Disclaimer: Fairy Tail no me pertenece, es propiedad de Hiro Mashima.
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PRIMERA OPORTUNIDAD
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Los miembros de Fairy Tail que participaban en el Torneo se encontraban en la casa de las jóvenes. Lucy y Juvia habían querido cambiarse de ropa después de la última prueba, pero Natsu y Gray se habían negado a dejarlas solas alegando que en cualquier momento podrían volver aparecer los sujetos con los que habían luchado, por lo que ahora ellos se encontraban en la sala esperándolas mientras recibían las reprimendas de Erza.
-Casi destruyen todo el lugar, ¿qué diría el Maestro si tuviera que pagar por las reparaciones?
-Yo creo que nos felicitaría por protegerlas –interrumpió Gray con su usual tono indiferente. Pero un codazo de Natsu en sus costillas le hizo reaccionar a sus palabras. La pelirroja empezaba a fulminarlo con la mirada, como si calculara cuanto tiempo le tardaría cortarlo en pedacitos-. D-digo, el Maestro siempre dice que nos apoyemos, y b-bueno…
-En eso tienes razón, esos sujetos se merecían lo que les hicieron y más –afirmó Erza cruzando sus brazos molesta, mientras que el mago de hielo suspiraba aliviado.
-Los debí volver cenizas –exclamó el pelirrosa golpeando su puño contra su mano.
-Mejor que no lo hiciste, te hubieran descalificado –refutó la pelirroja observándolo-. Pero con las heridas que tenían, no creo que ellos puedan continuar en el entrenamiento.
Entre los jóvenes empezó a reinar el silencio, mientras cada uno empezaba a sumergirse en sus propios pensamientos, pero unos pasos en las gradas los sacaron de ese ambiente y ver como ingresaban las dos magas con una expresión más tranquila. Disimuladamente, Gray se movió a un lado del sofá, dejando el espacio suficiente para que la maga de agua se sentara junto a él. Lucy, que había alcanzado a ver el detalle, animó a su amiga a tomar asiento mientras ella se sentaba tranquilamente al lado de Natsu, que no paraba de sonreír.
-¿Cómo se sienten? –preguntó Erza observándolas.
-Mucho mejor, después de una ducha logramos relajarnos –respondió la maga celestial con una sonrisa.
-Juvia se siente muy feliz porque Gray sama la protegió de esos magos depravados –añadió la maga de agua con cierta timidez y un sonrojo en su rostro que no pasó desapercibido.
Todos rieron al ver como el mencionado giraba el rostro hacia un lado tratando de ocultar su expresión avergonzada. El sonido de la puerta principal abrirse interrumpió el tierno momento, y a los pocos segundos ingresó a la sala un joven de cabellera azul y tatuaje en un lado de su rostro, que no dudo en sentarse junto a Erza mientras saludaba a los demás con una sonrisa.
-¿Qué dijeron los examinadores? –empezó la pelirroja.
-Parece que expulsaran a ese grupo de magos con los que combatieron, y nos darán un par de días libres hasta que reparen todo –explicó Jellal sin perder su buen humor-. Dijeron que podríamos salir a la ciudad siempre y cuando regresáramos para dormir.
La noticia fue bien recibida por las chicas, que no tardaron en ponerse de pie.
-Al fin, me encantaría ir a una librería y por algo de ropa.
-Juvia necesita más materiales para sus manualidades.
-Yo quiero buscar nuevos trajes y armaduras.
Los chicos por su parte solo las observaron, recordando lo mucho que podían tardar en sus salidas cuando ellas iban de compras.
-Vamos, chicos, será una salida divertida –añadió Erza entusiasmada aproximándose a la puerta.
-Siempre demoran mucho en esas cosas –protestó el pelirrosa.
-Además no nos necesitan para hacer esas cosas de chicas –le apoyó Gray cruzando los brazos con expresión aburrida.
Justo en ese momento, detrás de las jóvenes pasaba volando Happy que al escuchar las respuestas de sus amigos perdió la concentración y casi impacta contra el suelo. Rápidamente buscó en su pequeña mochila verde la revista que les había enviado Mirajane y la alzó lo más visiblemente posible detrás de ellas haciendo grandes muecas en su rostro, solo para que sus amigos observaran. El primero en darse cuenta fue Gray, que tardó un segundo en atar los cabos sueltos y levantarse de golpe al recordar algo tan obvio.
-P-Pero sería interesante ir con ustedes –dijo apresuradamente, con un ligero tono de nerviosismo.
-¿Nos acompañará, Gray sama? –preguntó Juvia animándose.
-Claro, será divertido.
-¿De qué hablas, cubo de hielo? Hace un momen… -las palabras del pelirrosa se detuvieron al seguir con la mirada lo que su compañero observaba fijamente hasta percatarse de la presencia de Happy-. ¡Ahhhhh!
-¿Qué te sucede, Natsu? –preguntó Lucy preocupada por el repentino grito.
-Ahhh es que… ehmm había olvidado que quería leer un libro –respondió lo más rápido que pudo el pelirrosa tratando de improvisar.
-¿Un libro? Creí que eso no te interesaba mucho –comentó la pelirroja algo sorprendida.
-Sí, pero como Luce lee tanto pues me ha dado curiosidad por leer y quería que me recomendara uno –inventó Natsu a toda prisa esperando que le creyeran e ignorando la mirada de resignación de sus dos amigos.
-¡Eso es fantástico, Natsu! –celebró Erza adoptando su actitud de hermana mayor-. Me alegra ver que estás madurando y tienes interés en aprender más cosas. Entonces, ¡vayamos de una vez!
Abandonaron el hogar conversando animadamente entre ellos, mientras Happy suspiraba resignado y volvía a guardar la revista para dirigirse a la nevera y coger unos sabrosos pescados y disfrutar de la casa para él.
-Se necesitará un milagro para que esto funcione –murmuró el pequeño gato volviendo a suspirar con cansancio y preocupación por el futuro amoroso de sus compañeros.
Por otra parte los jóvenes caminaban en parejas; Jellal le iba contando a Erza todas las actividades que había estado realizando el último mes, y a su vez ella le narraba también sus últimas experiencias en los trabajos que había realizado. Detrás de ellos caminaban Gray y Juvia, la segunda aún demasiado entusiasmada por el repentino interés del mago de hielo por acompañarles, así que había empezado a sumergirse en una nueva fantasía.
-¿Qué materiales necesitas comprar? –mencionó el moreno sacándola de sus ilusiones.
-Un poco de lana, algunas telas, un poco de esponja y algunas cosas más –no muy segura de que ese fuera un tema interesante para él.
-¿Qué planeas hacer? –dijo Gray algo confundido, incapaz de hallar la respuesta por si solo con la lista de la maga. Al darse cuenta de lo brusco que había sonado su pregunta se apresuró en arreglarlo-. Lo digo porque no parece que vayas a usar todo eso junto, ¿o si?
-¿Eh? No, pensaba usarlo en un nuevo peluche y una chompa –respondió tímidamente la maga de agua volviendo a sonrojarse, algo que no pasó desapercibido por el moreno que rápidamente descubrió la razón.
-¿Son para mí?
-S-si, pero si Gray sama no los quiere…
-Me gustan las chompas con cuello alto –le interrumpió Gray sin apartar su mirada del frente, mientras que Juvia lo observaba sorprendida-. De preferencia que sea de un color oscuro.
-¡Sí! –exclamó Juvia al cabo de unos momentos, su rostro reflejaba la sorpresa y la ilusión que le hacían las palabras del joven, además de un ligero rubor en sus mejillas-. He visto unos modelos que creo le quedarían genial, Gray sama, es que Gray sama se ve muy bien con todo. ¿Podría tomarle algunas medidas para hacer la chompa? Quisiera que quede perfecta.
-No veo porque no –sonrió de lado el mago de hielo mientras su acompañante se sumergía en una larga explicación de los detalles que emplearía en la confección de la chompa. Tenía que admitir que la conversación no resultaba tan aburrida como él imaginaba.
Con pequeñas respuestas parecía contentar a la maga, ocasionando que le sonriera reiteradas veces causándole ternura a Gray, aunque se decía a si mismo que jamás lo mencionaría en voz alta.
Atrás de ellos caminaban en silencio la última pareja. Natsu aún se encontraba sumergido en sus propias ideas, como siempre había hablado sin pensar minutos antes y ahora no tenía ni idea de que podría hacer. ¿Existiría algún libro interesante que no lo hiciera aburrirse después de leer 10 páginas? Tal y como él conocía a su compañera, sabía que ella le haría preguntas sobre su avance en el libro por lo que estaría obligado a terminar de leerlo. Podía sentir como su cerebro parecía derretirse por lava en su búsqueda de alguna solución.
-Hacen una bonita pareja –comentó la maga celestial, observando cálidamente a los jóvenes que caminaban delante suyo.
-¿Quiénes? –preguntó confundido el pelirrosa, saliendo de sus pensamientos.
-Gray y Juvia, por supuesto –contestó Lucy, apartando su vista de la pareja para fijarse en su compañero divertida-. Aunque Erza y Jellal también se ven bien juntos.
-Mmm creo que si –dijo Natsu después de pensarlo por un momento-. A las chicas les interesa bastante ese tema de las parejas, ¿verdad?
-Es bonito cuando tus amigos encuentran a la persona correcta, porque entonces los ves felices –Lucy sonrió cálidamente volviendo a mirar hacia el frente.
-¿Y cómo saben que es la persona correcta? ¿Por el olor? ¿O porque es más fuerte? –la curiosidad del mago volvió aflorar causando que la joven a su lado riera divertida.
-Claro que no, Natsu, cada persona lo siente de una manera diferente –al ver la mirada confundida del pelirrosa, Lucy hizo una breve pausa antes de explicarle-. Mmm creo que es cuando encuentras a alguien a quien quieres proteger y a su vez esa persona también te protege, alguien con quien tienes confianza y disfrutas pasar tiempo a su lado, una persona con la cual puedes sonreír, llorar, luchar, soñar, equivocarte y levantarte con la seguridad de que esa persona no te abandonará, sino que estará a tu lado apoyándote.
-Y entonces te enamoras de esa persona… -añadió Natsu sin poder apartar la mirada del perfil de la maga celestial, durante su explicación una hermosa expresión había aparecido en su rostro cautivando al pelirrosa.
-Exacto –le sonrió Lucy encontrándose con su mirada por lo que giró rápidamente su rostro tratando de ocultar el repentino sonrojo que había aparecido en su rostro-. Ehmm, creo que dijiste que querías leer un libro, ¿con qué género te gustaría empezar?
La súbita pregunta arrancó al pelirrosa de su momento de contemplación, tuvo que controlar las ganas de darse una palmada en la frente, su cerebro aún no había ideado ninguna solución.
-Cualquiera –respondió lo más honestamente posible, ganándose una mirada sorprendida de Lucy.
-¿Cualquiera?
-Solo quiero uno que no me haga dormir después de leer diez páginas –explicó tratando de no sonar tan desinteresado-. Es decir, ya sabes, nada de diccionarios o esos libros súper pesados que lee Levy.
-Ahh, creo que hay uno que podría gustarte, lo leí hace tiempo, trata sobre un dragón.
-¿Un dragón? ¿Qué clase de dragón?
-No lo recuerdo bien, lo leí hace mucho, pero trata sobre un dragón que busca a la futura reina de los dragones, una humana. Es una historia muy bonita y romántica. Aunque espera… si es de romance no creo que te guste mucho, tal vez deb…
-¡Es perfecta, Luce! Quiero leer esa historia –le interrumpió el pelirrosa repentinamente entusiasmado, se sentía identificado con la historia y moría por saber lo que sucedería-. "Con la ayuda de ese libro y la guía de Happy podré acercarme más a Luce"
-En ese caso lo leeré contigo, me gustaría volver a recordar toda la historia –dijo Lucy volviendo a sonreír, recibiendo una gran sonrisa de respuesta por parte del pelirrosa.
El camino a la ciudad estuvo lleno de risas y bromas entre todos, ya que la zona de entrenamiento no se encontraba tan alejada de la ciudad pudieron llegar después de una larga caminata de media hora. Tal y como esperaban el lugar se encontraba repleto de personas que caminaban apresuradamente entre las calles, y el grupo no tardó en dividirse para poder realizar todas las compras que las chicas deseaban.
La primera en alejarse a toda velocidad fue Erza seguido de un muy paciente Jellal, ya que la pelirroja acababa de ver una tienda de disfraces y mostraba su entusiasmo como si se tratara de una niña.
-Será mejor que vayan avanzando chicos, tal vez Erza demore un poco en la tienda –se disculpó el peliazul.
-¿Seguro? Tal vez Erza se sienta mal –refutó la rubia conociendo a su amiga.
-Tranquila, yo estaré con ella –contestó Jellal sonriendo ante la idea, señal que todos captaron y aceptaron dejarlos a solas despidiéndose con una sonrisa.
En la tienda de disfraces Erza se encontraba algo confundida entre un traje de conejo o un traje de un gato, la vendedora le afirmaba que ambos trajes le quedaban bien lo que hacía avergonzar a la pelirroja y tener mayores dificultades para decidirse.
-¿Por qué no se prueba este? –dijo la vendedora sacando un hermoso vestido de novia al estilo chino.
-Waoooow –exclamó Erza con los ojos brillantes-. Pero… no sé… es muy femenino…
-Pruébatelo, Erza –le animó su acompañante con una sonrisa divertida.
-Si, señorita, le quedará hermoso, también tenemos uno para su novio –apoyó la vendedora señalando un traje masculino del mismo estilo, causando el sonrojo del mago y el nerviosismo en la pelirroja.
-N-no somos –n-novios –trató de contradecir Erza, pero su rostro sonrojado con su actitud nerviosa conferían un aspecto tan tierno que fue confundido por timidez.
Las encargadas de la tienda sonrieron y aprovecharon el estado de sorpresa de ambos jóvenes para llevarlos hacia los vestuarios, una vez en ellos los dos trataron de auto convencerse de que no habría nada de malo por usar los trajes, ¿qué podría salir mal?
-"Solo son unos disfraces, los del gremio se reirían de mi si me vieran temblando ante un vestido… no es como si fuera a casarme con Jellal" –se repetía mentalmente Erza mientras se cambiaba, alguien tan fuerte como ella no sería derrotada por un vestido de novia chino.
Los minutos pasaban y ninguno de los salía del vestuario, ambas encargadas se miraron entre si preocupadas por haberse excedido, pero el movimiento de una de las puertas abrirse alejó de sus mente cualquier arrepentimiento. Jellal había salido primero y poco faltó para que ambas cayeran desmayadas por un derrame nasal. Con cierto nerviosismo y timidez, el mago revisó por quinta vez como se veía frente a un espejo antes de pararse frente a la puerta del vestidor de la pelirroja.
-¿Erza, estás bien? –preguntó preocupado al no escuchar ningún sonido de la habitación.
-S-si, ya salgo.
La puerta se abrió y Jellal retrocedió un par de pasos para admirar con detenimiento como el traje se apegaba a la figura de Erza en los lugares correctos. El vestido era color blanco, manga corta con detalles dorados en el pecho entrecruzándose hasta cobrar la forma de una flor, con un ligero escote; el vestido se mantenía pegado a su cuerpo hasta la cintura y luego caía suavemente sobre las caderas y sus piernas.
-Estás hermosa… -susurró el peliazul demasiado sorprendido, hasta que un par de risitas nerviosa detrás suyo lo hizo reaccionar y ver como Erza lo observaba con el rostro completamente rojo-. Digo, ehmm te queda genial, deberías llevártelo.
-Sí, tienes razón, tu traje también lo llevaré por si quieres volver a usarlo –respondió en voz baja la pelirroja con el rostro avergonzado negándose a mirarlo a los ojos.
-Volveré a usarlo, si tú también usas el vestido –respondió inmediatamente Jellal, resignado a que su mente se negara a pensar antes de hablar, logrando que Erza se avergonzara más y volviera a entrar al vestidor.
Jellal reprimió las ganas de darse un cabezazo contra la puerta antes de seguir el ejemplo de su compañera y cambiarse nuevamente. Al acercarse a pagar, ambos ya se encontraban más relajados y bromeaban ligeramente sobre la reacción que habían tenido las encargadas al ver al peliazul.
Una vez fuera, y con los trajes ya guardados gracias a la magia de Erza empezaron un nuevo camino buscando a sus amigos; aunque uno de ellos aún seguía pensando sobre lo sucedido en la tienda junto a nuevos pensamientos sobre un futuro que parecía agradarle en sobremanera.
Continuará…
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N/A: Aquí les traigo el capítulo de la semana :3 es hora de ponernos un poco más románticos; ¿cómo les fue en su semana? La mía fue tranquila, fue la calma antes de la tormenta que llamamos exámenes . Tengan una bonita semana, saludos a todos y mucha suerte.
-naoferuzu18: Me alegra mucho que te gustara el capítulo :3 un Natsu celoso es genial, hubiera deseado ver escenas similares en el anime
-Blue-Azul-Acero: Entiendo tu punto, y creo que tienes razón, sin embargo tampoco me gusta forzar las cosas para que sean equivalentes, en este capítulo di un poco más de prioridad al nalu porque en esta pareja los dos recién andan descubriendo sus sentimientos, mientras que en el gruvia, los sentimientos de Juvia ya están más que claros y solo hay que trabajar en que Gray se dé cuenta. La opción de hacer un capítulo por pareja me encanta, pero no dispongo de mucho tiempo y solo terminaría alargando la historia eternamente uwu
-Gabe Logan: Si, pero en el de los caza tesoros no hubo ningún pervertido con afanes de toquetearla (es horrible cuando tratan de tocar a una chica uwu). Debo admitir que me gusta más el Stardress de Capricornio desde que lo vi en la película xd
Recuerden escribir sus comentarios y críticas, para que pueda ir mejorando. Sus reviews son mi mejor motivación para escribir :3