Los Forajidos de Konoha
Prologo
Era de noche, las personas del pequeño pueblo se encaminaban con tranquilidad a buscar abrigo en sus humildes hogares mientras otros terminaban asuntos en las amplias pero frías calles polvorientas de ese pequeño pueblo de paso en medio del desierto. No había mucho que resaltara en esa oscura noche, más que los faroles de algunos establecimientos de comida, otro con varios faroles que alumbraban el letrero de "Cárcel" y otro que resaltaba era el de la "Oficina de correos". Pero en medio de ese silencioso pueblo, el ruido era más presente en el burdel del pueblo. Para ser un pequeño pueblo de paso, ese lugar era el más concurrido. Era lo más lógico, en especial para las caravanas que transportaban mercancías, dinero, correo o hasta prisioneros. Paraban a satisfacer sus más básicas necesidades, como dormir, comer, beber o incluso satisfacer sus más bajos deseos. Esa noche, era algo muy normal para el cantinero del lugar y sus asistentes: tipos bebiendo en la barra, algunas mujeres coqueteando con los comerciantes ricos que se hospedaban, varias mesas en sus típicos juegos de cartas. Apartados de todas las mesas, tres siluetas se encontraban con unos ponchos distintos entre los tres: uno era de color café con pequeños grabados maltratados de remolinos rojos, a su izquierda estaba uno de color azul oscuro que tenía en su espalda un símbolo con forma de abanico y el tercero era de color rojo carmesí con un simple circulo hueco color blanco. Las tres siluetas cubrían sus cabezas con tres sombreros cafés y solo bebían agua normal. En eso, los tres levantan la mirada mientras miran una mesa al lado suyo con cuatro sujetos jugando cartas.
— … y se dice que ese rastrero de Mizuki, "El jinete de Plata" estará aquí mañana para recoger su paquete semanal de tabaco – hablo uno de los sujetos mientras tomaba unas monedas para aumentar su apuesta
— Yo escuche que tiene un contacto con "La Serpiente Blanca…" – un segundo sujeto hablo para después recibir un leve golpe en la cabeza
— Cierra la boca estúpido, sabes que está prohibido decir el nombre de ese forajido – hablo un tercer sujeto exhalando un poco de humo de su puro – nadie puede hablar de él sin recibir un tiro en la lengua
— Sí, pero hay forajidos que son patéticos – hablo un cuarto sujeto con cierto mareo en su voz - ¿han escuchado del supuesto, "Cuervo Asesino"?
— Hmp – la silueta con el abanico en su espalda se tensó un poco al escuchar ese nombre – malditos
— Si, dicen que el muy maldito asesino a su padre para quedarse con la herencia de la Mina Uchiha – hablo otro de los sujetos de la mesa – pero su plan fallo por culpa de su hermano menor que lo alejo de su pueblo
— Dicen que su hermano tomo el nombre de "El Halcón vengador" para detenerlo, pero solo es un tonto muchacho jugando a ser héroe…
— Eso no es nada – hablo otro de los sujetos tomando el rumbo de la conversación - ¿Ustedes escucharon sobre el famoso "Rayo Amarillo"?
— ¿Hablas del Sheriff del pueblo de Konoha? Dicen que era rápido en sus disparos y todo un carita el desgraciado
— Pues ahora solo es un desgraciado – continuo hablando el sujeto tomando un poco de su bebida – dicen que antes de morir mato a varios mensajeros y jinetes del lejano pueblo de Iwa, solo para demostrar que era el mejor pistolero de todos…
— Hijos de… - la silueta con el poncho de remolinos casi se levanta de su asiento con rabia hasta que las otras dos lo detienen
— Detente dobe, aun no debemos actuar – hablo el dueño del poncho azul
— Él tiene razón, debes mantener la cabeza fría – hablo la tercera silueta con una voz femenina
— Y se cuenta que su hijo, el autoproclamado "Zorro del Desierto" sigue sus pasos para convertirse en un asesino – continuo hablando uno de los sujetos con burla – sí que es un infantil…
— Eso no es nada – un quinto sujeto llego a la mesa mientras tenía en sus manos una botella de whisky casi vacía – en el desierto hay algo mucho peor. Una bestia
— ¿Una bestia? Ya estás muy ebrio mi amigo…
— Te digo que sí es una bestia – hablo el sujeto dando el último trago a su botella – dicen que posee una fuerza descomunal, capaz de partirte la cabeza con un solo golpe de sus puños. Nadie puede con ella…
— Espera, ¿Dijiste ella? – hablo uno de los sujetos haciendo memoria hasta que empezó a reír con locura - ¡¿Estás hablando de "El Cerezo explosivo"?!
— ¡Estás loco! – otro sujeto empezó a reírse con locura seguidos por algunos que escuchaban la conversación – ese es un cuento absurdo. Supuestamente es una chica de cabello rosa que tiene mucha fuerza, pero todos saben que debe ser un hombre con el pelo rosado
— Solo un hombre es capaz de ser tan fuerte – dijo otro sujeto con mucha risa – o al menos que sea una marimacho
— Oh, rayos… - las dos siluetas que se ocultaban se golpearon la frente con miedo al ver que su tercera acompañante ya no estaba a su lado – no de nuevo
Los sujetos seguían con sus risas, hasta que ven como alguien coloca unas monedas en medio de la mesa. Todos miran la silueta cubierta con un sombrero café y usando unos guantes sin dedos color negros en sus manos.
— Quiero unirme a su juego – la voz era de una chica
— Lo siento preciosa, pero necesitas más dinero para entrar al juego – hablo un sujeto con burla – pero quizás puedas venir conmigo para…
— ¿Quieres más? – la chica levanto su puño con velocidad - ¡Aquí tienes mi apuesta!
Con un solo golpe, la chica destruyo la mesa frente a ella, asustando a todos los presentes en el burdel. En eso, la chica levanto la vista, revelando su cabellera rosa corta. Sus ojos eran de un brillo verde jade y su poncho se abrió, revelando su blusa de botones color crema y su short mezclilla azul donde llevaba sus dos revolver Colt Dragoon con mucho orgullo. Uno de los sujetos en el suelo reacciono rápidamente y saco su propio revolver, pero en eso, sintió como le apuntaban en la cabeza con el cañón de un arma mientras esta se cargaba para disparar.
— Yo en tu lugar no sacaría mis armas – hablo la silueta con el poncho azul que lo abrió – a menos que quieras perder algunos dedos o tal vez toda tu cabeza
— Sí que eres pésimo para los chistes teme – la tercera silueta con el poncho con remolinos se levantó sacando sus armas – deberías dejármelo a mí para la próxima
Todos los presentes vieron con miedo a los otros dos presentes. El de poncho azul revelo sus ropas, un mezclilla oscuro con una camisa color crema de manga larga, debajo de un chaleco elegante color azul. Su cabello era azabache un poco largo y negro, al igual que sus ojos. En sus manos tenía un potente fusil Winchester y en su cintura, sus dos revolver Colt de confianza; el sujeto de poncho remolino usaba un mezclilla vaquero café y una camisa crema de manga largas recogidas. Su cabello era rubio y un poco largo con puntas. Entre sus rasgos faciales más vistos, estaban sus ojos azules y tres marcas de bigotes en cada mejilla, que le daban una apariencia zorruna. El rubio sostenía sus dos Colt 45 que estaban listas para disparar.
— No tenías que precipitarte Sakura – hablo el rubio con una risita sin dejar de apuntar con sus armas
— Lo dices tú, que siempre quiere salir a la acción sin ningún plan dobe – continuo el azabache mientras levantaba a uno de los sujetos para ser arrebatado por la pelirrosa
— Descuida Sasuke, él es mío – la chica tomo a dos de los sujetos que se burlaron del cuello y los saco del lugar hacia la oscura calle
— Ustedes sigan con sus cosas, a menos que quieran tener problemas – hablo Sasuke guardando su arma
El rubio y Sasuke salieron del burdel para ver a los dos sujetos temblando en el suelo con miedo mientras Sakura les detenía el paso con sus armas desenfundadas.
— Veamos, ¿Quién de los dos me llamo primero "marimacho"? – Sakura les apuntaba mientras sus ojos revelaban una mirada asesina
— ¡Fue el! – los dos sujetos se apuntaron entre sí con mucho miedo
— Déjame a mí – el rubio se acercó a los dos sujetos mientras Sakura se apartaba – les daré un consejo, como amigos. Ustedes no quieren enfrentar la furia de una bella dama, ¿verdad? – los dos sujetos asienten con miedo – bien, lo único que queremos es información sobre el paradero de Mizuki, el "Jinete de Plata", de veras
— El estará cerca del cañón – hablo uno de los sujetos con miedo – piensa atacar una caravana de mensajeros que llevan oro y correspondencia
— ¿Hacia dónde se dirige esa caravana? – hablo Sasuke
— Hacia Konoha, dicen que llevan algunos documentos importantes sobre las tierras Hyuga – hablo el otro sujeto recuperando la calma
— ¿Cuándo será eso? – el rubio se mostró un poco molesto al escuchar ese nombre
— Dentro de dos días, es todo lo que sabemos
— Es suficiente tiempo – Sasuke se dio la espalda para acercarse hacia un farol y revisar un mapa
— Bien, gracias por su cooperación. Ahora – Sakura saco una de sus armas y apunto a los dos – una sola palabra sobre nuestra presencia en este lugar, y verán lo que es bueno
— Sí, no diremos nada – los sujetos se asustaron con la mirada asesina de la pelirrosa
El rubio y Sakura caminaron hacia su compañero que revisaba un mapa, pero uno de los sujetos se enojó por haber sido intimidado por una chica, así que saco su revolver para dispararle, pero antes de lograr apuntar, una bala roso su mejilla, causándole mucho dolor.
— Mal movimiento mis amigos – el rubio fue el responsable de tan preciso tiro que asusto a los sujetos
— Esos ojos – uno de los sujetos vio como por un momento, los ojos del rubio se tornaban rojos y luego volvían a ser azules – "El Zorro del Desierto", Uzumaki Naruto
— El mismo – el rubio cubrió un poco su rostro con su sombrero y volvió a retomar su camino con su compañero
La noche termino con las tres siluetas desapareciendo en la oscuridad. A la mañana siguiente, el pequeño pueblo de paso se llenaba con el ruido de la gente que se ocupaba en sus propios asuntos y pendientes. Gente entrando y saliendo del banco, otros tomando rumbo a la iglesia para la primera misa de la mañana; algunos niños jugando con figuritas pequeñas de madera y las niñas aprendiendo con sus madres a reparar vestidos y desarrollar otro tipo de costuras. En el pueblo entraban el trio de forajidos que crearon un pequeño escándalo en el burdel la noche pasada, pero ahora llevaban sus sombreros atados al cuello de sus camisas mientras se bamboleaban en su espalda.
— Que hambre tengo, mataría por un buen estofado matutino – hablo el rubio mientras soltaba un amplio bostezo – creo que buscare un buen restaurante para comer algo, de veras
— Naruto, no olvides que tienes que guardar dinero para las municiones que necesitaremos mañana – dijo Sakura mientras leía un pequeño libro de pasta verde con un grabado de flores – además, tienes que enviar el telegrama hoy mismo hacia Konoha para avisar al Sheriff Kakashi
— Primero envía el telegrama, luego vas a comer lo que quieras dobe – hablo Sasuke fijando su vista en el establo – yo debo cambiarle las herraduras a mi caballo
— Si llevas el mío, te lo agradeceré…
— La última vez que hice eso, quedaste de pagarme 10 monedas de oro y te hiciste el tonto, bueno más de lo normal dobe – Sasuke soltó una risita hacia su compañero
— Eres un… - Naruto se detuvo cuando la chica puso sus manos al frente para detener a sus compañeros
— ¡Ya chicos! Actúan como niños chiquitos
— ¡El empezó! – la actitud infantil de los chicos solo hizo que Sakura colocara sus dedos en el puente de su nariz
— Naruto, ve a mandar el telegrama, yo pagare las herraduras a tu caballo, pero me lo pagaras terminando este encargo. O sino… – Naruto vio con miedo como la peli rosa se tronaba sus nudillos
— Está bien Sakura – Naruto trago duro para tomar rumbo a su destino fijado – los veré en la tarde…
— Y no olvides mandarle un saludo a "ya sabes quién" – se despidió Sakura con una risita, causando un leve sonrojo al rubio – bueno, ¿Qué harás Sasuke?
— Iré a la herrería y luego a la oficina de los soldados para ver más carteles de "Se Busca"
— No te concentres tanto en el trabajo Sasuke – la peli rosa guardo su libro y empezó a caminar hacia el pueblo – revisare la Botica para llenar mi pequeña bolsa para emergencias
— ¿Iras sola?
— ¿Insinúas que no puedo cuidarme sola?
— No dije eso… - Sasuke no pudo ocultar un pequeño sonrojo mientras desviaba la mirada – los tipos de anoche podrían seguir aquí y…
— Está bien, puedes acompañarme si quieres – la chica se acercó a su lado mientras soltaba una risita – siempre te preocupas por las personas cercanas a ti, como Naruto y yo
— Eres una molestia – Sasuke simplemente camino hacia la Botica mientras Sakura le daba alcance
Mientras tanto, Naruto llego a la oficina de correos y telegramas. La oficina apenas tenía algunos clientes mientras que otros ya salían con cartas o mensajes rápidos recibidos. El rubio se acercó al mostrador donde el encargado lo recibió.
— Buenos días muchacho, ¿Puedo ayudarte en algo?
— Si, quería enviar un… ¡No, dos telegramas! – el rubio corrigió su pequeño erros con una sonrisa – el primero hacia el Sheriff Kakashi Hatake en el pueblo de Konoha
— Muy bien, escriba su mensaje mientras preparo el telégrafo – el sujeto le entrego dos formatos que se usaban para los mensajes en telegrama - ¿A dónde enviara el segundo mensaje y a quién?
— El segundo mensaje, a la Hacienda Hyuga – Naruto miro un pequeño broche dentro de su poncho donde estaba una pequeña flor de lavanda y la olfateo un poco mientras se ruborizaba – el destinatario, Hinata Hyuga
Unas horas después, Naruto estaba en el Saloon del pueblo comiendo un Guiso de bisonte con mucha satisfacción. En eso, llegan Sasuke y Sakura y piden al mesero que les traiga una carta para pedir algo de comer.
— Deberías comer más verduras y menos bisonte – dijo Sakura sacando de nuevo su pequeño librito – a la larga, te enfermeras del estomago
— El día que encuentres algo más delicioso que esto, lo comeré con todo gusto, de veras – dijo el rubio limpiándose la boca con su pañoleta – el telegrama fue recibido por Kakashi, estarán esperando en el lugar que le indique
— Ya compre lo que necesitamos y los caballos están listos – continuo Sasuke mientras recibía una cerveza – hoy descansaremos y ya en la noche nos dirigiremos a nuestro lugar
— ¿Crees que ese tal Mizuki tendrá información sobre "La Serpiente Blanca"? – pregunto el rubio mientras tomaba un pequeño trago de cerveza – él es la última pista que hemos logrado obtener
— Debemos tener fe – dijo Sakura concentrada en su lectura – es eso, o arriesgarnos a viajar a las grandes ciudades, como la Ciudad del Hierro
— Ahí nos reconocerían de inmediato – dijo Sasuke con enojo – debemos aprovechar la lejanía de este lugar para movernos hasta tener la pista correcta
— No es necesario preocuparnos por algo como eso, de veras – Naruto termino con su tazón para tomar otro que le acercaba el mesero – yo solo quiero volver a Konoha después de estar un mes fuera del pueblo
— Sus madres deben estar muy preocupadas por ustedes dos – Sakura dijo esas últimas palabras con cierta tristeza – deben visitarlas al llegar
— Lo sé – Sasuke oculto un poco su vista para después sacar de nuevo el mapa del desierto – será mejor repasar de nuevo el plan. Más te vale que pongas atención dobe
— Ya teme, si pondré atención – el rubio se limpió un poco la boca para ver el mapa – dime que hacer
Ya noche cayó. En medio de un gran campo desértico, una pequeña fogata alumbraba a los tres forajidos que descansaban en espera del amanecer. El primero en despertar fue Sasuke. Al ver como los primeros tonos rojizos se asomaban en el horizonte, decidió avivar más el fuego de la fogata para preparar algo de café. Saco un momento su reloj de bolsillo y verifico que aún tenían al menos un par de horas para llegar a su destino. Puso la tetera sobre el fuego y empezó a calentar el agua que guardo para el café. Miro a sus dos compañeros y amigos. Naruto siempre se movía entre sueños, así que no era raro verlo casi sin su cobija y con un poco de baba en su boca. Lo más raro era pensar que él no podía conciliar el sueño a menos que tuviera ese pequeño broche en su poncho, que según él, era en extremo valioso. Tal vez si no fuera un poco temeroso a sus emociones, ya habría confesado lo que sentía por esa chica. Después miro a su compañera de cabello rosa. Le costaba trabajo pensar que esa chica había conquistado su corazón. Pero su orgullo y su deseo de venganza no le permitían expresarse abiertamente con ella. Se conformaba con tenerla cerca y respirar esa fragancia con olor a cerezos que desprendía de su cabello. Tan concentrado estaba en verla dormir que no noto cuando la tetera empezó a hervir indicando que el agua estaba lista. Rápidamente la saco del fuego y preparo el café a sus compañeros. Sakura despertó al percibir el aroma fuerte del café y vio a su compañero que le ofrecía una tasa. Naruto despertó un rato después pero con un poco de baba seca en sus labios. En eso, vieron a lo lejos una pequeña nube de polvo que se levantaba en el horizonte y vieron un pequeño grupo de caballos.
— Es la caravana – dijo Sasuke terminando con su café un poco rápido – ya debemos irnos
— Andando entonces – Naruto se tomó su café con mucha prisa, casi quemándose la garganta
Una vez que guardaron sus cosas, cada uno se acercó a sus caballos. El de Naruto tenía un pelaje alazán con una crin no tan grande, pero muy bien cuidada; el de Sasuke tenía un pelaje negro azabache y con una crin un poco alargada y elegante; Sakura tenía a una yegua con un lindo pelaje color bayo con sus patas negras y una crin muy bien cuidada, con una pequeña trenza en lo más bajo de su crin.
— Es hora de lucirnos de nuevo, ¿verdad Kurama? – el caballo relincho como si aceptara las palabras de su jinete - ¡Vamos!
— ¡No te quedes atrás Naruto! – Sasuke ya se había adelantado con su caballo a toda prisa - ¡Vamos Aoda!
— ¡Eso es trampa Sasuke! – el rubio se enojó por cómo se había adelantado su compañero
— Estos dos ya se olvidaron del plan – Sakura se quedó atrás negando con pesar – ya que, ¡Vamos Katsuya!
El caballo de Sakura relincho con gusto y empezó a galopar con mucha velocidad, alcanzando a sus compañeros. Mientras tanto, la caravana se acercaba a la entrada de un cañón que facilitaba el camino para las carretas. Pero sobre el cañón, un grupo de diez jinetes con sus rostros cubiertos por unas pañoletas negras y ponchos grises estaban observando con malicia la caravana. En eso, otro jinete se coloca al frente llevando un sombrero gris mientras un poco de cabello grisáceo se apreciaba detrás de él.
— Jefe, ya estamos listos – hablo uno de los sujetos detrás de su líder – tomaremos las cosas y nos vamos…
— ¡No idiotas! – el sujeto saco su arma de su cinturón y apunto hacia sus subordinados – recuerden la regla del jefe: "Nunca dejar testigos vivos"
— Entendido jefe – los sujetos se pusieron un poco nerviosos para después seguir con el plan
Todos empezaron a bajar por una ladera y llegaron a la parte baja del cañón. Una vez la caravana ya estaba en un punto sin retorno, toda la cuadrilla de jinetes empezaron a perseguir a la caravana, la cual apresuro a sus caballos para intentar escapar, pero su camino se vio bloqueado por otros jinetes que apuntaban con sus armas, evitando su escape. La caravana se detuvo, de la cual bajaron 4 personas, entre ellas dos mujeres, con un bebe en manos. El líder de los bandidos se colocó al frente y bajo de su caballo mientras sacaba sus armas.
— Esto será fácil si cooperan – hablo el sujeto tomando a una de las mujeres para aferrarla a su cuerpo con malicia – queremos el oro y los documentos que se dirigen a la Hacienda Hyuga
— Pero, esos papeles son importantes para la familia Hyuga… – hablo uno de los mensajeros, pero sus palabras se detuvieron al recibir una bala en una de sus piernas, asustando a los presentes y haciendo que él bebe empezara a llorar
— Perdona mi amigo, el seguro de mi arma se soltó – el sujeto se quitó su sombrero mostrando una sonrisa despiadada – volveré a repetirlo, porque tal vez no me escucharon bien. Denme esos papeles, o yo…
En eso, unos disparos se escucharon y dos jinetes de los que rodeaban la caravana cayeron al suelo con disparos en sus hombros, mientras sus caballos salían corriendo, huyendo por el ruido de las balas. Todos los bandidos y su jefe miraron a todos lados buscando el origen de las balas, hasta que vieron a tres siluetas sobre un peñasco, apuntando con sus armas.
— ¡Mizuki, el Jinete de Plata! – hablo Sasuke mientras cargaba el disparo con su fusil – ¡Suelta a esa mujer, bajen sus armas y ríndanse!
— Cuando sepa quién fue el soplón, me las pagara – Mizuki miro rápidamente a sus hombres y soltó a la mujer que corrió al lado de los otros que la acompañaban – listo, ya la solté
— Ahora, de rodillas – Sasuke seguía apuntando con su arma al bandido mientras Sakura y Naruto lo respaldaban
— Como quieras – Mizuki se arrodillo, pero al momento de hacerlo, saco un cartucho de dinamita y lo lanzo rápidamente a uno de sus hombre - ¡Ahora!
El sujeto ya tenía un fosforo encendido y encendió el explosivo, lanzándolo hacia el grupo de forajidos, los cuales hicieron correr a sus caballos para escapar de la explosión que se creó. La nube de polvo permitió que Mizuki montara su caballo mientras uno de sus hombres sacaba rápidamente un paquete de cartas y una bolsa con monedas de oro y con la mitad del grupo salió galopando hacia la salida del cañón por donde entro la caravana, mientras el grupo de Mizuki se dirigía a la salida.
— Sakura quédate y protege a la gente de la caravana – hablo Sasuke haciendo que su caballo se calmara – Naruto y yo iremos por Mizuki
— Tengan cuidado chicos – Sakura bajo para atender al sujeto que recibió el disparo
— ¡Rápido Kurama! – el caballo de Naruto empezó a galopar a toda marcha seguido por el de Sasuke para alcanzar al bandido
Un grupo de 5 bandidos guiados por Mizuki se dirigían a la salida del cañón, pero el peli gris ve que en la salida hay un grupo de jinetes y frente a ellos un sujeto con cabello plateado y una estrella de sheriff en su pecho. Mizuki se enoja y cambia el rumbo por una elevación para escapar. El grupo comandado por el sheriff los persigue, pero se detienen al ver llegar a Naruto y Sasuke y dejan que ellos vallan tras ellos mientras se dirigen a brindarle apoyo a la caravana. Mizuki sube los caminos angostos del cañón, en eso, unos disparos detienen su caminar y ve con enojo que los dos que arruinaron su atraco le pisan los talones. Los bandidos empiezan a sacar sus armas y comienzan la ráfaga de disparos, pero los caballos de ambos forajidos son hábiles para evitar las balas. Naruto saca sus dos revolver y comienza a disparar con gran habilidad, atinando a los hombros y piernas de los bandidos, haciéndolos caer de sus caballos. Solo quedan Mizuki y uno de sus hombres, los cuales se dirigen a lo más alto del cañón.
— Sasuke ve tras él, yo me encargo de estos – Naruto se detuvo en donde estaban los bandidos lesionados
— Bien – Sasuke miro detrás de él, que el grupo del sheriff se acercaba a brindar apoyo – te lo encargo
Sasuke continuo detrás de Mizuki, mientras el rubio empezaba a amordazar a los bandidos en lo que los refuerzos llegaban. Mientras tanto, en la caravana, Sakura atendía al hombre que recibió el disparo en su pierna. Sakura logro sacar la pequeña pala y ya estaba vendando al sujeto, que estaba muy cansado.
— Usted es muy hábil señorita – dijo la mujer con él bebe en brazos – nunca he visto que una mujer ejerza estas habilidades, ni siquiera los barberos de las grandes ciudades
— He aprendido de mi mentora – dijo Sakura con tranquilidad – no me dejo etiquetar por los comentarios de otros
— En lo personal, usted muy hábil señorita – dijo el sujeto vendado mientras los demás presentes le daban la razón – muchas gracias
— No me agradezcan – Sakura les sonrió, pero vio una nube de polvo que se aproximaba desde lejos – entren en la caravana y no salgan por nada
Las personas se pusieron nerviosas y se metieron en la caravana, ayudando al herido. Sakura saco sus armas y se ocultó debajo de la caravana. En unos segundos, los bandidos que habían intentado escapar antes habían regresado y bajaron de sus caballos con sus armas en manos.
— ¡Salgan de la caravana, y no los mataremos! – uno de los bandidos se acercó a la caravana y se preparó para retirar la manta que cubría el interior
En eso, dos de los bandidos cayeron al suelo con dolor, al ser arrastrados por Sakura. Un tercer bandido le apunto con su arma, pero la pelirrosa rodo en el piso y al terminar rápidamente disparo al brazo del bandido y lo incapacito. Un cuarto bandido empezó a disparar, pero Sakura se levantó rápidamente y empezó a rodear la caravana para escapar de los disparos. El bandido la siguió a la parte delantera de la caravana, pero ya no la vio. En eso, sintió como alguien le colocaba un arma en la cabeza.
— Deberías ser más atento a lo que te rodea – Sakura salía de adentro de la caravana con sus armas ya cargadas – suéltala y ríndete
— Bien, lo hare – el bandido soltó su arma, pero vio con satisfacción que sus primeros compañeros en ser derribados por la chica se levantaban – pero tu deberías ser la que este más atenta
Sakura escucho como detrás de ella dos armas se cargaban para disparar. En eso, varios disparos se escucharon, pero los que cayeron fueron los bandidos. En eso, un sujeto con el cabello plateado en puntas llego sobre un caballo con el pelaje blanco. Usaba un pantalón mezclilla negro y unas botas cafés con espuelas. Llevaba una camisa gris debajo de un chaleco verde oscuro y sus ojos eran negros, aunque su ojo derecho parecía tener un gran corte horizontal que lo atravesaba hasta un poco más de sus mejillas.
— Llega tarde Sheriff Kakashi – dijo la peli rosa con un suspiro de tranquilidad mientras el bandido desarmado se arrodillaba en señal de rendición
— Disculpa la tardanza Sakura – se disculpó el sujeto bajando de su caballo con su rostro cubierto por una pañoleta negra muy pegada a su rostro – es que se me atravesó una serpiente en el camino y tuve que rodearla con mi caballo, ¿Verdad Silver? – el caballo relincho como si le diera la razón a su jinete
— Siempre tiene una excusa para todo sheriff – Sakura solo suspiro con pesar para mirar la caravana – lo bueno es que llegaron a tiempo, ¿Dónde están Naruto y Sasuke?
— Ya no deben tardar, ya los conoces – el peli plateado miro sobre el cañón con la mirada serena y tranquila
En la parte alta del cañón, Mizuki llegaba junto a su último subordinado. A lo lejos, vieron el gran pueblo de Konoha mientras llegaba el tren a la estación. Cuando se disponían a bajar por otro camino del cañón, un fuerte disparo derribo al último bandido. Mizuki miro que detrás de él estaba Sasuke con su fusil cargado para otro disparo, el cual bajo de su caballo con rapidez.
— Baja – Sasuke le hizo la seña a Mizuki, el cual solo sonrió con ironía para bajar de su caballo lentamente y tirar sus armas al suelo – esto se termino
— Sí que te has vuelto un hombre respetable Sasuke, justo como tu hermano – las palabras de Mizuki empezaron a elevar el enojo de Sasuke – matar a su propio padre por dinero, pero bueno. Tal vez incluso yo lo hubiera hecho. Un criminal ambicioso por el dinero
— Yo no soy como tú, y mi hermano tampoco – Sasuke coloco su fusil sobre la cabeza del bandido – ahora, dime todo lo que sepas de la Serpiente Blanca, ¿Dónde se esconde?
— Tu búsqueda solo terminara con tu muerte – Mizuki soltó una carcajada al saber lo que quería el sujeto – pero, solo porque me gustaría ver cómo termina todo para ti, te contare un secreto. Él está muy cerca, su deseo más grande es apoderarse de las riquezas de Konoha, así que te sugiero que lo esperes, junto con sus "Bandidos del Sonido" – Mizuki discretamente puso su mano detrás de su cintura sacando una pequeña Derringer ya lista para disparar - ¡Lástima que solo los veras con un solo ojo!
Mizuki levanto su pequeña arma rápidamente y disparo, pero Sasuke logro esquivarla a tiempo y golpeo en la cabeza a Mizuki con la culata de su fusil y lo derribo, mientras le apuntaba de nuevo con el cañón.
— ¡Adelante, dispara! – grito Mizuki con enojo – prefiero morir que enfrentar la rabia de La Serpiente Blanca…
Un potente disparo se escuchó en todo el cañón. Naruto llegaba a toda prisa a donde estaba su compañero y suspiro con alivio al ver como Sasuke había disparado al aire, en lugar de hacerlo con el bandido.
— Lo que enfrentaras, es la cárcel y tal vez esto – Sasuke acerco el cañón de su arma a la mejilla de Mizuki, causándole una quemadura fuerte por el cañón que quedo en el cañón
— ¡Argh! ¡Maldito infeliz! – Mizuki se frotaba la quemadura en su mejilla mientras era amordazado por Sasuke
— ¿Estás bien Teme? – Naruto se acercó a su amigo, el cual mantenía la mirada ensombrecida
— Si dobe, te tardaste – Sasuke soltó una risita de superioridad para aparentar tranquilidad – solo por eso, me quedare con una parte de tu paga
— Eres un aprovechado – dijo Naruto con falso enojo
Unas horas después, el grupo que acompañaba al sheriff y los tres forajidos estaban en la entrada del gran pueblo de Konoha. El pueblo tenía muchas más edificaciones que cualquier pueblo de paso. Contaba con una gran estación de tren, y en la zona más alejada, al pie de la montaña, se encontraba una residencia muy lujosa que pertenecía a la familia Uchiha, dueños de la mina de plata de la ciudad y en una zona más alejada detrás de la montaña, estaba la residencia Hyuga, que se encargaba de la cría del ganado, caballos y comercio de los diferentes productos que producían, como trigo, hierbas para él te y una pequeña plantación de azúcar y tabaco. Los bandidos junto con Mizuki fueron llevados a la prisión del pueblo para ser llevados después a la correccional de la Ciudad del Hierro en el siguiente tren.
— Lo hicieron muy bien chicos – hablo Kakashi hacia los tres jóvenes forajidos – les daré su paga mañana, así pueden visitar a sus conocidos y…
— De hecho sheriff, ya lo hemos hablado – dijo Sakura al frente de sus compañeros – y ya terminamos con nuestro viaje
— Queremos quedarnos en nuestro pueblo a descansar y ayudarle con los bandidos que acechen el pueblo, de veras – continuo Naruto con una sonrisa – ya extrañábamos nuestro hogar, ¿verdad teme?
— Lo que digas, dobe – Sasuke solo sonrió con calma dándole la razón a sus amigos
— Bueno, peor deben hablar con el alcalde del pueblo para informarles su situación – hablo Kakashi sacando un libro con una pasta roja – ahora si me disculpan, iré a continuar con la lectura de esta interesante novela
— Típico de usted Kakashi – hablo Sakura con pesar – bueno chicos, nos merecemos un descanso después de lo sucedido
— Tomemos unos días de descanso y después nos enfocaremos de nuevo en La Serpiente Blanca – continuo Sasuke caminando con su caballo a su lado – iré a ver a mi madre
— Yo buscare a mi mentora – dijo Sakura siguiendo el camino con Sasuke
— Creo que yo primero comeré algo antes de ir a ver a mi madre y…
— ¡Naruto! – una voz femenina y delicada llamo la atención del rubio
Naruto vio detrás de él como una chica corría a su encuentro. Usaba un vestido estilo "Sheer Dress" color lavanda claro de mangas cortas y falda larga, un poco pegado a su figura delicada. Tenía el cabello largo y suelto de un color azulado oscuro y su piel era delicada y blanca. Algo que la distinguía de todos, es que sus ojos eran blancos, como si se trataran de dos finas perlas, y su fondo era color lavanda. La chica se acercó al rubio y le sonrió con mucha ternura.
— Buenos días, señorita Hyuga – Naruto se quitó su sombrero e hizo una pequeña reverencia hacia la chica
— Naruto, ya te he dicho que me llames por mi nombre – dijo la chica con una risita, tomando las manos del rubio – eres muy especial para mi
— Te vez muy linda Hinata – Naruto se levantó con sus mejillas un poco ruborizadas, mientras la chica imitaba su gesto
— Gra-gracias, por cierto, recibí tu telegrama – la chica saco un pequeño papel de un pequeño bolso y lo extendió hacia el rubio – y la respuesta es sí, Naruto. Me gustaría tener un pequeño paseo a caballo contigo
— Te divertirás mucho Hinata, de veras. Pero antes, ¿Por qué no vamos a comer algo para desayunar?
— Pero Naruto, ¿no saludaras a tu madre? Ella te espera en mi hogar
— ¡¿Qué?!, ¿pero porque? – el rubio se puso nervioso con las palabras de la señorita
— Cuando le conté de tu telegrama, dijo que te esperaría junto a tus hermanas – Hinata soltó una pequeña risita mientras tomaba el brazo del rubio con cariño – además, te prepare un delicioso platillo por tu regreso
— Bu-bueno, si es algo preparado por ti estaré encantado de probarlo – Naruto tomo la rienda de su caballo con su mano izquierda mientras su brazo derecho estaba atrapado en el cálido pecho de la oji perla
La joven pareja salió caminando a la hacienda Hyuga sin darse cuenta que eran vistos por Sasuke y Sakura que sonreían con mucho orgullo por la relación naciente entre esos dos. Ahora que habían vuelto a su hogar, las cosas sí que iban a ser diferentes.
Pero esa, es otra historia…
Continuara…
Notas finales:
Hola compañeros y amigos. Aqui con un nuevo proyecto. Si, lo se, tengo dos que no termine, algunos que avanzan muy lento, pero en mi defensa...
En fin, deben saber que ademas de los caballeros y las cosas relacionadas a la edad media, tambien soy un gran fan al Viejo Oeste. Asi que, decidi empezar este pequeño proyecto y ver que les parece. Esta aun es una idea base, y ya vere que sucede con ella. Pero si me gustaria sus mas sinceras opiniones, y saber que puedo arreglar, mejorar, etc. En fin, les doy las gracias por la oportunidad que me brindan para compartirles mis ideas. Espero que le den una oportunidad. Gracias y que tengan un buen dia