The Abyssal Crimson Dragon

No me pertenece Higschool DxD, Campione, ni ninguno de los personajes y elementos de otras fuentes

Capitulo 1

Recibir una llamada de su hogar en el Inframundo no era algo inusual para Rias Gremory. Ella llevaba algo de tiempo estudiando en el mundo humano y sus familiares siempre se comunicaban para estar al tanto de su estado. Rias todavía no era una Demonio adulta, así que carecía del conocimiento de muchas cosas y podía resultar inexperta ante ciertas amenazas que tenía el mundo. Sin embargo, ella sintió que la llamada de esa noche sería diferente a las anteriores. No solo porque Grayfia le había informado de ante mano que se daría esta, sino debido a la maid pidió a la princesa Gremory que todo su sequito estuviera presente cuando se diera.

A la hora pedida, Rias ya se encontraba en la sala de club de exploración de lo oculto, su base en la modesta ciudad de Kuoh. Sus sirvientes, Akeno Himejima, Yuuto Kiba y Koneko Tojou, también se encontraban en el sitio y se pusieron firmes cuando un círculo mágico se manifestó en el centro del salón y dejo ver la imagen de hombre joven de cabello rojo.

-Buenas noches, Maou-sama. ¿En qué podemos servirle en esta ocasión?-dijo Rias, mostrando el respeto adecuado para la persona que estaba frente suyo.

-Vamos, Rias-tan. No son necesarias tantas formalidades-dijo sonriendo el Maou Lucifer, cuyo nombre era Sirzchs Lucifer.

-Cuando me dejes de decir de esa forma, lo considerare-dijo la pelirroja con un puchero.

Siendo Rias la hermana del Maou Lucifer, ella podía tomarse muchas libertades. Sin embargo ella no lo hacía, pues su hermano mayor todavía la trababa como una niña. Como muestra de que ella era alguien madura y que reconocía su posición, Rias le mostraba ese frio respeto, que al final de todo, sonaba simplemente como acto de malcriadez.

-Mientras seas mi pequeña nee-chan yo te llamara así-bromeo el pelirrojo, para la molestia de su hermana. –Ahora dejándonos de juegos, te llamo en este día porque tengo que darte una mala noticia-dijo el Maou, causando que la Gremory tuviera un escalofrió.

-No me digas que….. ¿Lo han adelantado?-dijo Rias con el peor de los presentimientos.

-No. Actualmente hay discusiones respecto a tu matrimonio con el tercer hijo Phenex, pero lo que nos atañe hoy es otro tema.

-¿De qué se trata?-dijo la pelirroja, ahora con algo más de calma.

-Kuoh ha dejado de ser un lugar seguro para que te quedes. De hecho todo Japón ha dejado de serlo.

-¿Por qué?

-Ha nacido otro Campione en esas tierras-dijo Sirzchs alertando a los presentes.

-¿¡Cómo!?

-Tal como escuchaste. Ha surgido otro Asesino de Dioses. En primer momento pensamos que era un movimiento del Campione de China, pero tenemos fuentes que indican hay uno nuevo.

-¿Tan pronto? ¿Pero si ni siquiera ha pasado más de un año desde el último nacimiento?

-¿Qué puedo decir? Estos son tiempo distintos. Para nosotros también fue una sorpresa enterarnos de la noticia. Todavía no se sabe su identidad, pues los signos del nacimiento fueron descubiertos luego del suceso. Estos se dieron en un área poco habitada y los testigos son completamente nulos. Hasta ahora solo se conoce que el Dios Hereje asesinado fue un personaje del folklore japonés y que su victimario es portador de una fuerte aura draconiana, pero no más de allí.

-Entiendo-comento pelirroja analizando muy bien la noticia. -¿A qué viene que usted venga a darme esa noticia personalmente?

-Rias, todo lo que te hemos enseñado sobre los humanos no aplica en lo absoluto con los Campione. Si bien podemos negociar con otros seres para residir en el mundo humano, no es tan fácil hacerlo con ellos. Por tal razón resulta conveniente que tanto tú como tu sequito partan al Inframundo lo más pronto posible. Hasta que no hayamos fijado una posición con ese nuevo rey, es preferible no irrumpir en el territorio que posiblemente reclamara.

-¡No es justo! ¡Nosotros estábamos aquí antes que él!

-Ciertamente. Aunque nosotros los Demonios no somos un objetivo especifico de esos Asesinos de Dioses, es un hecho irrefutable es que las distintas asociaciones mágicas de la localidad serán la primera en intentar ganarse el favor del Rey. Tu Queen pude darte fe de que las relaciones entre varios de ellos y nosotros no son las mejores-dijo el pelirrojo viendo a Akeno, quien bajo la mirada con algo de rabia en su expresión. -Así que hay que ser prudentes en caso de que el Campione decida abogar a por ellos.

-¿Y es que no existe la posibilidad de que seamos nosotros los que tomemos esta oportunidad para hacerlo nuestro aliado?-dijo Rias, a lo que el Maou permaneció con un expresión serena. –Comprendo que cualquier negociación que hagamos con él será injusta para nuestra parte, pero incluso la menor de las protecciones puede sernos de ayuda cuando el Vaticano ya consiguió un Rey que lo cobija.

-Los riesgos son muy grandes, Rias. Aun cuando tú eres una Demonio de clase alta, tus habilidades y experiencias palidecen frente a aquel que ha matado un Dios.

-En ningún momento considerare darle cara por métodos violentos. Me valdré de las que se suponen que son las armas más afiladas de los Demonios, las palabras. Si ese Rey no es del tipo que atiende a ellas, te autorizo para que me lleves al Inframundo al mero instante en que lo veas prudente.

-…- Sirzchs permaneció en silencio por unos momentos y observo atentamente a su hermana.

El sabía que ella no hablaba por compromiso a su raza, ella solo estaba actuando egoístamente por su persona. Si ella conseguía ganarse el favor de ese ser que desafiaba la razón, tendría de su parte a alguien que tendría una autoridad más significante que la suya. De esa forma ella tendría mayores posibilidades de romper el compromiso al cual estaba atada. Existía el riesgo que terminara en uno peor, pero ese caso ella debería estar más conforme, pues sería algo que ella misma concertó y no otra persona.

-De acuerdo, Rias. Como Maou te autorizo para que tomes la osada tarea de negociar con el Campione que ha nacido recientemente. Como hermano no me gustaría que tomaras ese riesgo, pero de igual forma te deseo la mejor de las suertes para tu cometido.

-Te lo agradezco, Oni-sama-dijo Rias, mostrando con una seria, pero al mismo tiempo aliviada voz, que ella estaba agradecida por la oportunidad.

Habiendo terminado lo que tenía que decir, Sirzchs corto la transmisión, dejando al grupo de Demonios con mucho que pensar.

-Rias, ¿tú estás segura de lo que estás haciendo?-pregunto Akeno a su King, quien era al mismo tiempo su mejor amiga.

-Siendo sincera, no lo sé-respondió la pelirroja llevándose la mano a su mentón. –Dije a mi hermano que trataría de negociar con el Campione, pero para empezar ni siquiera sé donde se encuentra. En el Inframundo han sentido su nacimiento gracias a sus contactos, pero su resistencia a la magia lo hace muy difícil de rastrear si no se conoce su identidad. Podría estar en cualquier parte de Japón.

-¿Planea entonces que lo busquemos?-pregunto Yuuto.

-No podemos hacer eso. Debo permanecer en esta ciudad en todo momento y aun si pidiera permiso para viajar, solo debo hacerlo cuando este segura de la ubicación de ese Rey.

-¿Entonces qué?-pregunto Akeno.

-De momento esperaremos. Necesitamos estar atentos de cualquier señal. Muy a mi pesar, las asociaciones mágicas nos llevaran la ventaja, pero deberemos estar atentos a ellas para conseguir cualquier información.

-Entiendo. Yo tratare de escuchar a los espíritus. Tal vez ellos nos indiquen algo útil.

-Hazlo, Akeno. Es muy ingenuo de mi parte siquiera pensar que podre aliarme con ese Rey, pero al menos quiero saber si podre aprovechar los días que tengo aquí en el mundo humano y eso implica saber cuáles son sus intenciones.

[Días después]

A fin de disfrutar al máximo su permanencia en el mundo humano, Rias siempre había actuado de forma pasiva y serena en la ciudad que regentaba. Kuoh era una localidad bastante tranquila y pacífica, en donde a pesar de concentrarse algunos cuantos entes sobrenaturales, no había dado mucho de qué hablar en los años que ella lo había ocupado.

Naturalmente, con la noticia de que había un Campione en el país, tal pasividad tuvo que terminar. Ella ahora estaba en un estado un tanto paranoico, que hacia analizara y estudiara a cuanto persona se cruzara en su camino.

Eso llevo a que ella se diera cuenta que en la academia Kuoh había muchísimas anormalidades de la cuales ella no se había dado cuenta. Había numerosas chicas que estaban impregnadas con la esencia del mundo sobrenatural, así como chicos que parecían también tener un cierto grado experiencia con el tema. Todo ellos parecían ser candidatos prometedores para su Nobleza, que requería aumentar sus números con cierta urgencia.

Ella estaba esperando por casos extraordinarios como su amiga Akeno, quien era una hibrida de Ángel Caído, o su pequeña kouhai Koneko, quien era un Nekomata de la rara especie Nekoshu. También aplicaban poseedores de Sacred Gear como su Knight Yuuto y su Bishop Gasper, mas esos deseos parecían ostentosos ante la situación en que se encontraba. En cualquier momento podría ser mandada al Inframundo y vetada de volver a viajar a Japón, la tierra que se había ganado su corazón.

Esa premisa le llevaba a pensar en reclutar a varias personas que pudieran representar ese amor en su Nobleza. De momento sus únicas opciones eran dos chicas del club de kendo, Murayama Ishihara y Katase Ogura, quienes eran muy habilidosas con la espada. No al grado de su Knight, pero si lo suficientemente como representar parte de la cultura que adoraba.

Por tal razón, Rias reacciono cuando escucho la voz de las jóvenes en la lejanía. La Gremory se encontraba apoyada en una de las ventanas del antiguo edificio de la academia, desde donde pudo ver como las jóvenes de cabello castaño y rosa, perseguían con gran vehemencia a una de las llamadas bestias pervertidas de la academia, Issei Hyoudou.

Rias rio para sus adentros al ver como esa escena se repetía una vez más. Hyoudou y sus amigos tenían la absoluta convicción de espiar a las chicas de la academia, que hasta no hace mucho, era exclusiva para el género femenino. Más que admirar ese entusiasmo, envidiaba a esos humanos por esa gratificante ignorancia que poseían. Ellos no sabían que había nacido un rey egoísta que podía poner sus vidas en peligro por mero capricho y que sus vidas podría cambiar dramáticamente en cualquier momento.

-Rias-escucho de repente la heredera Gremory, quien entonces dejo a un lado sus pensamientos para centrarse en la joven que le había llamado. Era otra de sus amigas cercanas, Sona Sitri, quien en la academia Kuoh ostentaba el apodo de Souna Shitori.

-Hola, Sona. ¿Qué te traes a estos lares?-pregunto la pelirroja volteándose hacia la chica de lentes. -¿Se trata de un asunto del consejo estudiantil?-comento Rias viendo que Sona portando una carpeta consigo.

-Más o menos. Ha habido un ingreso que se ha dado hace poco y creí que sería conveniente informarte sobre el-dijo la pelinegra facilitando la carpeta.

-¿Y qué tiene de especial?-dijo Rias, mientras revisaba el contenido del archivo. En él se detallaba a una modesta chica de cabello castaño, peinado en dos largas coletas. Parecía ser alguien común, mas el nombre llamo levemente su atención. –Rin Hyoudou.

-A simplemente no hay nada, pero por simplemente curiosidad investigue mas sobre ella y encontré que su verdadero nombre es Lingyin Huang.

-¿Es china?

-Así es. Su pasaporte indica que llego a Japón hace apenas dos semanas. Ciertamente no es algo que deba alertarme de forma inmediata, pero se me hace extraño ese cambio de nombre. Es casi como si quisiera ocultarse.

-No sé qué decir-comento la pelirroja pensando en el tema.

-Entiendo que suene extraño, pero se me hace raro que esa chica ostente el apellido Hyoudou.

-¿No es una casualidad?

-No. De hecho fueron los padres de Issei Hyoudou los que se encargaron de inscribirla, lo que es desconcertante ya que no he encontrado ningún documento que pruebe que ellos tengas alguna relación con ella. Ni si quiera un documento de adopción.

-Hmm. Ciertamente es atípico.

-No hubiera indagado tanto en el tema de no ser porque los rumores del Campione de China indican que el incita a sus seguidores a volverse más fuertes y desafiar sus límites. No sería una sorpresa que uno hubiera atendido a sus proclamaciones y haya desafiado a un Dios Hereje en estas tierras para alcanzar un titulo para sí mismo.

-Suena tanto sensato como escalofriante. Aun así, ¿no sería una explicación muy rebuscada? ¿Dónde entrarían los Hyoudou en esto?

-No sería una sorpresa que una asociación mágica la haya ayudado a introducirse en nuestra sociedad de incognito. Aun cuando los Campione son impetuosos por naturaleza, algunos tienden a trabajar desde las sombras.

-Lo que tendría lógica, dado que el Campione de China está muy cerca de nosotros. En verdad tienes un punto contigo, Sona.

-Gracias. Además fortalezco mi teoría con el hecho de que Issei Hyoudou apenas si habla de su denominada "prima" y que su contacto es casi completamente nulo. No es el tipo de relación que uno esperaría de dos personas que son familiares.

-Ciertamente. Con todo eso expuesto, no puedo hacer otra cosa que intentar hablar con esa posible Rey.

-Ten cuidado, Rias. Si ella en verdad es la Campione, es un hecho que sabrá de nuestra identidad. Nuestros hechizos de encubrimiento son fácilmente percibidos por ellos.

-Lo tendré en cuenta. Gracias por esta información, Sona.

-No hay de qué. Tú no eres la única que está al pendiente del Rey de Japón. Yo también necesito estar al tanto de sus acciones o de lo contrario no podre termina mis estudios en este mundo.

-Imaginaba que esa era la razón por la que permaneciste en Kuoh, a pesar de las advertencias. Aunque no sé cómo fue que convenciste a Serafall de ello.

-Yo….no quiero hablar del tema-dijo Sona, acomodando sus lentes con visible incomodidad. –En fin, tengo que dejarte. Una vez más, te pido que actúes con cautela.

-Lo hare.

[Más tarde]

-¿Habla en serio, Buchou?-dijo Yuuto, una vez que Rias le explico la información dada por Sona.

-Temo que sí. Existe fuertes indicios de que la Campione de Japón está en tu clase-dijo Rias poniendo delante suyo el archivo de la joven. El rubio entonces tomo la foto que había en él y la reviso exhaustiva mente.

-Arara. ¿Qué clase fortuna es la que tenemos?-comento Akeno. –Pensar que el Campione se iba presentar precisamente en nuestra ciudad.

-Lo sé, verdad. Cualquier mortal lo tomaría como un mal augurio, pero nosotros podríamos tomarlo a nuestro favor.

-Tal vez, aunque me parece que esta revelación complicara sus planes. ¿No es así?

-Un poco. En verdad esperaba que el Campione fuera un hombre. Eso al menos me hubiera dado la posibilidad de seducirlo.

-Quien sabe, Buchou. Tal vez esa chica no se guie por las normas convencionales-bromeo la Himejima.

-¡No lo digas ni en chiste, Akeno!-reclamo la pelirroja. –No necesito de alguien que pueda ser potencialmente peor que Raiser.

-Bueno, no sé si lo que voy a decirle son buenas o malas noticias, Buchou. Mas la verdad es que dudo mucho que esta chica que me muestra sea la Campione que usted y Sitri-sama creen que es-explico Yuuto devolviendo la foto a Rias.

-¿A qué te refieres?

-Es algo que es más fácil de entender si lo ve por sí misma.

-¿?

Una vez que un receso se presento, Yuuto guio a su ama hasta la ventana de su salón. Allí apunto a persona de interés del momento, quien en esos momentos caminaba hacia un árbol solitario en el patio.

A simplemente vista, Lingyin Huang no parecía ser nada extraordinaria. Era una chica mucho más menuda y bajita que la misma Sona, estando también por debajo de la media del desarrollo que mostraban las chicas de la academia. Portaba su uniforme sin ningún tipo de alteración y solo poseía como distintivo unos lazos amarillos que ataban sus coletas.

Sin embargo, los Demonios sabían que no podían dejarse engañar por las apariencias y por tal razón siguieron observándole detenidamente.

Eventualmente, la chica con el apodo Rin llego al árbol destino y se dio a la tarea de observar a los estudiantes que iban y venían de sus asuntos. Ella entonces soltó un respiro y se dejo caer sentada frente al tronco, justo antes de poner una expresión de tragedia con unos ojos que solo veían al vacio. Hecho que dejo a la Gremory con el tic en el rostro.

-¿¡Que pasa con esa chica!?-reclamo la pelirroja un tanto airada. – ¡Esos no son los ojos de alguien que ha matado a un Dios! ¡Parecen más bien los ojos de alguien que está esperando la oportunidad para lanzarse de una azotea!

-Eso es lo mismo que opino-dijo Yuuto con una gota de sudor en la sien. -Desde que esa chica llego a mi clase, ella ha guardado una conducta como esa. La mayoría lo atribuye al hecho de que vive con un pervertido como Issei Hyoudou, pero aun cuando yo sé cuáles son los alcances de su fama, no creo que ese sea el caso. Eso sería demasiado bajo incluso demasiado para él.

-Tiene razón, Buchou. Si soy honesta, veo a esa chica y nos veo a nosotros tres-dijo Akeno, haciendo referencia a ella, Yuuto y Koneko. –Debe haber pasado por algo que ha destruido su temple y ahora mismo debe estar viviendo de forma automática.

-Ciertamente da esa impresión, pero…-dijo la pelirroja mostrándose dudosa.

-Entiendo la razón de sus dudas, Buchou-dijo Koneko dirigiendo su mirada a Rin. –Esa chica tiene un aura dragón consigo. De eso no hay ninguna duda.

-¿Entonces consideras que vale la pena observarla?

-Totalmente.

-En ese caso, les pido que lo hagan-dijo Rias viendo a los miembros de su sequito. –Aun si es una falsa alarma, tengo un presentimiento con esa chica. Sona también lo tiene, así que en el peor de los casos, podríamos conseguir algo de información con ella.

-Lo haremos, Buchou-dijo Yuuto a Rias, quien también recibió el asentimiento de sus otras súbditas presentes.

[Al día siguiente]

Era fin de semana y significaba que estaba libre de hacer lo que quisiese. Sin embargo, Rias opto por aguardar pacientemente en el salón del club de exploración de lo oculto el momento en que tendría una oportunidad para charlar con Rin.

Justo después de que terminaran las clases en el día anterior, Yuuto se había encargado de colar un folleto de invocación en el bolso de la Hyoudou, con el cual la Gremory esperaba poder establecer una conversación privada.

Bien podía hacerlo personalmente, pero el mero intento de invocación por parte de la posible Campione certificaría de una vez por todas cual era su posición. Esto debido a que poderoso poder mágico de ese ser no invocaría a uno de sus siervos, sino a ella, quien era su maestra.

Ciertamente era un plan tonto y con pocas probabilidades de éxito, ya que Rin podría ignorar por completo o tomarlo como una descortesía a su persona, pues no se le estaba dando la cara. Sin embargo, Rias tenía fe en su idea, ya que tenía varios puntos favorables.

Si se confirmaba la identidad del Campione, los parámetros de seguridad que necesitaba su encuentro se darían de forma inmediata, pues sus padres monitoreaban todos los contratos que ella dirigía personalmente. Si era una falsa, Rias de todas formas habría hecho un bien al establecer un contacto con una poseedora de aura draconiana. Alguien con el poder de un Dragón le vendría de perlas a su sequito y no dudaría en negociar con ella para reclutarla.

Cual fuera el caso, todas las intenciones de Rias se detuvieron cuando sintió que su sangre se helo y su estomago se revolvió. De la nada un enorme poder mágico había entrando en su área de percepción y ahora estaba oprimiéndole con una espantosa vehemencia.

Solo hasta pasado unos minutos, en los cuales ella se dio cuenta que no era objetivo de tal presión, Rias volvió en sí y pudo ser un poco más consciente de la situación. Se trataba de un despliegue mágico que se había dado en la ciudad y ella lo había sentido gracias a un folleto de invocación. Esa era de las ventajas de tener una ciudad bajo su responsabilidad, los folletos servían como un sistema de vigilancia mágico y ella podía percibir las irregularidades que se dieran en la localidad.

La que estaba experimentando era sin duda alguna la más grande que había experimentado en su vida. Si bien era algo que le llenaba de temor, también lo hacía de gozo, pues ante ella se había presentando la oportunidad que buscaba. En si no la estaban invocando, pero no iba a perder la oportunidad de ver lo que fuera que estuviera haciendo el Campione que estaba dando la cara.

Por tal razón, Rias no perdido el tiempo y creó un circulo de transportación que le llevara a las cercanías del despliegue que había sentido, cosa que lamento en cuestión de segundos.

Sus cálculos le decían que había terminado en un pequeño parque de la ciudad, pero lo que encontró Rias encontró fue una enorme extensión de oscuridad que no parecía tener ningún tipo de fin. Lo único que allí se podía visualizar a dos personas que se encontraban en las cercanías, haciendo algo que hubiera preferido no ver.

El primer ser que la Gremory pudo percibir se trataba de una Ángel Caído de cabellos negros y ojos purpura. Su raza era evidente por las oscuras alas negras que yacían en su espalda y la casi imperceptible aura sagrada que emitía.

Rias se hubiera puesto a la defensiva, de no ser porque era ese enemigo de los Demonios el que se encontraba en aprietos. La chica estaba completamente inmovilizada y amordazada por unos apéndices de carne viva, los cuales aprisionaban su cuerpo en una posición bastante sugerente.

Estaba demás decir que la expresión de la Caída era de pánico total. Ella tenía tan claro su destino que ni siquiera intento clamar por ayuda cuando vio a la Gremory. Sus ojos más bien parecían indicar, escapa mientras tengas oportunidad.

La Gremory por un momento intento dar un paso en retroceso, pero ella quedo paralizara cuando el otro presente se giro hacia su persona y le hablo.

-¡Oh! ¡Esa acaso esa no es Rias-Senpai!-saludo despreocupadamente, un chico de cabello castaño que la mencionada reconoció inmediatamente como Issei Hyoudou. –Disculpe que me encuentre en esta situación tan extraña. Pero no se preocupe, ya estaba por terminar-dijo el castaño para hacer un gesto de su mano y provocar que la Caído se hundiera en un pozo de oscuridad que hizo que ella se revolcara hasta el momento en que dejo de percibirse. –Entonces. ¿Qué puedo hace por usted, senpai?


Antes de que pregunten. No. Esto no un fanfic hentai. Siendo fiel a lo que se ve en novela ligera, Issei no se va a volverse el villano de una historia +18. El simplemente obtuvo algo que era totalmente compatible con su tema, el cual me parece que será Héroe Pervertido, siendo el primero basado en el estereotipo japonés y no en el americano como ocurre con John Pluto Smith.

En cuanto a ella y todos los Campione originales, no harán apto de presencia directa. La historia se desarrolla en un mundo donde existen los preceptos de Campione, pero los personajes son los de DxD. Naturalmente eso implica que el mundo será distinto, pero espero que eso sea lo que haga interesante esta historia.