Audición
Sublime.
No tenía otra palabra para describir los deliciosos gemidos que escapaban de los labios del castaño. Debajo de su cuerpo, retorciéndose, gimiendo… su nombre.
Nadie lo había dicho de una manera tan única, nadie le había provocado lo que Peter le hacía sentir. Sus oídos se deleitaban con cada sonido que salía de su garganta, agónico, jadeante. Sus mejillas sonrojadas, sus labios entreabiertos, pidiendo más.
Más.
Y entonces Wade sentía que ya estaba en el cielo, que podía subir desde el infierno estando en los brazos del arácnido. Aún con su pasado, aún con todas las marcas en su piel que le recordaban una y otra vez lo que sucedió, él lo aceptaba. Lo aceptaba y se lo demostraba, acariciando su lastimada piel con su delicada mano. Sonriéndole con amor, ese sentimiento palpitante que entre ambos creció.
Te amo.
Sonrió, su inmortal corazón desbordando pasión. Su cuerpo temblando con cada oración, agradeciendo esta vez, tener audición.
.
.
.
Muchas gracias a aquellos que siguieron estos pequeños drabbles, mucho más a las personitas que dejaron algún comentario. Me hace feliz.
Oh, y a las dulzuras que me leen en las sombras, espero también les haya gustado.
