Disclaimer: Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen
Caminando sobre el Sol
(Walking on the Sun)
Un fic de Juuhachi-gou y Mirai Bulma
Traducción por Apolonia
Cuarta Parte
"Caminando sobre el Sol"
Así que sin demora, actúa ahora --se están quedando sin suministros
Permite si sigues vivo seis a ocho años en llegar
Y si sigues tu, puede haber un mañana
Pero la oferta es rechazada, es posible que estés caminando en el sol
--Smashmouth, "Walking On The Sun"
"Idiota," bufó Vegeta. "¿Y cómo se supone que debemos llamar a este milagro? ¿Go-go o Kuku?"
Ninguno, dijo una voz en todas sus mentes. Distante, como un rugido de energía; haciendo eco redoblado, al igual que la voz de una fusión; inconfundiblemente la voz de Goku, y nada menos que su voz. Soy el que existirá sólo una vez, a causa de los precios que se deben pagar. Soy el que nació para destruir la oscuridad. Soy KUGOO, el hiper SAIYAJIN. Kugoo levantó la cabeza a pesar de los guerreros Z y los Mirai Z, volteándose hacia Ryubarasu por primera vez. Y soy tu final.
El rostro de Ryubarasu se torció en desprecio. "Eso crees," se mofó. "No eres nada más que una molestia de momento para mí, como quiera que quieras llamarte. Cuando haya terminado contigo, terminaré este mundo y seguiré mi camino." Su mano derecha se alzó y disparó, el oscuro haz se abalanzó hacia la blanca figura, quien se quedó quieta para recibirla--
Y se recuperó.
"¡¿Q... Qué?!" El rostro de Ryubarasu empalideció, luego se enrojeció de ira mientras disparaba, de nuevo, y de nuevo, y de nuevo. Cada vez el oscuro haz de ki simplemente parecía esquivar a Kugoo, quien nunca se movía, sólo miraba con una mortal calma mientras el Asesino de Dragones se enfurecía e invocaba cada vez más poder, el suelo rompiéndose bajo él y sangrado con flujos de lava por el estrés, hasta que estuvieron de pie en medio de un río de fuego.
Cuando el Asesino de Dragones hizo una última pausa, jadeando y temblando, Kugoo inclinó su cabeza. Basta ya, ahora. No tengo más tiempo para jugar. Sin movimiento aparente, estaba de repente frente al rostro del Asesino de Dragones, con un puño ya a arqueándose para golpear en el pecho del otro con el sonido de una montaña rompiéndose por la mitad. Y un crack SÍ apareció, como si Ryubarasu estuviera hecho de cristal y el martillo hubiera descendido a destruirlo. Algunas brillantes chispas se dispararon, expandiéndose en el aire para formar una sinuosa espiral--
Hola, Shenlon. Kugoo sonrió al Dragón. Espera un momento, por favor. Tengo que liberar a tus hermanos también. La sonrisa desvaneciéndose, medio se agachó y no paró de golpear al Asesino, con puños borrosos con vetas de luz que se fusionaban en un largo torrente, una inundación, un centenar de golpes en el lapso de un latido del corazón, cada uno hiriendo a Ryubarasu en otro lugar y otro, y otro. De todos esos lugares donde escapaban chispas, llenando el aire con un centenar de formas, con los Dragones que Ryubarasu había robado y encarcelado dentro de sí mismo. Con su paso, él gritaban en agonía, encogiéndose, y aún Kugoo golpeó, hasta que con un último puñetazo envió a Ryubarasu a volar, un maltratado, roto, carbonizado desde el interior por su ambición y del exterior por la luz.
Luego hubo tranquilidad, salvo por el tenue trinar de un pájaro, en alguna parte, mientras las nubes comenzaban a resquebrajarse y a esparcirse dejando que el sol se muestre a través de ellas.
"Lo logró," dijo Mirai Gohan, con los puños apretados, con el rostro iluminado de alegría. "¡¡Lo hizo, lo hizo!!" Con alegría, se volteó. "Señor Piccolo, vio--" se detuvo. Su mentor no se estaba moviendo. Más bien, miraba fijamente a Kugoo, con el rostro sombrío. "¿Señor Piccolo..?"
"¿Qué es lo que desean de nosotros?" Una voz explotó en el aire, captando la atención de todos. Shenlon había bajado su cabeza, volteándola curiosamente, casi con respeto, delante de su salvador. "Debemos conceder el deseo por el que fuimos convocados antes que podamos descansar. ¿Cuál es su deseo?"
Es uno fácil para que nos concedas. Kugoo miró a los Dragones. Deseo que todos ustedes vuelvan a los mundos que pertenecen y los arreglen, como si el Asesino de Dragones nunca hubiera venido a robar sus espíritus. Restauren las tierras, las vidas, que él destruyó, todas ellas, en todas partes, en su búsqueda por su poder, por el completo alcance de sus poderes. Luego regresen a su eterno sueño y duerman bien.
Un centenar de cabezas se inclinaron; entonces, como una sola, los demás Dragones Eternos también agacharon sus cabezas. Hablaron en un centenar de diferentes idiomas, y sin embargo cada una de sus palabras eran claras de entender: ¡Su deseo está CONCEDIDO!
Un último ruido y luz, y se habían ido, sin dejar rastro.
Gohan / Mirai Gohan.
Mirai Gohan comenzó, luego caminó un poco hacia delante. "S-sí, Gok-- ehm.. um. .Papá..."
Kugoo lo miró, con una infinita ternura en sus ojos. Dile a tu mamá que la amo. Y toma algo de ese amor por ti también, hijo mío. Mi único hijo... Con un pequeño suspiro, Kugoo cerró sus ojos y cayó desde el aire.
Uno cayó; dos golpearon
"¡PAPAAAA!" Gohan saltó hacia delante, su gemelo futuro sólo un paso detrás de él, y todos los demás guerreros se hacinaron en el próximo paso. Ambos Gokus yacían amontonados en el suelo, uno respirando en dificultosos jadeos, evidentemente agotado pero capaz de levantar un débil pulgar a medida que se los demás se acercaban.
Pero el otro... el que tenía cola... aún yacía, quieto como las piedras.
"Papá--" Mirai Gohan atrapó a su padre, volteándolo, viendo su pálido rostro, demasiado vacío de su habitual alegría... tan vacío de todo en absoluto. "¡PAPAAAAA!"
"El poder de un dios," interrumpió la voz de Piccolo. "El poder de un dios," irrumpió la voz de Piccolo. "El poder de un dios, en una forma mortal. Es más de lo que pudieron soportar. El 'precio que se debe pagar'... es una vida. Y la de Mirai Goku era la más débil de las dos.. así que lo destruyó primero. Le dio a la fusión todo el poder que tenía, y cuando eso se fue... parece que ofreció hasta la energía de su alma."
Mirai Gohan se ahogó, con la vista borrosa. "No... no, papá..." sacudió su cabeza. "No puedes, no puedes dejarnos de nuevo, no puedes dejarnos para siempre--"
"Una semilla del ermitaño," dijo Vegeta.
"No queda ninguna," dijo Mirai Trunks, sudando. "Yo, le di la última a los niños... justo antes que Juu-chan nos rescatara..."
Luchando contra las lágrimas, Mirai Gohan comenzó a bajar a su padre, luego soltó a la quieta figura de su agarre. "Qué--" comenzó, y se detuvo, mientras Mirai Vegeta se desgarró sus guantes impacientemente y azotó sus manos llanamente sobre el pecho de Mirai Goku, liberando ki. Largos momentos pasaron mientras ninguno de los hombres se movía, aunque dos veces Mirai Vegeta tembló, y el sudor comenzó a caer de él mientras sus músculos se tensaban reflejando algún gran esfuerzo.
Luego Mirai Goku jadeó, convulsionó, y se tranquilizó, respirando con dificultad al principio pero estabilizándose mientras Mirai Vegeta alejaba de nuevo sus manos y pasaba una temblorosa mano sobre su frente. Después de un momento o dos los oscuros ojos se abrieron, desenfocados al principio, luego aclarándose.
"Kakarotto.". Mirai Vegeta se inclinó. "¿Me reconoces?"
"S...sí, Vegeta..."
"Bien." Mirai Vegeta levantó bruscamente la mano y golpeó fuertemente a Goku, lo suficiente como para hacer girar la cabeza del otro Saiyajin a casi noventa grados y abrió su boca. "¡¡Neboken-neyo ja!!" gruñó. "¡¿Qué crees que estás haciendo?! ¡Idiota!" Inclinándose, cerró una mano en el traje de Mirai Goku y lo levantó. "No pienses que vas a escaparte de tu destino tan fácilmente. ¡Tu vida está en MIS manos" Soy el único que te matará, en el lugar y momento de mi elección. Idiota de clase baja, ¡¿acaso la mitad de cerebro que te funciona se te escapó por tus oídos?! Tu vives por MI voluntad, y yo terminaré tu miserable existencia cuando me plasque! --¡¿Entiendes?!"
Mirai Goku sólo lo miró un momento, luego sonrió, sólo un poco. Muy muy suavemente, dijo, "Sí, entendido... soy suyo, mi príncipe." Luego cerró los ojos fatigado. "Creo... que voy a tomar una pequeña siesta ahora."
"¡GHUH!" La mandíbula de Piccolo cayó. "Que demo-- ¡¿'mi PRÍNCIPE'?!" Rodeando a su homólogo, exigió, "¡¿Desde cuándo Goku llama a ALGUIEN de manera respetuosa?!"
"...Desde ahora," Mirai Piccolo respondió, igualmente conmocionado.
Ninguno de los dos hombres que discutían parecían escuchar, o prestar algún tipo de atención. Mirai Vegeta simplemente dejó que Goku cayera nuevamente al suelo, sonrió, se puso de pie... y de inmediato cayó de lleno sobre Mirai Goku, inconsciente antes de aterrizar.
"¡Papa! ¡Señor Goku" Mirai Trunks dijo, arrodillándose rápidamente para revisar a los dos hombres. Suspiró aliviado, y se volteó al grupo. "Sólo perdieron el conocimiento."
"¿Qué hizo?" Gohan se preguntó en voz alta, ayudando a su propio padre. "¿Papá? ¿Qué hizo el Señor Mirai Vegeta?"
"No lo sé," respondió Goku. "Tendremos que preguntarle cuando se despierte, supongo."
Sin ser vistos por ninguno de ellos, la forma de un espantapájaros se levantó, con la vacía mirada fija en sus espaldas. Usando una mano para guiar a la otra, Ryubarasu alzó su generador de ki negativo. Tal vez ya no tenía el poder de un centenar de dragones, pero si podía drenar la energía de sus torturadores, sería suficiente para empezar de nuevo, y para satisfacer su dolorosa venganza. Nadie lo estaba teniendo en cuenta; estaban todos demasiado ocupados estudiando a los dos caídos que yacían sobre un montón de terreno. Ryubarasu sonrió y apuntó cuidadosamente hacia la amplia espalda de Goku--
Sin darse vuelta, sin ningún cambio de postura o expresión, sin siquiera mirar alrededor, Mirai Juuhachi-gou levantó su brazo y disparó detrás de ella, una vez. Esos a su alrededor alzaron la vista y miraron alrededor justo a tiempo para ver al, que alguna vez fue, Asesino de Dragones vaporizado donde se encontraba de pe por un disparo de energía de color azul blanquecino.
Hubo un largo, aturdido silencio, finalmente roto por la actual Juuhachi-gou. "Buen disparo," dijo.
Mirai Juuhachi-gou simplemente sonrió y asintió una vez en respuesta.