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NO SOMOS DUEÑOS DE ESTA OBRA. SIMPLEMENTE NOS DEDICAMOS A TRADUCIRLA.
Lo que hacía Dionisio antes de que dirigiera el Campamento Mestizo.
Para entender realmente lo que hace Riordan con Dionisio, es de mucha ayuda ver los mitos acerca del dios del vino. La versión más popular de su historia comienza con su madre, Sémele, que no era una diosa, sino una princesa, la hija de Cadmo, el rey de Tebas. Zeus se enamoró de la joven princesa y juró sobre el río Estigio que haría cualquier cosa que ella quisiera. Pero enamorarse de Zeus nunca resultaba bien para los mortales. Cuando Hera, la esposa de Zeus, se enteró del romance, se disfrazó como una anciana y persuadió a la princesa de que le pidiera a Zeus que le probara su amor mostrándose a sí mismo como se mostraba a Hera, en su verdadera forma divina. Zeus, sabiendo que ningún mortal sobreviviría la experiencia, le rogó a la joven que pidiese otra cosa. Sémele, que ya estaba con seis meses de embarazo y con las ganas de saber la verdadera naturaleza del padre de su hijo, se negó. Obligado por su promesa, Zeus se mostró en su verdadera forma, una inmensa y gloriosa visión ardiendo con truenos y relámpagos. Sospechó que eso era el equivalente de mirar una explosión nuclear de cerca. Sémele estaba asustada de muerte, aunque algunos dicen que fue incinerada en el acto. En lo que la mayoría de versiones del mito coinciden, es en que antes que ella muriese, el dios pudo rescatar al niño que Sémele tenía en su vientre.
Zeus escondió al niño cosiéndolo dentro de su propio estómago y solo deshizo los puntos cuando Dionisio estaba listo para nacer.
Algo interesante sobre el nacimiento de Dionisio es que, de los doce dioses Olímpicos, solo Dionisio tuvo un padre mortal. Dionisio, aunque completamente divino, es el único que comenzó su vida como semidiós. Lo que le da una calificación bastante única para que dirija el campamento de verano.
Creo que es justo decir que Dionisio tuvo una infancia difícil. Una versión de su historia cuenta que Hera, no contenta con haber destruido a su madre, ordenó a los titanes el apoderarse del pequeño. Lo que pasó después fue, no solo violento, sino extremadamente repugnante. Los titanes despedazaron al niño y luego hirvieron los pedazos en un caldero. Un árbol de granada brotó del lugar donde la sangre del niño había sido derramada y Rea1, la abuela de Dionisio, de alguna manera logró traer al niño de vuelta a la vida.
Dándose cuenta de que el Olimpo no era el lugar más seguro para el niño, Zeus puso a Dionisio a cargo del Rey Átamante y su esposa Ino, una de las hermanas de Sémele. Ellos escondieron al niño en los aposentos de la mujer, donde fue disfrazado como una mujer2 (que puede explicar algunas descripciones acerca de Dionisio teniendo una apariencia femenina). Este acuerdo duró hasta que Hera se enteró, y enloqueció al rey y a su esposa. El rey, en su locura, mató a su hijo mayor, pensando que era un ciervo.
Zeus entonces puso a Hermes en el caso. Hermes disfrazó a Dionisio como un joven carnero, y se las arregló para llevarlo a salvo al cuidado de las cinco ninfas que vivían en el Monte Niza. Ellas fueron guardianas más exitosas, criando al pequeño dios en una cueva, alimentándolo con miel. Zeus, agradecido con las ninfas, puso sus imágenes en el cielo como estrellas y las llamó Las Híades. Se cree que estas estrellas traen la lluvia cuando están cerca del horizonte. Tal y como pone Edith Hamilton en Mitología: Cuentos Atemporales de Dioses y Héroes:
Así, el Dios del Vino nació del fuego y fue criado por la lluvia, el calor que cosecha las uvas y el agua que mantiene vivas a las plantas.
Dionisio se las arregló para sobrevivir en su infancia y aparentemente también hizo el vino en el Monte Niza. De acuerdo con Los Mitos Griegos de Robert Graves, poco tiempo después de que Dionisio alcanzara la adultez, Hera lo reconoció como el hijo de Sémele. Sin poder dejar de tener rencor, Hera condujo a Dionisio a la locura. Fue en éste punto que él comenzó sus andanzas, acompañado por su tutor Silenos y una multitud de ruidosos seguidores que aterrorizaban a casi cualquiera que conocían. Éstos seguidores incluían sátiros y las desquiciadas Ménades, mujeres poseídas que adoraban a Dionisio y que tenían el mal hábito de emborracharse y despedazar y devorar animales salvajes, u ocasionalmente a algún humano desafortunado. Los seguidores de Dionisio también fueron conocidos por despedazar y devorar cabras y sátiros, quizás es por eso que el señor D pone nervioso a Grover.
Dionisio viajó a Egipto, India, y a través del mar Egeo, llevando vino y enseñando como hacerlo. En la mayoría de éstos lugares fue bienvenido y adorado, que era, claramente, la manera más segura de acercarse a Dionisio.
No todos estuvieron tan contentos de hospedar a un dios tan perturbador. Dionisio regresó a su lugar de origen, Tebas, porque había escuchado que la madre del rey, Ágave, negaba que Dionisio fuera el hijo de Zeus. Básicamente lo estaban menospreciando, diciendo que Dionisio no era un dios. Incluso peor, Penteo, el rey3, prometió hacer que decapitaran a Dionisio si entraba en Tebas. Dionisio y sus seguidores entraron a la ciudad de todas maneras, y Penteo ordenó que se les encadenara. Pero Dionisio es, entre otras cosas, un maestro de las ilusiones, y Penteo, que estaba comenzando a perder el juicio, se lastimó encadenando a un toro. Las Ménades escaparon de los guardias del rey, y fueron bailando a la montaña donde despedazaron a una vaca. Después, la madre y las hermanas de Penteo se unieron a las Ménades. Cuando Penteo trató de detenerlas, las Ménades, dirigidas por Agave, la madre de Penteo, descuartizaron al rey. Ella también cayó en la locura ilusoria de Dionisio, y creyó que lo que estaba matando era un león, cuando en realidad estaba asesinando a su propio hijo. Y Percy se da cuenta, los dioses tienen una tendencia de tomárselo personalmente cuando alguien se les opone.
Los intentos de Penteo de proteger su ciudad de las influencias del dios del vino eran entendibles, pero también fatales. Cualquier persona que sepa cualquier cosa de los dioses griegos pensaría que el debió haberlo sabido. Pero otros también cometen errores similares. Cuando Dionisio, disfrazado como una joven, invitó a las tres hijas del rey Minias a unirse a su festival, ellas se negaron, prefiriendo quedarse en casa y tejer lana. De nuevo, Dionisio invocó ilusiones que destruyeron sus mentes. Enloqueció a las hijas llenando su cuarto de bestias fantasmas y convirtiendo sus hilos en viñas. Una de ellas, desesperada, ofreció a su propio hijo como sacrificio, y las tres hermanas, en un frenesí inducido por el vino, despedazaron y devoraron al niño.
Una de las historias más conocidas acerca de Dionisio y la fuente de todas esas visiones que Percy tiene cuando conoce por primera vez al señor D, cuenta acerca de unos marineros, que confundieron a Dionisio con un joven príncipe. Pensando que les darían una buena recompensa por él, lo secuestraron. Pero una vez que lo tuvieron a bordo y trataron de atarlo, las cuerdas se rompieron. Sólo el timonel se dio cuenta de que habían capturado a un dios, y le pidió a sus camaradas que lo soltaran. Ignorándolo, el capitán ordenó a la tripulación que partieran. Extrañamente, cuando las velas se llenaron de viento, el barco no se movió. En su lugar, viñas brotaron del barco, ondeando a través del barco y de las velas, hiedra cubrió los mástiles, las sogas se volvieron serpientes, y vino inundó la cubierta. En éste punto el capitán se dio cuenta que algo andaba mal. Ordenó al timonel regresar a la orilla, pero era muy tarde, Dionisio se convirtió en un león, y los asustados marinos saltaron del barco, donde todos menos el Timonel fueron convertidos en delfines.
No puedes leer las historias de Dionisio sin notar algunos patrones marcados. Uno es la forma en la que hiedra y viñas tienden a brotar, atrapando a aquellos que lo hicieron enojar. Esto es usado por Riordan en La Maldición del Titán, cuando el señor D accede a ayudar a Percy y sus amigos. Pero hay otros patrones míticos, como la tendencia de Dionisio a convertirse a sí mismo o a otros humanos en animales salvajes, que yo creo que refiere al hecho de que los humanos son animales. En nuestra civilización, somos primates, y un poco de instinto salvaje está ahí, debajo de cualquier moral o sofisticación que tengamos, un lado salvaje que sale a la luz con la intoxicación. Hacemos lo mejor que podemos para suprimir éste instinto y mantenerlo controlado, ése es el por qué todas las civilizaciones tienen leyes, pero nunca se va del todo. Aparece en nuestra tasa de crímenes y en nuestra sed de entretenimiento violento. Nuestra especie ama ver espectáculos donde actores o dibujos animados donde rutinariamente se matan o lastiman entre ellos. Los Antiguos Griegos creían que ésos espectáculos, para ellos las obras de teatro, limpiaban éstos instintos. Ver los actos de la historia de Dionisio serviría como una catarsis, algo que limpiaría a la audiencia de sus propios deseos violentos.
Otro patrón en los mitos de Dionisio es el uso de ilusiones destructoras de mentes. A pesar de que el dios del vino es capaz de crear terremotos, truenos y relámpagos —los que utiliza en Las Bacantes— su arma preferida es alterar la realidad de las maneras más horribles. Un patrón más pequeño se relaciona con la necesidad de respeto del dios. En los mitos, Dionisio, el último dios en unirse a los Olímpicos y el único semidiós entre ellos, repentinamente insiste en que otros reconozcan su divinidad. Esto es otra cosa que Riordan toma. El señor D siempre está demandando respeto de Percy, algo que Percy es renuente a dar.
Quizás el patrón más dramático y perturbador en los mitos sobre Dionisio es cuando los padres se vuelven locos y despedazan y devoran a sus hijos. Éste particular tipo de locura parece rememorar los desagradables eventos de la infancia de Dionisio, siendo despedazado por los Titanes y también la locura que Hera le causó. De alguna forma, esto no está tan lejos de la psicología contemporánea que nos dice que infancias duras pueden resultar en adultos dañados. Pero también es claro el poder de la bebida en su peor expresión, cuando la intoxicación se vuelve simplemente tóxica. Conozco algunas personas que crecieron con padres alcohólicos, y a pesar de que los niños no eran literalmente despedazados, muchos de ellos pasaron a través de una ruptura emocional, atrapados en la locura incontrolable que causa el alcoholismo. Cuando la influencia de Dionisio está en su punto álgido, la gente pierde su cordura. Incluso los poderosos instintos naturales de amor y protección a tus propios hijos se disuelven en la bebida.
Para el tiempo en el que Percy llega al Campamento Mestizo, Percy ya tuvo una visión de cerca de cuan horrible e insensato puede ser el alcoholismo. Gabe el Apestoso es un repugnante ser humano y un esposo abusivo. Es entendible que Percy, como uno de esos desafortunados mortales en los mitos, no quiera nada que ver con el señor D, y como ésos mortales, él lo subestima.
Por suerte, cuando Percy conoce al señor D, el dios del vino estaba en una especie de libertad condicional divina, sin permiso de consumir su preciado vino, y haciendo lo mejor que puede para no enfurecer a Zeus de nuevo. El señor D es un Dionisio con límites, una condición altamente inusual para el dios, que también era conocido como Lisios, el desatador. Puede parecer cínico e inútil, pero éste es un Dionisio más amable que el que vemos en los mitos. El hecho de que está tratando de estar en buenos términos con Zeus quizás sea la única razón por la que Percy se salga con las suyas tantas veces.
O quizás haya una especie de simpatía entre ellos. Las aventuras de Percy y Dionisio quizás tengan algo en común. Las historias de Dionisio quizás hayan sido una inspiración para alguna parte por la que Percy pasa. Como Percy, Dionisio hizo la larga y difícil jornada al Inframundo para rescatar a su madre. Y como Percy, él negoció con Hades. Dionisio acordó enviarle a Hades lo que él amaba más del jardín de Sémele. Lo que más le gustaba eran los viñedos y los arrayanes, y le pago a Hades dándole arrayanes en lugar de la vida de su madre. Entonces el llevó a su madre del Inframundo al Olimpo. Ahí le cambió el nombre a Tione, lo que le permitió permanecer entre los inmortales sin que Hera la atacase de nuevo.
La razón por la que éste mito es importante es porque está relacionado a otro de los tantos aspectos de Dionisio. Él es un dios de muerte y resurrección. ¿Qué hay acerca de esa historia de él siendo despedazado, hervido y revivido? Muchos eruditos creen que es una metáfora sobre el proceso de elaboración del vino, en el que las uvas son arrancadas del viñedo, aplastadas, y luego procesadas en el vino. Otros dicen que es una metáfora del viñedo, que es convertido en un tronco desnudo luego de la cosecha de otoño, y no obstante regresa a la vida en primavera, cubriéndose de hojas verdes y dulces uvas. En ambos casos, es un patrón básico encontrado en muchas mitologías, una creencia en la inmortalidad del alma. Algo es destruido, y de esa destrucción algo nuevo nace. El fénix por ejemplo, es una criatura mítica que representa ese ciclo.
1 Rea, una antigua diosa de la tierra, fue la esposa del titán Kronos y madre de Zeus, Deméter, Hades, Hestia y Poseidón.
2 De acuerdo con el escritor británico Sir J. G. Frazer, existía una Antigua costumbre de vestir a los niños pequeños como niñas para protegerlos del Mal de Ojo, una especie de maldición.
3 La historia de Dionisio y Penteo se cuenta en una obra de Eurípides (D.C. 480-406 D.C.) llamada Las Bacantes. Mi resumen de la misma se basa en una re-narración de Michael Grant en Mitos de los Griegos y romanos.