¡Hola gente!
Aye: Si, ya sabemos que estamos chifladas… ¿cómo se animan estas dos locas a escribir un fic si ni siquiera han terminado los otros? Pues, la respuesta es fácil…
El sábado, o mejor dicho el domingo en la madrugada, salió esta loca idea… esperamos que les gusten ¿cierto Mee?
Mee: Tal cual, a parte… eso es lo que pasa con nuestros muy activos (y enfermos, tal vez) cerebros…
Aye: Jeje que conste que mi idea era algo más… a lo Disney fue tu idea la que cambio el formato XD- Ya verán no se arrepentirán de esto (Aye pone cara maléfica).
Mee: Igual Aye caimos muy bajo con el nombre de fic, hay que aceptarlo xD… pero bleh, es lo que hay y quedaba como anillo al dedo; que conste: NOSOMOS TOKIOHOTELERAS! =)… en cuanto al fic: Digamos que la historia va a ser algo mas que "interesante" y bleh!... ¿Qué es la vida sin un poco de drama?...
Aye: Bueno, bueno basta de comentarios locos, ¿te parece si les dejamos el Prefacio?
Aclaración: Ninguno de los personajes aquí mencionados nos pertenece, TWILIGHT © es obra y gracia de Stephenie Meyer, los lugares son propiedad de los Estados Unidos de Norteamérica, la Primera Guerra Mundial…
Aye: Eh Mee… ¿a quién pertenece la 1° GM?
Mee: (se aclara la garganta) la Primera Guerra Mundial inicio a inicios de… hace unos cuantos años atrás, entre la gente de un muy lejano país por ahí contra… otra gente, vieja… sisi. Entonces un señor barbudo llamo a un señor canoso y dijo algo asi como "Le declaro la Guerra"… entonces (suspiro de cansancio) ok, no tengo la menor idea… asi que vamos con el prefacio…
Ready, Set… Go!
PREFACIO
Cayó de rodillas sobre el húmedo fango, el dolor de su herida no era nada comparado con lo que estaba sintiendo en ese momento. Su frágil cuerpo yacía solo a dos metros de aquel hombre del cual se había enamorado.
Rememoró en cámara lenta cada gota de sudor derramada en el campo de batalla, cómo de a poco el frío hombre que la miraba con odio palpable, se fue ganando su corazón. Sabiendo que lo que sucedía era prohibido, mal visto. Recordó aquellas discusiones que sacaron lo peor y lo mejor de cada uno.
El final estaba a un palmo de su mano. ¿Cómo era posible que la misma persona a la que amaba fuera a quitarle la vida?. Recordó a su padre, estaría sumamente disgustado, herirían a su hermano y todo por su culpa.
La vida era injusta, lo que estaba a punto de acontecer era el fiel reflejo de ello, él se iría.
Cerró los ojos dejando que su rostro se empapara de lágrimas, era inútil contenerlas, no sería capaz de seguir fingiendo. La razón de su existencia le estaba abandonando, llevándose consigo su alma, la cordura ya la había perdido desde que había decidido involucrarse en aquel lugar.
Había pensado que lo irreal podría suceder, pero... los cuentos de hadas no existían. La vida real era distinta, era cruel.
En ningún momento pensó que esto podría llegar a ocurrir, pero estaba pasando. Atrás en el pasado había quedado su vida de futura esposa, nunca había pensado en ello, pero la aventura que había vivido le había abierto los ojos.
Salvo que su amor... era inalcanzable, ahora imposible.
Un sólo golpe con la espada y todo habría terminado.
Había querido jugar a ser soldado, a ir a la Guerra, jugó con la suerte y la misma se estaba burlando ahora de ella. Y lo peor de todo era que ella inutilmente deseaba que sus ojos le estuvieran jugando una mala pasada.
Ese no podía ser su final, no así.
Apretó los puños y abrió los ojos con decisión. Dos esmeraldas resplandecieron para luego caer en la oscuridad total…