Obsession

Prologo: Pensamiento

Capitulo 01:

Hay algo que se puede decir cien por ciento seguro sobre Eri Kageyama, ella siempre está en su propio mundo, y era exactamente esa característica tan de ella cual engatusaba o molestaba a muchos; Para su auto nombrado mentor, Aritaka Reigen, lo último era casi siempre el caso aunque sin que nadie fuera testigo a veces admitía lo primero.

Pero regresemos a porque Reigen pensaba sobre aquella cualidad de su discípula, muy simple, uno tiende a desesperarse un poco cuando se encuentra mirando todo el mundo al revés - Mobi-chan? - captando ligeramente la atención de su alumna - no crees que podrías ayudarme un poco? - señalando a la atrocidad espectral de más de diez metros de altura cual se encontraba sujetándolo con uno de sus múltiples tentáculos por el tobillo.

Eri o mejor dicho Mobi, como cariñosamente le llamaba su maestro, dirigio la mirada al espectro sin siquiera parpadear para luego regresar su vista nuevamente a Reigen - pero shishio, usted me dijo muy claramente que nunca me acercara a algo de más de cinco metros de altura con tentáculos - diciendo con su típica voz suave mientras apuntaba a la criatura.

-Erm- efectivamente el hombre recordaba haberle dicho eso a la joven, aunque fue mas una broma ya que él estaba seguro que Mobi nunca la entendería - bueno, espero que nunca la entienda - recordando bien el hombre que fue a verlo luego que contratara a la joven, sintiendo un escalofrió recorrer su cuerpo - si, definitivamente nunca - asintiendo para sí mismo y olvidándose momentáneamente del predicamento donde se encontraba, el cual no duro el mucho porque al parecer a la criatura no le gustaba ser ignorada empezando a zarandearlo frenéticamente - Mobi-chan!

-Pero shishio, usted podría fácilmente contra el- no ocultando convicción conque decía las palabras.

Reigen se sentía alagado y exasperado nuevamente - por lo menos aun cree en mi - pensó para muy adentro del, ya que aun seguía siendo el juguete de trapo del monstro lo cual no le permitía pensar muy bien, pero igual tenía que decir algo, lo que sea!...prendiéndose rapidamente la bombilla imaginaria sobre su cabeza y rogando que Eri le escuchara - Mobi, recuerda, mis poderes no se pueden usar para cualquier alimaña que se atreva a aparecer - tratando de sonar lo más solemne que se le permitía mientras era usado como un jojo humano.

Ahora, es un hecho que nadie le hubiera creído a Aritaka, era más que obvio que estaba mintiendo, pero hay que recordar una cosa. Están tratando con Eri Kageyama, y por ser amables se dirá que ella es por lo menos bien peculiar.

Poniendo una mano sobre su palma en señal de entendimiento, para luego levantar lentamente su mano derecha - Perdón por cuestionarlo Shishio - acto seguido, expulsando un poco de su poder.


Varias horas más tarde:

La madre de los jóvenes Kageyama, una mujer atractiva de cabello negro hasta los hombros, veía divertida la escena frente a ella. Era gracioso como a veces los roles entres sus dos hijos podía cambiar repentinamente, como estaba ocurriendo en estos momentos, ya que su hija mayor se encontraba sentada de rodillas enfrente de su hermano mirando avergonzada el piso delante de ella.

Ne-chan, cuantas veces te he dicho que dejes de involucrarte con ese estafador al que llamas maestro - mirando con reproche a la mayor, suspirando internamente al ver como la joven delante suyo se encogía aun mas si eso era posible, pero no, tenía que ser firme - ya perdí la cuenta de cuantas veces has regresado con medio uniforme roto luego de que salieras con ese tipo.

-Pero Retsu...- no pudiendo decir más al ver como este ponía una mano enfrente de él en señal de silencio.

Sinceramente no sé como piensas ser popular si ni siquiera te preocupas por cómo te ves - diciendo esto con los ojos cerrado y no pudiendo ver la reacción de su hermana ante sus palabras - si no fuera por tu uniforme y tu cabello largo a veces pensaría que te asemejas mas a un chico - diciendo lo ultimo con algo de culpa, ya que sabía que eso tocaría un nervio sensible Eri, pero como se dijo antes tenia que ser duro o ella nunca cambiaria y se seguiría arriesgando con el estafador - por eso...ne-chan? - mirando donde suponía debía estar su hermana para ver que esta ya no estaba ahí.

-Oi-

Ese pequeña palabra hizo que se le helara la sangre a Retsu, helándosele la sangre y empezar a sudar fríamente al sentir una mano en su hombro, sabiendo muy bien de quien se trataba, sintiendo una presión no natural sobre todo su cuerpo.

-Cuantas veces te he dicho que no le hagas bullying a tu hermana-

Hay que decir que Retsu sabía muy bien que las habilidades de su hermana no las había heredado de su padre.


Habitación de Eri:

Recostada de lado en su cama, Eri no podía evitar sentirse triste por las palabras de su hermano, y por más que haya suprimido sus emociones aun habían algunos que le hacían sentir varios sentimientos, siendo uno de ellos obviamente su hermano menor. Poniéndose boca arriba mientras abrazaba uno de sus peluches favoritos, una pequeña muñeca de cabello verde, cortesía de su tía. Pero no podia dejar de ver a su maestro, estaba con el por todo lo que le había enseñado y por lo que aun le tenía que enseñar.

-Gomen Retsu- cerrando los ojos para tratar de descansar.


Y después de mucho tiempo por fin me pude dar un tiempo para continuar con la historia, y como siempre digo, espero actualizarlas más seguido.

Espero que lo disfruten.