirle en su ejército, mandándolo a misiones suicidas en su nombre. Y el último día de su servicio obligatorio a Pein se le ocurre hacer un decreto, en el cual lo obligaba a casarse con una chica a la cual no conocía y que además se rumoraba que estaba deforme y loca. De esta forma retorcida y diabólica lo condenaba de por vida.
—Hm —respondió significativamente dando por terminada esa conversación.
Ambos hombres guardaron silencio, mientras perdían sus miradas en la ventana contemplando las estrellas.
-¡Mira, mira! ¡Teme! —decía con emoción Naruto. Mientras señalaba el cielo —¡Una estrella fugaz! ¡Ahí que pedir un deseo!
Sasuke miró al cielo.
—¡Ay dobe, no sean infantil! —dijo con burla.
— ¡Teme! No seas aguafiestas, solo pide un deseo—rogó con ojos de cordero
—Está bien, ya. Lo hice, ¿contento? —dijo. Pues sabía que si no lo hacia Naruto lo estaría molestado por días, así que era mejor ceder en esta ocasión.
— Bien, ahora pediré el mío —dijo alegremente.
A Sasuke nunca le dejaba de sorprender. Como es que Naruto siendo tan bruto podía ser su mejor amigo.
— ¿Y qué pediste teme?
— Un amigo menos romántico y soñador— dijo con burla — ¿Y qué pediste tú?
— ¡Hey!—reclamó Naruto —teme, no te pases que soy tú amigo de más tiempo y él más leal. Además soy el único que te aguanta —refunfuño —. No sé qué te ven las mujeres.
—Pues eso —Y mostro su muy arrogante y patentada sonrisa Uchiha —vez, esto las vuelve locas.
Naruto rodo los ojos.
—La practicas ¿verdad?
—Pues claro que si ¿Qué tú no? —Dijo con orgullo —o claro, tú seduces con poemas y un buen plato de ramen —se burlo.
Él rubio le lanzo una mirada de advertencia
—Cuidado Sasuke, algún día harás enojar a alguna mujer con tú arrogancia. Y entonces sí, no sabrás que hacer.
—O vamos, dobe —respondió con firmeza —las mujeres me adoran y quién soy yo para negarme.
—Eres un mujeriego. Sabes que, te diré mi deseo.
—¿Y ese es?
—Una chica que no caiga ante ti. Una mujer hermosa, con ingenio e inteligencia para pinchar ese enorme globo de ego que te cargas. Una con una cara perfecta y un cuerpo perfecto, y un perfecto "no" en sus labios para ti. Y también deseé que se me permitiera ser espectador de dicho espectáculo, dattebayo.
Sasuke sonrió limpiamente.
—No, eso nunca pasará.
. . .
N/A:
¿Bueno que les pareció?
Todas sus opiniones, tomatasos, sugerencias y/o críticas son completamente bienvenidas.
Gracias por leer.