Disclaimer: La serie y Manga de Naruto® no me pertenecen.

Advertencias: Uso descarado del OoC |Rate M, incluyendo insinuaciones de tipo sexual y encuentros sexuales explícitos | Humor de pacotilla | Alternative Universe

Aclaraciones: El siguiente símbolo […] será utilizado para indicar un cambio de escena, espacio tiempo y/o perspectiva de narración.

Recomendación: Es mi deber moral decir, que si sos menor de 18 años, leas el siguiente capitulo bajo tu propia responsabilidad. También debo decir que se narran actos que pueden no ser del gusto de todos, por lo que pido respeto. Por último, recuerda que, si vas a practicar sexo con una persona, es de vital importancia el uso del condón, este no solo evita embarazos si no también infecciones y enfermedades. Protégete y protege a tu pareja.

Importante: No me hago responsable de bragas mojadas, pantalones apretados y cualquier tipo de incidente que este capítulo pueda provocar. Aunque si sucede háganmelo saber que estaré halagada. Espero tengan unas bragas limpias al alcance.

Más abajo nota de disculpas.


Room Mate

Capítulo 6: Tensión liberada.


El camino a casa nunca antes había sido más largo y agonizante para ninguno de los dos. ¿De verdad vivían tan lejos?

Las manos de Sakura temblaban y sudaban en una espantosa muestra de lo ansiosa y nerviosa que se encontraba. Su corazón latía desbocado en el pecho, y estaba segura de que empezaría a hiperventilar.

La pierna de Kakashi que no estaba sobre el acelerador del auto, rebotaba de arriba abajo, mientras sus dedos apretaban con demasiada fuerza el volante. Había bajado su máscara porque no le permitía respirar adecuadamente y comenzaba a hiperventilar.

Los pantalones le apretaban en la entrepierna y su miembro comenzaba a doler. ¡Maldición! ¿Aún no llegaban? Apretó con más fuerza el pie sobre el pedal.

Cuando por fin llegaron, y abrieron la puerta del apartamento, la ansiedad se disipó por completo, al igual que los pensamientos y el nerviosismo.

¿Qué hacer ahora?

Sakura lo miraba con sus enormes ojos verdes, mientras se retorcía los dedos de la mano. Kakashi se rasco la nuca con nerviosismo. Se golpeó internamente, pensando que parecía chaval de quince años en su primera vez.

Kakashi se acercó a Sakura con la intención de tomar las riendas del asunto y le tomó la mano con delicadeza. Ella levantó la vista y ese simple movimiento, fue el detonador de todo.

Sakura se lanzó a sus brazos y lo besó con ansias tomándolo del cuello. Las manos de Kakashi reaccionaron por si solas y fueron directo al trasero de Sakura, apretando su cuerpo al suyo.

El beso estaba cargado de ansia, lujuria y deseo.

La lengua de Kakashi se deslizó por los rosados labios de Sakura, y esta, abrió la boca para recibirlo.

Parados en mitad del pasillo, unidos cuerpo a cuerpo, lo único que se escuchaba era el sonido húmedo de sus lenguas chocando, y los débiles sonidos que emitía Sakura.

Kakashi dio un paso en dirección a los dormitorios y la inercia hizo lo suyo. Chocaron contra una puerta y se detuvieron ¿A qué habitación ir? Normalmente la llevaría directo a la suya…

Sakura se puso de puntas sobre sus pies, y Kakashi la elevó en el aire, las piernas de la pelirrosa se enredaron en la cadera masculina, y las blancas manos de Kakashi crearon un camino desde las rodillas hasta los glúteos de Sakura, pasando por debajo del vestido.

Sintió en la punta de sus dedos la textura suave y algo rugosa de la prenda íntima de Sakura cuando esta, al recibir una húmeda lamida en su cuello por parte de Kakashi, se retorció en sus manos, provocando una deliciosa fricción entre su sexo y el masculino.

Las manos de Sakura se aferraron al largo cabello gris mientras el vestido iba haciendo su camino hacia la nada.

Kakashi mordía, lamia y besa, cada centímetro de la piel húmeda y ligeramente salada de Sakura. Rastrillo sus dientes por el prominente hueso de las clavículas, provocando un escalofrió que abarco toda la espina dorsal de Sakura.

Ansioso, por probar más de aquel cuerpo que se retorcía en sus manos, Kakashi dio dos pasos más y, con torpeza, abrió la puerta de su habitación.

Sakura le jaló por el cabello para volver a besarlo con pasión. Bajó de un salto del cuerpo de Kakashi y lo aprisionó sobre la superficie de la puerta.

Fue directo al cuello, besándolo y mordiéndolo, pero la máscara no le dejaba pasar más allá de pocos centímetros por debajo de la línea de la mandíbula.

Gruño frustrada y con ansias, llevo sus manos al borde de la camisa de Kakashi, levantándola para sacarla de su cuerpo. Kakashi le ayudo levantando los brazos y posteriormente sacándola por su cabeza y lanzarla a algún punto del cuarto. A la camisa le siguió la camiseta íntima con la máscara. Sakura volvió a bufar.

― Mucha ropa, joder― Kakashi no pudo evitar reír con ganas ante el comentario. Cuando Sakura logró despejar la parte superior del cuerpo de Kakashi, se quedó sin aliento.

Lo había visto antes, por supuesto que sí, pero aun sabiendo cómo lucia, la visión de sus pectorales buen formados, del sixpack abdominal bien marcado, la v en su pelvis y aquella línea de vello blanco que baja desde el ombligo hacia su intimidad, la dejó pasmada.

Con las puntas de los dedos realizo una suave caricia por toda esa magnífica extensión de piel. Era suave y tenía muchos puntitos cafés por todo el torso, que le provocaban a unirlos con líneas de besos.

Se rindió a su deseo y, empezando por el hombro, se dispuso a dejar suaves besos de mariposa, al tiempo que acariciaba con sus dedos el pecho de Kakashi.

Cuando llegó a los pectorales, dejó una húmeda lamida en el pezón, que automáticamente se erizó y provocó que Kakashi siseara. Continuó su viaje, hacia el sur, dejando besos húmedos por todo el lugar. Mordió la piel que cubría el hueso de su cadera, dejando una marca roja intensa allí. Hizo lo mismo en cada cuadrito de sus abdominales.

Para cuando llego al abdomen bajo, ya estaba de rodillas y sus manos buscaban desesperadas soltar los molestos botones de su pantalón.

― Creo que ya te divertiste lo suficiente Sakura-chan ― la voz de Kakashi no sonó suave y pastosa como siempre lo hacía, esta vez sonó baja, oscura y algo letal. Como si fuese la voz de un depredador, y en conjunto con los profundos ojos grises que la miraban con deseo, provoco un latigazo de placer en Sakura que la hizo temblar.

Kakashi se inclinó hacia ella, la tomó de la mano para ponerla en pie, y la guio hasta la cama que estaba algo desordenada.

Kakashi la despojó del ajustado vestido con suaves caricias ascendentes y circulares. La besaba al mismo ritmo de sus manos.

Era imposible percibir algún tipo de sentimiento en aquel roce, pero la suavidad del movimiento provoco en Sakura un calor en el pecho que bajó en oleadas hasta su abdomen.

Estando casi en igualdad de condiciones, Kakashi la miró, tratando de grabar a fuego cada segundo de aquella noche en su cabeza. ¿Quién sabía si habría una nueva oportunidad?

Después de todo, era el tipo de sexo after party, aquel de una sola noche, y el hecho de vivir bajo el mismo techo, difícilmente le daba una ventaja.

Delineó con las puntas de los dedos la curva de la cintura de Sakura. Hasta llegar al borde de las bragas rosa pastel. Eran de encaje y trasparencia, y el blanco de la piel de Sakura las hacía más sexis de lo que se podría imaginar.

Subió con la misma cadencia por su plano abdomen, hasta la curvatura que creaban sus senos. El sostén era de la misma tonalidad de rosa de sus bragas, de un patrón de encaje de rosas, del centro pendía un lazo de listón blanco. Kakashi decidió que no había visto lencería más sexy que aquella.

No se comparaba en nada a las usuales bragas de algodón y de colores raros que siempre usaba. Sonrió ante el pensamiento de que ella se preparó especialmente para este momento. Su ego estando al máximo.

Le dio un pequeño empujón para cayera sobre el colchón y rápidamente se posicionó sobre ella, besándola con ansias, haciendo un camino desde la boca, hacia el cuello y después a sus pechos.

Sakura curvó la espalda cuando la rodilla de Kakashi rozo su centro, húmedo, palpitante y necesitado, dándole la oportunidad necesaria a Kakashi para desabrochar el sostén que se perdió entre el montón de ropa esparcido en el piso de la habitación.

La mano de Kakashi voló al pecho izquierdo de Sakura, apretándolo delicadamente, mientras su boca se encargaba de saborear el rosado botón del izquierdo, convirtiéndolo en una dura piedrecilla entre sus dientes. Con facilidad, sus dedos retorcieron el pezón que estaba en su mano, logrando el mismo resultado.

Continúo dejando un camino húmedo, hacia abajo por su abdomen plano, causando que Sakura jadeara con fuerza, lamio el contorno de su ombligo, y simuló una embestida en aquel lugar con su lengua. Sakura gimió.

Con un movimiento perezoso, muy característico del él, Kakashi rastrillo sus dientes por el abdomen bajo de Sakura, dejando leves marcas rojas en la piel blanca, hasta atrapar entre ellos la delgada y casi transparente tela que superaba la intimidad de Sakura de él.

Sakura empezó a jadear con fuerza, al mismo ritmo en que Kakashi deslizaba sus bragas hacia abajo por sus piernas.

Cuando la prenda desapareció, Sakura sintió la pesada mirada de Kakashi sobre ella. Resistiendo el impulso de juntar las rodillas para obstruir su visión, levantó la cabeza de la superficie del colchón, solo para encontrarse con que los ojos de Kakashi se debatían entre el resto de su anatomía y aquella zona. Finalmente, sus ojos grises se centraron en los verdes de ella y sonrió con perversidad.

Ubico sus manos sobre su vientre, de tal forma que las piernas de Sakura quedaron enredas en ellos.

Bajo la mirada atenta de la pelirrosa, se relamió los labios y muy despacio acerco su rostro a la intimidad expuesta de Sakura. Un grito ahogado salió de la garganta de la pelirrosa, cuando Kakashi besó su intimidad, y después, dió una certera lamida, de abajo hacia arriba.

Kakashi sonrió orgulloso de sí mismo. Sakura era el tipo de chica que era sumamente receptiva… se deshacía fácilmente bajo sus caricias y su sexo reaccionaba con rapidez a sus estímulos. Ya estaba completamente húmeda, y su pequeño centro saltó orgulloso con solo aquel leve movimiento de su lengua.

Degustó su sabor, separándose unos centímetros de ella. Sabia dulce, como una combinación de las más dulces frutas, con un ligero toque salado. Se relamió los labios de nuevo, y empezó a trazar suaves círculos con la punta de su lengua en su estrecha entrada, Sakura le respondió con un gemido que parecía la más exquisita música para sus oídos.

Embistió con fuerza su lengua en el pequeño orificio logrando que Sakura arquera la espalda:

― Shhh ― susurró al tiempo que besaba su monte de venus perfectamente depilado y hacia presión con sus manos sobre sus caderas ― Estate quieta.

Volvió a su trabajo, siendo recompensado con gemidos audibles que llenaban la habitación, y los pequeños espasmos musculares que su abdomen ejercía al no poder moverse libremente.

Lamió, besó, chupó, e incluso mordió la rosada flor de Sakura, y, cuando su clítoris salió por fin de su escondite por completo, Kakashi le dedicó toda su atención, mientras con uno de sus dedos, dibujaba círculos en la entrada húmeda de Sakura.

Jugó con ella, con su lengua y dedos, hasta que sintió sus paredes internas tensarse alrededor de sus dedos índice y anular, solo entonces, Kakashi decidió que había sido suficiente, pero las manos de Sakura se dirigieron a su cabeza presionándola con fuerza en aquella zona, para evitar que se escapara.

El orgasmo la golpeo con fuerza, mientras los dedos de Kakashi bombeaban dentro de ella. Fue una oleada caliente que le incinero el cuerpo, y la hizo retorcerse entre sus brazos y gritar con fuerza el nombre de Kakashi.

Kakashi reptó por su cuerpo, como un gato a punto de saltar sobre su presa, y atrapó sus labios en un beso apasionado y lleno de lujuria. Probó su propio sabor, mezclado en la saliva de Kakashi, que se deslizaba de su boca abierta, hacia la suya y resbalaba por su barbilla hacia su cuello.

Sakura hizo girar su cuerpo con un empuje de sus talones en el colchón, dejando a su disposición el cuerpo semi desnudo de Kakashi, quien solo sonrió ante aquella muestra de poder.

Sakura dejó su boca para hacer un camino de besos y saliva hacia el sur de Kakashi, deteniéndose solo para dejar mordidas que se convertían en marcas de un rojo intenso.

Llegó hasta el punto donde sus vellos blancos se perdían entre la tela de la ropa. Desabotonó la larga fila de botones del pantalón de mezclilla y lo deslizo por sus fuertes piernas casi con desesperación.

Se sentó sobre sus rodillas en medio de las piernas abiertas de Kakashi, que la miraba intensamente, mientras ella observaba aquel prominente bulto que resaltaba en su entrepierna.

El bóxer negro apenas dejaba adivinar la proporción de aquella zona.

Sakura se había preguntado en una de esas ocasiones en la que se dormía con un ardor entre las piernas al pensar en Kakashi, como sería aquella parte de su anatomía.

Dispuesta a satisfacer su curiosidad, bajo de un tirón el bóxer hasta sus rodillas.

Abrió la boca en una muestra de asombro cuando el miembro de Kakashi dio un rebote al ser liberado de su prisión. Primero golpeó la parte baja de su abdomen y después adoptó una pose erguida, haciéndose perpendicular al cuerpo de Kakashi.

Era largo y grueso, de un rosa muy suave, la piel del prepucio muy estirada acusa de la excitación, y siendo coronado por una acumulación de gotitas blancas. Había, en la base, venas marcadas, dándole un aspecto fuerte y rígido.

Kakashi sonrió de lado al observar el asombro de Sakura.

A Sakura se le aguó la boca ante la vista, y mientras Kakashi se incorporaba apoyándose sobre sus codos, Sakura se acercó a su miembro, relamiéndose los labios.

Deslizó suavemente sus manos por los muslos fuertes de su acompañante mientras daba pequeñas lamidas por toda la extensión del pene erecto, recibiendo pequeños siseos de parte de Kakashi, lo que la hizo sonreír.

Le dio un beso a la punta rebosante de semen y Kakashi ahogo un gemido.

Despacio, introdujo centímetro a centímetro el largo falo sintiendo como el cuerpo de su acompañante se rendía al placer de sentir su calidad cavidad alrededor hasta que sintió como la cabeza golpeaba el fondo de su garganta.

Sakura alejó la cabeza, sacando el miembro de Kakashi de su boca, y con un certero movimiento, volvió a introducirla.

Un rugido resonó en la habitación, proveniente de la garganta de Kakashi. Sakura inicio un ritmo pausado en la felación, regalando besos y lamidas entre cada chupada.

Sonrió cuando las manos de Kakashi quisieron posarse sobre su cabeza para aumentar el ritmo a uno más conveniente para él.

Sakura dejó su trabajo y lo miró fijamente, como quien mira a un niño que hizo algo malo.

Chasqueó la lengua y le dio un manotazo ― Manos detrás de la cabeza, Kakashi.

Sin saber porque, Kakashi obedeció la orden.

La boca de Sakura volvió a hacerse dueña del pene de Kakashi y, junto con sus manos, inicio un nuevo ritmo, más rápido, más preciso.

Los músculos del abdomen de Kakashi se contraían con cada succión que la pelirrosa realizaba.

Paseo una de sus manos por los testículos de Kakashi, jugando con ellos, haciendo que este gruñera. La mano libre de Sakura voló a su sexo nuevamente húmedo a causa de los deliciosos sonidos que surgían de la garganta de Kakashi.

Gemidos graves, gruesos, gruñidos cargados de placer, siseos que llenaban sus oídos y provocaban punzadas de placer en su vientre.

Sakura pudo sentir el momento justo en el que el miembro de Kakashi creció en su boca para luego tensarse, y posteriormente eyacular en ella. Abrió los ojos para observarlo.

Era el espécimen masculino más hermoso que jamás había visto.

El cabello revuelto, la mandíbula apretada y los ojos cerrados, el ceño fruncido y la cabeza echada hacia atrás. Todo el ángulos y líneas rectas. En segundos una ínfima sonrisa curvo sus labios.

Sakura lamió los residuos de semen que se escurrieron por sus labios, regalándole a Kakashi la más eróticas de las visiones.

Cuando Sakura subió de nuevo para besarle, Kakashi la tomó con ansias, sin importarle sentir su propio sabor en ella, o incluso beber de su boca los restos de su semilla.

El miembro de Kakashi vibró preparado cuando Sakura se sentó sobre su abdomen y el sintió la redondez de su trasero sobre su piel.

Kakashi giró con gracia, depositando el delgado cuerpo de Sakura sobre la cama. La tomó por la cintura y la arrastro hacia arriba, ubicando su cabeza sobre las almohadas.

Buscó en la mesita de noche, un preservativo para usar, cuando lo tuvo en sus manos, lo abrió y se lo colocó.

Sakura se perdió en la vista. Las manos de Kakashi acariciando con rudeza su miembro. Kakashi la besó una vez más mientras se ubica entre sus piernas. Acarició el contorno de su cuerpo hasta llegar a las manos. Las levantó por sobre su cabeza y las aprisionó en una de sus manos.

Por inercia, Sakura se removió, rozando con su sexo el miembro palpitante de Kakashi, haciéndolos gemir a ambos.

Con la mano libre, jugueteó con su miembro en la entrada de Sakura, mientras recibía quejidos y jadeos de su parte.

― Kakashi… por favor― rogó cuando ya no pudo resistir más. Su centro palpitaba y casi podía jurar que sus fluidos empezaban a salir de ella.

― ¿Por favor que, Sakura? ¿Qué quieres?

Sakura gimió y se retorció cuando la punta de su pene presiono su entrada. ― Te quiero dentro. Quiero sentirte dentro, Kakashi.

Kakashi embistió con fuerza en ella, Sakura gritó y se desplomó en la cama disfrutando la forma en la que Kakashi la llenaba. ― Tan cálido ― gimió sintiendo la calidez de su cavidad aun a través del preservativo ― tan estrecho.

Sakura se removió un poco, elevando la cadera para darle a entender que se moviera, con un movimiento circular de su cadera, Kakashi salió a medias y volvió a embestirla con fuerza, Sakura arqueo la espalda, regocijada.

Tomaron un curso lento, rudo e intenso. Al compás de sus respiraciones agitadas, del rebote de los pechos de Sakura con cada movimiento, Kakashi golpeaba con fuerza el sexo de la pelirrosa.

― Más, más rápido ― la voz de la chica sonaba deseosa, necesitada. Kakashi no pudo evitar sentir infinitas ganas de complacerla.

Cambió de posición las piernas de Sakura, moviendo una de ellas de su cadera sobre su hombro. Dio una nueva embestida, llegando más profundo que antes.

Ambos gimieron ante la intensidad del movimiento. Kakashi se sujetó del cabezal de la cama para tener un mejor soporte de su peso. Las manos de Sakura recorrieron su abdomen y subieron por sus brazos hasta su cuello, llevándolo más cerca de su cuerpo con cada embestida.

Sakura podía sentirlo tan profundo en ella como nunca antes había sentido a alguien más.

Pero necesitaba más de él. Más fuerza, más rapidez, más de Kakashi.

Su nombre no dejaba de abandonar sus labios con cada movimiento. ― Kakashi… ― susurraba cada que su pelvis chocaba con la suya.

―S-sakura… ― recibía siempre como respuesta, acompañado de un beso apasionado y fugaz.

― Mas rápido, por favor Kakashi ― rogó cuando empezó a sentirse al borde del orgasmo

El peliblanco, sudoroso, con la respiración agitada y la mandíbula apretada por el esfuerzo obedeció la orden.

Incrementó la velocidad de las embestidas, hasta que hizo mover la cama, golpeando la base con la pared.

El sonido, combinado con los audibles gemidos de su acompañante y su propio nombre gritado entre jadeos, lo enredo en una vorágine de placer incapaz de detener.

Llevo una de las manos al clítoris expuesto de Sakura y empezó a masajearlo con el pulgar, incrementando los sonidos de Sakura.

En poco tiempo, Sakura se retorcía bajo de él, apretando las blancas hebras de su cabello, del mismo modo en que sus paredes internas lo hacían.

―Vamos, Sakura-chan, déjame ver cómo te corres…

La sensualidad de aquella orden despertó la pequeña parte escondida en su cerebro, esa que la lanzaba directo en el aviso del orgasmo en una caída libre que no podía detener.

Necesitaba moverse, la necesitaba a ella, más cerca, más estrecha. ― No te muevas ― le dijo inclinándose sobre ella, besando con delicadeza su cadera expuesta.

Acomodo una de sus piernas, entre el espacio libre de las suyas, y la otra la puso sobre su propia cadera. Sakura giro su torso un poco hacia él, cuando sintió la facilidad con la que el miembro de Kakashi entro en ella, llenándola de nuevo.

Kakashi la tomo del rostro y la beso con ansias, iniciando un nuevo y rápido movimiento.

La vorágine en la que se habían sumergido volvió la vida tras la primera embestida que Kakashi dio en aquella nueva posición.

Lo sentía más dentro, más cerca, sus pechos rosándose con cada movimiento, la mano de Kakashi apretando su cadera, y las uñas de Sakura enterrándose en sus brazos

― Di mi nombre…

― ¡Kakashi! ― grito cuando la enorme masa de fuego en su vientre explotó con una firme y fuerte embestida del hombre sobre ella.

Su estómago se contrajo, la respiración se le detuvo y sus manos apretaron con fuerza los antebrazos de Kakashi.

Kakashi agradeció desde el alma llevar condón. Seria jodidamente difícil para el salir de Sakura en aquel momento.

Las paredes de ella le apretaban tan deliciosamente. Sus fluidos siendo expulsados a su alrededor, y el calor aumentando.

Solo hicieron falta dos fuertes embestidas para que el también alcanzara aquel minuto de gloria.

Sakura apenas había bajado de la nube donde Kakashi la subió, cuando el alcanzo el clímax.

Apretó las caderas de Sakura, tensó el torso, echó la cabeza hacia atrás y suspiro, para luego desplomarse sobre ella, aun sin salir de su interior.

Cuando el cuerpo de Kakashi se separó por fin del suyo, Sakura no pudo evitar la sensación de vacío que la embargó. Pero Kakashi la acercó a él y los cubrió con el acolchado verde que estaba a sus pies.

El sueño y el cansancio hicieron mella en ellos con facilidad y después de compartir uno que otro beso perezoso, cayeron rendidos al sueño.


N/A: Ya se, me merezco la pena de muerte y todo lo que ustedes quieran, ¡Pero juro que está justificado!

Claramente no voy a tomar esto como una excusa, pero tuve mis motivos para tardar tanto.

Siendo el capítulo más esperado por todos (incluso por mi) creo que se merecen una disculpa.

No quiero sonar a excusa, como ya dije, pero estuve pasando unas semanas de mierda a causa de una gran crisis existencial, así que tuve que volver al terapeuta. Él me dijo que no dejara de escribir, que me serviría, y aunque le hice caso y como abran visto, pude seguir con Instantáneo, pero realmente, se necesita de una buena estabilidad emocional para escribir un smut, sobre todo con estos dos.

Así que, luché por tres semanas conmigo misma y salir de aquel pozo de depresión para traerles el capítulo.

Así que, con todo mi corazón, aquí lo tienen, espero que lo hayan disfrutado tanto como yo.

Agradezco a todas las personitas que me dejaron su rv, fav y follow en este tiempo.

Espero que no se hayan olvidado de Kakashi y Sakura en esta historia de lujuria y pasión, ok no, pero espero y no lo hayan hecho.

En otras cosas, prometo otro smut genial en el siguiente si me dejan su amor en forma de rv.

Los quiere

Ghost.