Todos los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto
JUEGO DEL DESTINO
CAPITULO 1: ESA RUBIA
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Totalmente fastidiado, Gaara resopló hondo y se acercó a su hermano con el rostro más severo que nunca, decidido a irse de ese sitio cuanto antes.
—Mañana tenemos reunión a las 8. No llegues tarde.
Desde su asiento, Kankuro dio un respingo al reconocer la voz de su hermano, y en el acto soltó con pesar a la hermosa morena que tenía sobre sus piernas para luego salir corriendo tras de él. Lo alcanzó a mitad de camino.
—¡Hey!¡Espera! —Le solicitó mientras lo cogía del brazo—. ¡Aún no te puedes ir! ¡Esta es tu fiesta!
Gaara solo miró con molestia a su hermano y se soltó en el acto de su agarre en un brusco movimiento, para luego continuar con su camino hacia la puerta de salida.
Con cada paso que daba, podía ver como varios hombres brindan y celebraban a su alrededor ajenos a lo que estaba ocurriendo, disfrutando de la compañía de atrevidas chicas que apenas vestían tangas y lentejuelas de mal gusto y que les coqueteaban con descaro, y pagando también lo que ellas consumían en alcohol. La escena no podía parecerle más patética.
Si, se encontraba en nada más ni nada menos que en un club nudista. Uno de esos detestables sitios en donde las chicas bailaban desnudas ante cientos de hombres, y luego ofrecían sus caricias por un poco de dinero. No podía haber lugar más vulgar en todo el mundo que ese.
¡¿Cómo había terminado en ese maldito lugar? se preguntó, incómodo. La respuesta venía justo detrás de él: Kankuro. Ese mañana, su padre había decidido oficializar su compromiso con la heredera de una de las empresas más importantes del país, con quien se iba a casar dentro de un mes. Y a su inteligente hermano, quien por cierto era también el padrino, no se le pudo ocurrir mejor idea de llevarlo a ese sitio para celebrar. ¿¡En qué rayos estaba pensando! ¡¿Y cómo rayos pudo él aceptar una idea tan descabellada?
El lugar le parecía, por demás, detestable. Odiaba estar rodeado de tanta gente, le molestaba el estridente ruido de los parlantes sobre su oído, y apenas podía soportar las nauseas que le estaban provocando ese desagradable olor a cerveza barata mezclada con humo de cigarros, mismo que inundaba todo el lugar. Pero lo que más odiaba, era el espectáculo patético que esas chicas estaban dando en el local; todas tan fáciles, tan ofrecidas…
Tan putas.
Sí, eso era lo que más odiaba en el mundo. Ese tipo de chicas huecas y materialistas que se entregaban al primer tipo que veían en su camino, solo por su dinero o por su apariencia física. Y él estaba rodeado de ellas.
Por eso mismo, había aceptado el compromiso. Porque así se libraría de ellas, para siempre.
Resoplando hondo, el pelirrojo continuó avanzando furioso y dando empujones entre la multitud, directo a la salida. Pero justo cuando estaba a punto de ese maldito lugar, dos figuras masculinas se atravesaron en su camino.
—¡Vamos, no puedes irte ahora!
Gaara observó con mirada asesina al rubio frente a él. Un par de años atrás, ambos se conocieron en circunstancias poco comunes, y terminaron convirtiéndose amigos. Su único amigo. Sin embargo, en esos momentos, comenzaba a dudar si en verdad mereciera ese apelativo...
—Si quieres seguir siendo mi amigo luego de esta noche, déjame pasar.
Otra voz masculina contestó en su lugar.
—¿Sabes? Deberías dejar esa actitud de amargado —Habló con dificultad un joven de cabellos castaño y mirada floja, casi arrastrando las palabras—. ¡En un mes vas a estar arruinado de por vida! ¡Tienes que disfrutar los últimos días de libertad que te quedan!
Gaara levantó una ceja sorprendido ante la actitud del novio de su hermana. ¿Acaso un par de tragos podía llevar tan rápido a la denigración moral a alguien tan centrado como Nara Shikamaru? En definitiva, él no iba a seguir sus pasos…
—Solo estoy siguiendo el paso natural de las cosas. Un hombre se casa, tiene hijos y luego trabaja para darles todo lo que necesiten.
—¡O por Kami! —chilló el rubio—. Ya te comienzas a parecer a mi profesor de escuela elemental. ¿Recuerdas? ¡Los seres vivos nacen, crecen, se reproducen y mueren!. ¿En qué planeta vives, Gaara?
—En uno muy distinto al tuyo, por lo que veo. Uno en el que las personas son responsables y centradas...
—Y aburridas.
Ignorando la respuesta del rubio, el pelirrojo se hizo a un lado y estaba comenzado a buscar otro camino para poder llegar a la salida, cuando de repente su hermano se atravesó nuevamente en su camino.
—¡Aún no te puedes ir, hermanito! —Levantó un vaso de cerveza a lo alto antes de continuar—. Aún no has visto la sorpresa que te tengo reservada.
El menor de los Sabaku No sintió que se le helaba la sangre ante lo que acababa de oír. Si ir a ese sitio a ver mujeres bailando desnudas no era la sorpresa, entonces…
De pronto, las luces de todo el local se apagaron por unos cuantos segundos. Segundos después, un enorme reflector se encendió de la nada y enfocó hacia la barra de licores del club.
En el acto, todos voltearon a mirar hacia ese sitio, a la espera.
—¡Olvídalo!
Gaara quiso abrirse paso y escapar cuanto antes de la famosa "sorpresita" que le tenía preparada su hermano, cuando de pronto un grupo de brazos lo detuvo, y lo obligó a voltearse.
Y cuando lo hizo… se quedó paralizado.
Frente a él, y parada sobre la barra que estaba siendo iluminada por luces de colores, se encontraba el más bello de los ángeles que jamás antes hubiera visto.
Un momento….
No, no era un ángel. Pero si era lo más bello que había visto en toda su vida.
Se trataba de una rubia despampanante, toda de blanco y con el rostro cubierto por un velo, como si estuviese a punto de casarse y se hubiera olvidado de ponerse el vestido de bodas. Llevaba un corsé apretado que marcaba favorablemente su cintura y realzaba sus bustos, y unas pantys que se extendían desde sus pies cubiertos con tacones talla 11, hasta la altura del muslo, dejando ver apenas una pequeña parte de su suave y cremosa piel. Sus manos estaban cubiertas con unos guantes impecables que le llegaban a la altura de los codos, y estaba sujetando con ellas un pequeño ramo de flores.
La imagen no podía ser más perfecta. Hermosa, llamativa, atrayente…
Erótica.
Sin ser consciente de lo que estaba haciendo, el varón comenzó a abrirse paso lentamente entre la multitud, esta vez en dirección contraria de la salida. Estaba yendo hacia ella.
La rubia contorneó su finas y esbeltas curvas desde el improvisado estrado, y se inclinó para llamarlo con el dedo. El novio. Sí, a él era al que tenía que "ofrecer" el baile de la noche.
Conforme el varón fue avanzando, la bailarina se movió en formas sensual sobre la barra y continuó tentándolo con sus movimientos, sin perderlo de vista en ningún instante. Cuando él estuvo lo suficientemente cerca, extendió los brazos y en el acto aparecieron dos sujetos de seguridad, que la ayudaron a bajar hasta el suelo, en donde la gente formó un espacio lo suficientemente grande para que ella pudiera continuar con su acto.
La joven camino hasta estar a escasos centímetros del varón, pero no fue directo a él. Desvió su rumbo y luego comenzó a alentar los gritos de los demás espectadores. Sí, sabía que no debía ir directo a su objetivo, primero, debía ganarse al público.
Gaara quiso dar un paso adelante hacia la joven, pero uno de los miembros de seguridad lo detuvo. Ella continuó con su acto.
Sin perder de vista al de cabellos encendidos, la rubia avanzó hasta llegar a la altura de una de las vigas metálicas que habían clavado en medio del lugar, y la cogió con las manos para luego descender lentamente por ella. Aquello ocasionó el grito de todos los presentes. Luego se dirigió hacia otra de las mismas, e hizo lo mismo.
Luego de haber provocado lo suficiente a los hombres en ese sitio, volvió a subir a la barra, y comenzó con el verdadero show. Con la mano, se sujeto en otra viga de fierro colocada ahí con propósitos nada sanos, y giró alrededor de ella con las piernas envueltas en la misma. Al terminar, mordió con una mano el guante de su mano derecha, y comenzó a sacárselo de a pocos.
Gaara se quedó mirando a la chica frente a sus ojos sin entender qué exactamente le estaba pasando con él. Nunca antes su corazón había latido con tanta fuerza en su vida, ni siquiera cuando había conocido a su novia, esa mañana. Ni cuando se enteró que se iba a casar en apenas un mes.
Y es que, esa rubia…. Era simplemente de otro mundo.
De ese mundo al que él no pertenecía.
La rubia continuó con su espectáculo. Con ambas manos libres, comenzó a sacarse lentamente la panty de la pierna derecha, y luego la lanzó al público. Kankuro la atrapó. La otra panty no tardó mucho en salir de su otra pierna, y fue atrapada por otro varón.
Aquello le despertó al pelirrojo un sentimiento de ira como nunca antes había expermientado.
Ahora venía el turno del corsé.
Con delicadeza, la hermosa bailarina se paró con los brazos extendidos frente al público, y luego se inclinó, dejando ver su escote. Después, llevó las manos a la parte posterior de la espalda, y desató el nudo que contenía la prenda que pronto debería retirarse.
Los aullidos del público no se hicieron esperar. Ella se había quitado la prenda y ahora mostraba su cuerpo apenas cubierto por una pequeña trusa de encaje blanco, y un sujetador de tipo copa que contenía lo que debían ser unos generosos pechos.
De pronto, ella comenzó a juguetear con el broche tras sus espaldas…
Gaara supo en el acto lo que la rubia iba a hacer, y de pronto, algo rugió en su interior.
¡No! Gritó internamente, lleno de ira.
¡No! Volvió a gritar, agitado.
¡No! ¡No quería! ¡No!
¡No quería que ella se desnudara frente a todos!
¡No lo podía soportar!
Sin pensarlo dos veces, el pelirrojo derribó al gorila que se encontraba frente a él y comenzó a avanzar. Segundos después, ya se había subido sobre la barra de licores del local, y ya estaba sujetando a la rubia bailarina de las manos, con fuerza. Ella intentó luchar, pero nada pudo contra esos brazos duros como el acero que de pronto la rodearon por la cintura, para luego alzarla en peso hasta el hombro del varón.
Ella gritó desesperada.
—¡Hey! ¡¿Qué crees que haces! —Se quejó, golpeando con los puños la espalda del varón.
Gaara no contestó. A decir verdad, ni él mismo sabía lo que estaba haciendo.
Las personas se rápidamente se aglomeraron para ver la escena. Nadie se había esperado que algo así ocurriera. Los tipos de seguridad comenzaron a llegar.
Ignorando el alboroto, Gaara miró hacia la salida y se disponía a salir del local con la rubia a cuestas, cuando de pronto "algo" le hizo caer. Un par más de miembros de seguridad acababan de entrar por la puerta trasera y se habían abalanzado contra el varón, estampándole puños en el rostro y el estómago, mientras un tercero ayudaba a levantarse a la chica y la retiraban del lugar.
La pelea comenzó.
En el acto, Kankuro corrió a ayudar a su hermano. Lo mismo hizo Naruto, Shikamaru y otros chicos más. Y los golpes no se hicieron esperar. Pronto aparecieron más miembros de seguridad, y la pelea se puso seria. Las sillas comenzaron a volar, se escucharon vasos rompiéndose por todos lados, y los gritos de todos llenaron el ambiente por largos instantes…
Hasta que de pronto, un sonoro grito desde un megáfono los obligó a todos a reaccionar.
—¡Qué creen que están haciendo, mocosos estúpidos! ¡Salgan de mi local ahora mismo!
El grito del dueño del local obligó en el acto a reaccionar a todos. Un silencio rodeó el ambiente por unos instantes…
Y poco después, los muchachos fueron desalojados.
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Minutos después, a las afueras del local…
—Bonito lío el que armaste, hermanito.
El aludido no contestó. Lo único que hizo, fue acercar las manos al rostro y respirar profundo.
Aún podía sentir el intenso perfume de rosas y claveles de la rubia….
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Fin del capítulo 1.
Comentario de la autora: Buenas con todos. Aquí les traigo un nuevo fic GaaIno. Es un AU de los muchos que andan rondando hace años por mi mente, y que hora me animo a escribir. En un principio iba a ser un "Encuentro Clandestino", que es en donde pongo todas las ideas que por tiempo no logro desarrollar como fic, pero en algún momento decidió tomar vida propia. Los siguientes capítulos serán mucho más movidos que este, con más dialogos y mas personajes que los que han visto hasta el momento.
No se imaginan cuanto costó ponerle nombre. Primero estuvo Destinos cruzados, luego Cosas del destino, y... bueno, ese me gustaba, pero creo que suena mas interesante como Juegos del Destino. Aún no descaro la posibilidad de cambiarle el nombre luego. Gracias a Pau por apoyarme en la elección del nombre.
Las actualizaciones y la trama dependerán de la acogida del público. O sea, de uds...
Espero que les guste la idea del fic.
Les recuerdo que tenemos creada la comunidad GaaIno, para los que quieran inscribirse y leer fics de esta pareja, y les lleguen los mensajes cada vez que se agregue un nuevo fic a la comunidad. Entran al link y le dán a subscribirse. ¡Vamos, apoyen el GaaIno!
http : / www . fanfiction . net / community /GaaIno_en_Espanol / 73730/ (le quitan los espacios en blanco)
También les cuento que Leontinees ha creado un foro para Gaara e Ino en español, para que pasen y comenten:
http: / forum. fanfiction. net/ forum/ GaaIno_4ever/72393/ (Lo mismo, le quitan los espacios en blanco)
Saludos.