Declaimer: Naruto no me pertenece. La CIA tampoco ó.ò
Parejas: SasukexSakura - NarutoxHinata
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Instrucciones:
1.- Claramente ya hizo click en este capitulo! xP
2.- Lea, en serio... Con confianza! xB
3.- ¡Comente!... Con seguridad, no sea tímida/o x)
4.- ¿Sabe cerrar la ventana? xD
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-Weeping or Lost You- : Dialogos y acciones
(Weeping or Lost You) : Aclaraciones mias xD
º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º : Cambios de escena
Weeping or Lost You: Palabras importantes
Weeping or Lost You : Flash Back
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•• Pαℓαвяαѕ Pєя∂ι∂αѕ ••
By: eLiihxsan
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Capitulo 18 ·· Al Descubierto ··
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Con las clases ya finalizadas, la gran mayoría del curso se quedó en la sala para planificar las actividades del resto de la semana.
-¿Por qué el grupo de Yamanaka no está?- inquirió la ojijade.
-No suelen participar. En términos de ayudar a organizar, ya sabes, hacen cosas más simples como bailar- le recordó, haciendo sonreír a su compañera –Por lo demás a ninguno de la directiva le molesta la ausencia de ellas. Generalmente no cooperan- simplificó encogiéndose de hombros.
-¿Estaría mal visto si me voy ahora?- cuestionó esperanzada.
-Sí, todos se darían cuenta- respondió –Vamos, Saku, sólo tómalo como que me acompañas, no tienes para que prestar atención- le facilitó la ojiperla.
-Supongo que tienes razón- cedió, con cierta duda.
Alcanzó a escuchar un par de competencias, para luego, sucumbir a la música de su reproductor.
Era sincera, no le interesaban las actividades. Aún así, respetaba a sus compañeros.
Por eso se había quedado ahí, sentada al lado de Hinata, aparentando escuchar.
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-¿Quiénes se ofrecen para organizar los preparativos de la fiesta?- preguntó el presidente, pensativo.
-Tiene que ser alguien que tenga ideas nuevas, tenemos que ganar la última competencia- opinó la secretaria de curso. Observando a los alumnos presentes.
-¡Yo quiero!- saltó el Uzumaki, energético.
Y Gaara sólo se limito a negar con la cabeza.
-Ocuparías todo el presupuesto que tenemos en comprar ramen- le respondió, sin bromear.
-Yo me podría ocupar- levantó la mano Shikamaru, hastiado por tanto alboroto.
-De acuerdo ¿Alguien más?- cuestionó el Sabaku no.
-Sakura podría ser- intervino Matsuri –Ella viene de Estados Unidos, puede tener buenas ideas- argumentó. Un tanto tímida por opinar y proponer a la chica.
Y en un segundo, la pelirosa sintió diversas miradas sobre su persona.
Tenía el audio lo suficientemente bajo para escuchar "Fiesta", "Sakura", y "Buenas ideas", tan seguido, que no le fue difícil sacar la conclusión al tema que discutían.
Simplemente la vida le quería jugar en contra. Esa era la única explicación que encontraba.
-No creo poder- respondió de inmediato –Estaré muy ocupada.-
Aun así, pareció que nadie hizo caso a sus palabras.
-De acuerdo, Nara y Haruno, se encargaran de organizarla. Matsuri, como secretaria te encargarás de llevar el presupuesto contabilizado. Trabajaran a la par- ordenó, mirando al tesorero del curso –Neji, pásale el dinero, nosotros todavía nos tenemos que encargar de las demás competencias.-
Sakura no podía evitar sentirse ignorada.
-Nunca más te acompañaré, cuando ellos tengan una reunión- comunicó a Hinata, que sólo se disculpaba con una sonrisa nerviosa.
-Míralo por el lado positivo...- trató de animar, sin poder continuar. Es que ya no sabía qué decir.
-Cuando lo encuentres, házmelo saber- bufó cansada.
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Después de eso, cada uno se despidió, con la certeza de verse a las dos de la tarde.
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Sin nada que hacer, referente al instituto, caminó hasta casa, dispuesta a revisar las cámaras de vigilancia y tal vez, dormir un poco. Pero como siempre, sólo alcanzó a revisar las grabaciones, comer un poco y ducharse, para darse cuenta que ya eran las dos de la tarde. ¡Ni había dormido y ya estaba atrasada! Suspiró derrotada, mientras asimilaba que todos sus días serían parecidos a ese.
Llegó donde su curso a eso de las dos un cuarto, con unos simples jeans oscuros, ajustados, y una camiseta holgada, morada. Terminando con un bolso negro, dónde guardaba un abrigo.
-¿Me perdí de mucho?- preguntó, sentándose al lado de la Hyüga.
-La verdad, no. Ahora juegan voleibol femenino. Tenten y Temari, conforman la dupla- informó.
-Ya veo- comentó, al verlas y presenciar como nunca a su grupo gritando; animándolas.
-¿Dónde esta el resto?- cuestionó a ver unos pocos más ahí, como Lee, y Kiba.
-Están apoyando a Shikamaru e Idate- comunicó –Participan en ajedrez- completó.
-Entiendo- expresó, meneando la cabeza, relajándose.
-Disculpa, Sakura–san, ¿podemos hablar de la fiesta?- escuchó decir.
Giró la cabeza, en busca de la voz, hasta que la encontró. Una niña de pelo castaño, estaba parada detrás de ella, con una libreta en la mano. La observó en silencio, inspeccionándola.
-Si puedes, claro está- habló temerosa por su penetrante mirada, y su mutismo.
-Tengo tiempo- respondió –Por lo demás, sólo trataba de recordar tu nombre. Lamento haberte incomodado Matsuri, ¿no?- se arriesgó a decir, parándose.
-Sí- le hizo saber –Busquemos un lugar agradable ¿te parece?- ofreció sonriente.
-Bien- aceptó, volteando hacia su compañera pelinegra –Ya vuelvo- avisó, para salir del salón en compañía de la secretaria del curso.
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Una vez sentadas en el reconfortable pasto, acompañadas del tenue sol, se dedicaron a comentar lo que para la ojijade no era ninguna gracia tener como responsabilidad. ¿Fiesta colegial? ¡Ella era una de las más grandes espías internacionales! No era una jovencita que se preocupaba de cómo vestir.
Bien, sí, era joven, pero ya a esa corta edad había asumido trabajos mucho más importantes como el ser guardaespaldas de una de las personas más millonarias de Europa, entre algunos ejemplos que podía pensar; mientras, la otra chica, parecía concentrada en hablar sobre el evento a organizar.
-Creo que eso sería todo- concluyó –Lo demás lo veremos mañana con Shikamaru–san, ¿te parece?-
-De acuerdo- aceptó, tratando de rememorar algunas cosas que le había dicho, cuando se enderezaban, sin resultado alguno.
Se encaminó devuelta al gimnasio, pensando que en verdad no le importaba aquello.
-Oh, Gaara–san, ¿Cómo les fue?- escuchó decir, detrás suyo.
Y siendo sincera, no quería voltear. Pero ¿le quedaba alguna otra posibilidad, si ya sentía como el rubio le llamaba? Sólo suspiró dándose un poco más de paciencia y ánimo.
-Hola- saludó de manera general, a todos los hombres presentes.
Porque sí, tenía a, exactamente, seis muchachos frente a ella, mirándola.
Afortunadamente Naruto la alcanzó para entablar conversación, reanudando la marcha, y Matsuri, se puso a dar un informe al presidente del curso. Logrando así, desvanecer esa extraña incomodidad cuando sus compañeros la veían tratando de encontrar algo en ella.
¿Encontrar qué? Ni ella lo sabía, no era adivina. Pero la solían perturbar levemente.
Y como lo supuso, tampoco tomaba en cuenta el ojiazul a su lado, pues se descubrió con la vista enfocada en el cielo, y con un Uzumaki exclamando su nombre.
-¿Qué pasa, Saku? ¿Estás bien?- cuestionó cuando la chica regresó su mirada al suelo.
-Voy al baño- le dijo, observándolo de reojo, menguando una sonrisa –Ya te alcanzo- soltó desviándose del camino principal, para ir hacia el lugar señalado.
Cruzó la puerta y se apoyó en ella, tomando aire, agotada. Se masajeó los hombros, brinco unas cuantas veces en aquel mismo espacio, y salió. Sin rumbo fijo.
Dio un par de vueltas, hasta que entró al edificio, con la clara intensión de subir escaleras. Quería llegar a la azotea. Ubicarse ahí, y esperar a que llegara.
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-¿Desde cuando supiste que te seguía?- preguntó mirando su espalda.
-Desde que pisé el primer escalón- confesó sonriendo, sin voltear a verle.
-No esperaba menos de mi novia- respondió orgulloso, mientras la abrazaba por detrás.
-¿Gracias?- expresó, emitiendo una sutil risa por lo escuchado –¿Para qué me perseguías?- habló, girándose, alzando sus brazos hasta colgarse de su cuello.
-Para castigarte- manifestó, acercándola más hacia él, si era posible.
-¿Por qué?- tanteó levemente sorprendida, acomodándose al cuerpo de su novio.
-Que parte de: juntarnos después de clases, en el estacionamiento ¿no recordaste?- bufó falsamente molesto, acercando su rostro hacia el de ella, robándole pequeños pero demandantes besos.
-Oh- soltó –Lo olvidé- declaró con naturalidad, volviendo a sus labios.
-Me di cuenta- alegó, haciendo un mohín, enderezando su cabeza; mirándola a los ojos.
-¿Esperaste mucho?- cuestionó un poco culpable.
-Mucho- contestó, para luego, revolverse los cabellos con una mano –Bueno, quizás no tanto- aceptó para luego mirar la cara de poca credulidad de la pelirosa –Está bien, me di cuenta que no vendrías a penas te vi salir, por las puertas del instituto- reconoció alzando los hombros.
-No esperaba menos de mi novio- le siguió, besándolo con lentitud –Es momento de regresar- expresó, separándose, entrelazando su mano con la de él.
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Nunca un camino tan común y corriente, como lo era el bajar hasta la entrada principal, había sido tan difícil de llevar a cabo, puesto que los besos interrumpían el andar a cada minuto, y lo que se pudo haber concretado en pocos minutos, se consiguió alrededor de una hora.
-Ya, basta- sentenció ella, tras darle un beso –Salgamos que deben de estar por terminar las competencias- le recordó, abriendo la puerta y tirando un poco de él.
-Como si te importara- le acusó divertido.
-Soy considerada- aceptó, de lo más segura.
-No sabes lo bien que me hace escuchar eso- exageró, encaminándose hacia el salón de deportes.
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Alcanzaron a dar un par de pasos, hasta darse cuenta que estaban siendo observados. Voltearon sintiendo una leve tensión en el ambiente, junto con un destello de sorpresa e incredulidad.
Todos los presentes fijaron su vista en las manos entrelazadas de sus compañeros.
-¿Acaso ustedes están juntos?- cuestionó Matsuri, siendo la primera en murmurar algo.
-Define juntos- evadió la pregunta la pelirosa, tratando de soltarse, sutilmente.
-Somos novios- afirmó el Uchiha, manteniendo el agarre de sus entrelazados dedos.
-¿¡Qué, qué!- gritó el rubio.
Y la ojijade no hizo más que girar la cabeza para mirarlo con inevitable asombro. ¿Por qué lo dijo?
¿Por qué no tenía ni una pizca de incomodidad como ella? ¿Por qué los miraba de frente, casi con orgullo? ¿Por qué sonreía tan descaradamente, tan arrogante?
-¿Algún problema con eso?- inquirió el pelinegro, rompiendo el silencio.
-¡Claro que sí!- reclamó el Uzumaki, enojado –¡Cómo te atreves a aprovecharte de Sakura–chan!- vociferó sin vergüenza alguna.
-¿Aprovecharte?- soltó la pelirosa más confundida de lo que ya estaba, mirando al Uchiha.
-¿Por qué siempre tengo que ser yo el malo?- bufó ofendido.
-Creo que tu pasado te condena- simplificó la chica –Por otra parte, Naruto tiene razón- concedió.
-Olvídalo. No te obligue a nada, así que no me harás sentir culpable- sentenció seguro.
-Bueno, por lo menos lo intenté- expresó divertida. Terminando aquella corta e íntima conversación.
-¡Exijo una explicación!- volvió a exclamar el rubio, apuntándolos con el dedo, acusándolos.
-Sasuke, iremos al Ichikaru, a organizar las competencias y ver los puntajes- se escuchó decir de los labios de Neji, mientras Hinata, con una sonrisa curiosa, le pasaba el bolso a la pelirosa.
-De acuerdo. Iremos- sentenció el Uchiha, tomando de la mano a la Haruno.
Con un ligero movimiento de cabeza, todos se dirigieron a la salida del instituto, para ir al restaurante, y hablar de las estrategias sobre las actividades de los próximos días.
-Me encanta la manera en que dejas la relación en bajo perfil- musitó la Haruno.
-Todos estaban viendo, y no son tontos, sólo quedaba contarles- simplificó.
-Parecía que disfrutabas el momento- le regañó, manteniendo el débil tono de voz.
-Sí, lo disfrutaba- confesó engreídamente.
-Cretino- insultó sin más, separándose de inmediato, queriendo alcanzar a la pelinegra.
-Ey, no fue tan malo- le retuvo, tomándola por la cintura –Además sólo se enteró el grupo, no le dirán nada a Karin y las otras; si es lo que te preocupa- le aclaró.
-No, ellas no me preocupan; nadie a decir verdad, sólo me molesta que lo hayas dicho, sin siquiera tomarme en cuenta- se limitó a decir, sintiendo como él intensificaba el abrazo.
-Lo siento- se disculpó, escondiendo su cabeza entre los cabellos de ella –Debo confesar que lo único que quería era que se supiera, y cuando la oportunidad se dio, simplemente lo dije- manifestó.
-Bien, supongo que no es tan grave el asunto- suspiró agotada. ¿Qué más daba?
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Y como si nada, celebraron un buen día, planificando el siguiente, todos reunidos en una mesa. Tratando de aparentar que nada nuevo, nada anormal, habían visto. Aunque cada uno se preguntaba cómo era posible que en una sola tarde, todo haya dado un giro tan inesperado.
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-¿Me pensabas decir algún día, que salías con Sasuke?- preguntó la Hyuga tímidamente.
-Sí, lo pensaba hacer, es sólo que llevamos poco tiempo, quizás en un par de días te lo hubiera comentado- mintió. Porque era así: ella no hubiera querido que se supiera.
-Hacen bonita pareja- agregó sonriente.
-Gracias- fue lo único que dijo, pensando por primera vez en aquello.
Claro que eran una pareja hermosa. Sasuke era un hombre con un atractivo cuerpo, y ella también poseía uno de envidiaba a cualquier mujer. A la vista se veían bien, no se dudaba.
Ella vacilaba del carácter que ambos tenían. Estaba segura que no durarían mucho, pero disfrutaría el tiempo que lo estuvieran. Se le haría el día más ligero, y como excusa para Kakashi: sólo era una pantalla para la misión; después de todo era una adolescente normal, ¿qué hay de raro tener un amorío? Definitivamente podría sacar bastante provecho del Uchiha.
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No soportó más de dos horas, para decirle a Hinata y Sasuke que se iría. Y él, no dudó en retirarse junto a ella. Se despidieron de todos con una simple seña de mano, trayendo consigo inquisidoras miradas, sobretodo por parte del rubio, que no dudo en decirle un "cuidado" al azabache, como advertencia, que la muchacha no supo interpretar.
Sin más, abandonaron el lugar, para llegar al automóvil.
-Déjame en el colegio- pidió como siempre la muchacha.
-¿Estás bromeando?- cuestionó un tanto fastidiado el conductor.
-No- respondió confundida –¿Debería?- habló observando como él se estacionaba.
-Sí- emitió incrédulo –Sakura, por favor, todos ya saben. ¿Qué tiene de malo que te vaya a dejar hasta tu casa? ¿Por qué no quieres? ¿Tanta desconfianza me tienes?- emitió, más para sí mismo.
-No es eso- negó complicada, y él espero a que continuase.
-¿Me responderás? Aunque sea algo- le pidió abrumado.
-De acuerdo, avanza hasta el colegio- dijo, viendo como bufaba frustrado –De ahí dobla hacia arriba, en el camino ya te indicaré dónde queda mi departamento- finalizó derrotada.
-Si insistes- declaró entre arrogante y contento. ¡Como le gustaba que cediera!
-Eres un manipulador- susurró amurrada, cruzándose de brazos.
-Sólo te pregunté el por qué no me dejabas ir a dejarte. No te obligué a nada- habló.
-Indirectamente sí, y lo sabes- afirmó, observando como volvía a conducir.
-Sólo me quiero asegurar que llegues bien- le dijo, sin mirarla, con la vista al frente viendo las puertas del establecimiento educacional –Nada más- expresó serio.
Y ella pudo sentir toda la franqueza de sus palabras.
-En la siguiente calle subes dos cuadras, doblando a la derecha- indicó.
-Como digas, amor- pronunció travieso.
-¿Por qué te emociona tanto esta relación?- le preguntó directamente.
-No lo sé- emitió, pensando un momento –Lo único que sé, es que de verdad, quiero que funcione- se sinceró, sin dejar de mirar los edificios de su alrededor. Tratando descubrir en qué parte vivía.
-Detente aquí- emitió la pelirosa –Lo que dijiste, se escuchó como si nunca hicieras las cosas porque quieres, si no, porque lo tienes o debes hacer- pronunció, mirándolo extrañada.
-Puede que sea así- contestó enfrentando sus ojos.
-¿Por qué no haces nada para cambiarlo?- inquirió absorta en sus recuerdos.
-Hay situaciones, cosas, que no dependen de ti; cuando es así, no hay mucho que se pueda hacer.-
-Entonces ¿quieres estar conmigo?- volvió a cuestionar.
-Claro, te escogí por eso. Además sumaste puntos extras por no saltarme encima cuando me conociste- bromeó, observando fijamente sus labios.
Y sin esperar más, fue él quien se acercó, para concluir aquella conversación con un beso.
-Nos vemos mañana, Sakura- se despidió, entremezclando sus alientos.
-Sí- fue todo lo que pudo decir, para salir del vehiculo.
Caminó un par de pasos, y sin girarse, se metió dentro del edificio donde residía. Escuchó como Sasuke encendía el motor y se iba de ahí, para subir tranquilamente a su pieza.
-Interesante, él es muy interesante- pensó, tirándose a la cama, dispuesta a descansar un poco.
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Su cuerpo se relajó, pero su mente, sólo se complicaba más y más. Estaba confundida.
¿En qué tipo de misión se había involucrado? O mejor dicho, ¿Qué pensó al desviarse tanto del objetivo principal? Es cierto que todo lo que hacía le servía como camuflaje, pero también dificultaba más el hecho de investigar.
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Y cuando creyó que Morfeo se la llevaba a su mundo, sintió como su computadora recibía un mensaje de la organización. De mala gana se levantó y abrió el correo, para reconocer las fotos que una cámara –hace tiempo–, había captado; fotos que había mandado a la CIA, para que las examinaran minuciosamente. Que por fin llegaban con resultado.
-Te tengo- pronunció al verle la cara a su próxima pista a seguir.
Ya no bastaba con sólo jugar para vencer, si no con que el oponente se rindiera.
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•• Pαℓαвяαѕ Pєя∂ι∂αѕ ••
By: eLiihxsan
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Hola! Bueno, no actualizo hace bastante, la inspiración no me acompañaba, y los momentos felices tampoco... espero tener las suficientes ganas de por lo menos escribir un poco cada día, para subir con el tiempo decente todas las actualizaciones. Lamento mucho todo el retraso.
Con respecto al capituloh, sin palabras, no tenía previsto que la relación se supiera tan pronto, pero bueno así se dio, y creo que todo llegara rápido al final, eso.
Dedicado a kyo nakamura. Gracias por el mp. No sabes cuanto me alegró que te acordaras de este fic :).
Agradecimientos: a todas las personas que me comentan; a todas las que esperan una actualización, y leen!, de verdad... Gracias.
Dejen comentarios, ideas, regaños, (inner: siempre y cuando sea en buena, xD) ya que me ayudan a mejorar.
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Avance: (...) -Sasuke, ¿quién es ella?- cuestionó mirándola un tanto a la defensiva. -Es mi...- empezó diciendo. -Compañera. Sakura Haruno. Mucho gusto señora Uchiha- se presentó. -Viene a hacer un trabajo- argumentó el pelinegro, un tanto confundido. -Ya veo, bueno, prepararé algunos bocadillos, ya vuelvo- avisó la mujer, partiendo a la cocina. -Se puede saber por qué, ocultamos nuestra relación- inquirió, observando como la habitación quedaba vacía. -Porque no sabía que eras un hijo de mami- explicó con obviedad. -Eso es mentira- se defendió, bufando. -Y supongo que tu mamá adoraba a cada una de tus ex... por lo menos a una- ironizó. -Buen punto- murmuró, luego de pensar en todos los conflictos que sus anteriores novias tuvieron con su progenitora. (...)
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Se cuiidaan :D
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PD: Disculpen la falta de ortografía, si es que hay :B (inner: en proceso de mejoramiento n.n)
PD2: Ya saben, pasen a mi perfil para buscar mis historias =)
adioo•
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eLiihxsan; ( & compañiiah xDD )
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