Felices para siempre
Tercera parte de mi trilogía de fics, que comenzó en navidad. Antes de leer este one shot, deben: 1° leer hoy por mí y mañana por ti; 2° dejar un review, si no lo hicieron; 3° leer Recordando, la segunda entrega de esta trilogía: 4° dejar el correspondiente review: 5° ahora si, leer este fic que me ha costado horrores escribir. 6° dejar el review. 7° no pedirme mas que continúe esta historia porque acá se termina!! Aunque… cuando una puerta se cierra, siempre queda una ventana abierta…
Todos los personajes mencionados, asi como los lugares, son propiedad de JKRowling... los hechos que aqui se describen, saben que son míos... asi que no pregunten... aunque no se si ella le vendió los derechos a la WB.. de cualquier manera, no tengo ni la intencion de lucrar con esta historia.
Espero que les sea de su agrado y ahora si… a disfrutar!!!
Felices para siempre
Era la primavera más hermosa de todas las que viviera Ginevra Weasley. Con veinte años, había terminado el curso en la academia de Aurors, y con una carrera tan prometedora, podía hacer todo lo que había soñado desde pequeña. Con ansias recorrió los últimos pasos que la separaban del bar que estaba en el callejón Diagon, donde se encontraría con el amor de su vida. Entró apresuradamente y cerca de la ventana, cruzando el salón, sus ojos castaños se encontraron con aquellos ojos verdes que la perdían por completo. El sonreía ansioso. Ella suspiró profundamente y le devolvió la sonrisa, caminando presurosa hacia la mesa.
Harry no podía mas que agradecer a Hagrid el haberle traído al mundo mágico… porque si el semigigante no apareciera en su vida, cuando cumpliera los once años, nunca hubiera conocido a esa estupenda mujer que en esos momentos se acercaba a él, con esa alegría y esa luz que irradiaba y que lo hacía sentirse pleno. A menudo se encontraba pensando que hubiera sido de su vida, si todo lo que viviera no se hubiera dado. Si sus tíos hubieran cumplido su cometido de no dejarlo conocer la verdad sobre sus padres… y no conocer el mundo mágico. Suspiró. Ginny estaba frente a él, mirándolo curiosa, porque él se había perdido en sus pensamientos y no se había levantado para darle uno de los besos que solían darse, cuando pasaban mucho tiempo separados… es decir solo unas cuantas horas. Rápidamente, se levantó y sin decirle nada, la tomó fuertemente de la cintura, la atrajo hacia su cuerpo, y le dio un suave y largo beso. La muchacha atinó a tirar su bolso al piso, y lo atrapó por el cuello, metiéndole con ganas la lengua en la boca, y provocando que él emitiera un sensual gemido.
- Te quiero – dijo ella al separarse, y rozar su pequeña y pecosa nariz, contra la de Harry. El sonrió sensualmente y le dio un corto besito.
- Yo también – la soltó – nos sentamos? Estamos dando un espectáculo – ella miró al salón, y todos los estaban viendo, con distintas sensaciones. Algunos divertidos, otros horrorizados, pues la mano de Harry, había ido a parar con el fragor del beso, sin darse cuenta, en la parte baja trasera de la pelirroja. Se soltaron y sonrieron, para luego sentarse a la mesa. Un mozo se acercó, y les saludó sonriente.
- Buenos días!!
- Buenos días – dijo Harry – ahora si, vamos a ordenar.
- Harry, no podemos quedarnos mucho tiempo – dijo ella, él la miró sin entender – Verás… como sabes hoy era el último exámen…
- Cómo te fue? – dijo, mirándola y olvidándose del mozo que esperaba el pedido.
- Bien!! – miró al mesero – rastreo y sigilo… una papa!! – rieron – saqué extraordinario!!
- Bien!! – se acercó y le dio un beso – entonces, podría decirse que ya…
- Así es - gritó – soy un auror!! – las demás personas que se hallaban en el recinto, la miraron y aplaudieron.
- Vamos a festejar entonces!! – dijo Harry eufórico.
- Solo quiero un zumo de calabaza…
- Mejor cerveza de mantequilla… bien fría – dijo Harry mirando al mozo – tráiganos dos – el joven asintió e hizo aparecer dos botellas.
- Aquí tienen… – Harry le pagó las cervezas – Gracias señor Potter, y felicidades señorita auror – Ginny rió colorada –
- Gracias – dijo, y el mozo se alejó. Harry abrió las botellas y le alcanzó una. – bien, brindamos y nos vamos a casa de mis padres… nos esperan a almorzar!!
- Perfecto, entonces… - chocaron las botellas – por nosotros – la miró – por ti, mi hermosa auror!
- Por ti, mi precioso sanador – tomaron un trago de cerveza – ya pensaste en la especialización?
- Tengo varias opciones… – volvió a beber - Esta la especialización en cirugía mágica, pediatría mágica, o… ginecología mágica – ella arqueó las cejas – pero me temo por tu cara que no quieres que haga lo último.
- No me atrae la idea de que estés metiéndole mano a otras mujeres!! – dijo celosa.
- Solo quieres que lo haga contigo? – dijo él acercándose a su oído y hablándole en susurros.
- Si… - dijo ella coqueta – pero no desde el punto de vista médico!! – y le guiñó un ojo.
- Eso me recuerda… - le tomó las manos – hoy le diremos a tus padres que…
- Me propusiste eso en serio? – él la miró.
- Creo que cuando hablo de nosotros siempre es en serio – le besó la mano – aun sigue en pie mi proposición.
- Pero Harry…
- Si te propuse irnos a vivir juntos, es porque quiero hacerlo…. Tienes 20 años… yo tengo 21… ya tenemos nuestras carreras hechas!!
- Pero no tenemos un trabajo seguro! – dijo ella nerviosa.
- No quieres vivir conmigo? – dijo él, algo serio.
- No es eso – dijo ella serena – pero...
- Yo puedo mantenerte… en realidad tu me mantendrías! – ella lo miró sin entender – tu comenzarás a trabajar, pronto no?
- Kinsley, me dijo que dentro de un mes me debería presentar en el cuartel – dijo sonriente.
- Ves? – dijo él dándole un beso en la boca – tu me estarías manteniendo, hasta que termine la especialización… que será mas o menos un año… por eso quiero que nos vayamos a vivir juntos… y cuando termine mi especialización – la miró a los ojos. - nos casamos.
- Bueno… si lo pones de esa manera – se acercó y lo besó – me voy contigo cuando digas…
- Bien!! – dijo sonriente – ya tengo visto el departamento.
- Cuándo lo viste?
- Bueno… - dijo sereno tomando un poco de cerveza – el otro día me encontré con alguien de la escuela…
- Quién… - dijo ella curiosa.
- Realmente no importa – dijo él algo sonrojado – pero me dijo que había unos departamentos, en el callejón Imperial… tú sabes, aquel que intercepta el callejón Diagon.
- Harry… - dijo ella en un jadeo - ese callejón es la zona mas exclusiva de todo el Londres mágico!!
- Bueno… -dijo sonriente – no sabes… el callejón es una maravilla y el departamento un lujo… esta persona que me lo recomendó, vive en el mismo edificio… y me dijo que en su piso, hay un departamento disponible, así que pagué una seña… y si tu quieres… ya es nuestro…
- En serio?
- No – ella lo miró – en verdad, ya lo compré y estoy viviendo allí – ella se sorprendió – es que… Hermione, se ha vuelto algo asidua a nuestro departamento… ya verás que va a gustarte… nuestros vecinos son extraordinarios!!
- Entiendo – dijo ella – mirando la hora – mejor vamos a casa – se levantaron – llegaremos tarde para el almuerzo… además hay que decirle a mis padres que me voy a vivir con mi novio!!
- Si… -dijo él, dando un suspiro – eso es lo que mas nos costará decir…
- No cariño… – dijo ella sonriendo, y dándole un cálido beso – a ti te tocará esa misión – él trago saliva, asustado – porque yo solo me dedicaré a ver cuanto tiempo tardan mi padre y mis hermanos en romperte la cara!! –
Decirle a los padres de Ginny la decisión que habían tomado no fue fácil, pero tampoco fue tan catastrófica como decirle a sus hermanos. El que más se tomó a pecho el cariño protector de hermano, fue sin duda alguna, Bill, que fiel a sus rasgos de lobo, le mostró unos flamantes y relucientes colmillos a Harry, que al moreno se le antojo que estaban listos para la acción. Y mas convencido estaba cuando veía a su cuñado mayor mirarle con ganas la yugular. Charlie, hizo chasquear los dedos, de tal forma que cualquier dragón adulto peligroso, llámese Colacuerno húngaro, tendría miedo de poner su cuello, entre esos demenciales y robustos dedos. Fred y George no dijeron nada y Ron… bueno él se puso un tanto rojo, pero su rabia se apaciguó cuando los cinco hermanos (Por supuesto a Percy ni lo contamos), lo corrieron por todo el espacio que ocupaba la madriguera… y decidieron perdonarlo, cuando Harry se subió a un árbol, y creando un estupendo escudo protector, no dejó que nadie se aventurara a sacarlo de su apacible guarida.
Tres horas después, amenazados por la nueva auror, dejaron de molestar a Harry y les dieron las felicitaciones del caso… aunque Bill no dejó de mostrarle los colmillos. Las muchachas fueron las mas adorables con la pareja, aunque Harry intuía que algo Hermione les había comentado algo, pues no dejó de sorprenderle la cantidad de regalos que tenían para su nuevo apartamento.
Ginny estaba divertida, y feliz… su vida comenzada a rodar, de manera tranquila y al lado del hombre que siempre soñó tener… Harry Potter la miraba con esos ojos que la derretían, y más contenta estaba porque ya nunca más se tendría que apurar para llegar a tiempo a su casa, una vez que se encontraban a solas en el departamento de Harry, cada vez que Hermione les ayudaba sacando de su lado a Ron. Aunque eso era lo mas apasionante de su relación, correr con el peligro de que en algún momento Ron los descubriera… hubiera pagado todo el dinero del mundo por tratar de escuchar a Harry darle las explicaciones a su hermano de por qué su hermanita pequeña, estaba desnuda y en sus brazos, en su cama… en la que Harry también estaba desnudo.
La mano de Hermione le pasó por su cara, volviéndola a su cuarto. Ella se había quedado pensativa, mientras se peinaba su larga cabellera… miró a su amiga a través del espejo y dejó el cepillo para acercarse a su cama. Hermione, se quitaba la bata, y se arropaba en su cama… a Ginny le extrañó esto y frunció las cejas.
- Qué sucede? – preguntó Hermione, ya acostada, mirándola sin entender.
- Y eso? – dijo la pelirroja – desde cuando te duermes en esa cama? – Hermione sonrió.
- Desde que tu hermano, se fue a dormir con Harry, para que no tenga la tentación cerca… – rieron.
- Ron se fue a dormir con Harry, para que no se acerque a mi? – la castaña asintió – es un loco sin remedio.
- En realidad tus cinco hermanos están rodeándolo… con hechizos sensores de movimientos – Ginny bufó – apenas Harry se mueva de su cama, le saltarán encima!!
- Solo espero que no tenga ganas de tomar agua… - rieron más – no me gustaría estar en su pijama.
- En serio? – dijo Hermione con picardía.
- No… - dijo, adivinando la doble intención – me gustaría sacarle su pijama!!
- Ey! – dijo su amiga – que tú eres…
- Claro… como tu y Ron lo hacen vestidos!!
- Claro que no…pero…
- Acaso usan los métodos que practicaban en la edad media? – Hermione se sonrojó.
- De qué hablas…
- Bueno… - dijo ella acostándose – tu sabes… en la edad media… la mujer, un tanto pudorosa, usaba un camisón… que tenía un agujero estratégicamente hecho en… - le señaló la parte baja de su vientre, riéndose de su amiga - y por donde el esposo, hacía puntería!! – se sentó en la cama doblándose de la risa.
- Basta Ginny!! – dijo roja, y se tapó la cara con la sábana – eso es…
- Lo más aburrido del mundo!! – rieron – te imaginas a Ron? – la miró – rasgaría todo el camisón porque no sabría para que diablos es ese agujero!!
- Claro porque Harry es toda una luz!! – dijo la castaña, chasqueando la lengua.
- No, pero él lo rasgaría por el tamaño de su…
- Basta!! – apagó la luz, mientras escuchaba las carcajadas de su amiga – Eres imposible!!
- Hermione… - dijo una vez pasado el tiempo de las bromas - tu sabes donde queda el departamento de Harry?
- Si… - dijo ella y Ginny escuchó un rasgo de temor en su voz.
- Sabes la dirección exacta?
- Si… -dijo dudando – por qué me lo preguntas?
- Bueno… - dijo ella seria – es que… Harry no quiere que me vaya inmediatamente… - Hermione suspiró – mira… dice que quiere arreglar todo para cuando yo llegue.
- Y tu que piensas? – dijo ella preocupada.
- Bueno… yo creo que no debería ser así – no recibió respuesta de su amiga – así que me gustaría participar de los arreglos…
- Ginny…
- Después de todo será mi casa también… no todo tiene que ser lo que Harry diga… o quiera, no crees?
- Eh… creo que si… tienes razón.
- Entonces – dijo prendiendo la varita – tu me ayudarás?
- No creo que a Harry le guste la idea…
- Por qué?
- porque quizás él quiera darte una sorpresa… -dijo y a Ginny le pareció que su amiga rehuía a su mirada.
- Bueno… - la miró suspicaz – pero no creo que se enoje si a la sorpresa se la doy yo.
- Ginny…
- Dame la dirección… ahora – dijo enérgica.
- No, Ginny deberías hablar con Harry… él tiene que…
- Vamos Hermione, no me digas que… por qué no quieres darme la dirección?
- El no te lo dijo, no? Por algo será…
- Qué quieres decirme?
- Nada – y esta vez Ginny estuvo segura que su amiga no quería mirarla. – será mejor que nos vayamos a dormir.
- Bueno… gracias amiga!! – dijo y apagó la varita – ya me las apañaré para averiguarlo sola – Hermione volvió a suspirar – y de esto ni una palabra a Harry…
- Bien… -dijo Hermione, dando un bostezo – hasta mañana – Ginny no le contestó. "Quizás es idea mía, pero aquí hay gato encerrado. Por qué no quieren decirme donde queda ese bendito departamento? Bueno Hermione, si tu no me lo dices…. Tengo mis fuentes para averiguarlo… Quizás Ron, se muestre más cooperativo… Diablos, él es auror… no podré hacerle legilimancia… aprobó con honores el curso… bien… solo es cuestión de agudizar el ingenio… saqué extraordinario en Sigilo y rastreo… puedo con esto… Pero no pudo pensar mas, porque una estruendosa chicharra sonó en el cuarto contiguo, mas precisamente el de Harry, y segundos después un quejido, con la voz, que no tuvo dudas en identificar como la de Harry, se escuchó a través de las paredes… seguido de un "Te lo advertimos Potter" y la voz anterior, algo dolorida que se excusaba diciendo "solo quería ir al baño". Rió… y sintió lástima de su novio.
Los días siguientes trató por todos los medios lograr que Harry la llevara a conocer su nuevo hogar, pero el joven se mostraba reticente ante tal pedido. Esto la ponía más furiosa. Sabía que algo raro había en eso… y mas porque cada vez que tocaba el tema con Ron, él de alguna manera buscaba la forma de alejarse de su hermana. Claro que Ginny no se iba a quedar tan tranquila. Ante todo el mundo fingió que la curiosidad por conocer el departamento, ya había pasado, y sorprendiendo a todos se dedicó a ayudar a los gemelos en la tienda de chascos, hasta que fuera llamada a formar parte del escuadrón de aurores.
Harry estaba contento. Al menos la pelirroja lo había dejado en paz con el asunto de su nueva casa… pero sabía que cuando ella se enterara, no todo serían rosas… pero se convenció que en un instante él la haría olvidarse de todo y vivirían felices por siempre… solo olvidó, que a Ginny algunas cosas de su pasado no se le olvidaban tan fácilmente… y más precisamente "esa cosa" de su pasado. Pero por el momento, él disfrutaba de las tardes con su amada, mientras se decidía por cual especialización estudiar… le habían llegado lechuzas, dándole la oportunidad de seguir sus estudios en el extranjero, pero ahora, sus raíces estaban en Inglaterra, mas precísamente al lado de su preciosa pelirroja.
Pero Harry cometió un error enorme, al creer que había convencido a Ginny de esperar por ver el departamento, en el que el muchacho ya vivía. Se confió, y Ginny como toda Weasley, no deja nada por la mitad… así que sin que nadie lo notara, cambiando varias veces su apariencia, siguió al joven de ojos verdes hasta un coqueto edificio de departamentos, a la mitad del Callejón Imperial. De solo ver su fachada quedó con los ojos como platos… era la sofisticación hecha edificio… nada visto en el mundo mágico nunca antes… De solo mirar el frente, y la enorme puerta de roble, se vio profundamente enamorada de ese lugar. Miró hacia lo alto de la torre y divisó grandes ventanales que reflejaban el sol entre un anaranjado rojizo, que hacía ver lo tarde que era. Suspiró, y se dijo que mañana al mediodía, regresaría. Harry tenía el día libre y de seguro lo encontraría en su casa… y le daría la sorpresa de su vida. Y con un imperceptible crack, desapareció.
Las doce han dado, y sereno estaba el callejón Imperial, en el numero 56. El imponente edificio reflejaba los rayos del mediodía, y lo hacían ver soberbio. En la calle frente al edificio, un imperceptible crack, mostró al segundo la delgada figura de una joven de cabellos rojizos. Tenía en sus manos una canasta, que emanaba al parecer el rico aroma de un suculento almuerzo. Ginny Weasley se había propuesto entrar al edificio, llegar a su nuevo hogar y darle la sorpresa de su vida a su amado… pero no estaba ni por cerca pensando que quizás, la sorpresa se la llevara ella. Tocó el timbre del encargado del edificio y esperó impaciente. El anciano llegó al minuto y la miró de arriba abajo. Ella sonrió amablemente, puesto que pensaba que si tenía que vivir allí, tendría que empezar a llevarse bien con todos los moradores del edificio.
- Buenos días señorita – dijo el anciano amablemente.
- Buenos días… mire…
- Qué se le ofrece? – dijo mirando la canasta con curiosidad.
- Yo… soy auror… y estoy buscando el departamento de Harry Potter – respiró nerviosa.
- Si quiere, puedo avisarle que alguien lo busca.
- No! – dijo rápidamente – verá usted… - suspiró – es un asunto delicado… que tiene que ver con… un... elemento que el señor Potter tenía perdido…. Si, eso es – dijo inventando a medida que hablaba. El viejito arqueaba una ceja, como no creyendo una palabra de la pelirroja. – Usted sabe…. – se acercó para ser mas convincente – Voldemort… - logró su objetivo, porque al viejito casi se le caen los pantalones del susto.
- Ha dicho… V… Vo… Vol… "Usted ya sabe quien"?
- Si… dijo… y no quiero que nadie se entere… imagínese que estoy dando información a través del portero mágico… y alguien me escucha… y luego los seguidores de… "usted sabe quien", vinieran a la noche para acallar las voces de los testigos… - lo miró como diciéndole "si no me dejas pasar, te mando a los mortífagos". Mirada que muy bien interpretó el viejito.
- Bien – dijo temblando – El señor Potter tiene su departamento en el último piso… octavo B.
- Bien… - sonrió – cuantos departamentos hay en el piso?
- Solo dos.
- Que bueno… gracias!! – dijo ella y haciendo una leve reverencia caminó hacia el elevador – bien Ginny – dijo contenta – ahora veremos donde queda el paraíso donde vivirás – el elevador se abrió y ella quedó atónita – si así es el elevador… Wow!! Voy a vivir en un palacio en las nubes!! – entró al elevador y con los dedos ansiosos marcó el numero del piso al cual iba. Respiraba nerviosa… tenía una euforia inusitada… el elevador se detuvo en el octavo piso y abrió las puertas… el pasillo era blanco con los techos y el piso de granito de color claro. Caminó directo al departamento con la letra B… pero justo antes de llegar, la canasta se rompió y ella tuvo que agacharse para levantar el estropicio que había hecho… en ese momento la puerta del departamento B, se abría. Ella miró hacia arriba y el mundo se le vino abajo.
- Bien Harry… - dijo una mujer – me alegra que estés satisfecho por mis servicios… - El sonrió. Ginny se puso blanca.
- No sabes cuanto te agradezco todo lo que haces por mi… - dijo él contento, y recibiendo una caricia de la joven.
- No tienes nada que agradecer, cariño… – dijo ella coqueta.- Para eso somos amigos!! – rieron – después de todo, gracias a mi, eres mi vecino!!
- Si tu no me hubieras contado acerca de este departamento… - la abrazó – me alegra haberte encontrado ese día Cho! – Ginny cayó en cuenta… y como toda Weasley celosa, entendió todo… el por qué de su negación a decirle de sus vecinos… de mostrarle el departamento. El por qué de su apresuramiento a irse a vivir solo… era por Cho… todo por Cho Chang. Lo malo para Harry que él y Cho no parecían haberse dado cuenta de la presencia de la pelirroja… que a esta hora, podría haber quemado el contenido de la canasta del odio que cargaba encima – y gracias por la ayuda… me ha gustado mucho como has decorado el lugar.
- No fue nada Harry… - dijo ella y le dio un beso – Siempre estaré aquí para darte una manito… - rieron divertidos.
- Que bueno que tienes vecinas tan colaboradoras Harry!! – dijo la pelirroja, irguiéndose en toda su estatura, causando que Harry quedara mimetizado en la blanca pared – Así, no tendrás problemas para suplir ciertas necesidades… – lo miro con odio.
- Ginny… - dijo casi sin aire – qué haces aquí?
- Bueno… yo creo que me voy. – dijo Cho – Hola Ginny!! – dijo la muy pu… descarada, sonriéndole - bienvenida al club!! Cualquier cosa… estoy en el departamento A.
- Vives aquí? – dijo Ginny, y bufó. A estas alturas, parecía un toro, encerrado en un ruedo.
- No te lo dijo Harry? – dijo sonriendo – Vivo aquí… y nos encontramos hace un mes y medio… y bueno... él me hablo de su necesidad de cambiar de departamento… claro, imaginate un chico solo…
- Solo – dijo mirándolo furiosa. El bajó la cara – Claro… entonces tu viste que estaba solito, y le hiciste el favor…
- No Ginny!- dijo él recuperando la voz – deja que te explique…
- Bien… entonces… por qué no me muestras tu departamento "De soltero"? – dijo enfatizando estas últimas palabras.
- Eh… bien… -dijo tragando saliva – adiós Cho.
- Oh, no te despidas tan pronto de Cho – dijo ella al pasar cerca del joven - en unas de esas… desde hoy vas a necesitar tus servicios mas seguidos – y entró. Harry, miró hacia el techo, como pidiendo fuerzas al mas allá, y entró… dispuesto a enfrentar esa furia de cabellos rojos que era su novia.
- Ginny….- dijo cerrando la puerta, dándole la espalda – lo primero que quiero que entiendas, es que… - pero no pudo terminar porque un jarrón, se estrelló en la puerta a escasos diez centímetros de su cabeza – Se puede saber qué estás haciendo?
- Y SE PUEDE SABER QUE HACE ESA CHONGA INFELIZ EN TU DEPARTAMENTO!! - gritó, mientras buscaba otra cosa para estampillársela en la humanidad de su novio.
- No malinterpretes lo que viste!! – dijo él algo temeroso – no es lo que parece!! – alcanzó a taparse con un gran almohadón cuando una lámpara iba directo a su estómago – deja de romper las cosas!! – dijo enojado.
- Por qué? - dijo ella - acaso las escogió tu hermosa Cho, con ilusión para tu nidito de amor? – dijo blandiendo un plato decorativo de cristal – Oh… - dijo con sarcasmo, imitando a Cho – "mira Harry… este plato quedará hermoso en nuestra sala"
- No sabes lo que dices…
- Que no se lo que digo? – le lanzó el plato – yo vi… y escuché!!
- Y como siempre interpretas todo mal!! Si dejaras de romper las cosas y me dejaras explicarte…
- Que… - dijo poniendo las manos en la cintura – qué cuento nuevo vas a inventar?
- No son cuentos… es la verdad!!
- La única verdad es que me ocultaste… - respiró y sus ojos se llenaron de lagrimas – me mentiste!! Hace cuanto que te ves con esa?
- No me estoy viendo con nadie! – dijo mas rojo de furia – Cho es mi vecina!!
- Ah… claro… - lo miró - ahora entiendo, no? Ella es el "compañero de Hogwarts que te encontraste"?
- Así es… – las cosas de la canasta empezaron a volar… manzanas daban en el cuerpo de Harry que se retorcía de dolor – ya basta!!
- Y como buen idiota que eres… le contaste que andabas solito y necesitado de donde vivir…
- No seas tonta!!
- Y encima me insultas? – le lanzó una banana.
- Deja de lanzar cosas!! – sacó la varita – no me hagas hechizarte!!
- Es lo único que te faltaba Potter!! – él la miro serio- Bien… te vio solo, le dijiste que estabas…
- Buscando casa…
- Y ella convenientemente, te dijo que podía conseguirte una, verdad?
- Así es… y luego…
- Te citó para verte en su departamento?
- Si… pero solo fue estrictamente comercial-
- Comercial mis cuernos!! – dijo tomando la varita – eso es lo que pueden ser comerciales… los cuernos con los que me adornaste la cabeza!! – y comenzó a llorar.
- No empieces con tus lamentos!! – dijo ya cansado – Así fue. Ella me dijo que estaba este departamento y bueno…
- Lo tomaste sin consultármelo, no?
- Si.
- Por qué?
- Porque sabía que pondrías objeción, al saber que Cho vivía en el mismo piso – dijo serio. Ella lo miró con lágrimas en los ojos…
- Y aun sabiendo que yo no iba aceptarlo…. Aun sabiendo lo que pienso de esa Chonga… Lo compraste? – Harry comprendió tarde el contenido de sus palabras.
- Mira Chiquita… -dijo tratando de calmar los ánimos – mi pecosita, este departamento es hermoso – ella miró alrededor. Si tenía que ser honesta, el lugar era de ensueño… pero luego observó cada uno de los muebles y adornos que decoraban la estancia… nada de eso lo había escogido ella… todo había sido obra de Cho. Y la furia brotó desde lo mas hondo de su ser – y por eso…
- Por eso, no te importó un comino, mi opinión… - dijo bajando la varita.
- No es eso… - dijo tratando de serenarse – yo… solo pensé que una vez hecho el gasto… tu cederías! – y ensayó una de sus sonrisas compradoras, que no hizo mas que enfurecer peor a Ginny.
- Me crees una idiota? – dijo volviendo a levantar la voz – entonces pensaste, a la idiota de Ginny, la calmo con una caricia y me salgo con la mía… tengo a Ginny y tengo a Cho... no? – dijo riendo – Y después dices que consideras mi opinión…
- No digas estupideces… yo te considero en todo!! - farfulló.
- Ah… si? – dijo ella.
- Sabes que si!! – dijo acercándose – sabes que todo lo hago por ti… todo lo pensamos entre los dos!! Merlín, esto ya me está cansando…
- Ahora te estás cansando, no? – dijo acercándose ella también, pero levantó un almohadón horrible – Así que me consideras en todo? – él asintió – así que mi opinión es importante para ti…
- Si… todo lo hacemos de común acuerdo - Estaban bien cerca.
- Bien… - dijo ella - ENTONCES DIME CUANDO DIABLOS TE DIJE QUE QUERIA LA CASA DECORADA DE ESTA MANERA? - sonrió - AH… CLARO… DEBE SER CUANDO LE DECIAS A LA CHONGA ESA QUE QUERIAS EL DEPARTAMENTO ARREGLADO A "SU MANERA" PARA QUE LA INUTIL DE GINNY, QUE NO SABE NI ACOMODARSE EL PELO, NO ARRUINE TUS GUSTOS!!
- NO DIJE ESO… NI LO PIENSO… SOLO QUE CHO TIENE UNA MANERA UN POCO…
- AH… - dijo ella y sus lágrimas corrieron – BIEN… YO SOY SOLO UNA POBRETONA SIN SENTIDO DEL BUEN GUSTO, Y CHO ES LA GRAN DECORADORA!!
- PUES… SI! - pero luego pensó dos veces lo que dijo… y sobre todo, se dio cuenta de la idiotez que contestó, cuando miro los ojos de sorpresa de Ginny, al advertir que él le decía pobretona – no… no digo que tu seas una pobretona… Cho es…
- Sabes qué? – dijo seria – no puedo estar con una persona que no me considera… que sabe cuanto me duele que estés cerca de tus antiguos amores… y que me trate como una poca cosa… y que encima, no tome en cuenta mis opiniones… - lo miró.
- Pues, sabes una cosa? – dijo él, mas enojado – no puedo estar con una mujer celosa, que anda cuidando que no me vea ninguna mujer… insegura de lo que es… y que no confía en mi!! - se cruzó de brazos, adoptando la misma postura de Ginny.
- Estás tratando de decir lo mismo que yo? – dijo ella.
- No sé que quieres decir tu…
- Por qué no lo decimos a la cuenta de tres… a ver si al final estamos de acuerdo en algo?
- Bien… 1… 2… 3…
- LO NUESTRO SE ACABO – gritaron al unísono. Harry frunció la frente, dándose cuenta de lo que había dicho, pero no dijo nada mas.
- Bien… - dijo ella hablando con entereza, pero con el corazón hecho trizas – creo que aquí estoy de mas… - y comenzó a caminar hacia la puerta – lamento haber roto sus pertenencias señor Potter – Harry sintió una punzada en su pecho – si me envía la cuenta… le repondré los gastos. – llegó a la puerta lentamente, esperando que él la detuviera, pero Harry no atinó a moverse – Buena vida señor Potter… - lo miró- aunque en compañía de su vecina… de seguro diversión no le faltará…
- Al menos ella no me recriminará, cada vez que hable con una chica que me pregunte la hora por la calle!! – el sollozo de Ginny no se hizo esperar, y cuando abrió la puerta, estaba Cho, mirándola con una sonrisa cínica – Cho… - dijo Harry. "Sobre llovido, mojado… pensó el joven...
- Disculpa Harry – dijo ella pasando cerca de Ginny – Qué pasó aquí? – dijo mirando los destrozos – Oh… - se agachó – el jarrón que tanto nos gustaba!! – Harry torció los ojos… Cho lo estaba enterrando vivo, y la Chonga, sin darse cuenta de la situación se agachaba a recoger los trozos de la cerámica rota.
- Que quieres Cho? – dijo indiferente a la mirada de Ginny.
- Bueno… - lo miró y luego a la pelirroja – me preguntaba si no tienes una taza de azúcar que me prestes? – Ginny levantó la mirada… entendió que desde ese momento, no existía Harry en su vida nunca mas. Lo miró. Y entendió también, que él no quería saber mas nada con ella. Respiró profundamente y ensayó su más cínica sonrisa.
- Enhorabuena, Chang – La Chonga la miró sin entender – Parece que desde hoy en adelante… te quedarás con la azucarera completa… - y cerró la puerta, desapareciendo de la vida de Harry Potter.
- Yo… solo quiero una taza de azúcar! – dijo ella encogiéndose de hombros – Harry qué ha sucedido?
- Mi mujer acaba de dejarme… - Ella se puso triste (Que hipócritas que son algunas mujeres!!) – Vio y escuchó cualquier cosa… y creo que hemos terminado… - se sentó en el sofá – nos dijimos cosas duras… - se tapó los ojos.
- Quizás ella no sea la mujer de tu vida, Harry – él la miró.
- Ya no podré saberlo… o no?
- No te apenes – dijo ella sonriendo – quizás allá afuera este la mujer que sea la indicada para ti – se acercó lentamente para darle un beso memorable y con ello, hacerle olvidar a esa insulsa pelirroja. Harry abrió los ojos sorprendido, al ver la reacción de su vecina. Cuando estaba a punto de tocar sus labios él se apartó… se fue hasta la alacena y le dio la taza de azúcar. Ella se levanto y se acercó al joven, moviendo sus caderas… - Tal vez si me dieras una…
- No Cho – dijo secamente – tienes razón. Allá afuera está la indicada para mí… pero no eres tu… es la mujer que acaba de marcharse. – Ella lo miró con rabia. – Me gustaría quedarme solo.
- Tú te lo pierdes… – dijo la muy puerca, y salió ofendida del departamento.
Ginny no dio a su familia explicaciones de la ruptura de su noviazgo. Solo se limitó a decirles que lo suyo con Harry era historia y que les agradecía que no hicieran preguntas… acto seguido se encerró en su cuarto una semana, solo bajando para comer. Y cada vez que bajaba, tenía que soportar las miradas interrogantes de sus padres y hermanos, al verla con los ojos rojos de tanto llorar. Porque si había algo que hacía desde que salió de ese departamento, fue llorar como nunca antes lo había hecho.
Harry también estaba hecho un guiñapo, y no atendía a nadie en su departamento. La hartante de Cho se cansó de llamar a la puerta pidiendo una oportunidad, pero no tuvo respuesta. Parecía que Harry estaba muerto ahí adentro. Y casi, no era errado pensar de esa manera. Ginny, al cerrar la puerta, se había llevado todas las ilusiones del joven de formar un futuro feliz, con la mujer que amaba. Se maldijo mil veces haber encontrado a Cho, y decirle lo de su urgencia por conseguir casa… Y mas se maldijo por no tomar en cuenta su opinión… pero también se volvía fúrico cuando recordaba su falta de confianza… eso era imperdonable. La puerta fue aporreada varias veces, y él seguía en sus lamentos…
Hermione y Ron, se acercaron al departamento, cansados de no saber noticias de su amigo. Estaban preocupados por Ginny, pero entendían que Harry estaba solo y necesitaba un amigo en quien apoyarse… Y como la pelirroja estaba en la madriguera al cuidado de sus padres… ellos se llegaron hasta el flamante edificio para saber de él. Tocaron insistentemente… pero él no quería atender.
- Si buscan a Harry… – dijo Cho, que al escuchar los golpes y llamados de Hermione, salió al pasillo para averiguar algo – creo que está algo reticente de atender visitas – Hermione la vio vestida con ese insinuante camisón, de seda, y miró a Ron quien por un instante desvió la mirada desde la puerta hacia el escote de la vecina de Harry. – yo he tratado de…
- Y así tratas de entablar amistad con los vecinos? – dijo la castaña acercándose con rabia – no me parecería raro que tu hayas visto a Ginny y hayas insinuado cosas que no son!! – la oriental se puso roja, y cerró la bata de golpe, - eres una zorra arrastrada y mejor vete para tu casa, porque si no aquí te quedas calva!!
- Que mal educada!
- Y tu eres una descarada!! – Hermione ya se le iban las manos.
- Si hubiera sabido que traer a Harry crearía problemas, mejor no me gastaba!
- Lo hiciste a propósito!! Zorra! – A estas alturas Ron la tenía de la cintura – Claro… pero te salió mal el jueguito!!
- Si… - dijo ella dándose vuelta y bamboleando el traste – Pero afortunadamente… me salió un trabajo de modelaje en otro país, así que me voy… y el departamento se vende.
- Gracias al cielo! – dijo ella mientras Cho cerraba la puerta de su departamento – maldita odiosa!! Se la tengo jurada desde la escuela!!
- Cálmate… - dijo Ron – no ganas nada poniéndote así…
- Te das cuenta que esa parece haber orquestado todo para que esto pasara? - Golpeó la puerta furiosa – y este idiota, como siempre no se dio cuenta de nada – Volvió a golpear – HARRY, ABRE ESTA MALDITA PUERTA PORQUE TE ASEGURO QUE LA TIRARE ABAJO SI NO LO HACES!!! – volvió a golpear.
- Ya te oí Hermione – dijo él abriendo la puerta. Ron miró dos veces para reconocer a su amigo… es que con la barba, las ojeras y el cabello hecho un desastre parecía cualquier cosa menos un ser humano. La pareja pasó y vio todo a oscuras. Hermione, moviendo la varita, levantó las persianas del gran ventanal, haciendo que Harry cerrara los ojos cegado por la luz.
- Antes de que hablemos...- lo miró – date un baño, aféitate y ponte algo mas limpio… apestas
- Es bueno verte amiga – dijo con sarcasmo.
- Ve, Harry – dijo Ron, mirándolo con pena – Hermione y yo te haremos un té.
- No tengo…
- Ve, antes de que yo misma te lleve a la ducha! – dijo enojada – y después tendremos una larga conversación. - Harry estuvo en el baño al menos una hora, tiempo en el que Hermione y Ron, acomodaron un poco el desastre hecho por su amiga. Luego fueron a la estufa y pusieron la tetera para realizar el té. Al rato volvió Harry algo más presentable, aunque las ojeras y la cara de infeliz no se fueron con el agua. Se sentó en el pequeño desayunador, mirando a la nada, y esperó a que Hermione le sirviera el té en silencio…Ron miró a su novia y esta chasqueó la lengua. Harry la miró y luego a su amigo… Sus ojos se aguaron de repente.
- Cómo está? – solo dijo.
- Como tu… – dijo Ron – no quiere ver a nadie – y tu?
- No quiero ver a nadie – dijo mirando a Hermione.
- Pues no me importa!!- dijo enojada – sabes que te quiero como un hermano, y no dejaré que tu y mi mejor amiga se alejen por una tontería!!
- Tu lo dijiste… -suspiró – es una tontería… pero Ginny se la toma en serio!! Si no confía en mí… será mejor que no continuemos… como vamos a afrontar el resto de nuestras vidas, si tiene celos hasta de mi sombra?
- Cómo va a confiar en ti? – le dijo ella – si tu te niegas a decirle donde diablos van a vivir?
- Sabías que era una sorpresa!! – dijo él defendiéndose…
- Claro… y bonita sorpresa le diste! – dijo ella torciendo los ojos – Tu ex novia… la mujer mas despampanante de la tierra… es tu vecina!!
- Eso fue historia pasada Hermione… a mi Cho no me gusta!!
- Pero entiende que Ginny es bastante insegura con tus ex novias Harry – y fue Ron el que habló.
- Insegura? – dijo golpeando la mesa – es una celosa!! Cree que va a tenerme pegado a ella todo el tiempo… es que acaso cree que soy un maniático busca chicas? no confía en mi!!
- Piensa… -dijo Hermione – tu le niegas información y cuando ella viene, te ve agradeciéndole efusivamente a Cho…
- Porque ella me ayudó a decorar todo!!
- Entonces imagina a Ginny… siendo desplazada en todo! – él la miró – tu la dejaste a un lado en todas las decisiones que se suponen deben tomarse de a dos…
- Era una sorpresa… – dijo apagado.
- A ti te gustaría vivir en un lugar cerca de…
- Dean Thomas? - concluyo la frase Ron.
- Ron… no juegues con fuego… no estoy de humor para esa broma – dijo furioso.
- Entiendes el punto no? –dijo Hermione – Ginny llega, te ve abrazando a tu ex novia y encima se entera que todo el departamento tiene su sello personal… nada de los gustos de Ginny… todo de Cho!! Qué hubieras hecho tu en su lugar?
- Le habría dado tiempo a que se explicara!! – dijo levantándose – pero como toda Weasley cabeza dura, nunca me dejó decir ni una palabra!! – indicó el desastre en el salón – ves esto? Esta es la explicación que me dejó darle! – suspiró – cada vez que quería hablar, me lanzaba un florero, un jarrón, un plato… hasta bananas me lanzó! – dijo exasperado – Pero yo debo comprenderla… Pues no!! – dijo decidido tomando la chaqueta – Esta vez no voy a buscarla… si ella quiere, puede pedirme disculpas… pero yo no voy a ir a rogarle perdón por algo que no hice…
- La vas a perder Harry – dijo Ron
- Si tiene que ser así… -suspiró – será así – se puso la chaqueta
- A donde vas? – dijo Hermione.
- Tengo que asegurar mi futuro – ellos lo miraron sin entender – Estos días en soledad… he pensado qué hacer con mi carrera. Y viendo que todo lo que pensaba se fue al diablo… he decidido aceptar la beca para estudiar en el extranjero.
- Te vas? – dijo Hermione alarmada.
- Si, me voy a Estados unidos… me ofrecieron la beca para estudiar Cirugía mágica en el "Sedars Cinaí" de los Ángeles… Me hará bien un año alejado de todo… y si todo va bien… – los miró – me quedaré a vivir ahí – sus ojos se aguaron – nada me ata a este lugar…
- Y nosotros… tus amigos? – dijo Hermione con ganas de llorar. El la abrazó.
- Ustedes pueden ir a visitarme – Le dio un abrazo a Ron y salió.
- Cuándo te vas? – atinó a decir el pelirrojo.
- Cuando arregle lo de mi beca… espero que no sea más de una semana – y cerró la puerta.
- Son unos idiotas!! – dijo Ron, abrazando a su novia que lloraba.
- Lo sé… pero no podemos hacer nada!! – dijo ella – porque Ginny no querrá pedir disculpas… y Harry tampoco.
Ginny no dejó ni un momento de llorar desde que llegó de ese fatídico encuentro en el departamento de Harry. Cada una de sus palabras le habían dolido… Y Lo que mas le dolía era que él no tenía el más mínimo remordimiento por su proceder. Y cada vez se sentía peor, porque él a una semana de su ruptura, no había llegado a la madriguera a pedirle disculpas…
En esos mismos días tuvo, que escuchar a Hermione decirle con tristeza que Harry se había marchado a Estados Unidos, para terminar su especialización de sanador en uno de los establecimientos médicos mágicos más importantes en el mundo. Y que si todo le iba bien, se quedaría a vivir ahí. Y si algo faltaba para matarla en vida, se encontró una revista de actualidad, donde se daba la noticia de que la famosa modelo Cho Chang, Partía rumbo a Los Ángeles, Estados Unidos para realizar una exitosa carrera de modelaje. Lanzó la revista al fuego… y jurándose que sería la ultima lágrima que lloraría por Harry. Y se prometió que viviría su vida… ya el tiempo de lágrimas había terminado, ya no habría una vida al lado de Harry… pero se convenció que tenía que vivir una vida para ella misma… y tratar de olvidar.
"No se acaba el amor
solo con decir adiós
hay que tener presente
que el estar ausente
no anula el recuerdo
ni compra el olvido
ni nos borra del mapa.
El que tu no estés
no te aparta de mi
entre menos te tengo
mas te recuerdo
aunque quiera olvidarte
estás en mi mente…"
Un año, sin su adorada pelirroja. Un año sin poder besar esos dulces labios y oler el perfume de su piel. Un año sin vida… un año de ausencias. Había sido fácil decidir marcharse para tratar de olvidar… Pero se dio cuenta a la semana, que la distancia no hacía más que acrecentar su amor… y añorar cualquier momento al lado del amor de su vida. Trató por todos los medios de olvidarla. Se encerró en el estudio y el trabajo, pero no surtió el efecto deseado. Se convirtió en un excelente magicirujano… tenía las mejores calificaciones y ofertas de trabajo en todo el país… pero no hacía más que recordarla… tenían pensado casarse apenas terminara su especialización. Suspiró. Esa maldita pelirroja había dejado marcas imborrables en su piel. Hasta trató de olvidarla con otras mujeres… no muchas, solo tres le habían interesado, pero ninguna llegaba al nivel de acercamiento mínimo como lo habría hecho Ginny. Ninguna se comparaba a ella… ninguna era ella.
….y me pregunto mil veces
¿por que es tan cruel el amor?
que no me deja olvidar
que me prohíbe pensar
que me ata y desata
y luego de a poco me mata
me bota, levanta y me vuelve a tirar
¿por que es tan cruel el amor?
que no me deja olvidar
porque aunque tu ya no estés
se mete en mi sangre
y se va de rincón en rincón
arañándome el alma
y rasgando el corazón
¿por que es tan cruel el amor?
Aclaró su mente, tratando de enfocarse en el caso medico que lo tenía como sanador. Escribió un par de notas en la historia clínica, luego le dio el diagnóstico y el posible tratamiento… Segundos después el paciente salía de su consultorio y él se quedaba solo. "un año… sin mi Ginevra" Suspiró "No puedo vivir sin ti… pero tampoco caeré rendido a tus pies… y no sé… si lo hiciera, tal vez tu ya te has olvidado de mi… quizás ya compartas tu vida con otro" Golpeó la mesa con rabia… si algo así pasaba, no se lo perdonaría nunca… a ella, ni a él mismo, por ser tan orgulloso y no tratar de dar las explicaciones correspondientes. Golpearon la puerta y él dejo pasar al visitante. Un hombre algo mayor, de poblado bigote y cabellera peinando canas, entró sonriendo. El señor Markiss, era el sanador en jefe de residentes… No tenía muchos amigos en Estados Unidos, por lo que Markiss se contaba entre los pocos que tenía su confianza.
- Disculpa Harry – dijo él.
- Adelante Profesor…
- Llámame, Alan – dijo sonriendo – de cualquier manera ya somos colegas!!
- Nunca dejaré de verlo como mi mentor – dijo sonriendo.
- Por que me parece que siempre sonríes de la boca para afuera?
- Porque ya no tengo por que sonreír… – dijo a secas - me buscaba para algo importante?
- Mira Harry… – dijo sentándose en la butaca – he hablado con los jefes y están muy entusiasmados con tu desempeño en el hospital.
- Eso me alegra – dijo sereno, aunque no mostró emoción alguna.
- Si, pero bueno… ellos me han mandado a decirte que decisión has tomado…
- Disculpa pero no he tenido cabeza para pensar eso – dijo serio - no todos los días te ofrecen un trabajo tan importante!!
- Si, pero sabes que tu eres el mejor residente…
- Gracias.
- Te quedarás?
- No lo he pensado bien, aun – suspiró – pero hay posibilidades de que me quede…. – miró hacia la foto de sus amigos que tenía en el escritorio- ya nada me queda en Inglaterra por lo cual volver… - El jefe se levantó.
- Lo que me hace acordar… - sacó de entre las carpetas, un sobre. Harry lo miró sin entender – tienes correo desde Inglaterra – Le entregó el sobre, y Harry miró la letra… sus ojos se abrieron como platos y una oleada de esperanza le dio color a las mejillas, a la vez que el sanador vio un destello de luz en la mirada esmeralda del joven. – Vaya!! Parece que te ha pillado de sorpresa.- Y rio. El sin contestar dio vuelta el sobre, y miró el remitente… y no se equivocó. Allí una pequeña y arremolinada escritura, le hacía sonreír… Ginevra Weasley le había mandado una carta… todavía puede haber esperanzas…
- Es…
- Ginevra Weasley, puede ser esa nada que puede hacerte volver? – dijo el sanador. El lo miró con una sonrisa nunca vista por el anciano en el joven, y asintió – bien… te dejaré leer la carta y luego esperaré tu respuesta.
- Gracias – dijo con una serenidad que nada dejaba ver, la inquietud que había en todo su ser. Cuando el señor Markiss desapareció, él abrió el sobre… No tenía mucho escrito... pero al menos, la intención la había tenido. Miró el encabezado… no tenía. Había comenzado directamente a escribir el motivo de su carta. Esto lo alarmó… quizás sea una mala noticia. Recordó que no había tenido noticias ni de Ron ni de Hermione… lo último que supo fue, que se habían comprometido y que pronto se casaban… dejó las cavilaciones y se dispuso a leer.
"Se que te sorprenderá el motivo de mi carta, pero lo sucedido amerita tu presencia aquí… Hermione dejó a mi hermano, y él no es de los Weasley mas fuertes de la familia… en conclusión, se la pasa de borracho por cuanto bar muggle o mágico encuentra abierto. Hablé con Hermione y ella no quiere saber mas nada con él. Han roto el compromiso… y lo peor es que no puedo hacer nada por mi hermano. Si no Cambia su actitud, será desafectado del escuadrón… y eso terminaría por matarlo. Sé que eres su mejor amigo… quizás te puedas llegar por aquí y convencerlo que el mundo no se acaba porque alguien te deja de amar… Espero que respondas a esta carta a la brevedad. Lamento molestarte, pero creo que consideras importante en tu vida a Ron y a Hermione, y por lo tanto deseas su felicidad. Adiós
Ginevra Weasley
Harry cerró la carta y suspiró. La carta más impersonal de todo el mundo. Estaba seguro que Voldemort o Snape le hubieran mandado una carta más cariñosa… Abrió el pergamino y leyó nuevamente. "Que pasó entre ustedes amigos? Acaso no era todo dicha y felicidad entre ustedes? Como de la noche a la mañana puede morirse el amor?"Y luego sonrió " el amor no se muere de un día para el otro!! Sino mírate idiota, ha pasado un año y no dejas de amarla… pero ella si lo hizo… se nota al escribirme… ya no me ama" Se levanto rápidamente. Se quitó el delantal, y tomó la chaqueta… había encontrado la excusa perfecta para volver… ya no había esperanzas para su amor...pero al menos haría todo lo posible para que sus amigos, no tuvieran el triste final de su historia de amor.
Dos semanas… dos semanas desde que se aventuró a mandarle una carta. Y no había obtenido ninguna respuesta. Miró hacia el cubículo de su hermano frente al suyo, en el cuartel de aurores… y como siempre, desde hacía una semana, este se encontraba vacío. Suspiró. Estaba segura que Harry, al leer de la ruptura de sus amigos, volvería… Se lamentó de haber hecho lo que hizo… "Tendría que haberme dado cuenta que él no tendría por que hacer caso a mi carta. Quizás, él, al ver el remitente, simplemente la desechó, la botó, la quemó… Y está la posibilidad que al leerla, y tener una increíble vida en Estadios Unidos junto a la despampanante Cho Chang, no querría volver" Porque Ginny siempre estuvo convencida que ellos se habían mudado a otro país juntos… y que estaban felices, disfrutando de su vida en pareja… sin que les importe la felicidad de sus amigos. Golpeó el escritorio con rabia… Todavía dolía.
"No se acaba el amor
solo porque no estás
no se puede borrar
así por así, nuestra historia
sería matar la memoria
y quemar nuestras glorias…"
Al principio se convenció que, el que Harry se fuera, la beneficiaría… mientras mas lejos estuviera, mas rápido podría olvidarse de esos ojos, de esa boca y esa sonrisa que la derretían… pero dos días después, se dio cuenta que esa frase tan usada "Ojos que no ven corazón que no siente" a ella no se le daba… ni se le daría "Ay Ginevra, se decía algunasveces… es que tu siempre tienes que ser la excepción de toda regla" Bufó… Por la puerta aparecía Colin Creevey. El había hecho el curso con Ginny. Ella se enderezó en la silla y le sonrió. El joven simplemente se sonrojó. No era un secreto que el rubio, estaba que babeaba por la chica…
- Qué haces Creevey? – dijo ella sonriente.
- Es que tengo que tener una excusa para verte? – dijo en pose seductora… Ginny torció los ojos.
- Colin… - dijo ella – Que te trae por aquí?
- El jefe quiere saber que le sucede a tu hermano… - ella palideció – creo que ya no se come el cuento de la gripe aval… - dijo encogiéndose de hombros.
- Colin… - dijo sonriente – tus padres son granjeros… muggles.
- Lecheros – la corrigió.
- Bueno! Viven en el campo no? – él asintió – seguro que crían gallinas… - volvió a asentir – y todavía no sabes que se dice gripe avial…
- Bueno… es que tanto vivir en el mundo mágico… - rieron – pero el punto es que Kinsley ya no se cree el cuento…
- Ayúdame!
- Por que quieres tapar a tu hermano? – dijo sentándose – creo que Ron debería hacerse responsable de sus actos Ginny…
- No sabe lo que hace – dijo y sus ojos se aguaron – tu no sabes lo que es sufrir por amor... –bajó la vista.
- Si lo sé – dijo mirándola – pero lo mío es peor… ella ni la hora me insinúa…
- Collin, no creo que sea momento para…
- Cuando será el momento Ginny? – dijo acercándose a la silla – por favor!! – se arrodilló tomándole la mano, a lo que la pelirroja abrió los ojos sorprendida – solo te estoy pidiendo una oportunidad para conocerme… - sonrió – tu estás sola… y yo también…
- No creo…
- Vamos!! – dijo ofuscado - cuando te darás cuenta que eres joven, bonita y mereces ser feliz?
- Levántate Collin… – dijo ella mortificada.
- No me levantaré… te suplicaré todo el día si es preciso, hasta que me digas que si – dijo enérgico.
- No sabes lo patético que se ve un hombre… – dijo alguien parado en la puerta del cubículo. Ginny levantó la vista y su mundo comenzó a girar mas deprisa… o quizás era esa sensación de mareo al escuchar esa voz tan masculina. - … cuando le ruega el amor a una mujer que no tiene la menor intención de tomarlo en cuenta.- la miró. Ginny estaba paralizada en la silla de su cubículo, tratando de zafar su túnica de las manos de Collin, que miraba a Harry con terror. Y no era para menos… La cara de Harry podía expresar miles de sensaciones, menos de alegría por la escena.
"¿por que es tan cruel el amor?
que no me deja olvidar
que me prohíbe pensar
que me ata y desata
y luego de a poco me mata
me bota, levanta y me vuelve a tirar
¿por que es tan cruel el amor?
que no me deja olvidar
porque aunque tu ya no estés
se mete en mi sangre
y se va de rincón en rincón
arañándome el alma
y rasgando el corazón
¿por que es tan cruel el amor?"
- Harry – solo dijo ella. Estaba ante un hombre absolutamente diferente al que vio por última vez, hace un año… Estaba alto como siempre, pero su cabello estaba algo más largo. Sus anteojos redondos eran su sello particular, al igual que esos ojos verdes, que hoy la miraban imperturbables… Pero lo que mas impresionó a Ginny era esa barba de dos días que aparecía en su rostro, haciéndolo mas varonil… mas salvaje… definitivamente, la distancia nunca pudo con el amor que ella sentía por él.
- Ginevra – dijo él serio. Pero solo era una estúpida fachada… Se había propuesto arrodillarse si fuera posible para rogarle que volviera… pero desistió al segundo de ver lo patético que se veía Collin Creevey, que todavía estaba con las rodillas en el piso. Miró a Ginny. Estaba mas alta? No… eso no podría saberlo porque estaba sentada. Su cabello seguía largo, pero esta vez lo ataba con una trenza hacia el costado… sus ojos castaños estaban igual que siempre… a él le encantaba esa mirada traviesa, y a la vez ingenua con la que miraba… pero también conocía esa mirada en la intimidad… y sabía que esos ojos se veían salvajes y llenos de lujuria…
- Qué te trae por aquí? – dijo indiferente. El arqueó una ceja.
- Creo que sabes perfectamente que me trae por aquí… – dijo lanzando una valija al suelo – hola Creevey.
- Potter – dijo el joven al fin levantándose. Era alto… no tanto como Harry, y delgado. Miró a Harry altaneramente. El le devolvió una mirada burlona. – tanto tiempo…
- Ni tanto… solo un año.- miró a la pelirroja – Bien… aquí estoy… quiero que me cuentes todo…
- Eh… - dijo ella – Collin, si no te diste cuenta tengo visitas… - el joven la miró – vete – agregó sin rodeos.
- Pero…
- Adiós Creevey – dijo Harry empujándolo y cerrando la puerta – bien… soy todo oídos… - acercó una silla – supongo que puedo sentarme…
- Bien- dijo ella, levantándose para servirle una cerveza. Harry pudo ver que algunas partes de su fisonomía habían cambiado… eso podía decírselo perfectamente, la ajustada camisa… el ajustado pantalón…. La miró de arriba abajo. Ginny sintió esa mirada en cada rincón de su cuerpo y tembló… tomó aire unos instantes, y se dio vuelta - una cerveza de mantequilla? – le ofreció. El paseó su mirada nuevamente por el cuerpo de su antigua novia y la miró a los ojos… y tomó la cerveza.
- Gracias – bebió un trago y comenzó a jugar con la botella en la mano. Ella se sentó derecha en la silla y tomó un pequeño sorbo.
- Me imagino que te ha sorprendido mi carta…
- No tan sorprendido como esperaba… – dijo sereno. Ginny pareció no entender lo que dijo porque siguió hablando.
- Bueno… es que… - la puerta se abrió.
- Weasley – dijo Collin – Kinsley dice cuando va a venir Ron.
- Ya te dije que cuando se le pase la gripe avial!! – dijo enfadada.
- Yo solo soy el mensajero! – dijo ofendido, y cerró de golpe la puerta.
- Perdona, me decías?
- Si… te decía que cual es el motivo por el que….- Collin de nuevo.
- Perdona… pero no me cree… dice que vayas a su despacho.
- Bien… dile que estaré ahí en media hora!! – Collin se fue.
- Te decía que… -la puerta se abrió.
- Weasley!! – dijo la voz gruesa de Kinsley Shacklebolt, el jefe de aurores – te he mandado a llamar de urgencia!! No te hice una invitación a tomar el té!!
- Pero estoy ocupada!! – dijo ella levantándose – te he dicho que no tienes por qué gritarme en frente de extraños – Harry la miró ofendido… podían estar distanciados pero tampoco era un extraño. Kinsley miró a la visita.
- Harry? – él asintió. El viejo auror, se abalanzó y le dio un fuerte abrazó. Harry casi cae al piso – muchacho!! Pero mira nada mas… - lo soltó y se asomó a la puerta – ey Tonks!! Llama a Remus ahora!! – se iba – y tu no te vayas sin que hablemos… - Harry asintió contento. - Weasley?
- Si señor.
- Hablaremos después de tu sabes quien – ella bajó la mirada. El jefe se marchó.
- No tardaran mucho en volver, y no podremos hablar… - dijo Harry.
- Por qué no nos vemos después? – dijo ella y se puso roja.
- Me parece bien… aun es temprano y tengo que instalarme…
- Vas al caldero Chorreante?
- No – dijo y la miró luego de tomar su maleta – tengo un departamento, para eso.
- Ah… lo había olvidado.
- Si… bueno… te parece que comiéramos… en el Caldero Chorreante?
- Bien... a las doce?
- A esa hora se estila comer, no? – dijo burlón.
- Claro… bueno. Nos vemos luego. – estiró la mano para saludarlo. El miró su pequeña mano y estiró la suya, cerrándola al contacto con la de Ginny como una pinza. La electricidad que descargaron en décimas de segundos los hizo estremecerse. Harry había advertido que el verla le causaría una conmoción… pero no tan grande como la que sentía. Era como si el paso de tiempo y la ausencia, hubieran aumentado las ganas de estar juntos… de necesitarse, de amarse. Ginny hizo el intento de soltarse y él la soltó… pero la separación de los dedos fue lenta… y en ningún momento dejaron de rozarse la piel hasta que el contacto se rompió. Se miraron a los ojos… se dijeron todo con la mirada… pero trataron de minimizar lo pasado… si el paso del tiempo había incrementado el amor… también había incrementado el orgullo y ninguno daría el primer paso, el otro tendría que hacerlo primero.
- Bueno… adiós – tomó su maleta – nos vemos a las doce. Ah y debo decirte que no he cambiado mi opinión respecto a perdonar las llegadas tardes…
- Bien – dijo ella – yo tampoco he superado mi problema de siempre llegar tarde a mis ci… - Se aporreó mentalmente, por casi haber dicho cita. – bueno a cualquier lado – sonrió. Harry casi tira la maleta. La primera sonrisa que tenía de ella, en meses…
Como siempre Harry llegó temprano a la cita. Había llegado al departamento y lo primero que hizo es dar de alta todos los servicios… Tenía iluminación, agua… Se dio un largo baño. Después se vistió como para dejarla sin aliento… al menos le iba a hacer ver lo que se perdía. Después de chequear la hora, salió rumbo al Caldero Chorreante.
Llegó diez minutos antes de la hora estipulada. Y como nunca vió entrar por la puerta, al objeto de sus deseos. Tenía el uniforme de los aurores… estaba toda de negro, con unas botas de caña alta, y tacón. Se acercó lentamente, moviendo su cabello, que curiosamente lo había soltado, dejando ver unas ondas en él… Llegó a la mesa y Harry se levantó. Estaban a un palmo, se miraron a los ojos… suspiraron internamente, Harry le ofreció una silla y ella se sentó, dejando que él fuera caballero. Harry aprovechó para oler su perfume… aun usaba aquel que le encantaba. Ella evitó pensar en la cercanía de él… que a estas alturas le causaba un calor asfixiante… Ordenaron la comida del día, y a la media hora estaban comiendo en silencio. Harry tomó un trago de vino y la miró… alargar la tortura de verla y no decir nada era una estupidez.
- Bien, soy todo oídos…
- Qué quieres oír?
- Todo – dijo serio – no vine de tan lejos para que me des una versión ligera de por que mis amigos rompieron el compromiso, y por consiguiente la boda – ella se limpió la boca en la servilleta, tomó un poco de agua, y se aclaró la garganta.
- Bien – lo miró – en verdad te agradezco que hayas venido… eso me demuestra que la amistad para ti es importante – él la miró. "Tu eres la importante" – lo sucedido no puede ser algo mas que una tontería... pero que desafortunadamente terminó con una relación – dijo seria.
- Todo se termina siempre por una tontería Ginny – dijo él. Ella acusó recibo y lo miró a los ojos.
- No todo – dijo seria – hay veces que… bueno, no vale ni el caso… no es bueno remover el pasado.
- Tu crees?
- Claro. El pasado debe quedar como eso, pasado. Y debe servirnos para no cometer las mismas estupideces…
- Brindo por eso – dijo levantando la copa y tomando un sorbo de vino, para tragar la tristeza que esas palabras le causaron.
- El caso es que Ron se puso pesado por una cuestión y…
- Qué cuestión?
- Krum…
- Krum? – dijo chasqueando la lengua – no me digas que todavía sigue molestando a Hermione por algo que pasó hace siglos!! – dijo molesto. – todavía la molesta con lo del baile en el torneo de los tres magos?
- No… el hecho es que Krum, volvió a Inglaterra hace unos meses, con el firme propósito de tener algo con Hermione… al parecer el no la ha olvidado.
- Y?
- Y… que aceptó un puesto de buscador en los Poodlemeere…
- Ah… y eso que tiene que ver con…
- Hermione? – él asintió – bueno…es que el maldito búlgaro, no vio mejor excusa para acercarse… que pedirle a Hermione que le haga de guía turística… y le muestre todo Londres…
- Ah… - dijo tomando vino – Y se lo dijo a Ron… y se armó la guerra…
- No – él la miro – ella prefirió mantenerlo en secreto, porque no pensó que Ron se lo tomaría tan a la tremenda… imagínate que sintió mi hermano cuando la vio salir del brazo de su peor pesadilla de adolescente, riendo, muy divertidos, de una chocolatería del centro de Londres…
- No… -dijo.
- Si!! – dijo ella seria - se acercó a Hermione y le dijo de todo.
- Típico de los Weasley… y no le dejó explicarse…
- Tu no entiendes nada – dijo roja – no es algo que los Weasley sepamos manejar… no todos tenemos la sangre fría que tu o Hermione… me hubiera gustado saber, que pensaría Hermione si la que necesitaba un guía turístico haya sido Lavender Brown!
- Que tiene que ver…
- Mucho, porque Ron… como todo chiquillo estúpido, le gritó unas cuantas cosas, le rompió la nariz a Krum y mientras Hermione le decía una sarta de idioteces, él dejo entrever, que…
- Que hubiera sido mejor quedarse con Lavender…
- Exacto – dijo ella resoplando – cuando llegamos, Collin y yo, alertados por la utilización de hechizos frente a muggles… el espectáculo era desolador…
- Tú y Collin? – dijo arqueando una ceja.
- Es mi compañero… - dijo al descuido.
- Si, claro… - dijo moviendo la boca rabioso… - y entonces?
- Hicimos algunos hechizos desmemorizantes a los ocasionales transeúntes, Levantamos a Ron del suelo, donde lo había dejado Hermione del hechizo que le hizo… hechizamos a Hermione… y a Krum…
- Qué le hiciste?
- Bueno… solo te diré que no podía hacerle nada, después de ver como lo dejó Ron… así que solo opté por darle una guía de la ciudad de Londres – él rió.
- Así que ese es el panorama?
- No…el panorama es que ahora, Hermione, Sale con Krum a propósito… Ron se buscó a Lavender… pero no sale mucho porque se la pasa en cualquier bar que quiera aguantarlo borracho y a los llantos… y bueno rompieron el compromiso.
- Y donde vive?
- Ese es otro problema!! – bufó – Ron se niega a irse del departamento… dice que él lo compró para vivir allí.
- Y Hermione?
- Hermione se fue a una convención mágica a Venecia, pero cuando vuelva se va a dar con que está sin hogar… no irá a casa de sus padres, porque están mal entre ellos… Los padres de Hermione, le dan la razón a Ron… y bueno, yo vivo en un pequeño cuarto que me prestan los gemelos, arriba de su tienda.
- Por qué? – dijo mirándola.
- No tengo casa… y no se me antojó irme de nuevo a casa de mis padres – dijo tranquila – y bien… vas a ayudarme a juntarlos de nuevo?
- No sé… - la miró – qué tienes pensado?
- Bueno… estaba pensando que tu llegada, podría ser una excusa para juntarlos… que dices?
- No sería mala idea…
- Solo falta saber donde podríamos…
- En mi departamento… que mejor…
- Eh… - dijo ella dubitativa – no lo sé…
- Está vacío… y no hay muebles – Evitó decirle que antes de irse a su especialización, decidió tirar todo lo que causó su ruptura.- solo es cuestión de que compre algunos muebles… una cama – dijo y se puso rojo – y la cena!
- Podría hacerla yo… si quieres…
- Por mi está bien… - le dio unas llaves – son las de la puerta de entrada y las del departamento – ella las tomó y se puso roja – digo si vas a venir a preparar la cena, deberás entrar temprano
- Si... – dijo, aun mirando las llaves – claro… Podría pedirle a Hermione que me ayude con la cena…llevarla temprano al departamento, mientras tu tratas de convencer a Ron de que deje esa vida absurda e inventando una excusa tonta, lo llevarás al apartamento – él sonrió – no se pelearán frente a ti… tratarán de pasarla bien, porque no querrán arruinar tu bienvenida…. Además que no sabrán que tu te iras pronto, no? Después, con alguna excusa, nos vamos del departamento…
- Que podríamos inventar? Digo, debemos estar coordinados para no quedar en evidencia…
- Tienes razón… - se quedó pensativa un momento – ya sé… Podríamos decir que vamos a por helado!! Ron que es un tragón por naturaleza, no pondrá resistencia…
- Y qué pasa si… eso no funciona?- lo miró – Si ellos no aceptan nuestra invitación?
- entonces – no podía… tenía atorada en la garganta la frase… necesitaba decírselo... pero no veía en él ningún rasgo que la hiciera decidirse y decirle cuánto lo amaba… que lo necesitaba de nuevo en su vida, pero optó por callar, sin darse cuenta que Harry pensaba exactamente lo mismo. Ah, maldito orgullo!! – ya se nos ocurrirá algo para entonces…
- Bien… – se levanto luego de dejar unos galeones en la mesa, para pagar la comida – tú te ocupas de Hermione, y yo de Ron…
Continuará….
Nota de la autora: dejen un review. Me salió algo largo el one shot, pero creo que valía la pena describir paso a paso, todos y cada uno de los detalles de la historia.
Perdonen por no subirlo todo de una vez… aun no lo he terminado pero quería dejarles algo para que leyeran…
El miércoles subiré los capítulos de mis otros fics, y quizás el viernes, la segunda parte de este… y no se si tendrá tercera parte… tengo tantas cosas que escribir que no me dan las manos…. Encima el teclado se está cayendo a pedazos!!
Saludos y Feliz día de San Valentín!! Dejen un review!!
Silvia