El capítulo final de esta historia, será seguido únicamente de un breve epílogo después…
Capítulo 16
Proyecto a medias
El helicóptero transporto las jaulas con los raptores sedados dentro, al menos a los del recinto A. Owen Grady estaba sentado en el recinto vacio, mirando el helicóptero despegar con sus antiguas criaturas, sobrevolando la isla mas allá del horizonte, se veían algunas nubes grises aproximarse a la distancia.
Extrañaría a todos y cada uno de ellos, incluso a Nubla y sus constantes intentos de arrancarle la cabeza. ¿Sobrevivirían perfectamente tras haber estado en cautiverio tanto tiempo?, ¿Cómo los recibiría la manada?, Florencia tenia las aptitudes para sobrevivir obviamente pero quien más le preocupaba era Heather.
La Nublarensis verdosa había nacido en cautiverio, era la primera vez que se introduciría en una manada autentica.
Si agachaba la cabeza sin duda podría sobrevivir durante unos meses, pero tristemente no estaba seguro de que llegase al año.
Finalmente la enorme nave se perdió de la vista del ex Marine, quien resoplando con algo de tristeza tomo su chaleco.
Volteó hacia el habitáculo vacio. Se sentía raro, jamás había pensado que podría caminar en ese trozo de tierra sin ser devorado. Inconscientemente todavía esperaba que Nubla intentase saltarle encima o que Florencia le diese un rugido.
Pronto los velociraptores nuevos, Blue, Charlie, Echo y Delta finalmente arribarían ahí la semana entrante. El tiempo pasaría rápido y antes de poder darse cuenta ya serian ejemplares lo suficientemente grandes para ser un verdadero problema en el laboratorio, los pequeños insectos ya no presentaban la nutrición necesaria y habían comenzado a darle pequeños filetes.
A diferencia de sus predecesores aceptaban de muy buena gana la carne muerta, Owen temía que eso fuera solo una etapa y que de grandes tuvieran que darles continuamente alimentos vivos.
Era consciente de la naturaleza como nadie en esa isla, pero eso ni significaba que le agradase el sonido de los pobres animales que arrojaban al habitáculo, a veces los mantenían vivos por horas solo para jugar como los gatos, solo que los gatos no te tienen con el vientre abierto y las costillas expuestas.
Giró la cabeza hacia ambos lados para quitarse la imagen mental, el ex marine todavía no podía entender como había gente tan morbosa que gritaba encantada cuando veían al Tyranosaurus despedazar las cabras.
Una figura morena bajo por las escaleras y se puso en el habitáculo junto a él, se trataba de Barry. Le miro con una sonrisa comprensiva también en estado de alerta, una vez que conocías a los velociraptores en profundidad no podías sentirte tranquilo pisando donde ellos, sin importar que ya no estuvieran.
- Extrañaras a esos chicos ¿no? –.
- Mucho realmente, pero mierda es mejor a que sean usados como sabuesos – respondió Owen sacándose un paquete de chicles del bolsillo y llevándose uno a la boca. – quizás en Sorna se adapten mejor que aquí, prefiero que sean vistos como chuletas andantes por unos pocos animales que como billetes ambulantes por el resto de nuestra civilización…-.
- El primer día no los querías ni ver – contestó Barry recostándose en la roca donde Luna solía dormir.
Grady no respondió, simplemente se quedo mirando el cielo durante un largo rato sin poder dejar de preguntarse el destino de los raptores.
…
Las nubes grises chocaron entre sí y se fueron aglomerando.
La multitud del parque miró algo decepcionada el cielo, sabían muy bien lo que significaba.
En el reino del Rex, la gente seguía gritando extasiada al ver como el gigante cerraba sus fauces sobre una vaca que inútilmente intentaba correr aun siendo desmembrada. El júbilo de las masas fue interrumpido por una voz femenina atreves de los parlantes.
- Atención a todos los visitantes, lamentamos informarles que debido a la tormenta eléctrica todos los visitantes deberán retornar al hotel hasta nuevo aviso, disculpen las molestias-.
La gente empezó a quejarse, cada vez que ocurría eso era lo mismo.
Seguro que no estarían tan molestos de saber lo que paso con "Jurassic Park". Más de un miembro de la compañía tenía ganas de sacarles ese incidente en cara a los fastidiosos padres primerizos que se desquitaban con ellos pero como ese incidente estaba celosamente guardado se tenían que callar.
La multitud mojada y fastidiosa se dirigió como un rebaño en dirección al hotel. La pesadilla verdadera eran los niños que se ponían insoportables e iracundos cuando tenían que sacarlos de alguna atracción que les gustaba.
Sin embargo, había una figura que había estado yendo contra corriente durante la "evacuación" a los hoteles.
Una figura con un abrigo negro y un sombrero que no le dejaban verle bien la cara. Solo podían verse sus ojos de rasgos asiáticos por encima de la bufanda negra que complementaba su misterioso atuendo.
Descendió por un pequeño atajo que él conocía muy bien, y fue directo a los muelles.
Los chaparrones y relámpagos le ponían la piel de gallina, el había estado ahí hace veintidós años y aunque evacuo antes de la tragedia era inevitable tener recuerdos sobre las noticias.
También hubo una tormenta muy similar, evacuó al mismo muelle.
Aunque repintado estaba pisando los mismos tablones.
En el fondo Henrry Wu lo sabía, aunque ahora se llamase Jurassic World y tuviera una nueva fachada seguía siendo lo mismo.
Nada cambió, ni si quiera la ambición humana por controlar.
Una figura Robusta le esperaba en su destino. No era otro que Vic Hoskins el jefe de seguridad de Ingen.
- Tiempo sin verte Wu… - exclamó acercándose - ¿no te siguieron? –.
Wu miró hacia ambos lados para asegurarse de que nadie lo viera.
- El cargamento sigue en el barco tal como lo pediste, pero… ¿estás seguro de que puedes con él?, una vez que salga de esta isla es tu absoluta responsabilidad y negaré todo. –
- Tranquilo, tranquilo tú sabes muy bien que soy hombre de palabra y hablando de eso… – Hoskins se veía muy confiado, caminó unos pasos hasta unos barriles y saco de ahí un pesado maletín plateado.
Henry Wu aun así seguía nervioso y sentía un retorcijón en el pecho que le seguía diciendo que el trato era una mala idea.
El científico tomó el dinero del jefe de seguridad y ambos se desplazaron dentro del barco, dentro de la zona de carga había una gigantesca jaula como la que usaban para transportar los raptors.
Solo que más grande, y dentro había un gigantesco bulto sin forma específica. Parecía una gigantesca quimera de especies.
Tenía cabeza similar a la de un triceratops pero el hocico de un tiranosaurio rex. Un monstruo en toda regla…perfecto…
Solo lo había visto dormir durante un minuto completo y Hoskins ya se sentía amenazado. Sonrió con satisfacción y sintió la tentación de tocarlo…
- Yo no haría eso…- le interrumpió Wu – aunque los sedantes seguirán activos durante las siguientes tres horas, no es bueno tentar a la suerte con este…-.
Un trueno rugió furiosamente sobre ellos, como si Dios supiera de la abominación monstruosa que estaba reposando en ese barco.
- ¿Qué especie es? –
El científico respondió con su característica sonrisa – una pregunta mejor sería que especie no es, tiene partes de lo mejor…. Tyrannosaurus, ankylosaurus, velociraptor y hasta triceraptos…deberán alimentarlo con comida viva cada tres horas pero no tengan tanta confianza, también posee un ADN un tanto distinto al resto… -
Hoskins apenas le escuchaba, estaba maravillado, como un niño al que le acaban de comprar una consola de última generación.
- Es capaz de escupir veneno como el dilophosaurus a más de veinte metros de distancia, suele ser muy territorial y aunque su inteligencia es limitada es como un tanque de guerra en tierra…fue él quien nos inspiro para el "Indominus Rex".-
- ¿Cómo sigue? –
- Todavía es muy pronto para hablarlo, aun es joven y ya nos está dando demasiados problemas… -
Vic se mostró preocupado, pero considerando su interés en el potencial agresivo de los productos no se sabía si era genuino o solo una cortesía barata.
– Cielos santo, ¿pero están bien no?-
- Sí, si afortunadamente no llego a mayores pero creo que si quieren controlar al Indominus primero deberían empezar desde abajo… -
El militar lanzó una carcajada descortés que por unos momentos molesto a wu.
- ¿Desde abajo? Y nos entregas esta cosa…-
- No hay punto de comparación entre el Indominus y el Ultimasaurus cuando llegue a la madurez sexual será como comparar a un adulto y un niño de seis años. –
Hubo un silencio reflexivo por unos instantes, los ronquidos del inmenso animal les ponía nerviosos a ambos.
A pesar de tener todas las garantías, temían que el animal despertase de repente y se liberara de sus ataduras como "en aquella ocasión".
- Como sea, aún falta mucho para que eso pase y estamos aprendiendo y tomando precauciones…será como los raptores. -
…
- Espera, espera Henry…tienen como detener a esa cosa o a esta ¿no? Les implantaste el microchip tal como solicite, ¿cierto?-
El científico asintió mientras se colocaba su abrigo nuevamente, al abrir la puerta el frío le sobrevino de manera repentina.
– Ambos tienen su dispositivo de rastreo en caso de escape, les dará una descarga si se acercan a alguna instalación o en tu caso si escapa de su complejo y descuida no hay forma de que se lo quiten. –
El jefe de seguridad sonrió más que satisfecho ante esa respuesta, seguimos teniendo el control. Eso era todo lo que importaba.
Henry Wu salió del barco con su abrigo y abrazando cuidadosamente su maletín regreso al laboratorio.
Mientras tanto Vic Hoskins miro la jaula durante un largo rato antes de ponerse en marcha con el Ultimasaurus, su destino eran unas instalaciones cercanas, debía darse prisa antes de que los sedantes perdieran su efecto.
Nota: El Ultimasaurus descrito no es otro que la célebre figura de la línea de Kenner, Jurassic Park Chaos Effect, un poco la antecesora espiritual del Indominus Rex porque fue la primera en presentar dinosaurios híbridos.
