Disclaimer: Los personajes no me pertenecen. Ninguno de ellos.


Pairing: Brickomer (Brick/Boomer). Insinuación de Blossick.


ᴀ ʟᴏ ᴍᴇᴊᴏʀ
Capítulo único.

Brick está más que acostumbrado a fumar.

No sabe cuándo comenzó a hacerlo (¿alrededor de los doce años?), pero lo que sí sabe es que el cigarro es como su mejor amigo. No puedes tener un mejor amigo inanimado y que evidentemente morirá, pero él prefiere pensarlo así. Es lo malo de los cigarros: terminan por acabarse en algún momento —eso y que traen cáncer—.

Boomer, en cambio, no fuma. Ha probado los cigarrillos, sí, pero no terminan por gustarle. Una razón más para que Brick y Butch lo tachen de marica.

Él odia los cigarros. Son tóxicos, le producen incontrables ganas de toser, ganas que terminan venciéndolo. A lo mejor, sí es marica, porque prefiere oler cosas más bonitas como flores. Por supuesto, no lo dice en voz alta. Jamás lo admitirá.

Sin embargo, no es como si detestara por completo a los cigarrillos. Pueden beneficiarle, de una forma casi extraña. Una forma que involucra la cínica sonrisita de Brick, porque a él sí le gusta fumar, y sabe que a Boomer no, y se aprovecha de esto.

—No tienes pelotas —Se burla, entonces, para molestarlo un poco más, le lanza el humo del cigarro. En toda la cara.

Al contrario de lo que pensarás, a Boomer no le desagrada.

Claro que no lo demuestra. El rubio entrecierra los ojos y la boca en un gesto de repulsión, ocasionando la risa estrindente del pelirrojo. Entonces, este se voltea hacia otra dirección, seguramente para ver un par de ojos rosas melocotón, y Boomer finalmente suelta un suspiro.

Exhala de a poco, dejando escapar el aire contaminado por el humo de un cigarro que descansa entre los labios y los dientes de Brick. Se imagina a sí mismo siendo el cigarrillo y, aunque eso suene un poco enfermizo, el pensamiento le hace sonreír.

El cigarro, sabe, relaja a Brick. Es como si meditase consigo mismo. Se concentra en el sabor agridulce, y poco le importa el mundo. A Boomer le parece una de las facetas más poéticas del pelirrojo. El cigarro jamás le criticará. Sonreír se vuelve más sencillo para este, el mundo parece olvidarse de que es un criminal, de hecho, el mundo no existe en esos momentos.

Son él, su tonto y rubio hermanito y un cigarrillo apagado a la mitad.

Brick parece feliz cuando fuma.

Por consiguiente, Boomer es feliz también, aunque lo oculta con una expresión de enojo muy bien fingida. Porque, ¿cómo le va a decir que verlo fumar lo hace feliz, pese a detestar los cigarrillos? ¿Cómo le va a decir que lo quiere?

Se le antoja casi gracioso. Sí, a veces, cuando Butch y Brick le dicen marica, el impulso de reír como un demente lo acecha. La única manera de pararlo, es colocando otra cara furiosa más.

A lo mejor, el pelirrojo tiene razón y Boomer no tiene pelotas —al menos, para decirle (gritarle) lo que siente por él—.

Todo sería más sencillo si no tuviese pelotas, y tuviese también ojos color rosa melocotón.


Este fandom necesita más yaoi, y no solo de Brick y Butch juntos.