Disclaimer: ninguno de los personajes son míos, todos pertenecen a S. Meyer.

Claim: Victoria.

Summary: Porque puede ser excitante, pero no está bien ir por ahí rompiendo las reglas, puede que acabe pasándote factura.

Rating: T.

Nota: este drabble participa en el reto 'Palabras para el recuerdo' del foro LOL.

Palabra clave: reglas.


Breaking the rules

(Revenge is sweeter than you ever were).


(Reglas).-


Mierda. Estás acabada, y lo sabes. Jugaste con fuego y te quemaste. Pedías justicia y ahora huyes de ella. Querías venganza... pues aquí la tienes.

Esos jodidos vegetarianos te tocaron las narices, tu sólo querías darles su merecido, porque sí, se merecen que les hagas todo lo que tenías en mente y más pero, por desgracia la justicia, nunca es justa.

Tu plan era perfecto, maestro... pero no contabas con que esos estúpidos vampiros se aliaran con los lobos. ¡Por favor! Y te echaban a ti en cara que habías creado un ejército de neófitos, que habías ido convirtiendo a los humanos a diestro y siniestro, y van ellos y hacen un pacto con los lobos. Quién ha defraudado más a los suyos, ¿ellos o tú? Los Vulturi acabarían con ellos antes que contigo, eso seguro.

Y, sin embargo, ¿quién va a morir esta noche?

Las reglas fueron escritas para romperlas. La vida consiste en eso, la propia supervivencia es un juego en el que gana aquél que sea más rápido rompiendo las reglas, porque eso te hace superior a los demás. Juegas con ventaja.

Y cuando creías que eras tú la que iba a salir ganando de aquella batalla, la que había movido antes las fichas; te encuentras con que ellos tenía la carta del comodín. Muy astutos.

Pero lo que más te corroe por dentro no es saber que vas a morir, no. Quizá te reconcoma un poco el pensar que tu brillante plan no ha dado resultado, pero tampoco es que te importe demasiado. Además, siempre es satisfactorio pensar que ninguno de los tuyos seguirá con vida, no ser tú la única que cae.

Así que, lo que más te jode de todo, es ver la cara de ese patético vampiro intentando proteger a esa enclenque humana. Ni siquiera tenías la certeza de que, aún después de haberla matado, tus ansias de venganza quedaran satisfechas. Porque, al fin y al cabo, la muerte de una humana no podría llegar a equilibrar la balanza. James era mucho más que ella, sin duda.

Lo único que te queda es resignarte y morir con esa pequeña esperanza de que, ni siquiera matándola, te habrías sentido mejor. Además, cuando empezaste con esto sabías que el fin era tu muerte. Cuando los Vulturi se enteraran de que habías roto las reglas, vendrían a cobrarse tu cabeza como recompensa.

Porque, seamos sinceros, todo esto no es más que un juego en el que alguien decide por nosotros. Somos simples peones, controlados por algo o alguien que está esperando a que metamos la pata, a que inflijamos la ley, a que ignoremos la reglas, para hacer acto de presencia y castigarnos por nuestros errores.

¿Y podemos quejarnos? No. Sólo nos queda intentar hacer nuestra mejor jugada: la de nuestras vidas.


¿?