Veinticinco: Rojo [Bonus]
Si alguien preguntaba, Izuku podía confesar a qué venía el pañuelo rojo en su cuello.
No era parte de su traje, aunque hubiera sido actualizado recientemente. Algunos transeúntes que lo reconocían, tras la alegría inicial, fijaban la vista en el pañuelo y hacían gestos de desconcierto, pero nadie preguntó, por fortuna. Para el día siguiente seguramente lo olvidarían, aunque conociendo a los medios, le darían seguimiento a que semejante complemento a su atuendo no volviera a aparecer. Casi podía verlo.
Sin embargo, eso no le importaba, solo el recordar la razón por la que portaba eso.
Era por la mitad del pelo de Shoto y por los ojos de Katsuki, como una manera de tenerlos con él en su primer aniversario de vivir juntos (y sin acabar "matándose", como aventuraran algunos de sus amigos).
Había llevado un tiempo adaptarse, porque cada uno tenía costumbres que los otros dos quizá no comprendían o hallaban irritantes: el lado perfeccionista de Katsuki, la incapacidad de Shoto para varias de las tareas domésticas, el que Izuku se ensimismara y por lo tanto, se distrajera de lo que estuviera haciendo… En realidad, la lista no era larga, pero sí a tomar en cuenta. Aún así, pudo más en ellos el bienestar que sentían al saberse en el mismo espacio, así que estaban muy agradecidos.
¡A buena hora tenían que trabajar separados ese día! Era una lástima, porque Izuku habría deseado pasarlo en casa, pasando el rato con alguno de sus análisis de héroes mientras veía a Katsuki cocinar algo digno de la fecha y a Shoto recostado en el sofá sin motivos para moverse.
No importaba cómo pasaran el día, pensó Izuku, si terminando el trabajo, los tres se verían precisamente en ese sitio que tanto les gustaba porque estaban juntos en él.
Izuku era feliz cumpliendo su sueño de ser héroe, pero también teniendo el amor de Katsuki y de Shoto.
