De las pocas cosas rescatables de HP&CC es el miedo de Harry por las palomas. Yo siempre supe que eran malvadas.
Esto va para mi querida Poison_d90, para que un poco de humor y de fluff sin trama te alegren el día.
De aves malignas y otras cosas
Las palomas eran malignas, Harry estaba seguro de ello. Primero estaba el gorgojeo extraño que salía de sus gargantas, y luego ese movimiento de cabeza, era simplemente terrorífico, lo único bueno que podría atribuirles a las palomas era que gracias a ellas él y Draco habían decidió vivir juntos.
Harry y Draco habían empezado a salir unos seis meses atrás. Harry se acababa de graduar de la Academia de Aurores y fue asignado al caso de los Malfoy. La familia en cuestión había hecho un trato con el Ministerio, a cambio de libertad y protección, el Ministerio podía llamarlos en cualquier momento para proporcionar información sobre los mortífagos que aún se encontraban en fuga. Harry estaba encargado de la protección, al menos mientras atrapaban a los mortífagos que estaban buscando.
Harry no se esperaba llevarse bien con Draco o follar con él a la primera semana. Realmente no supo cómo pasó, un momento estaban charlando sobre las protecciones en la mansión y al otro estaban el uno sobre el otro, desnudos, fue una de esas revelaciones en la vida que llegan de golpe. Tuvieron que asignar a Harry a otra misión porque estaba muy distraído en el trabajo. Lo más extraño de todo era que nadie se sorprendió del nuevo estatus en su relación con Draco, ni siquiera Ron o los Weasley, esperaba que al menos Ginny tuviera otra reacción, pero todo lo que hizo fue negar con la cabeza y decir: Por algo no funcionó lo nuestro.
A partir de entonces Harry y Draco comenzaron a salir, bueno, salir es un decir, porque la verdad se la pasaban más tiempo en la recámara que en cualquier otro lado, las cosas iban tan bien que sin darse cuenta pasaron meses juntos sin ninguna eventualidad, hasta que Grimmauld Place se vio infestado por palomas. Al parecer las protecciones de la casa estaban decayendo y cuando Harry salió por una semana a cumplir una misión de búsqueda, las aves aprovecharon la oportunidad para instalarse y acomodar sus nidos.
Cuando regresó, Harry casi sufrió un infarto.
Draco no pudo parar de reír durante horas.
Como la casa necesitaba reparaciones a profundidad y eliminar a la plaga, el joven auror tuvo que buscar un lugar para quedarse mientras se remodelaba el edificio. Draco le ofreció quedarse con él en la mansión, pero Harry tenía límites y ese era uno de ellos, y ya que para Draco también era un inconveniente pues la mitad de sus cosas estaban en Grimmauld Place, decidieron que era mejor buscar un lugar nuevo para los dos. Así es como rentaron un amplio departamento en el centro de Londres. En el que por supuesto tuvieron que follar en cada habitación para estrenarlo.
Claro que todo tenía un precio y este fue que cada vez que volaba o se aparecía una paloma cerca de ellos, Draco se adelantaba y gritaba:
–No te preocupes Harry, yo te protegeré con mi vida ¡Atrás, temible bestia!