Dos borrachos en el cuarto
by
Yan-Yae
Disclaimer: solo hago esto porque a mi mente perversa le gustó la idea... además, si yo fuera dueña de este mundo y/o personajes no les haría lo que ELLA les hizo, les haría otras cosas, jeje, ;)
Nota: este fic es SLASH, relación gay, homosexual, hombre-hombre, si no te gusta este tipo de fic, no lo leas! No es lemmon (relación sexual explícita).
Nota2: este es mi primer slash terminado y también el primero publicado, espero que les guste, va a ser de dos capítulos no muy largos...
----------------------------------------------------
Dos borrachos en el cuarto
Remus se preguntaba, aun en el estado de casi inconsciencia en el que se encontraba sumergido¿cómo había llegado a eso?
En medio de la nebulosa extraña en la que se encontraba su cabeza, creía recordar que habían ganado algo, la copa de las casas, tal vez... No, no lo creía, eso sería algo imposible mientras los merodeadores estuvieran en Hogwarts... Quizás los T.I.M.O.S. ya habían acabado y eso era lo que festejaban o por el quidditch, tal vez. Seguramente habían ganado el torneo ¿Por qué otros motivo él se habría emborrachado tanto sino?
Intentó ponerse en pie y apenas lo logró su mundo giró vertiginosamente, manoteó lo primero que encontró: nada.
Cayó sentado sobre la alfombra roja y dorada, que, ante la vista de Remus, no era más que un mancho de un extraño color.
Intentó pararse nuevamente, su mano o su pie, no sabía cuál en ese momento, tropezó con varias cosas de vidrio.
Botellas.
Allí estaban las causantes de su semi (casi completo) bloqueo mental... o las contenedoras del causante de ese bloqueo.
Se paró nuevamente, pero esta vez más lento, acostumbrando al cuerpo a tomar y procesar esa orden.
Miró al rededor y pudo distinguir a varias personas que estaban en igual o peor (si era posible) situación que él.
Buscó a sus amigos, pero no se sorprendió al no verlos por allí. James acostumbraba a colarse en el baño de prefectos cada vez que se emborrachaba, Peter se perdía en la cocina y Sirius, Sirius se escondía detrás de los doseles de su cama a... bueno, a amarse.
Es que el alcohol tenía diferentes efectos en los cuatro amigos: James se deprimía o se ponía insoportablemente alegre; Peter prefería hundirse en los dulces, cosa realmente extraña porque Peter casi odiaba las cosas dulces, moría por todo lo salado; Sirius se excitaba, para qué andar con vueltas, se escondía, generalmente, en su cama y se... ¿mimaba, relajaba, tocaba?; Y, finalmente, él, Remus, se perdía del mundo, quedaba desconectado, pero disfrutaba de esos momentos porque notaba algunas cosas de las que, de otro modo, no se daría cuenta. Por ejemplo, en su última borrachera había descubierto que Denevi (de 6º), la novia de Lytton (de 7º), lo engañaba con su compañero de curso, Stevenson, o que Parker, un niño de 4º año que lo volvía loco, babeaba, literalmente, al ver a Evans pasar.
Para qué le servía esa información, aparentemente inútil, que lo convertía en un libro de secretos (sinónimo que usaba para no decir chismoso), en el caso de Parker, para chantaje, si él niño no le hacía caso lo amenazaba con contarle a James que lavaba el piso con la lengua cuando veía a la pelirroja y Parker, automáticamente, dejaba de hacerle la vida imposible.
Alguien se le paro delante, le tomo la cara y comenzó a besarlo con pasión desbordante, metió sus manos debajo de la camisa y, con un descaro arrollador¡le acarició el... al... su... bueno, AHÍ, sí, AHÍ!
Intentó ver quien era la condenada que lo estaba tocando así. Una marea de cabello rubio le pegó en los ojos y creyó escuchar que escapaba de sus labios el nombre Marco. Inmediatamente después se deshizo de ella, era la amiga/novia/amante de un tipo enorme de Hufflepuff, y Remus, a pesar de estar borracho, no era idiota.
Se arrastró, más que caminó, hasta las escaleras que llevaban al cuarto de los chicos. Trepó por los escalones y una vez divisada la puerta de su habitación y después de una breve lucha con el picaporte logró entrar.
No le importó que Sirius estuviera allí, con los ojos desenfocados y mirándolo extraño, y comenzó a sacarse la ropa. Tendría que darse una ducha bien fría o imitar a Sirius y mimarse él mismo. Esa rubia era tremenda.
Los zapatos, los pantalones, el chaleco, iba a intentar quitarse la corbata cuando sintió que algo se movía a su espalda.
Realmente asustado volteó y se tranquilizó un poco al ver que solo era Sirius, eso sí, con los ojos nublados por el alcohol y algo más, que Remus, al estar tan borracho como su amigo, no supo distinguir.
Sirius avanzó un paso más, Remus retrocedió por puro instinto.
Intentó preguntarle que quería, pero no le salían las palabras ¿o era que su cerebro no terminaba de procesar todo lo que debería?
Sirius volvió a avanzar y Remus a retroceder torpemente, hasta que, por puro capricho del destino, tropezó con el borde de la cama y cayó de espaldas. No tuvo ni tiempo para sentarse, porque cierto moreno ya estaba en sima suyo, a muy pocos centímetros de su cara. ¿Centímetros¡qué va! Milímetros.
Por segunda vez en esa noche, Remus se preguntó cómo había llegado a eso.
Sirius lo beso, despacio, y él no supo qué hacer.
Sirius deslizó las manos por debajo de la camisa y Remus intentó detenerlo.
Sirius pego su cadera a la de Remus, rozándolas sensualmente, y Remus se olvidó del mundo.
Durante esa noche, rodaron por todo el ancho y largo de la cama, besándose, saboreándose, tocándose.
Suspirando, gimiendo, riendo y llorando de placer, pasaron la noche.
La mañana los encontró dormidos en la cama de Remus. Afortunadamente, uno de los dos había cerrado las cortinas de la cama antes de caer rendidos.
Sirius despertó primero, no le llamó la atención el encontrarse desnudo, siempre despertaba desnudo en su cama después de una noche de alcohol. Lo que realmente lo sorprendió y, para que ocultarlo, lo asustó también, fue darse cuenta que esa no era su cama... ¡y había alguien más en ella!
Se volteó para ver de quién se trataba y, Merlín, por favor, que no sea quien creo que es, por favor, por favor. Sus suplicas de nada sirvieron, efectivamente era quien creía, Remus. No le había visto la cara, pero quién más podría dormir en una posición tan extraña.
De modo que no fue solo un sueño, pensó.
Se movió lentamente hasta alcanzar la ropa interior que estaba a los pies de la cama, cundo los alcanzó, escuchó un largo bostezo, y el otro ocupante de la cama se despertó.
Sirius observó, horrorizado como Remus se había quedado quieto de repente, mirándolo.
- ¿Qué estás... - no terminó de formular la pregunta porque ya había averiguado la respuesta y un leve "Oh" escapó de su boca.
Se miraron esperando a que el otro dijera algo.
- ¿Recuerdas lo que pasó anoche?
- Yo no soy gay- exclamó repentinamente Sirius.
- Nunca dije que lo fueras- contestó Remus, apartando la mirada-. Te pregunté si...
- Más o menos- Sirius se puso la ropa interior sin salir de debajo de las sábanas-. Escucha, Remus, no sé que nos pasó anoche, pero nunca debió pasar, tomé mucho, más que de costumbre.
- Yo también tomé demasiado, los dos estabamos muy borrachos, pero... no importa- musitó derrotado. Buscó los pantalones del pijama y se los puso-. Me voy a bañar.
Entró en el baño tan rápido como pudo. Se metió debajo del agua, y allí se quedó hasta que escuchó que Sirius salía de la habitación.
Secó su cabello y cepillo sus dientes. Observó su imagen en el espejo sin prestarle atención.
Esa última noche había descubierto algo, que de no haber sido porque estaba bajo efectos del alcohol no hubiera sido capaz de entender por mucho tiempo más, le gustaba Sirius Black.
Otro chisme para su libro de secretos. Uno que realmente hacía que le quemaran los ojos.
Continuara...
-----------------------------------------------
Leyeron hasta aquí?! WOW, gracias, jeje...
¿Quién adivina qué es lo que estaban festejando?... ¿premio? Ehhemmm¿un felicidades sirve?
Bueno, este no es el final (como fácilmente pudieron deducir por el continuara:/), en unos días subo el segundo y último capitulo...
Espero que me digan que piensan, si ya llegaron hasta aquí¿qué pierden dándole un clic al GO?
¡¡¡Gracias por leer!!!
Besos y abrazos desde Argentina
Yo creo en Snape
