Mirio ha vuelto.
Por cuarta vez luego de abandonar otras tres historias, no es que no quiera continuarlas, solo que se me acabó la inspiración para ellas.
Pero oigan cuando Dios cierra una puerta, se abre una ventana.
Ronin es una gran historia escrita por el mongolo de Zero, es buena, algo larga, muy Dark y medio dramática para mí gusto, yo soy más de historias humorísticas o poco serias dónde se lee más para reírse que otra cosa.
Pero cada uno su gustó.
Me sorprende que la historia tenga tan pocos momentos eróticos, ósea Zero un poco de amor propio, emparejaste a Naruto con Samui y nada.
Pues yo are el cambio trayendo un poco de acción.
Disculpen los errores ortográficos.
"hablar" personaje hablando.
"Hablar" personaje pensando.
"Hablar" nombres de las técnicas.
(Hablar)palabras del autor o aclaraciones.
############ Cambio de escenario o lugar.
Capitulo 1: temporada de conejo…
"Quítate los zapatos antes de entrar"
"…" Naruto se mantuvo curioso al ver a la mujer ante ella.
Rumi Usagiyama, alias 'Mirko', una mujer de piel oscura y ojos rojos, un rostro afilado y delicado, con una larga cabellera blanca que sobrepasaba su cintura. Sobre su cabeza tenía dos largas orejas de conejo, al igual que una esponjosa cola al final de su espalda, con un cuerpo muy tonificado que se dejaba apreciar por su vestimenta.
Un simple playera negra y unos shorts blancos que dejaba apreciar sus grandes muslos y así como un grande pecho copa D+.
La única heroína que le dio una invitación para hacer las pasantías, había otra invitación de una mujer que se llamaba Mt. Lady, pero fue rechazada por ser considerada aún una novata que no podría lidiar con el.
Si le preguntaban a el, le importaba un carajo.
Entrando al departamento que estaba en lo alto de un edificio, podía decir que la mujer vivía con lujos, algo obvio considerando que era una de las mejores heroínas del país.
"…" el Uzumaki levantó una ceja cuando vio ropa sucia, basura sin sacar y varias pilas de cajas de comida rápida, al parecer su anfitriona era reacia a limpiar o al menos ser ordenada.
"¡Oye!" siendo llamada por la mujer conejo la siguió por el gran apartamento hasta llegar a una puerta, cuando entro vio varios equipos de ejercicio e incluso un ring instalado en el medio de la sala.
Nada mal, le gustaba.
Bajando la mirada vio un colchón tirado en el medio habitación.
"No tengo habitación de huéspedes, así que este será tu cuarto" gruño con frialdad la heroína que se cruzó de brazos viendo cómo el mocoso 'punk' solo entro para dejar caer junto a la cama la bolsa que cargaba.
"Gracias" con calma el solo dejo caer su equipaje en la cama, no iba a ser delicado, varias veces tuvo que dormir entre rocas.
"En treinta minutos ve a la sala, aclararemos porque estás aquí ¿Ok?" sin darle tiempo para responder ella solo cerró la puerta con fuerza, dejando a Naruto en la oscuridad de la habitación.
Aunque el solo se mantuvo tranquilo y saco el teléfono que Momo le había dado, levantó una ceja cuando tuvo una llamada entrante.
"¿Qué?"
"Se dice hola Naruto-kun"
"…" Dando un suspiro el shinobi de dejo caer en el colchón, "Lo siento, hola Ibara"
"¿Oh te disculpas? Es un gran avance" riendo suavemente la chica se escuchó animada, "Me dijeron que fuiste aceptado por un departamento de héroes, estoy feliz por ti, solo recuerda, compórtate, se amable, haz lo que te digan, no pierdas la calma y lo más importante no hagas nada malo"
"Si Oka-san" se burló Naruto que tuvo que sonreír cuando escucho el resoplido de su amiga.
"Solo inténtalo Naruto-kun, nos vemos" cortando la llamada se despidió.
"¿Amable y decir lo que hagan? Es fácil decirlo" dejándose caer en el colchón bostezo, solo eran dos semanas, ¿Qué podría pasar?
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Mirko estaba haciendo varias caras mientras se terminaba de colocar su traje de héroe, ahora tenía que estar a cargo de un mocoso neurótico, como parte de su condena de ayuda comunitaria, todo por qué le rompió la mandíbula a un desgraciado.
El sujeto se lo merecía, golpe a su pareja ¡Frente a ella!
Que de gracias que no le arrancó la cabeza.
Saliendo de su habitación llegó a la sala y vio que su invitado ya estaba de pie en media sala.
"¿Y tú traje?"
"No necesito uno"
"Me estás dificultando las cosas mocoso" dando un largo suspiro trato de calmarse, "Escucha, tu no me agradas y yo no te agrado, pero mandaron tu trasero aquí porque soy la única que puede ponerte en tu lugar si intentas algo"
"¿Enserio?" Naruto tuvo que resiste el impulso de sonreír con burla, el único en este mundo que podría vencerlo era All might.
"Si, ahora te diré una cosa, yo soy Batman y tu Robin, todo lo que diga será tu orden o tendré tu trasero tras las rejas ¿Ok?"
"Ok" despreocupado solo asintió con la cabeza, no quería seguir perdiendo el tiempo en una discusión cómo está.
"¡Bien! Ahora sígueme" sin decir más ella solo se acercó a una de las ventanas de su apartamento y sin dudarlo solo salto.
Cayendo a una caída de veinte pisos la mujer aterrizó sobre otro edición y empezó su carrera saltando y corriendo a toda velocidad, "¡A ver si puedes seguirme el paso mocoso!" sonriendo de forma salvaje siguió corriendo.
Si el chico no seguía su ritmo, pues que lastima.
Deteniéndose sus orejas se moviéron cuando escucho sirenas de policías.
"Hay un asalto a unas dos cuadras"
"¡¿Qué mierda?!" Mirko casi cayó de la terraza cuando se encontró el mocoso a su lado, y su mandíbula casi cayó cuando se dio cuenta que ese chico estaba a su lado y ni siquiera tenía una sola gota de sudor, apretando los dientes simplemente lo ignoró y dirigió su mirada a donde el chico había apuntado y claramente estaba ahí en una tienda de abarrotes siendo asaltada por varios hombres armados.
"¿Qué debemos hacer?" Naruto solamente se mantuvo impasible viendo, no era como si él tuviera que tomar las situacion en sus manos, ya que según la misma academia que lo mandó a ese lugar él no debía interferir a menos que la supervisora lo dijera, así que cruzándose de brazos solamente miró a la heroína esperando que dijera que hacer.
"¿Debemos? Eso me suena manada" dando un bufido ella trono sus nudillos lista para lanzarse a la acción.
"…" en cuanto a Naruto solo se encogió de hombros.
"Solo mira y aprende niño" con una sonrisa petulante la peli blanca salto del edificio y cayó a toda velocidad a media calle, todos los presentes solamente vieron un destello blanco que pasó a través de las patrullas de policía, en un solo segundo más de 5 de los delincuentes habían sido noqueado por patadas que los mandaban a volar contra paredes o vehículos.
Mirko era la más rápida entre los mejores héroes del país, para los delincuentes como estos ella era solo un maldito relámpago andante.
En solamente diez segundos la situación había sido controlado por la heroína que satisfecha, solamente sacudió sus manos quitando el polvo, cruzándose de brazos levantó la mirada para dar una mirada arrogante a Naruto que solamente seguía parado sólo edificio.
"Nada mal" el shinobi tenía que reconocerlo la mujer era rápida, muy rápida, tal vez no al grado de All might pero era bastante respetable para sus estándares ninja.
Cuando los oficiales empezaron a moverse para arrestar a los ladrones, uno de ellos hizo que una fuerza invisible empujara a todos unos dos metros, libre saco una bajaba y tomo a uno de los policías más cercanos para colocar la hoja en su cuello.
"Vaya mierda" esto puso nerviosa a la mujer conejo al ver el giro de la situación, ella nunca fue buena en cuanto a secuestros, mirando a su alrededor espero encontrar un héroe que se requiere para este tipo de situaciones, pero el tiempo era crucial antes que el delincuente estallara y no pudiera detenerlo.
Ella podría ser rápida, pero si daba un mal golpe se arriesgaba a qué el delincuente cortara la garganta del policía, esto se vería muy mal en su registro.
"¡Quiero un auto y que suelten a mis compañeros! ¡Ahora!" demandó apretando más el arma contra el cuello de su rehén sacando algunas gotas de sangre, cuándo los policías iban a considerar sus demandas vieron algo chocar contra la cabeza del delincuente, que cayo en un golpe secó.
Acercándose Mirko vio un doloroso moretón en la frente del sujeto, junto a su cabeza había una piedra, levantando la mirada vio al mocoso solo sentado, "Nada mal" sonriendo para si misma se levantó, al parecer el niño era hábil.
Horas después:
Con pesadez Mirko abrió la puerta de su hogar, fue un largo día, detuvo cinco asaltos, detuvo a un villano que parecía un maldito golem, y tenía que admitir que el mocoso fue de mucha ayuda.
Sin pena la mujer empezó a quitarse se traje, ignorando a Naruto que estaba detrás de ella.
Ella estaba acostumbrada al llegar de cada día tirar su traje, buscar comida y luego dormir.
Quitando sus medias, guantes y demás solo quedó en ropa interior, "Disfruta la vista niño" sonriendo sin pudor ella solo camino por su departamento hasta llegar a un teléfono, necesitaba ordenar toneladas de comida, hoy quemo muchos carbohidratos y necesitaba recuperarlos.
Girando la vista espero encontrarse con el mocoso devorándolo con la mirada, pero solo lo vio retirarse a su habitación temporal.
¿El chico era Gay? ¿Quién no se molestaría en siquiera mirarla? ¡Estaba en ropa interior maldita sea! Se supone que estaba entre las mujeres más hermosas y sensuales de todo Japón, y ese mocoso solo la ignoró, su ego no podía tolerar algo así.
Enojada colgó el teléfono, está mierda le quitó el apetito, necesita un baño.
Luego de buscar la ropa que usaría se retiró al baño, un baño caliente relajaría sus músculos.
Abriendo la puerta entro.
"Está ocupado"
"…" Mirko se quedó paralizada cuando vio al mocoso salir de la ducha, querido Dios, el tenía el físico de un maldito Espartano, esos músculos, marcas y cicatrices, el vapor que desprendía de el, "¡Lo-o siento!" cerrando la puerta trato de recuperar el aliento.
Esperen…
¡Está era su maldito departamento!
Casi rompiendo la puerta con una patada ella entro más que dispuesta a sacar al mocoso del baño, ella no estaba dispuesto a esperar, necesitaba un puto baño ahora, estaba sudada y cansada, lo necesitaba y ahora.
"Es todo tuyo" con solamente una toalla colgando de su cintura el dejó el baño completamente a disposición de la mujer conejo que quedó con la boca abierta cuando él sólo paso y ni siquiera digno a mirarla.
"¡Mocoso!" Mirko sentía sus nervios llegar a los cielos cuando el chico la ignoró y solo se fue hasta su cuarto temporal, maldiciendo solo entro al baño con pasos pesados.
Luego de un baño de casi una hora, una mucho más relajada Rumi salió de su baño con solo una gran toalla envolviendo su torso, dejando que agua gotera de su cabello, le gustaba tener su cabello suelto y húmedo en las épocas de verano.
Pero su nariz fue sacudida cuando sintió un celestial aroma, curiosa fue a la cocina y levantó una ceja cuando vio el suelo, ¿Desde cuándo tenía suelo de madera?
Mirando a su alrededor vio con consternación que toda basura y suciedad de su hogar fue limpiado y quitado, llegando hasta la cocina llegó a ver la extraña imagen del mocoso revolviendo algo en una olla, llevando un maldito delantal rosa que su madre le dio de regalo de cumpleaños.
"Puse tu traje a lavar, en unos minutos saldrá de la secadora"
"Que miedo" Mirko escuchaba esos rumores de que los hombres silenciosos, limpios y tranquilos eran asesinos psicópatas, y al ver este chico se sintió tentada de llamar a la maldita U.A para que mandaran a este chico a un loquero, "¿Tengo que preocuparme por esto?" pregunto con duda mientras pasaba su mano por la mesa de la cocina, nunca vio su mesa tan limpia, "¿Por qué eres tan amable ahora?"
"Le prometí a una amiga que aria el intento de ser amable y servicial"
"Ohh~ te tienen con una correa" la heroína se preguntaba quien tendría los ovarios para poder manejar a este chico.
"No lo diría así" sin darle importancia al insulto el solo tomo dos platos para empezar a servir en la mesa, "¿No quieres vestirte?" pregunto al ver que esa mujer solo tenía una toalla.
"¿Ves algo que te guste?" bajando sus brazos debajo de sus pechos los hizo rebotar con una sonrisa arrogante en su rostro, pero esa sonrisa no duró al ver que el chico solo seguía con una mirada plana.
"Eh visto mejores"
"¡Te voy a matar!"
Luego de diez minutos donde Mirko intento apuñalar al estudiante de la U.A con un cuchillo de cocina, se dignaron a sentarse para comer, "No pensaste mucho en elegir ¿verdad?" ella se burlo al ver un estofado de zanahoria con otros vegetales.
Tomando una cuchara dio una probada.
Con solo probarlo dio un largo gemido de satisfacción, con sus mejillas rojas y cerrando los ojos disfruto del saber que la hizo sentir una fiesta en la boca, tras largos segundos y recuperando sus sentidos noto la mirada arrogante del chico.
"¡No le dirás esto nadie!" amenazó con el cuchillo más cercano, si el mudo sabía que dio un gemido de colegiala como ese sería su ruina y estaba más que después cortar la lengua del mocoso si era necesario para que esté vergonzoso momento no saliera a la luz.
"Ok"
"¡Ahora sírveme otro plato!"
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Mirko jamás pensó que la aparición de este niño sería tan buena para ella.
No sólo el chico era rápido y fuerte, sino increíblemente bueno en tareas que ella difícilmente podría ser, el mocoso literalmente podría lanzar un clavo que daría hasta el más pequeño de los objetivos como una mosca sobre un gran edificio. Desde lanzar rocas y canicas tan fuertes y rápidas para noquear a quien sea.
Había visto desde las bandas de criminales o pandillas en solamente segundos caer con simples rocas, sabía por qué su gobierno le tenía tanto miedo.
Y quién sea que sea la chica que le pidió este chico que sea amable y todo, le debía la vida, el mocoso no solamente sabía cocinar de una forma que solo compararía con su madre, sino increíblemente paciente para las tareas que se podría llamar como asuntos de ama de casa. no pensó con un chico podría ser tan bueno con eso.
Pero ahora mismo la cosa no pintaban tan bien, estaban lidiando con un villano que tenía un exoesqueleto metálico, cabe decir que ella sentía sus huesos casi fisurarse con esos golpes, pero al final Naruto solamente tuvo que usar su espada para dar cortés precisos que destruyó la armadura que dejar simplemente a un sujeto flaco entre los restos de metal.
No sabía que era en realidad, pero la actitud de este chico y su modo de ser simplemente era magnética, era fuerte pero a la vez alerta de que nada malo suceda, no había visto más de una vez arriesgar su trasero para apartar a los civiles del camino, desde grandes escombros que caían del cielo, hasta lluvia de balas de organizaciones criminales.
Sorprendentemente no mato, pero los dejo lo suficientemente traumados y heridos para que pensaran dos veces hacer algo una vez que sus traseros salieran de la cárcel.
Y todas las noches lo mismo un baño y un servicio que contaba con una cena que solamente podrías soñar. Sin duda la llegada de este mocoso fue buena.
Satisfecha y llena se dejó caer en el sillón de su sala mirando con pereza su televisor, cerca de ella un sillón individual estaba su temporal protegido, que estaba tecleando con ese teléfono tan anticuado, tal vez tendría que comprarle uno.
Después de todo con lo hizo esta semana esperaba más que una generoso y jugosa paga de sus contribuyentes políticos.
"Adiós"
"¿Era tu amiguita?" Mirko se tomó la molestia de hacer unas llamadas y por fin pudo ver quién era la niña que podía dominar al diablo de la U.A y se llevó una sorpresa al encontrarse con una pequeña niña religiosa de 16 años, era interesante.
"Si" apagando su teléfono lo guardo en su bolsillo, ladeando la cabeza vio que la mujer conejo tenía una bolsa de hielo en su hombro, "¿Todo bien?"
"No, nunca intentes levantar un auto en movimiento" con un suspiro Mirko solo gruño cuando apretó un poco más la bolsa de hielo contra sus hombros, "Oye mocoso, hazme un favor, busca algo de aceite de la cocina y ayúdame un poco"
"…" Naruto solo levantó una ceja ante la orden, ella solo desató la bata que llevaba y dejo expuesto sus lisos hombros y gran parte de su escote, con brusquedad ella solo se dejó caer en el sillón.
"Vamos mocoso, ¿No sé supone que serias amable y servicial?"
"No soy un sirviente"
"No queras un mal resultado en tu informe final que mandare a la academia ¿verdad?" esto podría ser abuso de autoridad, pero que importaba si sentía un terrible dolor en su maldita espalda y hombros, "Ahora mueve el trasero"
"…" con sus ojos en blanco Naruto solo quiso evitar diálogos inútiles que alarguen esta charla.
Pasaron varios segundos dónde Mirko solo se mantuvo boca abajo en su sillón escuchando los pasos del Uzumaki acercándose, sonriendo para si misma no pudo evitar gozar de este poder, dar órdenes y que te obedezcan era genial.
"¡Oye-e!" la peli blanca se estremeció cuando de forma repentina su bata fue bajada hasta su cintura dejando expuesto su espalda aterciopelada, con sus pechos apretándose contra el sillón la heroína está por levantarse a darle una patada al mocoso que se…
Oh…
Mirko tuvo que dar una jadeo cuando sintió el frío líquido verterse por su espalda, su cabello se erizo cuando unas grandes y frías manos resecas se apoyaron en su espalda.
Apretando los puños dio algunos quejidos cuando las manos se movieron en un lento pero firme vaivén que subía y bajaba por su espalda desde sus tensos hombros hasta su espalda baja.
Fueron largos minutos donde Mirko tuvo que morder su labio inferior y no hacer ruido cuando las manos del mocoso trabajaron sobre su espalda, "¡Espera-a!" ella se tenso cuando el chico tuvo el atrevimiento de subirse en el sillón y sentarse en sus muslos para tener más acceso y movilidad.
Gruñendo ahogó sus quejas en la almohada de su sofá cuando las callosas manos del adolecente llegaron a sus hombros, tuvo que arquear su espalda cuando una presión firme tocó los lugares indicados para aliviar toda presión.
Luego de casi diez minutos Naruto se detuvo y solo se fue no sin antes lavarse las manos.
Dejando detrás de el a una confusa y eufórica Mirko que respiraba de forma agitaba, ni siquiera tenía las fuerzas para levantarse, se sentía demasiada cómoda y aliviada, cerramos los ojos se quedó dormida.
###### Algunos días después #######
Mirko estaba incómoda, estaban a mitad de primavera en la época dónde ciertas cosas sucedían, cosas de la naturaleza.
Y para su mala suerte una estaba golpeando su puerta, muy duro.
"…" jalando el cuello de su traje busco aliviar el calor en su interior y sintió alivio cuando un poco de aire fresco entro en el valle de su escote, tratando de concentrarse ella llevó un ritmo constante en su patrulla con su más reciente protegido a su lado.
Ella no podía evitar pensar en lo que sucedió solamente hace dos noches dónde recibió el mejor masaje que pudo haber deseado y se sentía avergonzada de decir que fue lo más placentero que sintió en meses.
Tampoco podía evitar pensar en lo rudo y simple que fue el chico al tomar la iniciativa y quitarle su bata, fue un gesto tan mordaz de su parte, pero tenía que decir que el chico tenía bolas.
Pero eso ahora solo empeoraba su situación actual, a veces maldecía el tipo de animal con el que compartía similitud.
La época de reproducción programada en la genética la hizo sentirse caliente, muy caliente.
Estaba considerando firmemente en hacer que el chico Uzumaki se largara al menos por ahora y encerrarse en su departamento al menos unos días hasta que su lujuria baje un poco.
Oh sí, está noche y varias más se masturbaría como si no hubiera un mañana.
Sin embargo no todo iba a ir según sus planes, a unas cuadras de ahí se escuchó una fuerte explosión y la gente corrió en pánico cuando una gran silueta gomosa y liquida de un ser extraño que media al menos 7 m recorría las calles.
Sea lo que sea esa cosa parecía sacada de una película barata de terror de los 80'.
"No estoy de humor para esto" gruño con furia Mirko que vio como el 'slime' avanzaba por las calles, devorando todo a su paso, sin pensarlo ella salto para tomar altura, alcanzaba ver algo sólido en el centro de la masa viscosa.
Era una persona, en este caso el poseedor del kosei.
Entusiasmada por querer descargar su frustración se lanzó al ataque.
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"Deberías estar bien en un par de días"
Mirko mantuvo una mirada en blanco mientras el Uzumaki vendaba con cuidado sus dos manos, se había quemado ambas manos hasta sus muñecas por intentar golpear esa cosa de gelatina, para su suerte el mocoso salvo su trasero antes que pudiera ser absorbida por toda esa mucosidad.
Con quemaduras de primer grado, tuvo que usar una pomada que en solo 48 horas la curaría por completo, dios bendiga a la medicina actual.
Pero solo tenía un problema, ¡No podía usar sus putas manos!
Incómoda se removió en su sillón.
"¿Necesitas ayuda?"
"Si…" Mirko tuvo que tragarse su orgullo cuando el shinobi se acercó a ella para bajar el cierra de la espalda de su maya, ella se estremeció cuando su traje fue retirado de forma lenta y cuidadosa.
Varios minutos después una tensa Mirko trato de mantener su calma cuando su cabello estaba siendo lavado por el Uzumaki, a ella no le importaba que el mocoso la viera desnuda mientras le estaba dando un baño.
Lo que dolía era que se sentía como una maldita niña, ella nunca necesito ayuda de nadie y ahora estar así, la hacía sentir como una tonta. Pero si era sincera estaba agradecida en sus adentros, si el no la ayudaba, tendría que llamar a su madre, era la única en quien podía contar.
Por su forma de ser, nunca se dio la libertad de tener 'amigos'.
La última vez que intentaron hacer amistades, casi termino en una pelea contra Midnight.
Siendo sacada de la tina fue envuelta en una toalla, saliendo del baño al final le dio un agradecimiento pequeño al shinobi para irse a su habitación, y una vez cerro la puerta detrás de ella dio un largo gemido.
Maldecía cada segundo este periodo de apareamiento, maldecía no haber compartido una similitud con una leona en vez de una coneja, quedando desnuda al dejar caer la toalla se sentó en su cama y miro sus manos.
"Mierda…" frotando sus muslos solo pudo tratar de aliviar el calor de su interior, sin que ella se diera cuánta la puerta de su habitación fue abierta,
"Que incómodo" Naruto tuvo que quedarse quieto con la charola de té en sus manos.
Ambos se miraron fijamente en ese incómodo momento donde solamente se escuchaba el sonido húmedo de mirko frotando sus muslos, estaba avergonzada y enojada con el mocoso por abrir la puerta sin tocar.
Pero al sentir su mirada no podía describir la vergüenza que sentía de estar en esta posición frente a un menor de edad, esto solamente hizo que el calor dentro de ella aumentar hasta llegar a su límite, la humedad entre sus piernas se volvió más evidente cuando tuvo que separar sus piernas por el inmenso calor que sentía.
Ya no podía soportarlo más, sabía que estaba mal, pero al demonio.
"Me-e podrías… ¿Dar una mano?" murmuró tan bajo como pudo para que solo el la escuchará, sin nunca dejar de mirar fijamente sus ojos azules, en silencio el se acercó a ella.
Mirko se mordió el labio inferior nerviosa cuando el adolescente se sentó en la cama junto a ella sus manos se acercaron a ella para quitarle la toalla, dejándola completamente expuesta, su cercanía aumento cuando el procedió a darles leves masajes y caricias a su cuerpo que hizo que su espalda se arqueara con placer.
En la oscuridad de la habitación se puede escuchar solo la respiración entrecortada de la peli blanca, cerrando los ojos disfruto cada segundo de como esos largos dedos resecos recorrieron la zona pectoral de su pecho hasta que el tuvo el atrevimiento de que con ambas manos tomar con firmeza sus pechos.
"Mierda~" todo su vello facial se erizo cuando sus grandes pechos fueron apretados con firmeza, ella ni siquiera se dio cuenta cuando fue tomada para tener su espalda apoyada contra el pecho del adolescente que en silencio siguió tocando y acariciando con firmeza pero suavidad sus tetas.
El calor dentro de ellas solamente crecía y crecía a cada segundo que pasaba, podía sentir el goteo de su zona inferior, nerviosa solo bajo la mirada y dio un gemido ahogado, "Los pezones no~" se quejo con una voz suave y tímida algo que jamás pensó hacer en un encuentro sexual donde ella solía tomar el mando.
Pero al parecer eso no le importaba al Uzumaki.
"Solo disfrútalo"
Ese susurro vino acompañado de un cálido aliento que rozó su nuca y fue suficiente para que se estremecer hasta los huesos, su ansiedad creció cuando una de las manos bajo lentamente acariciando su estómago marcado y duro producto de años de entrenamiento.
"¡Naruto-o!" diciendo su nombre por primera vez desde que se conocieron ella miró sobre su hombro, cuando el uso su mano para acariciar los labios húmedos de su coño, "Por favor…" sus quejidos solo aumentaron cuando uno de sus pechos fue apretado con fuerza mientras los dedos acariciaban su pezón que estaba duro como roca.
Pero de un momento a otro los quejidos se detuvieron cuando lo sintió, un dedo invasor dentro de ella, estuvo dentro de ellas varios segundos como probando la suavidad de sus paredes hasta que decidió moverse.
Dentro.
Fuera.
Dentro.
Fuera.
"¡Mmmmm!" Mirko trataba mantener su respiración bajo control, pero con su ciclo de calor en su máximo apogeo y las hábiles manos del Uzumaki, se sentía como una virgen en su primer intento de masturbación, hasta el más simple de los movimientos hacia que todo su cuerpo temblara de placer.
Naruto no mentiría al decir que disfrutaba cuando una mujer temblaba en sus manos, el solo ver alguien tan mordaz y rebelde como Mirko cambiaba a una faceta más tímida que no dejaba de chillar y dar gemidos era algo que el siempre disfrutaría, sonriendo para sí misma decidió mostrarle un truco a la mujer que jamás olvidaría.
Rumi calmó su respiración cuando el Uzumaki dejo de tocarla, antes que pudiera gritarle por detenerse cuando estaba tan cerca, vio unos pequeños destellos eléctricos de los dedos de su mano derecha, un largo escalofrío paso por su espalda al mirar sobre su hombro encontrarse con la mirada divertida del adolescente.
"No te atrevas" aunque ella dijera eso se mantuvo contra su pecho y vio como el solo bajo su mano para rosar su zona sagrada, "¡Ahhhhh!" con solamente rosarla hizo que un chorro de sus jugos mojara sus muslos, sus ojos se abrieron con incredulidad cuando finalmente dos dedos se enterraron en su coño.
Largo fue su gemido cuando esos dedos entraron y salieron con agilidad de su coño, jadeando como si hubiera corrido una maratón se retorció por el placer que recorría su cuerpo.
Tan cerca.
Tan cerca.
Tan cerca.
Mordiendo sus labios trato de no gritar, tenía vecinos en los pisos inferiores, tenía que mantener la compostura.
"¡Ahhhhh!" esa compostura se fue al diablo cuando la otra mano del chico bajo y tocó su clítoris con su pulgar, el toque suave en ese punto y los estímulos por su coño hizo que la mente de la mujer conejo de nublara, "ahhh~" respirando con pesadez hizo que sus pechos rebotaran sin secar y sus ojos se pusieron en blanca cuando esas caricias se volvían mas intensas.
Ella no pudo soportarlo más
Con un largo grito agudo Mirko llegó al clímax, sus muslos, sábanas y manos del shinobi fueron manchados por sus jugos, con sus piernas adormecidas, mente nublada y el peso de su cuerpo como si fuera plomo, ella solo se dejó caer.
"Ohhh cielos" dio un gruñido cuando los dedos del Uzumaki dejaron su interior y ella se sonrojo cuando el sólo acarició su estómago y pechos que hizo que se sonrojara aun mas, era la primera vez que alguien se tomaba el tiempo de acariciarla, "Oye-e" se quejo cuando el chico uso su mano libre para acariciar una de sus larga orejas sobre su cabeza.
"¿Satisfecha?"
"…"
"Tomare eso como un si" sonriendo para si mismo el solo siguió mimándola, no era la primera vez que hacia algo como esto, en su tiempo en Akatsuki fue mandado a misiones de seducción por su apariencia más joven y cautivadora.
Eso solo eran palabras bonitas, entre el y Kisame las mujeres no tenían mucho que elegir a la hora de hacer recolección de información. Dejando esos pensamientos de lado solo siguió dando caricias suaves que aliviara a la mujer en sus manos, luego de varios minutos iba a levantarse de la cama para dejarla descansar.
Pero ella se mantuvo firme contra el.
"No quieres que yo… ¿Te ayude a ti?" Mirko se removió para sentir algo duro golpeando su trasero, no tenía que pensarlo mucho para saber que era.
"¿Estás segura?" Naruto no necesito preguntar de nuevo cuando sintió como ella solo le dio una sonrisa descarada para moverse su trasero de arriba y abajo, sus suaves muslos hicieron que el shinobi gruñera.
"Claro que sí"
Pum, fin de capítulo 1, en el segundo seguiremos con un cap un poco más largo con más acción ya que en este ya se estableció la base de lo que será está historia.
Déjenme en los comentarios que les pareció este capítulo y que otra personajes quieren que sea la siguiente en divertirse con el malparido Uzumaki, obviamente tiene que ser del mundo de Boku no hero y estar en la historia desarrollada de Ronin.