Aquí esta el primer capitulo de la 2° parte de mi fic, "25 preguntas… ¿de amor?"Espero que les guste. Antes de comenzar, quiero decir que es muy probable que le escriba un epilogo a ese fic, para aquellos que consideren que sería mejor, así que no es necesario que lean este fic, si no lo desean, pues tendrán el mismo final. Aunque comprenderán que tengo que tardarme un poco en escribir el epilogo, pues de lo contrario adelantaría el final de este fic…
Aclaración antes de empezar el fic, los primeros 10 capítulos, en realidad son uno solo, pues son la introducción, por lo que serán bastantes cortos (o al menos eso intentare) aunque, si creen que funcionarían mejor como capítulos independientes, por favor díganmelo.
Oh, una ultima cosa. Quiero agradecer a mis reviewers del ultimo capitulo de "25 preguntas... ¿de amor?":Lady-gojyo, rosalind, Blueangel242 ,evangeline, Angelus-Diabolos Kara.
En fin… Yugioh y todos sus personajes son propiedad de Kazuki Takahashi.
Introducción.
Diez años… ¿de soledad?
Año 1
Flashback.
Seto maldijo en voz baja, mientras pisaba el acelerador a fondo. 3.43. ¿Cómo había permitido que se le hiciera tan tarde? Le había prometido a Ryou que iría a despedirse de él en el aeropuerto. Demonios, una promesa mas que no podría cumplir.
Y todo por una tontería en realidad. Si tan solo hubiera estado dispuesto a ceder… claro, el 20 de sus acciones ordinarias era un riesgo muy significativo, tomando en cuenta que en los últimos años había lidiado con muchos sicóticos queriendo apoderarse de su compañía, pero…
Y, de todos modos, al final, había cedido el 17. Tres puntos… ¿realmente hacían diferencia? Bueno, en términos de negocios, si, aunque…
¿Valía la pena? No. Ryou era mucho mas importante. Ahora, sin embargo…
Llego al aeropuerto de las 3.54. Pudo ver a Ryou abordando el avión. El chico sujetaba a su prima del brazo, mientras ésta le acariciaba el cabello, sin duda para intentar tranquilizarlo.
¡Diantres! ¡Dos minutos tarde! Claro, alguien con su poder e influencia, podría haber detenido el vuelo. Pero su cerebro había sufrido un apagón temporal y no reanudaría funciones hasta que el avión comenzó a despegar…
Y, para entonces, era tarde. Seto lo sabía perfectamente bien. Por supuesto, intentaría llamarle y enviarle mensajes, tal vez hasta iría a Tokio a buscarlo. Pero todo sería inútil.
Era el fin de su historia y esta no tendría un final feliz… ¿o si?
Fin del Flashback.
Para cualquier otro, esa sería una de las situaciones mas extrañas en las que se encontraría en la vida. Para Katsuya Jonouchi, se había convertido en una situación común. Claro, la primera vez casi había sufrido un paro cardiaco, pero a fuerza de costumbre...
El rubio se recargo contra la pared, mirando a su alrededor, aburrido. Diantres... ¿siempre era tan impuntual? Bueno, eso explicaba porque había perdido el vuelo... Esperen… ese pensamiento había sido particularmente cruel y no muy propio de él… ¿Quién le estaba pegando ese espantoso carácter?
-Jonouchi.
El chico volteo al escuchar su nombre, para encontrarse de frente con Seto Kaiba. No dijeron nada más, sino que se encaminaron a un bar cercano. El CEO parecía sumido en sus propios pensamientos y la verdad es que el otro chico no lo culpaba.
Había pasado un año...
Jonouchi considero brevemente el hacer algún comentario acerca del número de bebidas alcohólicas que su compañero había ingerido. Desistió, segundos después, al notar que el CEO no le haría caso. Realmente no entendía para que Seto lo quería sentado a su lado, pues solo intercambiaban unas pocas palabras... Bueno, el castaño comenzaba a hablar mucho cuando ya estaba ebrio... ¿quizás quería evitar que algún perfecto desconocido fuera quien lo escuchara desvariar?
-15 mil euros- anuncio Kaiba, de la nada, mientras ordenaba otra ronda de cervezas.
-¿Perdón?- pregunto el otro, suspirando. Bien, había comenzado la hora de las incoherencias...
-15 mil euros. Cambie a Ryou por 15 mil mugrosos euros.
Bueno, Jonouchi no tenía ni idea de a cuanto equivalía esa cantidad en yenes... pero algo le decía que era una suma nada despreciable.
-Kaiba, en verdad pienso...
-¿Cambiarias a tu chica por 15 mil euros, Jou?
Podía ver aquella mirada abatida y arrepentida que últimamente el castaño exhibía con frecuencia. Y era extraño, porque el Kaiba que Jonouchi conocía (aquel que lo llamaba "cachorro" y era en extremo competitivo y egocéntrico) nunca había lucido así. Nunca había permitido que nada le afectara de esa manera. Incluso, durante los mil y un secuestros de Mokuba, el CEO se había mantenido sereno, mostrando preocupación, claro, pero nunca esa desesperación...
-Kaiba, es tu compañía y es perfectamente razonable...- intentaba alentarlo, por supuesto, pero no estaba muy seguro de que decir. Aunque no creía que importara, después de todo, lo más probable es que el castaño no recordara nada al día siguiente.
-No digas tonterías. Sabes bien que tú no lo habrías hecho ni por 1 millón de euros...
Una vez mas, el rubio no sabía a cuanto ascendía esa suma en la moneda japonesa; sin embargo, Seto tenía toda la razón. No dejaría a Mai ni por todo el oro del mundo... (oh, que cursi sonó eso...)
-Kaiba, tienes que dejar de culparte...
-¿Y entonces a quien debería culpar, cachorro? Fui un tonto al pensar... argh... ¡sabía que no iba a llegar si seguía discutiendo! Pero NO, no quería ceder el 20 de mis acciones ordinarias y ahora...
Jonouchi tomo aire, para armarse de paciencia. De acuerdo, iba a pasar por alto el que lo hubiera llamado "cachorro"; pero solo porque estaba muy borracho y no era conciente de lo que decía, no obstante...
-Vamos, te llevare a casa.
-Estoy bien- protesto el otro, arrastrando las palabras. El otro joven suspiro, conciente de que tenía que sacarlo de ahí, antes de que se pusiera aun peor...
-No tenías que hacerlo, Jonouchi-kun.
-No te preocupes, Mokuba. Además, ¿que clase de amigo sería se lo dejaba completamente ebrio a la mitad de la calle?
-No sabía que tu y mi hermano fueran amigos, Jou- fue la sarcástica respuesta del pequeño, acompañada de una triste sonrisa.
-Yo tampoco...- respondio el rubio, sin mucho entusiasmo, mientras ayudaba a Mokuba a recostar a Kaiba sobre su cama- ah, de verdad no creo que pueda seguir con esto mucho tiempo...
-Lo siento mucho, Jonouchi-kun.
-No tienes que disculparte- alego el mayor, despeinándolo un poco- pero tu hermano necesita algo de ayuda profesional. No creo que lo dejen conservar tu custodia si sigue así...
-Bueno... en realidad espero que una vez que nos mudemos... un cambio de escenario le vendrá bien- sentencio el menor, con tristeza.
-¿Cuando se van?
-El domingo...
-¿Sigues sin poder comunicarte con...?
-No. Y no creo lograrlo. He intentado de todo, he llamado a una impresionante cantidad de contactos en Tokio y sin embargo... parece que la tierra se lo trago.
-Mokuba...
-Muchas gracias por tu ayuda, Jonouchi-kun. Le pediré a un chofer que te lleve a tu casa.
El joven suspiro y asintió con la cabeza. Los hermanos Kaiba de verdad eran muy parecidos. Ninguno de los 2 apreciaba que otros se inmiscuyeran en sus asuntos personales. Aunque, en este caso particular... Jou consideraba que necesitarían más que nunca el apoyo de amigos...
Lo cual era un serio problema, porque Kaiba no los tenía. Ryou no solo había sido su novio, sino que también había sido su mejor amigo; el perderlo había sido un golpe muy duro, del cual, Jonouchi no estaba muy seguro de que el castaño pudiera reponerse...
El lunes siguiente, Seto se encontraba en su nueva oficina, en Nueva Jersey, mirando a su alrededor. Los decoradores sin duda habían hecho un maravilloso trabajo, al igual que el arquitecto, pero el CEO no estaba de humor para darse cuenta de estos detalles. De hecho, toda su atención estaba concentrada únicamente en la carta que descansaba sobre su escritorio, mirándolo amenazadoramente.
Eso puede sonar ridículo, pero era cierto. Aquella carta se llevaría lo poco que (o, al menos, eso era lo que Kaiba pensaba) quedaba de su dignidad. Durante el ultimo año, le había escrito una carta diaria a Ryou. Nunca había recibido respuesta y para ser sincero nunca la había esperado, aunque…
Suspiro. 365 cartas. ¿Podía caer aun mas bajo? Bueno, tal vez si. No obstante, ¿podía darse el lujo de derrumbarse? ¡Por supuesto que no! Había pasado el año completo sumido en su autocompasión, pero eso debía terminar de inmediato. Después de todo, estaba conciente que había sido su error no haber llegado al aeropuerto a tiempo, en aquella tarde, pero, ¿un año? ¿un año completo de suplicar por un perdón que no le sería concedido? No tenía sentido…
La radio sonaba con una triste melodia en español. Kaiba no pudo evitar embozar una sonrisa sarcastica, al percatarse de este detalle. Claro, musica… que final tan apropiado…
Sintiendo estoy sintiendo todo
Dolor, tristeza, soledad y lágrimas
Y trato de ocultar mi muerte en la ciudad
Pero no escapo de este instante
De amarte y tú no estás…
El norte de EU es muy frío durante los meses de invierno, así que era perfectamente lógico que su oficina tuviera una chimenea. Aunque sin duda era mera coincidencia que ésta estuviera encendida en aquel momento. Lentamente, sin ser muy conciente de sus movimientos, tomo la carta y la arrojo al fuego. Comenzó a quemarse y Seto sintió como algo dentro de él también ardía. Quiso rescatarla, pero era tarde para salvarla…
Al igual que su amor por Ryou, la carta moría… Aunque… dicen que donde hubo fuego, cenizas quedan…
Que tú te vas, que tú te vas
Y qué hago con mis sueños
Mientras yo pueda olvidar
Ya sé que es sabio el tiempo
Y todo pasará
Pero me duele tanto
Ahora que no estas…
¡Listo! La primera parte de la introducción… ¿Qué les parece? No estoy muy segura; a decir verdad, este es un capitulo de prueba, así que si no les gusta, por favor díganmelo e intentare modificarlo.
Aclaraciones; por si acaso la parte del bar es un poco confusa… se supone que durante el ultimo año, Kaiba ha estado arrastrando a Jonouchi a un bar. Jou se ha dejado arrastrar porque simplemente no sabe decir que no… jaja. Y al final, Seto esta en Nueva Jersey porque ahí queda la universidad de Princeton, que es la mejor de EU (según un ranking nacional…). Mas adelante aclarare porque termino en EU y no en Japon.
Oh, otra cosa, lo de las acciones… se supone que una empresa puede emitir acciones preferentes u ordinarias; las primeras no tienen derecho a participar en las decisiones de la empresa, lo cual explica (según yo) porque Kaiba no quería ceder sus acciones ordinarias (estas dan derecho a voto en las decisiones) jaja, eso es un dato curioso, que alguna vez nos menciono mi maestro de contabilidad y nos dijo que podía servirnos en el futuro… aunque no creo que esto fuera lo que tuviera en mente… jeje.
Y, adelanto para el próximo capitulo, veremos la versión de Ryou sobre este tiempo…
En fin, ¡gracias por leer y no olviden dejarme su opinión!