Hola, no puedo creer que hayan pasado, cuanto, dos años? Lo siento mucho, mucho, mucho, pero tenía mi musa en un coma xD…
ojalá que aun haya gente interesada en la historia.
Capítulo 3
Día a día se rompía la cabeza pensando el cómo acercarse, ya hace dos meses que había ingresado a esa escuela, dos meses sentada al lado de la misma chica que no era capaz ni de saludarla en las mañanas, lo intentó todo, llegar antes que ella, llegar después, no aparecer la primera hora, a ver si por ultimo su compañera de puesto se preocupaba y nada, en cambio sus amigos, no paraban de preguntar cuando eso ocurría, si se sentía bien o si le había pasado algo. Definitivamente estaba haciendo algo mal, muy mal, como para que las señales que le estaba enviando a su compañera, estuvieran siendo recibidas por personas a quienes no quería seguir llamando la atención, si bien Yunno y Veyron eran buenos amigos, la verdad es que ya se estaba cansando de que ves que ven a la rubia pasar, empiecen a decir tonterías, o que incluso cuando la ven de lejos, empiecen a hacer comentarios de cosas que ella "hizo" en el pasado, pero que Nanoha, a pesar de conocerla hace tan poco, sabía que ella nunca sería capaz de algo así.
Nanoha se había dado cuenta, que las únicas personas que hacían la diferencia entre las demás personas y Fate, eran sus propios compañeros. Los maestros la trataban muy bien, seguramente se había dado cuenta de lo que estaba pasando, a pesar de que las cosas malas las decían cuando no había ningún maestro presente.
Una tarde que la pelirroja no se quiso ir con sus amigos se dedicó a dar unas vueltas por el campus, cuál fue su sorpresa al ver que la rubia aún se encontraba ahí, en la pista de atletismo, corriendo libremente, se veía tan relajada, a pesar de que se notaba que lo estaba dando todo, tomó asiento en una de las bancas que estaba cerca, pero aun así un poco escondida para no ser descubierta, pero estaba tan concentrada, viendo cada detalle que no sintió cuando alguien se acercó y se sentó a su lado.
"¿Es increíble verla correr, no es así?" Nanoha fue sacada de sus pensamientos de una manera un poco brusca al verse atrapada, mirando a su compañera. "Yo… yo no estaba…" intento buscar algo que decir, pero fue interrumpida. "Tranquila, yo también vengo aquí de vez en cuando a verla correr. Es simplemente maravilloso, relajante… es una buena persona, no se merece por todo lo que está pasando" un dejo de tristeza y arrepentimiento se lograba escuchar en su voz, mientras que una sonrisa de medio lado se formaba en su rostro, ella ya no tenía nada que hacer, no ahora, pero quizás alguien sí podía. "Nanoha-chan, si logras acercarte a ella, debes ser fuerte, no cometas los mismos errores que cometimos varios de nosotros… que aún estamos arrepentidos de haberla dejado sola, éramos unos niños y no sabíamos bien lo que estaba pasando, nos asustamos.", Nanoha la miró entendiendo la situación, así que coloco un brazo en su hombro y tratando de darle animo dijo: "acércate a ella entonces, presidenta. Ella no merece estar sola, ella te perdonará, no sé porque, pero creo que si lo haría". Suspirando y en tono triste la presidenta respondió "la verdad, lo hizo, a veces aun puedo hablar una que otra palabra con ella, pero me dijo que por favor no me acercara a ella, se preocupa mucho por los demás, no quiere que nadie se acerque para que esa persona no sea lastimada, con las cosas que le dirán solo por acercarse a ella, a veces solo por mirarla. Prefiere estar sola y que la lastimen sólo a ella."
Nanoha volvió a mirar a la pista de atletismo, se veía a la maestra felicitando a la rubia, al parecer había logrado mejorar su marca, se veía feliz, a ella le gustaría verla así de feliz, siempre. Después de todo lo que le dijo la presidenta y hacer contraste con cómo se veía en estos momentos la rubia, se sintió triste, incluso sintió una lagrima descender por su mejilla, ella seria fuerte, lo seria y lograría acercarse a Fate, cueste lo que cueste.
"veo que tanto entrenamiento da sus frutos" dijo la presidenta, Nanoha limpiando la mejilla, disimuladamente, por donde sintió la lagrima caer, la miró. "es la segunda vez que rompe su record esta semana, Signum llegará a casa armando un alboroto, siempre se pone contenta cuando Fate lo logra." Ambas chicas rieron un momento, al imaginar a la seria maestra de educación física celebrando a lo grande los logros de su alumna. "Bueno Nanoha, fue un placer hablar contigo. Nos vemos" la presidenta se estaba levantando cuando a Nanoha se le ocurrió que debía decir algo, pero no sabía qué, así que antes de que su cerebro lograra procesar algo, la llamó. "Presidenta!, ¿sabes cómo podría acercarme a ella?". "Hayate, sólo dime Hayate, y no, no sabría cómo puedes acercarte a ella, será un verdadero desafío romper sus barreras, así que, si realmente quieres hacerlo, debes estar segura". "Lo estoy, quiero hacerlo Hayate" respondió sin dudar, La presidenta la observó unos segundos para ver qué tan en serio hablaba la joven pelirroja, y al ver determinación y sinceridad en su mirada, sonrió, y haciendo como que pensaba, colocando su dedo índice en su barbilla, una sonrisa que podría asimilarse a la del gato de Alicia en el país de las maravillas, algo que provocó en Nanoha un escalofrió por toda su espina dorsal, finalmente Hayate dijo: "mmm, puede que se me ocurra algo. Peeeeero… Mejor, después hablamos de mi recompensa." Dijo la castaña presidenta mientras se daba media vuelta y dejaba a una Nanoha pensativa, Por un momento la pelirroja sintió que estaba haciendo un pacto con el diablo, pero si le ayudaba a conseguir su objetivo estaba dispuesta a pagar el precio, total no creía que fuera tan malo, ¿o sí?
