(NA)Bueno, pues, como vamos en el capítulo 14, y en la historia original el último capítulo que salió fue el 16, no habrá deadline. Habrá más tiempo de diferencia; aunque es para hacer tiempo y esperar a que salga el cap 17, después actualizaré al 16, porque el 15 ya probablemente lo tenga subido (A̶h̶o̶r̶a̶ ̶v̶i̶e̶n̶e̶ ̶s̶o̶u̶l̶w̶a̶r̶s̶1̶9̶9̶8̶ ̶y̶ ̶l̶o̶ ̶p̶u̶b̶l̶i̶c̶a̶ ̶e̶n̶ ̶e̶s̶t̶e̶ ̶m̶i̶s̶m̶o̶ ̶m̶o̶m̶e̶n̶t̶o̶) en el tiempo que salga el 17. Bueno, paremos con los números y vayamos al capítulo ya, que me demoro mucho dx
¡Gracias por todo!(/NA)
Ruidos fuertes, gritos de puro terror ensordecedores, y construcciones destruidas era todo lo que se podía ver y oír a través de la muralla interior. Los Titanes eran una amenaza que nadie quiere encontrar. Especialmente aquellos quienes están dentro de la muralla interior. La función de esas murallas era ser un lugar a salvo para las personas con suficiente poder, dinero, y reputación. Así que imagina la sorpresa que sería cuando un Titán—hembra en este caso, estaba corriendo sin parar a través de la ciudad, después de pisotear repetidamente el mismo lugar por docenas de veces antes de estar más o menos satisfecha con el resultado.
El resultado siendo la molestia más grande para la Titán varios metros debajo de la tierra, con ninguna forma posible de escapar.
Annie Leonhart estaba satisfecha. Con su, algo, fácil escapada de las garras de la Legión de Reconocimiento—todo gracias a un Saitama idiota, ahora estaba libre para resumir su misión. Sin embargo, su misión era algo difícil para completar… ahora que ella no tiene ninguna idea dónde está Eren Yeager. La Legión de Reconocimiento se supone que tiene un tipo de reunión dentro de éstas murallas, lo escuchó antes de su captura. Supuestamente Erwin iba a discutir la influencia que tiene la Legión de Reconocimiento dentro de las murallas. Predeciblemente él quería más reclutas, y quería esparcir el mensaje dentro de las murallas, incluyendo ésta. Como un ejemplo de la fuerza de la Tropa de Exploración, él probablemente quería que Eren le acompañara. Un error muy tonto de parte de él.
Annie, ahora en su forma Titán, estaba corriendo por las calles sin parar. No le importaban los ciudadanos, y la Policía Militar estaban muy confundidos como para saber si quiera donde están. Pero, ¿quién les culparía? ¿Un Titán dentro de la muralla más a salvo? Hubieras sido tirado a prisión por sugerir tal idea. Annie miró a su derecha, mirando en pequeña diversión cuando varios oficiales de la PM corrían en miedo cuando la miraban directamente a sus ojos. Dentro, ella se reía entre dientes, pero fuera la cara de su Titán permanecía como la de siempre. Monótona, sin miedo, así es como ella es. Saitama era poderoso, casi tan poderoso como… técnicamente cualquier Titán que ella haya encontrado. Incluso Reiner y Bertholdt hubieran tenido un problema cuando se enfrentaran contra él. Pero ahora que él estaba enterrado bajo una gran capa de concreto y tierra, pues…
Solo unos pocos cuatrocientos metros fuera de la posición de Annie, un pequeño grupo de la Policía Militar estaba mirando a la Titán que estaba tan cerca de su posición. Muchas de las tropas, incluso los más viejos y de rango más alto, corrieron hacia una tierra alta, esperando que la Titán Hembra no los mate. El hecho que unos cuantos reclutas estaban ahí, quietos, sea por adrenalina o falso coraje, decía en voz alta lo inferior que era la PM comparada con la Legión de Reconocimiento. No importa cuántos Policías Militares se enfrentaban contra los Titanes, la Legión de Reconocimiento multiplica esas bajas.
"Dios santo," uno del grupo alcanzó a decir en incredulidad, una mano sudosa sobre su cara. "No puedo creer lo que veo. ¿Cómo está dentro? ¡Es la muralla que está más a salvo, por dios!" él miró a sus compañeros, esperando a que estuvieran de acuerdo con él o que intentaran callarlo, quería que alguien dijera algo, ¡maldita sea!
"Parece que estamos perdidos," otro más, éste, posiblemente, sea el más viejo del grupo, respondió, agitando su cabeza y riéndose entre dientes a símismo. "Fritz, ¿estás seguro que no quieres correr y esconderte de tus problemas como siempre lo has hecho?" él le preguntó a Fritz, quien estaba mirando fijamente a la Titán Hembra mientras ella se acercaba a su posición.
"Cállate, Vilhelm," Fritz respondió, sus ojos aún sobre el Titán. "Ésta es la última vez que te burlas de mí, idiota." Giró para ver a sus compañeros, dejando salir un suspiro antes de hablar. "¿Qué hemos estado haciendo éstos últimos meses? Perseguir criminales, vigilando la ciudad, ¿y hacer más basura que no ayuda a la humanidad? ¡Deberíamos estar peleando ahora! ¡No correr!"
"Tú escogiste esta vida, inútil," Vilhelm respondió, cruzando sus brazos. "Si quisieras pelear tanto, hubieras elegido a la Legión. Podrías ser amigo con ese tipo que mata Titanes con solo un golpe," se burló. "¿Y dónde está ese tipo ahora? Probablemente haciendo cosas estúpidas que no le está ayudando a nadie."
"Tú maldito comportamiento no le ayuda a nadie tampoco, ¡¿sabes, idiota!?" Fritz replicó, su mano ahora un puño. "Por muchos años he escuchado historias sobre la Legión. Sobre su Comandante. Siempre me pensé a mí mismo, '¿por qué lo hacen?' sabes, ¿por qué van a una pelea por una causa que probablemente nunca ganarán? Pero me di cuenta de algo. Es porque querían ser libres, querían vivir sus vidas como ellos querían. Vieron lo que es el mundo fuera, e incluso retomaron algunas partes de la Muralla Maria, yo creo." Fritz se giró a sus compañeros, sus amigos, y de alguna manera; su familia. "Sé que todos ustedes están asustados. Bueno, no estoy seguro de lo que estoy haciendo ahora. Pero sé una cosa; no tenemos que dejar que el miedo nos controle. No tenemos que dejar que los Titanes nos controlen. Por eso entrené para ser un miembro de la Legión."
"Y aun así te uniste a la Policía Militar," Vilhelm dijo, mirándolo. "¡Cállate de una buena vez con tus discursos patéticos y enfréntate a ello! ¡Tenemos que correr y escondernos!"
"Sí," Fritz dijo bajo aliento, mirando abajo a sus pies. "Cuando me gradué en los candidatos de los mejores diez el año pasado, pensé que la Legión de Reconocimiento hubiera sido la mejor elección. Todos mis amigos se querían unir a los Chicos de la Muralla, como le solían decir, y otros a la PM—los que estaban en los diez mejores, por lo menos. A lo que voy es… yo de hecho conocí al Comandante Erwin. Conocí al hombre con el que quería trabajar y… estaba asustado. Me dijo cuántos hombres perdió la última semana, la semana antes de la graduación. Su discurso monótono, su cara sin emoción alguna cuando me dijo sobre un hombre ser cortado en dos por un Titán. Éste hombre no era un hombre—él era un hombre, escondiéndose en carne humana." Él miró al cielo, tratando de evitar las lágrimas de arrepentimiento mientras crujía sus dientes. "Pero ahora me doy cuenta que para derrotar a monstruos, nosotros nos tenemos que convertir en monstruos. Para derrotar necesitamos sacrificio y... tenemos que ir a por ello, sabiendo bien lo que va a pasar. Si tenemos que morir para derrotar a los monstruos, entonces estaría feliz de abandonar mi vida. Me convertiré en un monstruo para derrotar a un monstruo."
"¡¿Qué diablos piensas que haces?! ¡Idiota!" uno que estaba en el grupo exclamó en horror cuando Fritz satisfactoriamente ató el cable del EM3D en la nuca de Annie. "¡Te matarás!"
"¡Somos la Policía Militar!" Fritz, apenas con dieciocho años, replicó, sus ojos aun concentrados sobre la Titán Hembra mientras se propulsó hacia arriba. "Si matamos al Titán que la Legión de Reconocimiento persiguió por tanto tiempo," él empezó, sacando sus dos espadas y cruzándolas en frente de su cara. "Entonces estaré feliz, ¡sabiendo que hice algo bien!" él usó el ímpetu del cable, combinado con el sentimiento de cero-gravedad que sintió en el momento de saltar, para lanzarse a símismo hacia la Titán Hembra. "¡Por la humanidad!" él gritó antes de acercarse a la nuca del monstruo que mató a muchos soldados.
El soldado, incluso con su valentía y coraje, nunca se acercó a su objetivo mientras su cable del EM3D fue agarrado por la Titán Hembra y lo tiró con fuerza que podría ser comparada con cientos de hombres. El Soldado solo pudo ver en shock puro mientras sentía su cabeza ser golpeada contra un techo de concreto de una de las casas cercanas en la ciudad de las murallas interiores. Después del impacto inicial, solo un desorden entre huesos, carne y sangre era todo lo que quedaba de lo que era antes un soldado valiente de la Policía Militar.
"¡Fritz, no!" Vilhelm gritó en enojo mientras dispara sus cables hacia la Titán Hembra. "¡Te arrepentirás por matar a mi amigo!" Vilhelm gritó, solo para ser bienvenido por un puño del tamaño de una roca grande que le golpeó directo a la cara, enviando su cabeza volando mientras que su cuerpo sin cabeza caía al suelo de concreto. Ambos soldados cayeron, y Annie simplemente avanzó. Annie miró alrededor y vio como varios soldados de la PM se iban de la escena, sin querer terminar como esos que ella mató. Annie tiene que pensar y usar su cabeza de una buena vez. ¿Irá a capturar a Eren y completar su misión, o debería ella escapar y prevenir la captura de ella? Se preguntó qué Bertholdt y Reiner hubieran hecho en ésta situación. A diferencia de Reiner ella no tenía armadura cubriendo su cuerpo, y sus habilidades de endurecimiento solo podían estar poco tiempo. Bertholdt no tendría problema en la ciudad, probablemente la destruiría en el proceso de capturar a Eren. Pero ella necesita ser cuidadosa. Ella pudo haber derrotado a Saitama pero hay otra amenaza importante la cual ella se tiene que preocupar.
El Capitán Levi. Un hombre peligroso que definitivamente vive como su reputación. Él era un soldado respetado, de clase alta que sabe cómo manejar las cosas. Ella experiencia esto en primera fila cuando ella estaba peleando contra Saitama. Incluso si su atención estaba por la mayor parte en el calvo, el Capitán Levi también hizo un número contra ella. La cantidad de veces que pudo él cortar su piel sin darle la oportunidad de contraatacar era algo casi in-humano. Pero también lo era la fuerza de Saitama. Ella tiene que encontrar a Eren. Lo tiene que encontrar y lo tiene que capturar. Esa era su misión, y ella la completará.
"Y eso es lo que conseguimos que nos dijera. Absolutamente nada," Levi terminó, cruzando sus brazos mientras apoyándose de vuelta en su silla. "No pude sacar nada de ella, así que envié a Saitama para sacar la información," él terminó, cerrando sus ojos. "Supongo que tendremos que esperar y ver lo que pasa después."
"¿Estás seguro que Saitama podrá hacer eso?" Petra preguntó, descansando su cabeza en las palmas de sus manos. "O sea, sé cómo derrota a Titanes. ¿Pero puede sacar algo de uno?"
"No estoy seguro de ello," Levi respondió. "Casi la mato—en varias ocasiones, de hecho. Sé que terminaría matándola. Sea por accidente o intencional. Por eso lo envié. Además, estoy seguro que Annie claramente recuerda a Saitama de su batalla anterior. Quizá le tenga miedo." Levi miró a la copa casi vacía de té negro que estaba en frente de él, casi suplicando que termine. Agitó su cabeza y continuó. "Pero ahora que uno de nuestros peligros está encerrada atrás de fierros todo lo que tenemos que saber es que si hay otros más que ella. Sabemos que está Eren, pero también está el Titán Blindado y el Titán Colosal; por ellos nos tenemos que preocupar. Si uno de esos dos viene de nuevo, estaremos en un problema."
"Pero tenemos a Saitama," Gunther se metió en la conversación. "Tú viste lo que él hizo con esos Titanes persiguiéndonos. ¡Yo digo que reaparezcan! Estoy seguro que serán castigados como se debe." Sonrió.
Levi miró a Gunther antes de responder. "No tenemos que apoyarnos en Saitama para que se ocupe de todos nuestros problemas. Estuvimos peleando Titanes por mucho tiempo. Incluso si ganamos un aliado que es útil ahora, no podemos bajar la guardia. ¿Qué pasa si un problema pasa y Saitama no puede hacer nada? ¿Piensas que él va a aparecer de repente y ocuparse de todos nuestros problemas? No. Él es humano—fuerte, pero aún es humano."
"La última vez que vi los humanos no son más fuertes que los Titanes," Gunther replicó. "Sé lo que dices, Capitán, pero igual…Saitama puede-."
"Saitama, Saitama, Saitama," Olou repitió en una voz de tono alto, sus manos en su pecho si estuviera aturdido. "¡¿Por qué siempre Saitama?!" él exclamó, golpeando su puño en la mesa que él y el resto de la escuadra de Operaciones Especiales se sentaba. "Por muchos días, no he escuchado nada más que puro alaba por éste tipo. ¿En serio estamos olvidando los momentos difíciles que hemos pasado juntos por muchos años? ¡Soldados murieron, por dios!" Miró a Petra, apuntando un dedo acusador hacia ella. "No sé qué te pasa, pero, ¡has estado mucho tiempo con él, eso es seguro!"
"¿Y? ¿Algún problema?" Petra replicó, cruzando sus brazos. "Cuando lo conoces, descubrirás que hay mucho más que una vista rápida."
"¿Mucho más que una vista rápida? ¿Si quiera te escuchas a ti misma o piensas lo que dices? ¡Hablas como si fuera uno de nosotros, por dios! ¡Ni si quiera conoce nuestras señales de mano, ni si quiera espero que lo haga considerando que tiene una atención de una mosca!"
"¿Pueden ustedes dos hablar afuera de aquí?" Eld preguntó, claramente irritado de la constante discusión entre sus dos compañeros, lo que estaba interrumpiendo su tiempo de leer.
"No, sabes qué, escucharé la excusa que tiene Olou para explicar su disgusto de Saitama," Petra dijo, mirando a Olou. "Así que adelante, Olou. Puedes decirme todo, y yo escucharé. Sin interrupciones, sin replicas o remarcas, nada. Estaré callada y te dejaré hablar."
"Capitán… ¿está seguro que quiere permitir esto?" Eld preguntó, mirando arriba fuera del libro el cual él estaba leyendo.
"Si los hace callar." Levi se encogió de hombros.
Eld suspiró antes de continuar la lectura de su libro de nuevo. Pero secretamente escuchaba a los argumentos que Olou estaba a punto de decir.
"Bueno," Olou empezó. "Siempre está ahí cuando no debería estarlo. Literalmente conoció al Comandante Erwin y a varios más oficiales de la Militar de clase alta en días. Interrumpió una corte y no le castigaron. Dislocó el hombro del Capitán Levi, y no tuvo castigo. No olvidemos que todos adoran al tipo, aunque claramente no tiene ni idea de lo que está pasando. Y también está el hecho de que… bueno, hay varias cosas más dentro de mi cabeza y no puedo nombrarlas, ¿vale? Solo… cuando voy a mi casa con mi familia yo… yo no sé qué decirles." Olou suspiró frotando sus sienes mientras lo hacía.
"¿Eso es?" Petra preguntó, levantando una ceja. "Te conozco hace tiempo ya, Olou. Hay algo que está encima de todo esto, ¿no es así?" Petra preguntó.
"No tengo ningún motivo más," Olou gruñó, sin mirar a Petra.
"Olou," Petra dijo, acercándose. "¿Estás seguro?" preguntó.
Olou suspiró y lentamente giró su cabeza hacia Petra, mirándola a los ojos. "No le digas a nadie, ¿vale?" él dijo, suspirando por dentro cuando Petra asintió con su cabeza. "Cuando llegué a casa, horas después de que tomamos nuestras bebidas y volvimos de la expedición mi mamá y papá estuvieron felices por verme. Nos abrazamos y hablamos y les dije lo que pasó. Después mis hermanos pequeños llegaron y me empezaron a preguntar cosas también, las cuales estaba feliz de responderlas. Me gustaba hablar sobre la expedición. Mis hermanos pequeños siempre me preguntarían cuántos Titanes había matado ese día. Pero ahora es diferente. En cambio de preguntarme cómo me fue, la primera cosa que mi hermano pequeño me preguntó fue y vi al hombre con capa en acción." Cerró sus ojos antes de continuar. "Era como que, no tenían en consideración el hecho que pude haber muerto. Todo lo que preguntaban era sobre quién era el hombre con capa y qué de tan fuerte era."
Petra agitó su cabeza un poco, riéndose entre dientes antes de en forma de jugar, golpear a Olou en su hombro. "Olou, ¿e-estás celoso?" ella preguntó, riéndose entre dientes aún más cuando Olou se vio avergonzado y miró fuera de ahí.
"No lo estoy," Olou respondió, cruzando sus brazos. "Todo lo que digo es que estoy un poco decepcionado."
"Olou," Petra empezó, poniendo una mano en el hombro de Olou antes de continuar. "No hay necesidad de estar decepcionado. Velo de ésta forma; tus hermanos no te preguntaron cómo te fue porque ya has estado en muchas expediciones. Has matado más Titanes que todos nosotros. Eres uno de los más habilidosos ahí. No puedes ser Saitama, pero eres alguien: eres Olou. Eres parte de una de las escuadras más habilidosas en el regimiento."
"Sí," Olou dijo, presumiendo. "Lo soy."
Petra dejó salir un suspiro antes de mirar al Capitán Levi. "Capitán, por favor hágame un favor y-."
Petra fue interrumpida por una puerta abriéndose. La escuadra de Levi, curiosos de saber quién sería tan desobediente y abrir la puerta sin golpear, giró sus cabezas hacia la puerta para ver a Armin parado ahí, respirando fuertemente y mirándolos con ojos agrandados.
"Armin," Eld dijo, parándose. "¿Qué pasa? Pareces como si hubieras corrido por todas las murallas," él dijo.
"H-Hay una situación que necesita su atención entera. ¡La Titán Hembra está corriendo sin parar en la ciudad!" Armin respondió, apuntando un dedo hacia fuera de la puerta. "¡La Policía Militar está tratando de pararla—bueno los que no están corriendo por sus vidas! ¡El resto de la Legión de Reconocimiento aún está en Trost! ¡Los únicos que quedamos dentro de éstas Murallas son ustedes, el Comandante Erwin, líder de escuadra Mike, líder de escuadra Hanji, Eren, Mikasa, y yo!"
La habitación se silenció por unos buenos diez segundos. Era como algo que les golpeó a todos con la fuerza que podría ser la misma que Saitama. El silencio no desapareció por quizás unos minutos antes de que Levi hablara.
"Reúne a las tropas. Eld, Gunther, envíen un mensaje al resto de nuestros hombres y díganles que se vengan aquí lo más pronto posible. Sé que tomará tiempo, así que espero eficiencia. Petra, Olou, van conmigo," Levi dijo, parándose. "Reúnan su equipaje y estén preparados para movernos. Armin, ve fuera y alerta al Comandante. ¿Dónde están Eren y Mikasa?"
"Fuera de aquí. Eren no está seguro sobre lo que pasó tampoco," Armin respondió.
"Envíame a Eren. Te llevas a Mikasa. No le dejes ni a ella o Eren que se peleen contra la Titán Hembra, solo si les ordeno. La última vez Saitama estuvo conmigo, hoy lo hará también," Levi dijo, poniéndose su EM3D.
"Señor," Armin limpió su garganta, agitando su cabeza furiosamente. "No sé si es verdad, pero vi a gente correr de la escena y escuché a algunos de ellos que el 'hombre con capa' fue matado por la Titán Hembra. Aplastado en la tierra y no se levantó." Él miró a Levi con una expresión de miedo y lágrimas formándose en sus ojos. "Puedo ir a buscarlo si usted-."
"No," Levi le interrumpió, agarrando su cabeza. "Nuestro objetivo principal es la Titán Hembra. Haz lo que te ordene. Todos ustedes. Nada de héroes. Estén juntos y haremos esto con la mínima destrucción."
"¡Señor, sí señor!" todos contestaron, saludando a su Capitán.
Mientras todos se ponían su equipaje, Armin tomó la oportunidad para correr fuera de la construcción en la que él estaba y juntarse con Eren y Mikasa. La Titán Hembra—Annie estaba dentro de la Muralla. Probablemente buscará a Eren y no pararía hasta que ella le encontrara. Suertudamente Eren podía hacer algo contra ella en su forma Titán, y la escuadra de Levi también está aquí. Annie tendrá un mal tiempo tratando de encontrar a Eren. Pero igual… las cosas que esas personas gritaron, ¿pueden ser verdad? ¿Saitama en verdad murió? No puede ser verdad. Saitama ya se enfrentó contra ella y la derrotó con pequeño o sino sin esfuerzo—o así es como fue la historia. Así que, cómo puede alguien ser derrotado por alguien que derrotó un día antes. Agitando ese pensamiento fuera de su cabeza. Armin llegó a sus dos amigos y habló.
"Armin," Eren dijo, agarrando al joven por sus hombros. "¿Cuál es el plan?"
"Yo… el Capitán Levi quiere que nos separemos. Vendrá acá en un segundo y me ordenó que yo y Mikasa fuéramos y encontráramos al Comandante Erwin y que le informemos sobre la situación. Eren, te tienes que quedar aquí y esperar al Capitán Levi. Te informará sobre el resto del plan.
"No dejaré a Eren atrás," Mikasa dijo.
"Pero el Capitán ordenó-."
"¡Y qué me importa!" Mikasa le interrumpió.
"Mikasa. Haz lo que dice el Capitán y ve con él," Eren respondió, mirándola con ojos determinados. "Estaré a salvo. Lo prometo. Tengo al Capitán Levi en vigila mía. Estaré a salvo."
La respuesta de Mikasa fue un abrazo rápido a Eren siguiendo ella tirando un cable de su EM3D a una construcción cercana. "Prometí que estés a salvo. Haré esto rápido. Eren, cuidado con el peligro hasta que llegue. Armin, vamos."
"¡Vamos!" Armin respondió, disparando sus propios cables a la misma construcción a la que Mikasa disparó los suyos. "Eren, no mueras."
Los ojos de Eren, llenos de determinación. Asintió con su cabeza mientras miraba a sus dos mejores amigos—los cuales los consideraba familia, salir para lograr sus deberes. Les va a ir bien, estaba seguro de ello.
¿Pero a él? No había peleado contra la Titán Hembra y no sabe sobre sus habilidades. El único que la derrotó fue Saitama, y el supuestamente murió. Eren crujió sus dientes en rabia. Tenía mucho que preguntar a ese hombre. ¡Muchas cosas que pudieron hacer juntos! Todo fue arruinado por la Titán Hembra. Por Annie Leonhart. Pagará profundamente, de una manera u otra. ¿De qué servirá ésta muerte y destrucción? Eren miró al cielo e inhaló profundamente antes de mirar a su mano. ¿Debería hacerlo? ¿Debería transformarse y matar a Annie de una vez por todas? Abriendo su boca, él lentamente llevó su mano a la boca y se preparó para mord-.
"Ni si quiera lo pienses," una voz dijo atrás de él.
Eren se congeló y lentamente giró su cabeza hacia la fuente de la voz, la cual era Eld quien estaba atrás suyo, brazos cruzados y mirada concentrada en él. "Eld… no lo estaba haciendo"
"El niñato ya lo hizo," Levi de repente dijo, poniendo una mano firme en el hombro de Eren. "Tendrás tu oportunidad. Solo que no ahora." Se giró a sus compañeros antes de hablar. "Eld, Gunther, muévanse."
Los dos soldados asintieron con su cabeza antes de irse, preparados para ejecutar la fase uno del plan de Levi. Un plan el cual el Capitán lo hizo en literalmente dos minutos, imagina. Esto va para los que piensan que la Legión no sirve para nada. Eren suspiró, mirando a los tres restantes compañeros de equipo de la Escuadra de Operaciones Especiales. Levi, Petra y Olou estaban todos listos para la batalla y no mostraban ni la pequeña pista de miedo.
"Bueno, en posición. Eren, tú eres la fase dos del plan," Levi dijo. "La Titán Hembra está aquí por una razón: para encontrarte y capturarte. Tenemos que crear una distracción, llevarla a un área que no haya tantas personas, pero suficientes construcciones para moverse. Estoy pensando en la Muralla. Específicamente la muralla que nos lleva hacia al segundo distrito. No tendrá escape." Se giró para ver a Petra y Olou. "Nosotros tres podríamos capturarla. Cuidado con sus habilidades de endurecimiento. Las vi en acción y mientras que Sait-." Levi se paró a símismo, insultando bajo su aliento antes de continuar. "Mientras que cierto alguien pudo ignorar ese endurecimiento, me temo decir que nuestras espadas no harán mucho. Petra, Olou, pregunto mucho aquí. Y espero que ustedes sean precisos, sin embargo. ¿Me entienden claramente?"
"Como un cristal, señor," Olou respondió.
"Considérala muerta, Capitán," Petra añadió.
"Bien," Levi dijo. "Ahora tú Eren, serás importante también. Eres la persona más importante en ésta estrategia."
"Y, ¿qué sería eso, señor?" Eren preguntó.
"Cebo."
