Epilogo
Nos habiamos ido a vivir a Estados Unidos, mama me habia dicho que ahora ella se llamaría Sakura Uchiha y yo Sarada Uchiha, me explico que se haba cambiado el nombre por que cuando era joven se habia visto involucrada en un problema que la habia llevado los tribunales y como habia servido como testigo protegido se habia ocultado con otra identidad, pero ahora no habia de que ocultarse mas… papa nos esperaba en USA, se habia ido a Escocia a trabajar para juntar dinero para empezar una nueva vida en ese país.
Los primeros años fueron tranquilos, yo asistía al colegio y vivíamos en suburbio tranquilo, papa puso su negocio como contratista y agente de vienes raíces mama le ayudaba con la decoración a veces pero se dedicaba mas a la casa, cuando nació mi hermanito se dedico de lleno, Daisuke ahora tenia 3 años y yo ya tenia 17, mama preparaba la comida mientras yo cuidaba de mi hermanito…
—No Daisuke, eso no es para jugar.
—Jaja —me saco la lengua y me loa vento— Sarada tonta
—Daisuke! No le hablas así a tu hermana —papa llego y cargo a Daisuke— pídele perdón a tu hermana
—Pedon Saada, no lo vuelvo hace
—Ven aquí bodoque —lo cargue— ya no pasa nada.
—Y tu mama?
—En la cocina papa
—Ire con ella, Daisuke no quiero volver a escucharte faltarle al respeto a tu hermana
—No papa —me abrazo y escondo su carita en mi pecho—
Papa se fue a la cocina con mama y la abrazo, le dio un beso en la mejilla y la ayudo a servir a comida…
A pesar de que mama y papa me habían contado que mi verdadero padre se llamaba Itachi Uchiha para mi ese hombre que abrazaba a mi mama también era mi padre, me habían contado parte del pasado que habían tenido que lidiar, parte del doloroso pasado de mi mama cuando fue robada de niña, ahora sabia que mi padre Itachi habia amado a mi mama, y mi madre le haba correspondido con un gran cariño, pero su gran amor era mi papa Sasuke y él le correspondía a ella con la misma intensidad, sabía que él me veía como su hija, que no importaba que las pruebas de ADN dijeran que era su sobrina para él era su hija y punto, hija de su hermano mayor pero su hija en su corazón y me amaba tanto como a Daisuke, no hacia ninguna diferencia entre los dos… Papa siempre me hablaba de mi padre, de que fue un gran hombre. Papa Itachi no te conocí pero siento un gran amor por ti por que mama y papa Sasuke no me dejan olvidarte y siempre me hacen amarte mas.
—Sarada a comer! —mama me llamo y mire a mi hermanito—
—Mama Daisuke ya se durmió
—No, no, no… despiertalo! —se acerco corriendo— sino en la noche no se va a querer dormir… Daisuke! Despiértate no es hora de la siesta nene!
—Sarada ve a lavarte las manos cariño
—Si papa
Corrí a lavarme las manos en lo que mama calmaba a Dai después de despertarlo y papa levantaba el tiradero de Dai…
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Sakura…
No se como nos perdonamos después de tanto dolor, de tanto sufrimiento y de tanto odio, nos hicimos todo el daño que una persona le puede ocasionar a otra, nos amamos aun cuando ambos debíamos odiarnos, pero miro a Sarada y se que ella es el símbolo de morir y renacer, ella es el símbolo de mi pasado que eh superado es el símbolo de la fe y la esperanza de un futuro mejor, la veo a los ojos y miro a su padre, el hombre que dio su vida por nosotras, gracias a él ahora soy feliz, mi vida se la debo a él, me dio a mi hija Sarada, me dio libertad y me dio el amor que siempre quise y anhele tener un dia… el amor de mi propia familia con el hombre que a pesar de todo siempre ame y a su modo me amo, con el que hice mi familia, mi amado Sasuke que me dio un hijo mas al que amo tanto, mi hermoso Daisuke…
Gracias Itachi, tu hermano al que siempre amaste es feliz, tu hija es feliz y yo también lo soy con mi hijo Dai…
Fin