A veces Crona, cree que estar con él, Kid, es un suave confort.

Porque él no la llena de tanta atención como Maka y tampoco, le brinda fría indiferencia como Medusa; Kid viene siendo como un intermedio.

Ni mucha atención, pero tampoco, poca atención.

Él no invade su espacio personal, y tampoco la deja descuidada o que sus pensamientos pesimistas le abrumen. Si se siente sola, triste o asustada, sabe que siempre puede ir con él y hacerle compañía en la Death Room.

Y aunque estén en silencio, se siente cómoda y en paz. Con el ligero sonido que hace al pasar las hojas al leer o depositarlas en aquella mesita, el sonido de la pluma al escribir o cuando le quita la tapa o se la pone, incluso, su casi imperceptible respiración o los ligeros suspiros que suelta, cansado.

Pero en paz.

Muchas veces, lleva su almohada y, duerme a su lado, tranquila, sintiéndose a salvo. Y a veces, se permite disfrutar de las pequeñas caricias que recibe de Kid, cuando él cree que está dormida.

Y a veces, sonríe.

Porque… Kid es un confort suave. Es un confort que solamente él, puede darle, a su alma atormentada y mancha de dolor, oscuridad y locura, descansa alrededor de la suya. Es irónico, porque naturalmente ambos son enemigos.

No obstante, aquí no es así.

Ella no lo odia, y él tampoco lo odia.

(No es como que se quieran o amen, pero… posiblemente, se agraden, se gusten y ya.)

Y mientras Kid se lo permita, ella permanecerá ahí, en silencio, a su lado. Porque se siente suave estar ahí.

(Y muchas veces, desea que nunca acabe, y eso, le hace sonreír.)