Capítulo VII
Estuvimos unos minutos más en silencio cuando decidí hablar nuevamente para "demostrarle" que confiaba en ella. Por su puesto todo era parte del plan.
-¿Qué quieres saber?
-Quién eres en verdad, lo que se oculta tras esa timidez y soledad.
La miré fijamente unos segundos y bajé la mirada, fingiendo examinar mis manos con nerviosismo. Debía jugar todas mis cartas a la perfección, desarrollar una caracterización natural para continuar con mi plan, para que pensara que era algo grave y triste y como siempre, por supuesto dio resultado, lo supe porque acarició mi brazo con dedos temblorosos en lo que pretendía ser una tierna caricia.
-Si no quieres hablar…
-No, es… es que… es difícil… pasó hace mucho pero aún me atormenta, y cuando creo que todo terminó, vuelve a ocurrir algo… es una larga historia, triste y humillante, no quiero aburrirte con mis problemas…-dije arrugando la frente, fingiendo estar aproblemado.
-No lo harás… además es infinitamente mejor estar aquí contigo que allí abajo…
-¿Tanto odias las fiestas que prefieres estar conmigo?-dije dándole una mirada triste y una sonrisa igual de triste, con el objetivo de provocar lastima, lo que fue bastante fácil, Bella era atractiva, pero ridículamente persuasible.
-Oh no claro que no, me gusta estar contigo y me interesa lo que te ocurra-contestó rápidamente disculpándose, como yo esperaba. Al percatarse de lo que había dicho se sonrojó y bajó la vista rápidamente.
-Mmm… gracias supongo…-dije balbuceando. Para ella yo debía ser un chico tímido y sensible. Eso era un factor que facilitaba el desarrollo de mi plan- tu también me importas mucho-dije bastante bajito y miré de reojo para darme cuenta de que estaba aún más sonrojada- por eso me importa lo que opines de mi… y yo, bueno yo… no quiero que me tengas lastima ni pienses que soy un estúpido cobarde…
-Edward jamás pensaría tal cosa de ti…-dijo tocando mi hombro y nuevamente se avergonzó, pero esta vez se alejó más lentamente.
Estuvimos varios minutos en un silencio sepulcral. Podía percibir perfectamente a Bella expectante a que me decidiera a emitir algún sonido, pero también me daba cuenta de que no quería ser grosera y presionarme. Tenía el tiempo a mi favor así que utilicé mi estrategia tal como la había planificado, siempre cubriendo mis pasos, forjando una identidad misteriosa, cautivadora, sensible, dejando que ella hiciera las preguntas, seduciéndola con este personaje, haciendo que paulatinamente ella calleja irremediablemente rendida a mis pies como las más fiel y sacrificada vasalla, que cumpliría mis más oscuros deseos sumisamente sin interponer su dignidad ante mis más descarados mandatos.
Inspiré hondo, llenando mi organismo de la brisa nocturna, helando mis pulmones con la gelides del manto nocturno perlado de estrellas, que lo único que hacía era darle una atmosfera más intima a mí, prolijamente ensayada, confesión. Reprimiendo una sonrisa de satisfacción, exhibí en mi rostro una expresión avergonzada, destruida y decadente, sólo entonces proseguí con un dialogo que ya se me familiarizaba bastante.
-Bueno yo siempre he sido… el raro, siempre fui diferente… me gustaba la música clásica cuando era apenas un niño de primaria y no me gustaba ver películas infantiles, así que, como es obvio fui rechazado en cuanto grupo de niños intenté ser incluido, y bueno si he de ser sincero, tampoco me entusiasmaba demasiado hablar con ellos, sus temas de conversación no me eran interesantes en lo más mínimo, así que a a cambio empecé a aislarme del resto de mis pares, en un principio disfrutando de mi temprana soledad…-hice una pausa en la que me percaté de que Bella me prestaba completa atención, entonces una vez más inhale el aire nocturno, que me ayudó a seguir con mi urdida historia o más bien "ligeramente" modificada historia.
De verdad nunca me interesó acercarme a otros niños, es más, nunca hice el más ínfimo intento de establecer algún lazo afectivo con los demás. Sólo me acercaba a ellos cuando los necesitaba para conseguir algo que deseara o sólo por la diversión que me proporcionaba el ver cómo era capaz de manipular a cualquier persona, fuese adulto o niño. Sólo bastaba una sonrisa inocente y hablar con naturalidad y obtenía lo que fuera que quisiese, por más descabellado que pareciera. Mis victimas siempre caían con una facilidad asombrosa que hasta a mí me sorprendía como mis actuaciones podían llegar a ser tan convincentes. Me di cuenta de que yo tenía algo que los demás no poseían. Yo soy un ser evolucionado, él ser que alcanzó la cumbre de la perfección, dueño de una inteligencia y una capacidad de persuasión única e irrepetible, y desde mis primeros días empecé a cultivarlos con ahínco. El resultado es lo que soy hoy, sin hacer nada conseguía lo que quería, y si todo iba como yo había planeado pronto obtendría un nuevo trofeo para mi ardua colección. Está de más decir que amaba a Bella, pero lo había hecho antes con otras mujeres y siempre que conseguía mis anhelados caprichos me aburría con suma prontitud, así que simplemente las desechaba cuando ya no me eran útiles o interesantes para mis propósitos. Pero aún con mis antecedentes en el ámbito, sabía que esta vez era diferente, por eso había puesto una dedicación especial para formular mi plan a la perfección en esta ocasión, simplemente no había espacio para fallas.
-…la soledad es buena, sentir como el silencio se mezcla con el aire, la comodidad de no tener que pensar en que formalidad utilizar con alguien que sólo habla de trivialidades o cosas sin interés, es… es bastante relajante… pero soy un ser humano, y aunque sea uno raro-sonreí-todos necesitamos de alguien… alguien a quien contarles de nuestro día, con quien charlar sobre el estado del país, sobre nuestras películas o artistas preferidos, alguien que nos ame con virtudes y defectos, tal cual somos….
-Tienes a tu familia…-dijo Bella sonriéndome cálidamente a modo de consuelo.
-No es lo mismo… me refiero a que… uno no escoge a su familia, no quiero decir que no los quiera, los amo a cada uno dentro de su singularidad, daría mi vida por ellos si fuese necesario, no conozco personas más perfectas que esa manada de locos-dije mintiendo magistralmente con una tono de añoranza en las últimas frases-… pero no tengo como saber si de verdad ellos están conformes conmigo, si les interesa lo que les digo o si lo hacen porque es lo que se supone que deben…-imité un sollozo ahogado al final de la última frase.
Junto a mi sentí a Bella acercarse con pasos temerosos y rebosantes de inseguridad hasta mi, era obvio que quería asegurarse de que no me perturbaría con su cercanía, y era obvia su duda, ya que a sus ojos yo era un hombre lleno de miedos. Al asegurarse de que no rechazaría su muestra de afecto alargó sus delgados brazos, con algo más de seguridad, en torno a mi cuello, en lo que pretendía ser un confortable abrazo de apoyo. Una serie de sensaciones comenzaron a producirse en efecto cadena en toda la extensión de mi anatomía a causa de su cercanía. Tuve que controlarme en esos momentos, hace tanto que la deseaba y al fin su cuerpo estaba pegado al mío, voluntariamente. Pero no debía estropear todo mi plan así que seguí jugando bien mi papal de hombre desamparado. Centré mi mente en continuar con la farsa y dejar de lado los pensamientos libidinosos y una sonrisa lasciva que luchaba con fervor por instalarse en mis labios.
-Edward jamás, escúchame bien, jamás vuelvas a decir o pensar algo como eso… tu familia te ama, cada uno de ellos viven preocupados por tu bienestar y les mata ver cómo te ocultas en tu soledad….-Bella hablaba con voz suplicante.
Me alejé de ella lentamente, mis hormonas ya estaban un tanto descontroladas y si eso le sumaba ese tono de suplica, no podría resistirme por mucho tiempo y el plan se iría al carajo. Fingí limpiar mis lágrimas, pero la verdad era que mientras ella me abrazaba y consolaba, aproveché la oportunidad y con maestría, metí la mano dentro del bolsillo de mi chaqueta y unté mis dedos en crema mentolada, esparciéndola en la zona alrededor de mis ojos para provocarme el lagrimeo. Siempre se me hacía tremendamente difícil llorar, diría que es imposible si no fuera porque en unas pocas ocasiones contadas perfectamente con una sola mano, había llorado, pero sólo cuando estaba enojado porque algún plan no resultaba como debía, y aún así era raro. Esto me hacía sentir orgulloso de mí mismo y reflejaba el nivel de mi perfección, llorar era para idiotas, pero vaya que servía en ocasiones para hacer más creíbles mis mentiras.
-Cuando era niño siempre iba de vacaciones a Alaska, donde viven unos hermanos de mi padre y donde vivía mi linda prima-dije irónicamente al recordar a Tanya-creo que ella era la única persona que me comprendía en el mundo, así que intentaba estar todo el tiempo que posible con ella, éramos como almas gemelas…
Si supiera cómo me odiaba Tanya en la actualidad, pensé riendo internamente. Ella no tenía por qué enterarse de mi verdadera relación con mi "primita". En su adolescencia, Tanya era tanto o más ilusa que Bella y se creía todas las falsas palabras que yo le decía en el mismo momento en que abandonaban mis labios. Pero bueno gracias a eso ahora tenía algo con qué convencer a Bella. Ella era curiosa e intentaría hablar con mi familia, lo que confirmaría lo dicho por mí.
-Yo tenía apenas siete años, pero esos recuerdos están grabados a fuego en mi memoria y por más que intente… los recuerdos me asechan día a día, noche tras noche sin tregua alguna… se podría decir que yo debiera estar feliz o al menos más tranquilo con el desenlace que tuvo todo… pero no me imagino siquiera sonriendo en ese momento… todo fue tan… tan… sucio, asqueroso, repugnante y a pesar de todo lo que me hizo, no podía alegrarme por lo ocurrido, aún no sé muy bien como me siento al respecto y eso me está enfermando-dije llorando con rabia y golpeando de paso el barandal con el puño cerrado.
Veía la preocupación emergiendo sin restricción del rostro y el cuerpo de Bella, y como la confusión proporcionada por el momento afectaba en su capacidad de ejercer movimientos con coherencia.
-Aquí estás-escuché a Alice detrás de mi suspirando con voz cansina y alivio.
-Ammm yo…-comenzó a balbucear Bella al borde de un colapso nervioso.
-Yo soy el culpable… creo que tenía algo ocupada a la cumpleañera con mis tonterías-dije sonriendo con el rostro cubierto de lágrimas y vi la expresión de pánico en la cara de Alice, esa expresión que yo estaba viendo hace tan sólo unos instantes pero en el rostro de mi trofeo cada vez más próximo.
-Edward que…-comenzó Alice con el rostro descompuesto y alargando inútilmente sus brazos hasta mi, ya que la esquivé rápidamente alejándome de su radio de alcance.
-Yo la verdad… esto del robo por la mañana me dejó un poco cansado y no creo que Bella se moleste si me ausento ahora no?-Bella negó como ausente mientras yo hablaba con voz cortada por "el llanto" y hacía una mala interpretación para esconder mi tristeza. Todo estaba perfectamente calculado y trazado en mi mente- bueno entonces con su permiso, buenas noches, me voy a dormir.
Abandoné el plató con el sabor del éxito haciendo estragos en mis papilas gustativas. Ahí habían quedado Bella y Alice con sus miradas preocupadas clavadas sobre mi espalda, intentando descifrar la clave de mi estado sumamente depresivo y pesimista. Con una sonrisa triunfal fui hasta mi cuarto y decidí celebrar con un cigarrillo y una botella de licor que tenía oculta debajo del colchón. Mi plan marchaba sobre ruedas con una perfección digna de admiración.
Alice no podría haber llegado en un momento más oportuno, y es que todo estaba planeado de esta forma. Yo sabía que Alice había fijado esta hora para que Bella abriera los presentes que los invitados habían traído para ella, y también sabía que si Alice no encontraba a Bella cerca saldría a buscarla a donde fuese necesario hasta arrastrarla de vuelta a la fiesta. Pero no tenía como saber en qué momento ella nos encontraría, así que escogí la terraza, ya que las puertas para llegar a ella eran de vidrio, aunque siempre cubiertas por unos delicados visillos de hilo bordado, los que estratégicamente dejé abiertos, así Alice llegaría pronto, le contaría sólo el comienzo de mi historia preparada a Bella, y esta última quedaría sin satisfacer su curiosidad y me buscaría ella misma, protegiéndome así de ser descubierto en mis secretas persecuciones.
Estaba triunfando una vez más y eso me hacía sentir muy bien, de hecho no podía evitar que una sonrisita se formase en mi rostro al ya saberme vencedor. No es que no confiara en mis capacidades, todo lo contrario, yo siempre conseguía lo que quería, pero me importaba el proceso para conseguirlo, me gustaba saborear los pasos hasta llegar a la cima y la forma en que se desarrollaba, mejorando cada vez más mis tácticas. Si el proceso era perfecto el premio era mucho más sabroso, y este sin duda había sido unos de los procesos de estudio más largos.
Escuché la puerta aunque esta hubiese sido bastante silenciosa al abrirse en esta ocasión. Pero yo siempre tenía los sentidos alerta, esta era otra de habilidades que me hacían mejor que el resto y por supuesto la aprovechaba y desarrollaba cada vez con más desenvoltura. Así que mirando hacia la ventana y fingiendo no ser consciente de que alguien me observaba, prendí la radio y puse la canción que necesitaba para mantener mi máscara.
-Rows of houses, all bearing down on me, I can feel their blue hands touching me, All these things into position, All these things we'll one day swallow whole, And fade out again and fade out (Hileras de casas, todas se abalanza sobre mí, Puedo sentir sus manos azules tocándome, Todas estas cosas en posición, Todas estas cosas un día las tragaremos enteras, Y se desvanecerán otra vez, y se desvanecerán)
-¿No es una canción muy positiva o sí?
Sé que no tengo perdón, no he subido hace meses, pero no es por falta de inspiración o porque vaya a dejar botados mis fics
es por la razón de siempre "el colegio", así que aprovecho esta semana que tengo libre para subir actualizaciones,
la siguiente tengo pruebas y después ya subiré seguido y recompenzaré toda esta espera
y recuerden que en diciembre subo mi nuevo fic Masen M.D. y otro más que aún estoy decidiendo cual.
Si áún me quieren perdonenme por favor! y si gustan dejenme un lindo review :)