Hola, Hola… otra vez. Acá traigo mi tercer fic. El primero fue Nueve Besos y el segundo Desconsideración y Soledad espero que les hayan gustado. Ahora vuelvo con otro SasuSaku porque esta pareja es… simplemente perfecta. Y voy a intentar meter otras como ser NaruHina, porque también me gusta. Sin más que decir, les dejo con el primer capítulo de mi fic. Espero que les guste!
Aclaración: Naruto no es mío, es de Masashi Kishimoto, si fuera mío Konoha ya tendría corriendo a, por lo menos, tres niños de cabello oscuro con ojos jade; y dos niñas rubias con byakugan. ^^
Advertencias: Universo Alterno.
Dedicado a: Lupita-chan
Recuperando El Amor
Capitulo 1: Hermosa
Eran las 8:00 de la mañana en la enorme residencia Uchiha, cuando un muchacho moreno abrió sus oscuros ojos. Y tras mirar la hora en su reloj, suspiró prolongadamente. Aún no podía encontrar la causa por la cual todos los días se levantaba a la misma hora sin que su hermano, su padre o el despertador lo hicieran salir de sus sueños. En fin, le daba igual. Descartó inmediatamente la posibilidad de seguir durmiendo al escuchar la puerta de su cuarto abrirse violentamente.
- ¡Arriba, ototo! ¡Arriba! ¡Ya es de día! – ese fue el ensordecedor grito de su hermano mayor, quien al parecer, había despertado con buen humor excesivo, algo extraño en él.
- Maldición Itachi… - murmuró la persona aún acostada en la cama - ¡Hay 365 días en el año, pero nunca me despiertas de esta forma!
El aludido lanzó una risotada antes de acercarse a la ventana y abrir las cortinas, dando paso a los brillantes rayos de sol; los cuales al contacto con los ojos del menor lastimaron sus ojos.
- ¡¡Itachi!!
- No seas tan gruñón, Sasuke – bromeó el mayor quitando de un tirón las sábanas que cubrían su cuerpo - ¡Te van a salir arrugas!
Sasuke se incorporó en su cama, pasando una mano por su cabello.
- Deja de molestarme, aniki – pidió el adormecido muchacho. - ¿Me dirás porque estás tan emocionado?
- ¡Ah si, si! – Recordó Itachi – Papá me dijo que hoy llegaría la empleada que contrató para que dirija las ocupaciones de la casa.
- ¿Por una simple empleada estás así de feliz? – preguntó Sasuke arqueando las cejas.
- ¡Baka! – Exclamó su hermano, pareciendo indignado - ¿Cómo una simple empleada? ¡Esta mujer nos va a alimentar, a lavar la ropa, a cuidar pero lo más importante… NOS VA A LIMPIAR LA CASA! ¡¿No es genial?!
Al escuchar esas palabras, Sasuke sonrió de manera arrogante.
- Ah, así que por ahí iba la cosa… - comentó como al pasar – Estas feliz porque vas a tener a alguien que limpie el chiquero que tienes en tu habitación ¿No es verdad?
- ¡Exacto! – Señaló su hermano más que emocionado - ¡Es una idea genial!
- No puedo creer que tengas 20 años y ni siquiera te dignes a limpiar tu cuarto…
Pero el mayor ya no lo escuchaba, sino que se encaminaba hacia la puerta murmurando una y otra vez Genial… Simplemente genial…. Volvió a cerrar la puerta con un azote dejando a su hermano solo.
Éste, negó con la cabeza y se levantó para dirigirse al baño. Se miró al espejo, el cual le devolvió la imagen de un muchacho alto, con tez pálida, cabello negro-azulado, ojos oscuros y profundos, con cuerpo atractivo y bien formado.
Sasuke Uchiha estudió su reflejo unas cuantas veces y respiró hondo. No podía dejar de pensar que cada mañana al mirarse en el espejo se desconocía cada vez más. Tampoco podía creer que el muchacho que tenía frente a él era el mismo que había disfrutado tanto de la vida anteriormente. Que había reído, que había sido feliz, que había amado.
- Si tan solo estuvieras aquí… mamá…
Agitó la cabeza tratando de alejar esos pensamientos de su mente, aunque él perfectamente sabía que nunca podría hacerlos desaparecer por completo.
Se duchó rápidamente y tras cambiarse con vaqueros y una remera azul, bajó las escaleras hacia el comedor de su casa. ¿Casa? Es decir, Mansión.
Así es, los Uchiha vivían en un enorme hogar, en el barrio más importante de la ciudad de Tokio. El padre de Sasuke, Fugaku Uchiha, era el presidente de una de las cadenas hoteleras más reconocidas en todo el mundo, lo cual les permitía a él y sus dos hijos, llevar una vida de reyes. Claro que tener ese cargo dejaba desventajas a su paso. Por sus constantes viajes y reuniones con accionistas y empresarios, el padre de Sasuke nunca se encontraba en casa junto a sus hijos. Ambos muchachos se habían adaptado a los apretados horarios que su padre tenía para verlos, sin decir nada. Después de todo, era su trabajo y hacía todo por ellos.
Para Sasuke no había sido problema no ver a su padre muy seguido, ya que continuaba teniendo a su aniki, pero al entrar éste en la universidad, hizo que el menor quedara solo en compañía de la enorme mansión que poseían. Y su madre no era posibilidad, ya que había muerto hacía ya un largo tiempo, dejando a Sasuke realmente devastado.
Al llegar al comedor no encontró ni a su padre ni a Itachi. Como tampoco halló ningún indicio de que alguien había preparado el desayuno. Se resignó a hacerlo por su cuenta, pero cuando estaba por abrir la heladera para sacar lo necesario, una mano lo detuvo.
- ¡Sasuke, buenos días! – saludó Fugaku, sonriendo.
- Buenos días – murmuró su hijo, sin prestarle mucha atención, eligiendo lo que iba a querer para comer. Al momento en que alargó una mano para sacar la mermelada del refrigerador, un empujón lo alejó de su cometido.
- Ven hijo, quiero que tú e Itachi conozcan a alguien – expresó el hombre arrastrando a Sasuke, el cual aún tenía el brazo extendido en busca de una mermelada que nunca iba a hallar en el aire de su living. Dejó caer su mano y se dejó guiar por su padre.
Al llegar a su enorme sala de estar, descubrió que Itachi ya se encontraba allí; sonriente y expectante ante la mujer que haría que seguramente haría del basurero en donde dormía una verdadera habitación.
- Muchachos, quiero que conozcan a Sakura, ella va a ser la encargada de los quehaceres de la casa mientras yo no esté.
Sasuke no podo hacer más que sorprenderse al encontrar con la mirada a una muchacha que no podía pasar los 17 años de edad, no muy alta, de rostro amable, enormes ojos jade y un peculiar cabello ¿rosa?
Sakura asintió y se inclinó levemente hacia delante como forma de saludo.
- Mucho gusto, soy Sakura Haruno. – se presentó la muchacha para luego mostrar una sonrisa sincera haciendo que Sasuke dejara de respirar por unos momentos. Sencillamente hermosa.
Esa fue la única palabra que cruzó la mente de Sasuke Uchiha al ver por primera vez a Sakura Haruno. Hermosa.
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Y? Que pareció? No es muy largo pero es lo que pude hacer. Espero que les guste, si gusta lo sigo sino veré.
Sería mucho pedir un review? Uno chiquitito?
Sayo!
Hikari x Takeru