hola! es mi primer fic e.e espero les guste, como me esta gustando a mi.
aclaraciones: SNK no me pertenece ni sus personajes, solo escribo porque mi cabecita me lo pide e.e
que lo disfruten.
Again.
Estaba harta, aburrida de que sus padres no comprendieran que a ella le gustaba practicar un deporte más rudo que a cualquier otra chica le gustase, era una discusión todos los días después de la escuela llegando a casa.
¿Por qué no buscas otra distracción? - le preguntaba por milésima vez su madre, creyendo que era mejor dejar de insistir. Pero aún tenía la pequeña esperanza de quizás por obra de un milagro cambiara de idea. Su hija era terca, si una cosa se metía en su cabeza no había ser humano que pudiera hacerla cambiar de parecer.
Porque me gusta. - se limitó a decir. No se encontraba de ánimos, había tenido un pésimo día, su ex novio no paraba de seguir sacándola de quicio, aún que no se dirigieran la palabra el solo hecho de ver como se besaba con la persona que hizo poner fin a su relación, era como si la golpearan en la boca del estómago.
Esta bien. Mikasa… -suspiró resignada su madre - debo decirte algo, hace un par de semanas un viejo amigo de tu padre nos pidió un favor…
Algo raro sentía la joven en las palabras de su madre como si estuviera a punto de decirle algo que realmente no le agradaría.
El amigo de tu padre, kenny. Nos pidió si podíamos darle alojamiento un tiempo a su sobrino, ya que se cambiara de escuela por unos problemas que tuvo en la que estaba. - como si ya suponía, la noticia no le cayó demasiado bien, frunció en ceño de tal manera que su madre volvió a suspirar - se que no te agrada la idea pero tu sabes el dinero que cuesta arrendar una casa en este lugar y como es un viejo amigo de tu padre, quiso hacerle ese favor. Solo te pido que seas amable con él, llegará mañana cuando tu estés en la escuela, así que por favor cuando llegues a casa se cortés. - terminó por decirle su madre y se fue sin dejar que ella pudiera decir algo, como si en realidad ella hubiese querido decir algo.
Se sentía incómoda del sólo hecho de saber que un chico extraño andaría en su casa, por su cabeza pasaban tantas preguntas. ¿Por qué se había cambiado de escuela a mitad de año? ¿Qué fue lo que habrá hecho para que así sea? ¿Quién era ese viejo amigo de su padre?. Mikasa tenía buena comunicación con sus padres, a pesar de que ella fuera reservada en algunas cosas, como sus sentimientos por ejemplo. Pero todo lo resultaba extraño. Tanto pensar hizo que le doliera la cabeza, otra de sus favoritas distracciones era la música, así que se dirigió a su habitación, conectó su celular al equipo de música y colocó a todo volumen su canción favorita.
En la cocina se encontraba la Señora Arckeman preparando la cena, cuando escucho el ruido que provenía de la habitación de su única hija, sabía que cuando ponía tan alto la música era porque estaba molesta, suspiro resignada a tener que aguantar la bulla, no quería molestarla más de lo que estaba debido a su noticia. A ella tampoco le agradaba mucho la idea que un chico de 17 años, que fue expulsado de su escuela llegará a su hogar, desconocía la razón de la expulsión ya que su marido no había querido decir más después de ver la expresión de su esposa a recibir la noticia, trató de omitir un poco la información para decirlas al pasar el tiempo y ver cómo se daban las cosas.
Luego de una hora, llegó a casa el padre de mikasa, saludó con un tierno beso a su esposa y preguntó por mikasa, debido al ruido que provenía de su habitación supuso que estaba molesta, conocía bien a su hija.
Está en su habitación, ya le conté sobre lo de mañana - decía su madre frustrada, porque su hija no lo había tomado muy bien. - iré por ella.
Su marido asintió y ella caminó hacia donde se encontraba su hija. Golpeó la puerta y la llamó, pero no recibió respuesta del otro lado de la habitación, debido al ruido. Volvió a golpear y entró a la habitación para hablar con su molesta hija.
Mikasa tu padre llegó, baja para que cenemos por favor - vio a su hija en la cama acostada de espalda mirando al techo mientras cantaba. No se había percatado de la presencia de su madre, hasta que ella se sentó a un lado de la cama.
¿Qué pasa?, ¿ya llegó papá? - se acomodo para sentarse en la cama y mirar a su madre. Ella asintió con una leve sonrisa. A mikasa se gustaba ver a su padre, ya que por el trabajo él no pasaba mucho tiempo en casa. Bajo las escaleras para abrazar a su padre a modo de saludo.
Ya en la cena había un silencio que no incomodaba, ya que su familia era de aquellas que disfrutaban el silencio. Pero la joven Mikasa estaba un poco intrigada por saber quién era ese chico que vendría a vivir junto a ellos, así que se aventuró a preguntarle a su padre.
¿Por qué no me habías contado sobre el tipo que vendrá a vivir aquí a partir de mañana? - habló con un tono un poco brusco a pesar de que intentó que no se notará su molestia ante el tema que expuso.
Mikasa te conozco y sé que hubieras reaccionado mal de todas maneras, no hubiera importado si hubiera sido hoy o un mes antes, tu reacción sería la misma - le respondía su padre resignado a que su hija sacaría el tema tarde o temprano durante la cena.
Lo se, pero quiero saber quien es, como se llama y por qué tuvo que venir hasta MI casa por culpa de sus problemas de adolescente mal portado. - ponía sus ojos en blanco al decir la última palabra, se notaba su fastidio ante la idea de siquiera ver a un tipo que fue expulsado de su escuela por ser quizás un rebelde.
Su padre dio un largo suspiro al ver que no tendría de otra que contarle más su hija, porque sabía que no lo dejaría en paz hasta que ella supiera lo suficiente del joven.
Su nombre es Levi Arckeman, es sobrino de mi amigo Kenny. Quizás no recuerdes su nombre o su rostro debido a que eras tan solo una niña cuando lo conociste, tenías 4 años para ser exacto. Habíamos perdido el contacto. Hace 3 meses en una reunión de trabajo, resultó ser que lo volví a ver. Intercambiamos los numero y desde entonces hemos estado en contacto. - su hija lo miraba con curiosidad por seguir escuchando su historia. Sonrió un poco al recordar a su hija cuando era pequeña con su mirada curiosa cuando le contaba cuentos antes de dormir. - me contó que su sobrino tuvo una pelea con un compañero de clase y lo expulsaron. Le comenté de tu escuela y lo ayude con los trámites para inscribirlo aquí. - mikasa no entendía por qué tanto afán de ayudar a una persona que no había visto durante tantos años, 12 años. - mañana llegará a esta casa y espero que lo recibas de la mejor manera.
¿Por qué le repetían tanto el ser cortés? Ni que fuera una niña malcriada. Puso los ojos en blanco para luego asentir. Se fue a su habitación luego de agradecer por la cena y se acostó sobre su cama con los brazos extendidos hacia los lado, mirando el techo otra vez. Estuvo unos minutos así hasta que sonó su celular. Un mensaje de su mejor amigo, Armin.
¿Estas bien?, Sasha me contó sobre lo que pasó con Eren hoy. - había olvidado ese episodio después de la noticia que le habían dado sus padre hasta que su querido amigo volvió a recordárselo, frunció el ceño por inercia.
Estoy bien, no me importara, ya no somos nada como para estar evitando que los vea juntos - si le importaba, solo que no lo demostraría jamás. - solo debo acostumbrarme y listo.
Armin la conocía tanto, que podía saber que mentía, a pesar de estar hablando con ella tras una pantalla. Pero también sabía que nunca demostraría que si le dolía ver a Eren besándose con otra chica. Aunque ella no quisiera seguía sintiendo cosas por el chico de ojos verdes.
Nos vemos mañana Armin - le escribió a su amigo antes de dejar el teléfono fuera de su alcance, tapándose el rostro con su brazo comenzó a recordar lo que tan molesta la tenía.
Flash back.
Hace 2 semana.
Había terminado la última clase y como siempre era la última en salir, no quería parecer como el resto de alumnos desesperados por huir de la escuela. Guardo sus cosas en su bolso y se dispuso a salir, cuando cruzó el umbral de la puerta vio la desagradable imagen, que hasta siendo un recuerdo seguía sintiendo ese golpe en su estómago. Eren estaba besándose con Annie, desde un principio esa chica nunca la había agradado, era demasiado misteriosa para su gusto y su mayor misterio fue que siempre estuvo enamorada de Eren, tanto así que fue capaz de entrometerse en su relación sin importar nada. No se dio cuenta hasta que los descubrió besándose cerca de los baños de hombres. Lo peor para ella fue encar a Eren.
¿Que mierda? ¡EREN! - estaba hecha una furia, seguir ahí para ella era como seguir añadiendo leña al fuego. Quería golpear a ambos por haberla engañado, quizás cuanto tiempo que hacían esto a escondidas, cuantas personas más sabían de esto. No es que llevara mucho tiempo de relación con Eren pero le había costado tanto de que por fin pudiera estar con él chico que la salvó de su tristeza cuando era tan solo una niña. Su relación duró solo 6 meses, ese mismo día le puso fin dándole un puñetazo en toda la mejilla a Eren sin siquiera dejar que se explicara. Explicar qué, pensaba ella, si estaba todo más que claro para ella. Había sido una tonta.
Fin de flash back.
Ya era hora de dormir, mañana tendría otro día, quizás más estresante que el anterior pero debía tratar de no pensar y desconectarse y solo dormir.
