Giyuu Tomioka es el pilar del agua. Un hombre joven, calmado, reservado, taciturno, inexpresivo. Parecía que nada lo afectaba y ninguna emoción le era reflejada en sus ojos o en su cuerpo, pero sentía. Últimamente su corazón que palpitaba de forma calmada y lentamente, comenzó a hacerlo mas rápido e intranquila.
-¿Así que a que se debe tu visita?-preguntó la pilar de insecto al ver al pilar de agua en zona de enfermería-¿Te duele algo?
Giyuu llevó la mano hacia donde estaba el corazón.
-Mi pecho.
-¿Tu pecho? -sus pestañas aletearon lentamente-¿Te has golpeado recientemente? ¿Algún moretón?
-Mi corazón late rápido.
-¿Late rápido?-cuestionó y Kochou se permitió bromear-¿Acaso sientes un calor en tu interior y tus mejillas se sonrojan?
-¿Sabes lo que es?-preguntó él y la mujer se impresiono.
¿Se enamoro? ¿Y como un niño no se daba cuenta?
-¿De verdad no sabes que te pasa?-una sonrisa danzaba por su rostro.
¡Tomioka Giyuu, enamorado! ¿Quien lo diría?
-Si sabes, dime.
-No, no-negó con la cabeza-Eso no seria divertido, Tomioka_san ¿Y cuando aparecen esos síntomas? ¿ Ves a alguien y tu cora... -No pudo terminar de hablar que el joven le contesto.
-Ahora mismo lo estoy teniendo -las mejillas de la fémina se sonrojaron por la connotacion que tuvieron esas palabras.
Sonrió.
-¿Que vas a hacer?-dijo de pronto Giyuu. Al ver como Shinobu se acercaba a él, intranquilizando y haciendo palpitar mas fuerte a su pobre corazón.
-Verificando-espetó-No te muevas.
Sin embargo, él no hizo caso. Su cuerpo involuntariamente iba retrocediendo porque sentía ese fuego ardiendo en sus venas y la calma que su ser sentía, se transformaba en una inmenso mar de intranquilidad.
-¿Estas asustado, Tomioka_san? -burlándose al verlo tan indefenso, incluso se podría alegar temeroso, al apartarse de ella- No te haré daño.
Quería tocarlo y ver esas reacciones que al parecer le provocaba.
No obstante, el cuerpo del pilar del agua buscando paz, se encaminaba hacia atrás, pero antes de chocar con una pared y no hallar escapatoria, en vez de eso se tropezó provocando que se lleve a la mujer con él; Por lo tanto, Shinobu había caído, quedando en horcajadas encima de él mientras las palmas de sus manos se encontraba sobre el pecho de Giyuu.
-Vaya, vaya-pronunció sorprendida como indicaba sus pupilas dilatadas- Se te paro... pero no el corazón.
Las mejillas del hombre se volvieron rojas.