Había llegado la hora de contarle algunas cosas que no sabía. No me molestaba pero tenía el presentimiento de que tarde o temprano el tema de James acabaría saliendo.
-¿De la casa de Miami?-Dije suspirando.
-Si, de esa-Dijo mientras me observaba pacientemente.
-La casa, debe seguir en Miami
-Bella...
-Esta bien. Cada mes me envían una carta donde pone cuanto y donde debo de pagar con el nombre de la casa y todos los nombres a las que pertenece.
-¿Cuánto pagas?
-Unos 1 000 cada mes.
-¿Qué?
-Por eso no me sobra el dinero. Porque cuando no me lo gasto en ropa, me lo tengo que gastar en la casa además de pagar mi casa propia y el departamento con Jacob.
-¿Cuándo fue la última vez que fuiste allí?
-Los tres primeros años iba cada tres meses. Pero ahora ya hace dos años que no voy. La consulta cada vez tiene más pacientes y yo tengo más trabajo. Además, también hay pacientes que ni siquiera viven en España lo cuales también tengo que atender.
-¿Dónde?
-En Francia, sobretodo, tengo cinco pacientes allí. Una niña pequeña llamada Angélique, dos chicas y un chico, hermanos, con bipolaridad y una mujer adulta llamada Céline.
-¿Sólo en Francia?
-Que va, en todas partes del mundo. En Alemania tengo ha un hombre, Adolf.
-¿Sabes alemán?
-No, a mí solo me pasan los informes de algunos de los casos que no saben muy bien que le pasa al paciente, ¿sabes?, solo me piden consejo.
-¿Tienes algún amigo o algo?
-Sí, Alexis. Un ex…es decir un amigo.
-¿Sólo un amigo o algo más?
-No, bueno, salí con él un par de veces. Pero tu sabes, amigos.
-¿Y tienes más amigos de estos?
-¿Enserio quieres saberlo?
-Me temo que si.
-Esta bien. Tengo a Alexis en Alemania como ya sabes. Después está Thomas en Nueva York, que lo conocí en una conferencia de psicología hace unos dos años. Juan y Javier en Ibiza con los que…bueno, me quedé en su casa muchos veranos en Ibiza.
-¿Qué pasó con esos dos?
-Nada importante.
-¿Y qué no sea importante?
-También amigos.
-¿A la vez?
-Estoy segura que tu también lo as hecho con dos chicas a la vez así que no me mires de ese modo.
-Entonces, eso es un sí.
-Sí. ¿Quieres que siga?
-Vale.
Maldición, le estaba contando todos los ligues que había tenido. Creí que no quería oír nada más, que ya le bastaban. Creo que no sabe donde se está metiendo. No está pensado que aún no ha llegado Francia. No sabe que no solo me gusta Francia por el amor que inspira. Sino por el hacer el amor mágicamente con un Francés.
-Y…¿En Francia?
-¿Qué pasa en Francia?
-No tienes amigos allí.
-Si. No creo que lo quieras oír.
-¿Ah, no?
-No.
-Yo creo que sí.
-Esta bien, tu lo as querido.
Salí del jacuzzi y regresé con una agenda llena de números de teléfono con nombres, días que los conocí, sus partes buenas y…sus malas e incluso donde vivían y en el lado de cada nombre había una fotografía de el chico y mía juntos, o chicos.
-¿Qué es esto Bells?
-Esto,es algo que de adolescentes yo imaginé con las chicas y que después, quise cumplir.
-Explicate, porque me está asustando.
-Te dije que no lo querías saber. Es una agenda que contiene ha todos los chicos que he conocido. La ciudad en la que viven cuantos años tenían cuando los conocí, que pasó con ellos, sus partes buenas y sus malas.
-¿Porqué?
-Simple diversión y recuerdo. Yo les dije a ellas que un día, contaríamos cuantos chicos teníamos y sin duda yo sería la que ganaría. Era un piqué constante y era un pasatiempo que duro a lo mejor tres años.
-¿Lo puedo ver?
-Claro. Pero mejor guardala y la lees mañana, que ya se está haciendo tarde.
-¿Una curiosidad?
-Dime.
-¿Cuántos chicos hay aquí?
-Em…
-Vamos Isabella, no te voy a reñir.
-Esta bien, hay 538 chicos.
-Ya…Bueno, me lo leo, ¿vale?
-Esta bien.
N/T: Aquí esta el capítulo 23. Como ya les dije siento la demora...aquí les voy dejando la lista que les prometí, espero que disfruten de los últimos capítulos de esta historia y que pese a todo se animen a leer la próxima historia que publicaré tan pronto termine con lo que empecé.
John-james sandy-bella jaime-jasper cristina-jessica
talia-rosalie sergio-edward michael-jacob carlos-emmet leticia-alice