Disclaimer: TRC no me pertenece, son de las increíbles CLAMP.
A quien seguir
Y aunque el tiempo y el clima fueran bueno, nada de eso se podía sentir cuando sintió la vista roja frente a él. Los ojos lo miraron con una familiaridad y experiencia increíbles, como si se conocieran toda la vida, aunque eso no era del todo falso, y aún así el más joven no se amedrentó por nada ya acostumbrado a ese tipo de observaciones a su persona.
Las manos se apretaron, agarrando de manera fuerte la espada de madera que tenía en sus dedos, los pies se movieron con gran habilidad y un grito salió de sus labios para poder atacar a la figura mayor y respetable que se encontraba enfrente de él aún con todo el esfuerzo, el más alto sonrió prepotente y con una facilidad increíble, debido solo a la experiencia, se movió de su posición y contraatacó él también desequilibrando a menor y haciéndolo caer.
Syaoran no se molestó por eso, y con más esfuerzo empuñó su espada dispuesto a vencer al maestro que ha tenido ya por tres años seguidos, la admiración que sentía solo podía ser opacada por esos instantes llenos de determinación de demostrar que sus mismas enseñanzas no han sido en vano y aún así, una vez más, Kurogane volvió a esquivarlo con una tranquilidad y soberbia que solo Syaoran había conocido en esa persona.
Se desequilibró totalmente y el chico castaño maldijo internamente el haber pensado por un momento que sería buena idea practicar cerca del lago que había en su ciudad.
—Oye, mocoso —la voz salió victoriosa, llena de burla al ver a su único discípulo ahora mojado por solo tratar de vencerlo. Llenándolo de orgullo en ese momento —Te falta mucho para poder alcanzarme —sonrió prepotente y Syaoran solo pudo sentirse abatido por eso. Salió del agua con su uniforme negro mojado y él empapado de pies a cabeza, se sacó el chaleco y lo exprimió en ese momento ahora sintiendo el agua rodar de su prenda.
Suspiró, aún le faltaba mucho. Pero a figura impotente y llena de confianza se encontraba en frente de él, con el uniforme que debería llevar todo espadachín y el porte confiado que él tanto anhelaba.
Para evitar perderlo todo. Quería volverse fuerte, como esa persona…
—¡Syaoran-kun!
Y Syaoran sonrió, con esa gentileza que solo se podía expresar en sus ojos cuando ella se encontraba y hablaba. La chica de corto y castaño cabello sonrió y su falda se movió al son del viento cuando llegó con los dos chicos que se encontraban lejos de ella. Jadeó contenta y su rostro solo pudo mostrar una sonrisa de felicidad.
—Kurogane-san buenas tardes, me alegra que entrenen hoy también.
Y ella era la única razón por la que él se quería volver fuerte, ser tan fuerte como el hombre que se encontraba enfrente de él y admiraba sobre todas las cosas. Algún día sería como Kurogane, para poder proteger todo lo que quería.
Era su única inspiración, para siempre poder cuidar a Sakura y que nadie la pueda quitar de su lado, para que nadie le hiciera daño.
Kurogane asintió ante el saludo enérgico de la chica y solo sonrió cuando pudo apreciar la "cara de tonto" que el chico tenía cuando esa niña se acercaba, así sería siempre y se alegraba por eso.
—Sakura-san podemos irnos, el entrenamiento de hoy ya terminó.
—¡Syaoran-kun estás todo mojado! Vamos o podrás resfriarte, no sería lindo verte enfermo —Y Sakura siguió regañándolo y Syaoran solo podía sonreír ante esa preocupación. Porque desde hace mucho tiempo lo había decidido, él sería quien la protegería de todo, porque definitivamente la amaba más que nada.
"Para evitar perderlo todo. Quería volverme fuerte, como esa persona…"
TBC
Es la frase que se encontraba en el capítulo 209 del manga, simplemente me enamoró más aún por la imagen de Syaoran y Kurogane. Lo sentí con mucho significado, no sé por qué.