Naruto no me pertenece, es propiedad de Masashi Kishimoto.
"La historia comienza cuando dos personas que ni soñaban con conocerse, terminan encontrándose. En el instante menos esperado, pero en el momento indicado". –
Capítulo Uno
Sakura Haruno soltó un gemido mientras estiraba sus piernas y se recostaba en la grama. El escenario frente a ella consistía en una noche llena de estrellas, no había ninguna nube a la vista que le obstaculizará su vista.
Eran esas las noches que Sakura más disfrutaba.
Pero lo que Sakura mas disfrutaba en ese momento no era el escenario, sino la compañía de su mejor amigo, Naruto Namikaze. Naruto estaba recostado en la grama con sus brazos detrás de su cabeza, de vez en cuando se emocionada cuando le apuntaba una estrella, y en todo momento mantenía su habitual sonrisa. Sakura lo miraba de reojo cuando sabía que Naruto no la estaba mirando.
Honestamente, llevaba enamorada del chico desde hace mucho tiempo. Ya ni siquiera recordaba como había comenzado a gustar de él. Pero sabía que no era difícil, unos pocos minutos con Naruto y todos comenzaban a tenerle aprecio. Lastimosamente, nunca había tenido el valor de expresarle sus sentimientos, y Naruto nunca había mostrado tener interés hacia ella.
Al menos, no románticamente.
–¿Qué piensas, Sakura-chan? –le preguntó sacándola de sus pensamientos. –Llevo ratos hablando y tú no has dicho nada.
Sakura se sonrojó y evito mirarlo a la cara –Pienso que es divertido hacer esto. –cuando estuvo segura que su sonrojo había disminuido, lo miró –Pensé que te habías olvidado de mi.
Hace dos meses, Naruto había defendido a Hinata Hyuuga de unos chicos que la estaban tratando mal. Hinata había entrado a la escuela ese mismo año, y siempre se había mostrado como una chica tímida, por lo que Naruto había adoptado la tarea de hacerle compañía a Hinata para evitar que fuera un blanco de malos tratos, aunque su acción había sido heroica y hecho que Sakura se sintiera orgullosa de él, se sentía algo triste porque Naruto ya no compartía su tiempo con ella.
Tuvo la compasión de regalarle una sonrisa triste –Tu también me has hecho falta, Sakura-chan.
Eran esos comentarios que hacían siempre que su enojo desapareciera cuando él hacía algo que le molestará. Eran esos comentarios que hacían imposible que ella dejará de tener sentimientos por él.
–¿Ah si? Lo disimulas muy bien.– aunque nunca se comportaba como una amiga celosa y caprichosa en ese momento de verdad que lo estaba disfrutando.
Naruto soltó una risa nerviosa –Lo siento, Sakura-chan, he estado…–a último momento cambio de parecer –¿Me perdonas?
Sakura solo pudo asentir, cuando Naruto utilizaba ese tono siempre la dejaba si defensas. –¿Y que querías decirme? –preguntó recordando la razón de su salida. No quería admitirlo, pero esperaba y rezaba que Naruto le dijera que la amaba. ¿Por qué razón el rubio la llevaría al parque para estar un rato a solas? Tenía que ser algo de suma importancia que no podía ser dicho por teléfono.
El rubio por un momento se miró ansioso, pero rápidamente cambio su expresión por una sonrisa –Te digo después. –miró su reloj de mano y se levantó de la grama –Si no te llevo a casa la vieja Tsunade me asesinará. –le dijo extendiendo su mano para que Sakura pudiera levantarse.
Sakura asintió y tomó la mano del chico –¿Tanto miedo le tienes a mi tía Tsunade?
Naruto negó con su cabeza –Me da mas miedo que mi madre se de cuenta que te lleve tarde a casa.
La Haruno no pudo evitar soltar una carcajada. Kushina, la madre de Naruto, había demostrado incontables veces que podía ser muy enojada cuando se desobedecían sus ordenes. Tanto Naruto como Sakura evitaban meterse en problemas para no hacer enojar a la pelirroja. Tenía la suerte de que Kushina la consideraba como una hija.
–Andando, ceniciento –le dijo con una mueca de diversión. Soltó una risa cuando escucho el gruñido del rubio.
Naruto apagó el carro cuando estuvo frente a la casa de Sakura. La pelirrosa no podía evitar percatarse de lo nervioso que lucia el rubio. Naruto tenía la mala costumbre de revolver su cabello cada vez que se ponía nervioso.
–¿Oye Naruto, está todo bien? –su corazón comenzó a latir fuertemente cuando Naruto la miró fijamente, tomándola por sorpresa.
Era el momento.
Le diría que estaba enamorado de ella.
Esperaba que no escuchará como latía su corazón.
Pero eso no le importaba, por fin escucharía las palabras que tanto tiempo había esperado escuchar.
–Sakura-chan, yo…
–¡Yo también estoy enamorada de ti, Naruto! –exclamó fuertemente. Abrió sus ojos como platos al darse cuenta de lo que había salido de su boca.
Oh no. No, no, no, no, no…
Llevo sus manos a su boca, para evitar que otra cosa saliera de su boca. Con todo el coraje que tenía, enfocó su mirada en el rubio, quien la miraba igual de sorprendido que ella.
Lo había hecho.
–¿Sakura-chan, tú…? –por primera vez en su vida Naruto estaba sin palabras, no pudo evitar sentir una pizca de satisfacción –¿Tú estas enamorada de mi?
Su tono reflejaba su confusión.
–Yo…lo estoy –finalizó suavemente. Desvió su mirada cuando Naruto cerró sus ojos.
–Sakura-chan
–¡No! –exclamó Sakura, seguido de una risa nerviosa –¡Mira que hora es! –sus manos viajaron a la puerta y la abrió –¡Gracias por …ya sabes! –salió rápidamente e ignoró la voz del rubio que la llamaba.
Cuando entró a su casa, corrió a su cuarto para poder encerrarse. Agradecía que ese día su tía estuviera en el hospital trabajando, así podría pensar con tranquilidad que hacer.
Sencillo, tomaría su pasaporte y se iría lejos…muy lejos.
–No seas estúpida, Sakura –
Pero en ese momento esa solución era la que mas le gustaba. Ver la expresión contrariada en el rostro de Naruto le indicaba que él iba rechazar su amor, y para ser sincera, Sakura no estaba lista para escuchar un rechazó por parte del rubio.
Sabía que eso sucedería si algún día se enterará de su amor, pero había tenido la esperanza de que el rubio solo supiera disimular muy bien sus sentimientos.
–¿Pero que dices, Sakura?
Naruto era la persona mas transparente que conocía. Si jamás había notado algún interés romántico por parte del rubio era porque simplemente a él no le interesaba. –La vida real funciona de ese modo, Sakura.
Había recibido un mensaje de Ino, pero no tenía ganas de contestarle en ese momento. Solo tenía ganas de dormir y pedir que Naruto se olvidé de su estúpida confesión. Recibió un mensaje en su celular y suspiró al ver que se trataba de Naruto.
"Sakura-chan tenemos que hablar de lo que sucedió."
Si, Sakura sabía que no sería tan fácil salirse de eso.
–¡Ahhh, estúpida! –se regañó para luego apagar las luces e intentar dormir.
Sakura miraba cuidadosamente por todas partes, no quería encontrarse de mañana con el rubio y escuchar lo que tenía que decir. Satisfecha de no ver señal de Naruto, comenzó a caminar con tranquilidad por los pasillos de la escuela.
Se sentía agotada, después de todo, todo intento de dormir habían fracasado y como resultado tenía unas enormes orejas bajo sus ojos.
Muy atractiva, Sakura.
–Así que, me estas evitando –
La Haruno se detuvo en seco al reconocer la voz de Naruto. Tragó grueso y se volteo para ver al rubio. –No lo estaba haciendo –le dijo a la defensiva.
Naruto le sonrió, a pesar de todo –Vamos a la cafetería, te invitaré a un batido de chocolate.
Tramposo.
Sakura quería negarle la invitación pero jamás había podido rechazar una invitación a un batido de chocolate –Esta bien.
Por alguna razón, la cafetería siempre se encontraba llena de estudiantes en la mañana, cuando al fin encontraron una mesa se colocaron uno al frente del otro. Naruto espero que Sakura se acomodara en su asiento, una vez que lo hizo le regaló una pequeña sonrisa –Sakura-chan, acerca de lo que dijiste ayer.
Directo al grano.
Ahora iba ser imposible que Sakura se escapará. Había trazado una ruta de escape, luego de tomar su batido salir corriendo a su clase, pero al juzgar por el tono de voz de Naruto, sabía que el rubio había descubierto su plan.
–¿Que dije? Estaba bajo los efectos de un jarabe de la tos y me tenía diciendo tonterías. –le dijo con una sonrisa falsa –¿Dije algo malo?
Naruto la miró desvaneciendo su sonrisa –No me dijiste que tenías tos.
La Haruno abrió sus ojos – Sabes como es la tía Tsunade, siempre me da medicinas fuertes, me aseguró que se me quitaría rápido, así que no vi la necesidad de comentarlo. –finalizó con una risita nerviosa.
–No puedo aceptar tus sentimientos, Sakura-chan.
La pelirrosa bajó su mirada, no quería comenzar a derramar lágrimas, no en la escuela. Tenia que soportar. Solo eran unas horas. Podía escaparse a la enfermería para poder irse temprano.
Naruto llevó una mano a su cabeza y revolvió su cabello –Es lo que quería decirte ayer, Hinata y yo comenzamos a salir.
Eso hizo que Sakura levantará su rostro y lo mirará –¿Qué?
–Hinata y yo comenzamos a salir, después de la escuela me confesó sus sentimientos y yo, yo los acepté.
–¿Hace cuanto la conoces, Naruto? –comenzaba a sonar molesta. –¡Me conoces hace diez años, a ella hace dos meses!
–Sakura-chan baja tu voz –le pidió al percatarse de las miradas que le enviaban los que pasaban por su mesa. –No es eso.
–¿Entonces que es?
–Hinata es una chica muy linda y dulce. –le explicó sonriendo levemente –De verdad me gusta.
–¿Por qué no yo, Naruto? –su voz había disminuido.
El rubio soltó un suspiro –Porque te considero como una hermana.
Si su corazón no se había roto, en ese momento definitivamente se partió en muchos pedazos.
–¿Una…hermana? –soltó una risa brusca –¿Nunca me viste como…como mujer?
Naruto bajo su mirada –Nunca.
–ja, ja, ja –terminó por reír fuertemente –Soy…¡tan estúpida!
–Sakura-chan, no digas eso. De verdad me halag –la Haruno lo interrumpió levantando su mano para hacerlo callar.
–No sigas, Naruto –le dijo con un tono lleno de amenaza –No te sientas mal, Naruto. Estas cosas siempre pasan, en toda amistad existe un estúpido que se enamora del otro. Esta vez fue mi turno –le dijo con un tono casual –En serio, no me mires así –colocó una mano sobre su antebrazo –La verdad es que yo…tengo novio.
Naruto tuvo la decencia de fruncir su ceño –¿Tienes novio?
Sakura sintió satisfacción al verlo perder su serenidad –Si, él es maravilloso. De hecho fue él quien me aconsejó que te confesará mis sentimientos.
–¿Ah si? –sus cejas estaban alzadas. Clara señal que no le creía.
–Si, es que él es tan maduro –le dijo para luego tomar un sorbo de su batido –Dijo que lo mejor sería sacar lo que sentía hacia ti para ver como resultaban las cosas y así no tener ningún remordimiento.
–Suena muy…inteligente. –sabía por el tono de voz de Naruto, que no le estaba creyendo nada de lo que decía.
–Si, lo es.
Comenzó a reinar el silencio. Si no estuviera frente a Naruto lo mas probable es que se hubiera golpeado la cabeza muchas veces y con toda la fuerza posible.
Estúpida, estúpida, estúpida.
–¿Y quien es? –le preguntó sin quitarle la mirada de encima.
Sakura comenzó a sudar helado –Ah…¿quién es? Tú sabes…–su mirada comenzó a viajar por toda la cafetería.
Invéntalo, invéntalo.
Alguien le llamo su atención. Estaba entrando en ese momento por las puertas de la cafetería, ajeno a lo que sucedía.
–¡Sasuke! –exclamó sin pensarlo.
Naruto frunció su ceño –¿Sasuke? Sakura-chan, prefiero que sea una mentira a que estés con Sasuke.
Sakura se cruzó de brazos –¿Por qué? –le preguntó como desafió.
Pero el chico la ignoró–No me enojaré si estas mintiendo, Sakura-chan.
–¡Claro que no es una mentira! –exclamo furiosa –Y con quien esté saliendo no es de tu incumbencia, Naruto. –le dijo levantándose de su mesa y caminando hacia el pelinegro que aún no se percataba de su presencia.
–¡Sakura-chan, espera!
Pero Sakura no lo iba escuchar. En ese momento era una mujer con una misión y ese era demostrarle a Naruto que Sasuke era su novio.
–¡Hola cariño! –exclamó la pelirrosa cuando se acercó lo suficiente a Sasuke. Le tomó su brazo y le regaló una sonrisa –Te extrañe.
Sasuke alzó una ceja confundido –…
–Sé que lo más probable es que me odies… –habló en voz baja sin quitar su sonrisa –Pero necesitó que finjas ser mi novio.
–¿Por qué?
–Porque le dije a Naruto que eres mi novio –le dijo soltando el brazo del pelinegro y rodeando sus brazos por la cintura del Uchiha.–Por favor, te recompensaré.
Sasuke adoptó una mueca de diversión –Así que al fin le dijiste lo que sentía al idiota.
–No es lo que parece.
–Y al juzgar por tus acciones imprudentes, te rechazó –bajó su cabeza para poder hablarle al oído –Tienes mucho valor, Haruno. ¿No se te ocurrió que pudiera avergonzarte enfrente de todos?
La verdad era que en ningún momento lo había pensado.
–¿Y lo harás?
Sasuke se volvió a incorporar –No. –su sonrisa era arrogante, la cual se hizo mas grande al ver la mirada de Naruto sobre él. –Solo dime la razón del por qué le dijiste eso.
Sakura soltó un suspiro –¿Podemos hablar de esto después? No quiero que nadie escuche –le pidió aun en voz baja.
El Uchiha alzó una ceja, sin eliminar su sonrisa de arrogancia –Justo. Entonces responde, Haruno, ¿Alguna vez el idiota te ha besado?
–¡No! –exclamó poniéndose roja –Claro que no…nuestra amistad no e–
Los ojos de Sakura se abrieron como platos al sentir los labios de Sasuke sobre los suyos. Soltó un gemido de placer cuando Sasuke capturó su cintura con sus brazos, y se dejó llevar por los suaves labios del pelinegro, que trabajaban maravillas sobre los suyos.
Volvió a abrir sus ojos cuando recordó donde se encontraban.
¡Maldita sea!
Sasuke pareció percatarse de su cambio y poco a poco fue terminando el beso –Marcada –le dijo con arrogancia.
La chica Haruno estaba aún sorprendida por el beso –¿Tenías que hacer eso?
–Claro, Haruno –le contestó poniendo su rostro a la altura del suyo –Después de todo eres mi novia. –su mirada se posó en el rubio –Tu amiguito luce increíblemente molestó, Haruno, así que vamos a salir por esa puerta –con su mirada le apuntó la puerta de la cafetería –y en ningún momento vas a mirarlo. ¿Entendido?
Y como si fuera una marioneta asintió lentamente.
–Bien –le sonrió con arrogancia –Andando novia mía – hizo un mohín divertido.
–¿Dijo novia? –preguntó uno de los transeúntes.
–No, claro que no. ¿Lo dijo?
–¡Dijo novia! –exclamó otra.
–¿Quién es ella? Es muy poca cosa para nuestro príncipe.
–¡Es Sakura Haruno! Llevamos química juntas.
–No les hagas caso, Haruno –le ordenó el pelinegro guiándola por el camino –Tú sigue y no bajes la mirada en ningún momento.
¿En que diablos se había metido? De todas las cosas estúpidas que había hecho en menos de 24 horas la más grande fue la de hacer a Sasuke su novio falso.
Miró como Sasuke miraba hacia atrás, y comenzaba a reír.
–¿De que te ríes?
Sasuke colocó sus labios sobre la cabeza de la pelirrosa, fijando sus ojos directamente con los azules del rubio Namikaze, que lo miraban lleno de furia.
–Créeme, Haruno, no quieres saber. –finalizó con una mueca arrogante.
Sakura tragó grueso. ¿En que diablos se había metido?
La molesta nota de la autora: ¡Hola! Espero que hayan disfrutado el primer capítulo de mi nuevo bebé. Sé que debería estar trabajando en "Mi Secretaria" pero llevo días con esta idea en la mente y necesitaba sacarla de mi sistema. Si les gustó, dejen un comentario ¿sí? Sus comentarios siempre nos ayudan a que querramos seguir escribiendo para no decepcionarlos. De antemano, gracias por llegar hasta el final del primer capítulo y espero que me acompañen hasta el final de este nuevo fic. :)