"De todo cuanto quería, tenía pocas cosas de verdadera valía pero había una en particular que sí lo era: mi mejor amiga, una chica llamada Vera, que se casó a los diecisiete años con un hombre que mis padres jamás habrían considerado digno de mí: un carpintero.
Al año siguiente tuvo un hijo, un hermoso bebé con hoyuelos y pelo ensortijado.
Era una época diferente. Yo tenía los mismos años que tú ahora, pero ya me hallaba lista para todo eso. Me moría de ganas por tener un hijo propio. Quería mi propio hogar y un marido que me besara al volver del trabajo, igual que Vera, sólo que yo tenía en mente otro tipo de casa muy distinta
Me imaginaba a mis hijos, unos niños de pelo rubio, jugando por los enormes prados de la finca de los King
Esa noche yo estaba en el hogar de Vera. El pequeño Henry era realmente adorable, todo sonrisas y hoyuelos... Empezaba a andar por su propia cuenta. Al marcharme, Vera que llevaba al niño en brazos, y su esposo me acompañaron hasta la puerta
Fue la primera vez en toda mi vida que sentí verdaderos celos de alguien"
(Extracto de Eclipse)